Disclaimer: El mundo de Cazadores de Sombras y todo lo relacionado pertenece a Cassandra Clare, yo solo tome prestado su mundo y he inventado esta historia, también podras notar que hay varias similitudes con la saga de Una Canción de Hielo y Fuego, solo aviso
Gracias por leer y comenten que amo ver sus opiniones
Todas las Leyendas son Reales I - Ciudad de Fuego Celestial
— Bueno eso fue interesante — dice con tranquilidad Jonathan Morgenstern desde su viejo trono, vestido todo de negro y una corona en su cabeza
Sus ojos verdes analizan el resultado de la batalla donde sin ninguna duda, su hermana ha derrotado a uno de los mejores guerreros que Idris ha tenido alguna vez, o al menos eso es lo que se dice en las calles del Reino
Por su parte Clary se había alzado y apartando la sangre que corria por su boca dio una enorme sonrisa al pueblo que la apoyaba a su alrededor, dando a conocer el amor y aprecio que tenia por ellos
Algo que Alec había visto pocas veces hacer a su padre, ya que según el Rey, el pueblo debía obedecer y servir al soberano, pues porque por algo el Angel lo había escogido de entre todos ellos para gobernarlos. Claro que Alexander nunca resaltaba delante de el que el original monarca de Idris había sido derrocado por su mano y el se había impuesto sobre todos ellos
Esos pensamientos estaban más que prohibidos obviamente, pero la realidad que el mayor de los Lightwood jamas había confesado en voz alta es que el jamas quiso ser Rey y si alguien llegaría a quitarle aquel derecho, pues no se molestaría mucho precisamente
— Ha sido suficiente de celebración y fiesta por hoy, mañana a primera hora los prisioneros cumplirán su condena, por ahora podemos ir a comer el festin que nuestro equipo de caza consiguió ayer
El príncipe se levanta y se inclina un poco para luego retirarse con su hermana detrás de el siendo rodeada por el chico Simon, ambos sonriendo de felicidad y emoción mientras que el hombre Lucian Graymark los sigue con una sonrisa melancolica en el rostro
Recordando seguro lo parecidos que son ambos príncipes a sus fallecidos padres
Asi que mas o menos eso se veía como una familia
— ¿Jace? ¡Jace! Vamos deja de dramatizar — exclama la voz de Isabelle en su oído dándole mas jaqueca de la que tiene
— Por favor, si este es el infierno, quiero otro castigo — espeta llevándose una mano a su frente donde nota que el corte que antes estaba allí ha desaparecido
— Bueno al menos la paliza no te ha quitado tu encantadora personalidad — exclama sarcástica Izzy
— Tambien me alegra ver que estés bien Iz — se queja el rubio
— Paren ya con el drama y sean serios, necesitamos un plan que nos ponga fuera de esta isla en menos de 24 horas — exclama un exaltado Alexander alborotando su cabello con sus manos
Jace se sienta con lentitud y siente como su cuerpo duele y los musculos están agarrotados lo que lo hace sonreir, nada como una buena pelea para empezar el día con buen pie
— ¿Quieres relajarte principito? No es como tu estrés nos hara viajar de aquí a Idris por arte de magia — dice el rubio frunciendo el ceño mientras se alborota el cabello rubio pegajoso por el sudor
Alec lo mira con ojos exorbitados — ¡¿Relajarme dices?! ¿Qué acaso no sabes que vamos a morir muy pronto si nos quedamos en este lugar para mañana?
— ¿Pero quien dijo que estaríamos aquí mañana temprano? — exclama fingiendo inocencia Jace
Izzy fruncio el ceño — ¿Ah no?
