Sintió el llanto de Laura y de inmediato su mundo se detuvo, sentía una tibia sensación en su pecho, finalmente era padre. Necesitaba tocar y acariciar a la pequeña criatura, ver si se parecía a él o a su amado, Logan rogaba que se pareciera a Peter ya que para él era lo más hermoso del universo.
Pero no logró cumplir su deseo, pues algo interrumpió el momento, más bien alguien.
Charles emitió un grito tan desgarrador y lleno de sentimiento que provocó un escalofrío en los presentes, pero luego la sensación de dolor y desesperación se metió en la cabeza de todos, de forma que les caló hasta los huesos. Sensación que fue emitida a todos los habitantes de la mansión, al parecer su mutación estaba fuera de control.
Comprobándose al abrirse la puerta de golpe, haciéndose presentes Raven, Kurt y Warren quienes se quedaron detenidos al observar lo que estaba pasando, comprobando que algo no estaba bien.
Hank rápidamente acunó a Laura y se la entrego a Raven, mientras la mujer se dedicó a cuidarla y limpiarla como correspondía, la chiquilla apenas emitía algunos lloriqueos. Bestia fue donde Peter a una gran velocidad, cambiando su semblante a uno realmente serio, Logan estaba seguro de que este había palidecido. Él por su parte se quedó estático, su cuerpo no se dignaba a dar un paso y al parecer no era el único congelado, pues Erik solo abría los ojos y su cuerpo estaba absolutamente rígido.
A continuación, todos observaron como colocaban a Peter totalmente acostado mientras el cuerpo del chiquillo parecía convulsionar en busca de oxígeno. Hank le abrió la ropa y rápidamente comenzó a dar masajes de reanimación, segundos que parecían horas para los presentes, sin embargo, no había respuesta del chico, quien ya ni siquiera luchaba por respirar.
Logan logró dar algunos pasos, hasta que una de sus manos pudo sostener la de su Peter, su cara lucía más blanca que la nieve, una azulada sombra enmarcaba sus ojos y sus labios estaban morados. El tiempo pareció detenerse para Wolverine, quien sólo podía actuar de observador, cuando Hank daba gruñidos desesperados al clavar una jeringa en el pecho del platinado, realizando nuevamente masajes y dando respiración boca a boca.
Entre lágrimas Bestia dio algunos golpes en el pecho de Peter, pero todos comprendieron que era una causa perdida cuando se alejo del chico y clavo su mirada en el suelo, mientras comenzó a llorar en silencio.
Charles por su lado se arrojó sobre el cuerpo de su niño, dándole suaves besos en su cara mientras le gritaba a algún Dios que si existía, era el momento de hacerse presente. No paraba de gritar que daba su vida a cambio de la su hijo y el llanto cada vez se hacía aún más intenso.
Erik quien no se había movido ni un centímetro y quien al parecer no había respirado en los últimos minutos, grito una sola vez lleno de rabia para luego llorar silenciosamente, sin embargo, lo metálico comenzó a vibrar de una forma escandalosa.
Al enfocarse en la desesperación de su esposo, acudió a su lugar y le abrazo por la espalda, para luego acercarse a Peter y dar un suave beso en su mejilla y luego revolver sus cabellos, a continuación, tomó a Charles por los hombros para alejarlo de su hijo.
Ambos hombres se dieron un abrazo y estallaron en un llanto silencioso, pero lleno de dolor. Sus cuerpos no paraban de temblar y las lágrimas no parecían detenerse, de vez en cuando daban gemidos lastimeros en un intento inútil de calmarse.
Hank se tragó su tristeza y se dedicó a observar la condición de la pequeña, a fin de cuentas, esa era su labor. Raven sollozaba, no paraba de mover la cabeza en señal de negación, no se convencía de lo que había ocurrido, para ella no era más que una de las absurdas bromas de su sobrino.
Kurt en medio de llantos se había desmayado, teniendo que ser atendido y sacado del lugar por su novio, quien no presentaba una cara mejor, sus ojos estaban rojos y vidriosos. Al abandonar la habitación con el chico azulino en los brazos, dio una última mirada a su mejor amigo y no pudo evitar que de su boca saliera un llanto ahogado.
Logan por su parte no se atrevía a hacer algo, su cerebro estaba en blanco, nada de lo que estaba ocurriendo podía ser verdad, se negaba a aceptarlo. Camino hasta apoyarse en la muralla más cercana y sin cambiar su semblante indiferente sólo podía observar, rogando que no fuera más que una pesadilla.
Hank y Raven acercaron Laura a Peter, la bebé sólo le observó y estiró sus manitos hacía él, como si comprendiera quien era. Mystique no pudo evitar dar un gritito de angustia ante tal escena, ya que la pequeña niña nunca podría escuchar la voz del platinado ni ayudarlo en sus travesuras. Luego se la llevaron a un lugar más cálido ante la insistencia de Charles.