Eso hace que el rubio niegue con la cabeza y se vaya levantando con cuidado haciendo pequeñas muecas por el dolor muscular, por su parte Alec lo observa escéptico con una ceja enarcada — ¿Qué es lo que planeas? — cuestiona el ojos azules
Jace camina hacia la pequeña ventana de su habitación y observa que afuera ya ha empezado a bajar el sol — Nosotros somos polvo y sombras, vivimos en un mundo donde todos los mitos son reales, por lo que hoy al anochecer nos habremos alejado de este estúpido castillo y llegaremos a Idris en un dos por tres
— ¿Y como vamos a llegar ahí? ¿Volando? — espeta sarcástica Isabelle
— Es por eso que para nuestra suerte aquí hay un portal — sonríe el rubio
Ese comentario deja muchísimo mas confundidos a los dos hermanos Lightwood que se miran entre si preguntándose si su mejor amigo ha perdido la cabeza
— ¿Y haz visto su cara al verse sorprendido? Ojala existirían aun las cámaras porque ese era un momento que inmortalizar — exclama un emocionado Simon
— Suenas como un mundano Daylighter — exclama un fastidiado Raphael
— Y tu suenas como si tuvieras cuatrocientos años de edad, oh espera, estoy seguro que los tienes — le replica sarcástico Simon
— Debo haber estado drogado aquel día en que te transforme
— No es como si te lo agradezca — le espeta el castaño
— Si no fuera por mi, no serias mas que polvo imbécil malagradecido
— ¡Pues entonces lo seria! — replica Simon furioso
— Pueden ya callarse chupasangres, sus voces me dan migraña — exclama Magnus entrando en el salón principal donde se encontraban varios subterráneos reunidos, entre ellos Raphael y Simon
Por otro lado estaban varias hadas, entre ellas algunos príncipes hijos del fallecido Rey Noseelie y de la Caza Salvaje, entre ellos el comandante Gwyn el cual tiene una mueca de fastidio grabada en el rostro, tal parece que lamenta que a pesar de todos los años de vida que tiene ahora se encuentra soportando una pelea de vampiros que no le llegan ni a la mitad de su edad
A su lado, el caballero hada Meliorn, lo voltea a ver y una sonrisa de suficiencia se graba en su rostro — ¿Te has cansado de cuidar a niños Brujo?
Magnus se encoje de hombros mientras camina a un sillón desgastado, con el relleno saliendo por los lados y la madera muy roída — No es como si hubiera algo mas interesante por hacer en esta isla
— Pues podríamos recuperar nuestra tierra de una vez por todas, después de todo, ese reino fue antes de nosotros — espeta enojado el hada con sus verdes ojos centelleando
— Si es por eso, entonces los humanos podrían destruirnos a todos por haber invadido su territorio, pero ¿adivina que? El mundo no funciona de esa forma — le replica hastiado el brujo, ya que había oído esta conversación miles de veces
Esto hace que el hada apriete sus puños llenos de cicatrices a causa de las torturas que sufrio cuando estuvo preso en Jail Idris, del cual fue rescatado gracias a una expedición dirigida por el mismo Jonathan, y esa es la única razón por la cual las hadas le deben la vida y le sirven actualmente
Porque algo que si sabe Magnus y todos los submundos allí es que las hadas son difícilmente de confiar, ellas actuaban solo en su conveniencia y a pesar de que siempre fueron fieles a los mandatos de los reyes Morgenstern, después de Robert Lightwood fuera y asesinara al Rey Noseelie, junto a mas de la mitad de su ejercito junto a los llamados Siete Jinetes, nadie esta muy seguro en donde esta depositada su lealtad ahora
Magnus solo ruega al Angel, a Dios o a quien sea que el Usurpador no sea tan idiota como para ejecutar a la Reina Seelie porque ahí si estarían totalmente fregados
— Ya déjalo Meliorn, sabes que tiene razón y es lo que mas te molesta, no podemos simplemente precipitarnos y arruinar todo lo que hemos logrado en estos once años — exclama una hada junto a ellos, su piel amatista reluce con el sol reflejada sobre ella, el cual entra por uno de los miles de agujeros en el techo de la edificación
Meliorn bufa pero se mantiene en silencio, sabiendo que todo eso es verdad, aun asi todos los subterráneos entienden de que habla ya que la impotencia que han sufrido dentro de ellos durante todo este tiempo ha sido inimaginable, después de que fueron desterrados de sus hogares y vieron morir a millones de los suyos no están mas que listos para hacer caer a ese hombre que se hace llamar el salvador de la sangre nefilim
— ¿Has sabido algo de Idris Samuel? — cuestiona Magnus al vampiro diurno, el cual se hallaba ojeando el mismo viejo comic que trajo consigo hace tanto tiempo
— No han respondido aun, y sabes que ese no es mi nombre — le responde el chico sin voltear a verlo, fingiendo estar concentrado en la revista pero Magnus sabe que no es asi
Este deja escapar un suspiro cansado y se pasa un mano por el rostro intentando relajar sus rasgos, luego se recuesta contra el espaldar del sillón y cierra los ojos buscando algo de paz dentro de ese lugar lleno de muerte
Pero claro, después de mas de 400 años de vida, es muy difícil pedir al menos veinte segundos de tranquilidad
Con ello entra alguien al salón gritando su nombre
— ¡Magnus! — exclama Bat Velazques seguido de otros hombres lobo que reconocio como Maia y Jordan, los cuales tenían expresiones nerviosas en sus rostros, solo por eso el brujo se levanta con cautela y arquea una ceja con preocupación
— ¿Qué sucede? — replica con inquietud
— Su Majestad pide su presencia inmediata — exclama de forma solemne
Detrás de él escucha la risa de Meliorn y tiene que evitar el impulso que le llega a la mente de voltear y convertir su rostro en el de un lagarto
Con una exhalación camina hacia la sala "real" donde sabe que sus dos queridos niños Mogenstern lo estarán esperando, lo que no veía venir era la noticia que traían con ellos
— ¿Pues entonces las opciones son morir durante la ejecución de una horrible idea o en la mañana?