Los padres de Peter se le acercaron nuevamente, ya llorando en seco, al parecer las lágrimas se habían agotado. Nuevamente lo besaron y acariciaron, como una especie de despedida. Al salir dedicaron una mirada a Logan, quien seguía sin demostrar algún sentimiento, aunque los hombres comprendían lo que en realidad estaba sintiendo.
Charles le susurró algo a su esposo y Erik le pasó una mano por el hombro, salieron rápidamente del lugar, dedicándola una última mirada de lástima a Wolverine.
Cuando al fin Logan se encontró sólo, cayó derrotado al suelo, ni siquiera tenía fuerzas para mantenerse en pie, no faltaron muchos minutos para que el hombre rompiera en un llanto desolador.
Finalmente se dio ánimos para acercarse a su Peter, no podía dejarlo sólo en estos momentos. Cubrió como pudo las manchas de sangre que cubrían gran parte del cuerpo del platinado, con cuidado ordeno sus suaves cabellos, que según recordaba, era la primera vez que su chico se los dejaba tan largos.
Con cuidado se le acercó hasta el cuello, sintiendo la suave esencia dulce que caracterizaba a su mocoso. Lentamente sus labios pasaron por las pálidas y hundidas mejillas, para terminar de la forma más minuciosa en los fríos y pálidos labios.
Fue un beso fugaz, apenas se sentía con el derecho de rozarlos. Su mente sólo pensaba cuando aquellos labios estaban cálidos y su lengua daba jugueteos divertidos.
No se resistió y con sus brazos envolvió el cuerpo de Peter, el cual aún se encontraba tibio, como si intentará mantenerlo caliente. No sabe cuanto tiempo estuvo en esa posición, sólo lloraba sin pensar, sin hablar, sólo sintiendo el dolor más grande que alguien puede sentir. Para él, todo había perdido sentido, en su cabeza no lograba imaginar una vida sin Peter.
Reaccionó cuando sintió una suave caricia en su hombro, al levantar la mirada se encontró con el desecho rostro del Raven, quien con un notorio esfuerzo, intentaba dar un esbozo de una sonrisa.
Pero se negó a abandonar la habitación, no dejaría a su mocoso sólo, nunca más. Al menos quería estar las ultimas horas que podía con su niño, guardar cada detalle de su cuerpo. En su cabeza estaba atesorando el lugar de cada peca, lunar o particularidad; con sus manos no paraba de acariciar la suave y ya fría piel, y no podía dejar de aspirar el aroma a golosinas.
Las siguientes horas pasaron demasiado rápido para Logan, quien como prometió no se separo ni siquiera un segundo de aquel chico con el cual sonó casarse y formar una familia, pensó en aquel anillo que le aguardaba en su habitación, esperando que el tuviera el valor de pedirlo.
Cuando fue el momento de prepararlo, Logan se encargó de limpiar el cuerpo de Peter, dejándolo sin rastro de sangre ante la atenta mirada de los padres del chico, Charles aún daba pequeños sollozos. La pareja de esposos había traído la ropa favorita de su chico, aquellos pantalones color plata y una de sus poleras de Pink Floyd, con cuidado le arreglaron y lo dejaron nuevamente presentable, aunque su cara seguía demostrando que había sido visitado por la muerte.
Con cuidado le pusieron en un ataúd, incluyendo dentro de esta algunos de los objetos favoritos de Peter, como un par de golosinas y su reproductor de música. Todos los mutantes de la mansión estaban presentes, acercándose a dar un último adiós entre sollozos.
Entre medio de todo el caos y la tristeza que embriagaba la mansión del profesor Xavier, Logan corrió hasta su habitación, colocándose ropa que representara su luto y entre temblores llevó el anillo, necesitaba su chico se fuera con algo de él.
Ante la atenta mirada de todos, especialmente de sus suegros, ya que de cierta forma los consideraba así, puso con cuidado el anillo en la mano de Peter, en aquel dedo que demarcaba que estaban casados, mientras él se ponía uno a juego y con sumo cuidado le daba un beso en los labios. Ante todos y Dios para él se habían unido, de ahora y para siempre Peter sería su único hombre, su chico especial, su mocoso.
No sabía como había llegado y que había pasado, pero ahora todos se encontraban en un cementerio, el cielo estaba nublado y amenazando con una tormenta, una fría brisa les secaba las lágrimas.
El ataúd ya estaba cerrado y rodeado de flores y golosinas, todos los mutantes con la mirada baja y sollozando.
Charles y Erik dieron un discurso para su pequeño. El primero se encargó de relatar entre lágrimas y sonrisas la vida de su hijo, sus travesuras y como siempre los sacaba de quicio a todos, pero también como él era quien traía la mayor cantidad de carcajadas. Magneto por su lado, por primera vez lloró de forma amarga ante todos, su voz se cortó y no pudo decir nada, sólo que se arrepentía no de haber estado presente los primeros años de vida de su hijo, que jamás se lo perdonaría y lloró aún más cuando Charles les explico nuevamente que Peter nunca le había guardado rencor, pues para su hijo no existía esa palabra.
Raven y Hank como tíos políticos también quisieron hablar, mientras sus amigos cercanos Kurt y Warren tampoco pudieron estar ausentes, aunque Logan estaba abstraído, sólo los lograba ver y mover los labios, pero no entendía que palabras salían de su boca.
Él se debatía entre hablar frente a todos o guardarse sus pensamientos, pero se lo debía a Peter y al menos quería que sus padres comprendieran la sinceridad de sus sentimientos. Pidió la palabra ante la reacción de asombro de todos, se aclaró la garganta un par de veces y tomando grandes bocanadas de aire comenzó a hablar.
Le pidió perdón a su chico por todas las veces que había sido un imbécil, luego asumió que lo amaba y finalmente le agradeció por haberle dado el regalo más grande que podría recibir en la vida, una hija.
Ya no quedaban discursos y se venía la peor parte, enterrar el féretro, un adiós para siempre. Cayeron algunas gotas y ante el asombro de todos, las nubes se abrieron provocando que cayera un rayo de sol, dando como resultado un hermoso arcoíris. De fondo, se escuchaba una canción de la banda favorita de Peter.
El ataúd comenzó a descender y Logan sentía como su corazón de partía, las lágrimas no paraban de correr y emitió un grito lleno de dolor.
– ¡Estúpido perro despierta! –
– Cariño podrías ser más sutil –
Cuando al fin logró enfocar bien, Logan descubrió que estaba tendido sobre el duro suelo y frente a él se encontraban Charles y Erik, el primero intentando reprimir una sonrisa y simulando preocupación, mientras el segundo ni siquiera hizo el esfuerzo por disimular una sonrisa torcida.
De un súbito golpe logro sentarse, pero que sólo le provocó un mareo, generando en Erik una estruendosa sonrisa, Logan se debatía entre la rabia y la vergüenza.
Cuando recordó lo sucedido con Peter se levantó rápidamente y a grandes zancadas no podía creer lo que estaba observando, su Peter se encontraba vivo y entre sus brazos estaba acunando a Laura, quien solo movía de forma enérgica las manitos.
– ¿Peter estás vivo? –
– ¿Sí? Aunque no se si se puede llamar vida el sentirme que fui partido por la mitad, Dios no sabía la tortura que era un parto. Prometo no volver a tener sexo con tal de no volver a pasar por lo mismo – se quejó el chico de forma cómica, provocando una risita en sus padres.
Wolverine necesitaba sentirlo, saber que todo era real. Corriendo se acerco a Peter y con cuidado los rodeo a él y a Laura, a continuación, dio un suave beso en la comisura de los labios de su chico, para luego enfocar su mirada en su pequeña niña.
Quedó asombrado, era realmente increíble el parecido de la niña con su chico, por suerte sus plegarias habían sido escuchadas y a simple vista no había heredado su aspecto, aunque no podía asegurarse que la chiquilla se salvara de su horrible personalidad.
Ahora ya más tranquilo y sin soltar a las dos personas más importantes de su vida, logró hacer la pregunta que tantos minutos llevaba guardaba.
– Yo te vi muerto – ante ese recuerdo, una traicionera lágrima se le había escapado – ¿Qué diablos me pasó? –
– Te desmayaste en medio de parto y te diste un buen golpe en la cabeza – le explicó el platinado dando una sonrisa socarrona. Logan expulso el aire, todo había sido una pesadilla. Sintió sus mejillas enrojecer junto con una sensación de calor en sus orejas, estaba realmente avergonzando al comprender lo ridículo que se debe haber visto.
Depositó un suave beso en la frente de Peter y le dio una última mirada a su pequeña hija, para salir rápidamente de la habitación, sentía la mirada burlesca de todos los presentes y por lo mismo necesitaba aire.
– Peter, cariño. Si que te gustan los ancianos debiluchos y feos –
Fue lo último que escuchó Logan por parte de Erik, haciéndolo responder con un sonoro gruñido que sólo provocó más carcajadas.
Como les dije sería un capítulo triste, pero sólo fue una pesadilla.
Espero no les haya molestado este capítulo, ¿Qué les pareció, les provocó tristeza?
Ya en el siguiente veremos la vida de estos padres primerizos y quizás comience a avanzar el amor, ¿quieren romance?
Espero con ansias sus comentarios, agradezco enormemente a quienes siempre lo hacen.
¡Un abrazo!