Jace rueda los ojos y prosigue a dibujar una runa de apertura en la pequeña ventana que tiene su habitación ya que consideraron que salir por la puerta seria un riesgo innecesario ya que a pesar de que era bastante solitaria la zona donde se encontraban, no sabían si había por ahí un hada vigilando sigilosamente su cárcel
Si se preguntan como consiguió una estela, pues digamos que sus habilidosas manos no son solo útiles en cuanto a la hora de seducir señoritas
— Alec, te juro por el Angel que si no te callas voy a golpearte — le espeta Isabelle desde la puerta vigilando que no venga nadie
Por su lado el príncipe resopla exasperado y empieza a hablar en voz bajar en otro idioma, Jace cree que es francés pero la realidad es que nunca presto mucha atención en esa clase asi que no sabe muy bien que esta diciendo, asi que ignorando a su parabatai coge las rejas y las aparta del camino con facilidad
Sonriendo las coloca con suavidad en el piso y se asoma con cautela por la pequeña apertura, lo suficientemente grande para que puedan pasar a traves de ella, comprueba que no haya nadie cerca, un gran milagro considerando que siempre hay subterráneos allí luchando, pero se imagina que todos deben estar en el "gran festin" que el príncipe Jonathan anuncio después de la pelea
— ¿Estan listos? — pregunta a los dos hermanos Lightwood los cuales se encuentras detrás de el, terminado de asegurar su equipamento y viendo que están sin armas además de la pequeña daga que Jace pudo robar, se encuentran bastante vulnerables
Pero para ello se han puesto muchas runas con el fin de que eso les de alguna ventaja sobre cualquier enemigo
— Como no estarlo — exclama Alec sarcástico, por su lado el rubio rie un poco ante la actitud infantil de su mejor amigo y se dispone a salir de esa cárcel con camino a Idris en la mente
Una hora después
— ¿De verdad sabes a donde te diriges? — le pregunta por enésima vez Alec desde que salieron del territorio de la mansión destruida donde al parecer viven los príncipes Morgenstern
Cuando salieron pudieron ver la enorme edificación en la que estaban cautivos, era muy parecido a un castillo en ruinas, la naturaleza había crecido alrededor de el acunándolo como uno mas, dándole un aspecto aun mas abandonado.
Al parecer se encontraban en la que fue una de las cuatro ciudades en la isla, ya que había una gran cantidad de casas y mansiones que debieron ser magnificas antes de ser destruidas, por lo que se adentraron y escondieron entre los arboles que han crecido durante el tiempo que el lugar estuvo completamente deshabitado, incluso se podía ver los restos de lava ya compactados alrededor de las edificaciones
Hubo una vez hace mucho tiempo en el que Jace se había obsesionado completamente con todo lo referido a la Ciudad de Fuego Celestial, donde sus antepasados habían surgido y vivido durante muchos años, por lo que se había pasado incontables noches en la gran biblioteca del palacio a escondidas leyendo todo lo que pudo sobre ese olvidado lugar
De esa isla no tan lejos del Reino que una época fue el lugar de procedencia y hogar de los Nefilim, claro que después de la catástrofe ocurrida donde la tierra se agrieto y expulso inmensas cantidades de lava que destruyeron todo a su paso sin que quedara nada que valiera la pena salvar
Ademas después de aquello se consideró un lugar maldito, ya que hubo un tiempo en que los Nefilim intentaron volver y recuperar algo de el, y liderados por el Rey Morgenstern de la época llegaron a la isla para descubrir que esta estaba plagada de demonios sin lugar a dudas, podias verlos esconderse entre las sombras y algunos surgir del agua por lo que se decidio que la isla era un lugar de mal augurio y se dejaría deshabitada por siempre
Pero Jace siempre pensó que sus antepasados eran unos imbéciles supersticiosos ya que para el en ese lugar estaban ocultos un millón de secretos acerca de su raza e incluso tal vez podrían saber la razón porque ocurrió aquel cataclismo
Es por ello que estaba entre la línea que definía la adrenalina y el miedo ya que a pesar de que no estaba seguro que hubiera una invasión demoniaca como los libros decían tampoco aseguraba que no hubiera uno en toda la isla de todos modos y ellos sin armas no eran de mucha utilidad, teniendo que valerse solo con sus runas y agilidad natural
— Wow, miren esto — exclama Isabelle detrás de ellos
En ese momento se encontraban por encima de una colina, habían avistado de lejos la Arena de Fuego donde Jace había luchado contra la princesa Morgenstern hace poco tiempo, había muchos arboles a su alrededor y empezaba a hacer un poco de calor, por lo que cada tanto se aplicaban las runas nuevamente para no perder resistencia y llegar al objetivo lo antes posible
Cuando Jace se acerco pudo ver de cerca a que se referia Isabelle, debajo de ellos a pocos metros estaba un castillo, justo a un lado de la caída al precipicio donde se escontraba un arroyo, el cual no llevaba mucha agua
— ¿Qué? ¿Una casa? — cuestiona Alec escéptico
Izzy rueda los ojos — No eso idiota, mira el símbolo que hay en la placa junto a la chimenea
Jace enfoca la vista y puede ver que en efecto hay una enorme placa junto a la chimenea de la casa la cual esta llena de moho y plantas, pero aun se puede ver el dibujo grabado en el oro
Una enorme y bien decorada herradura con un patrón de clavos alrededor
Alec frunce el ceño y señala el símbolo — Una herradura, ¿No es esa la insignia de los…?
— ¿Wayland? Pues si — termina la frase el rubio
— ¿Creen que ese era el lugar donde vivian antes? — dice Isabelle ladeando la cabeza con curiosidad
— ¿Tan alejados de todo lo demás? Se supone que ellos eran herreros, esta debio ser una casa de campo — exclama Alexander recordando lo poco que había prestado atención en las clases de historia
— Pues debio haber sido una construcción imponente porque si se ha mantenido de pie tantos años debio ser por algo — añade Jace asintiendo
Isabelle frunce el ceño viendo la casa con mas interés que antes pero a su lado, su hermano se encuentra mas que todo irritado ya que quiere poner tanta distancia como pueda entre el y los Morgenstern
— Vamos, debemos tratar de llegar a la costa antes de que anochezca — dice Jace tomando a la chica del hombro
— ¿Cómo estas tan seguro que allí hay un portal? — exclama Alec preocupado por la veracidad de su plan
— Te lo dije, aquí antes existían estos lugares llamados Institutos, establecidos en cada ciudad de la isla, cada uno tenia un portal que se conectaba entre ellos y les permitia viajar con mas facilidad
— ¿Y si están conectados solo entre ellos como planeas viajar a Idris usando uno de esos?
— Pues, sinceramente no tengo la menor idea pero hasta ahora es nuestra mejor oportunidad de salir de esta isla — dice Jace con un suspiro
Los tres cazadores resignados a la inseguridad que los conducia su único plan, caminan por la empinada ruta la cual era extrañamente silenciosa, incluso para un lugar abandonado como aquel
Ciudad de Fuego Celestial no poseía llanuras y la naturaleza lo cubria todo por completo, la capital de dicha isla era llamada la Ciudad Mortal donde se encuentra el lago Lyn donde el Angel se le apareció a Jonathan Cazador de Sombras, pero a sus alrededores existían pequeñas villas donde grandes familias establecieron sus grandes mansiones y comunidades, viviendo en armonía unos con otros
Cuando caminan pueden notar columnas de piedra y techos destrozados donde seguro hubo una civilización y familias nefilim vivieron hasta que ocurrio el Gran Desastre. Era como caminar por un cementerio encantado
Llevaban ya un rato recorriendo el lugar cuando Isabelle paro y se recostó de un árbol — Okey, no se si lo han notado pero creo que estamos caminando en circulo
— Eso es imposible, llevamos runas de orientación — replica Jace volteando a ver su brazo derecho pero para su sorpresa la marca en el antebrazo estaba casi ida por completo cuando el se la había vuelto a poner hace menos de dos minutos atrás
Alec hace un sonido de sorpresa viendo su brazo igualmente, donde la marca ya se ha desaparecido — ¿Qué demonios…? —
— Por supuesto — exclama Isabelle alarmada de repente
Los dos muchachos voltean a verla confundidos
— ¿De que hablas? — replica Jace
Isabelle los toma por los brazos y los mantiene juntos mientras voltea a ver a los lados con preocupación en el rostro — ¿Qué no lo recuerdan? Este lugar se supone que esta plagado de demonios y uno de ellos puede fácilmente debilitar nuestro poder
— Eso es ridicu…— espeta Alec pero es interrumpido por un rugido inhumano cercano a ellos
Los tres nefilim enmudecen un poco y inspeccionan alrededor de ellos pero no avistan a ver nada inusual, Jace preocupado saca la daga que guarda en su cinturón y les hace una seña a sus amigos que corran ya que el sabe que si realmente es un demonio lo que los persigue, y lo suficientemente poderoso como para debilitarlos de aquella forma no tienen mucha oportunidad contra el solo teniendo una daga normal como arma
Comenzaron su huida sin ningún destino en particular, solo teniendo como objetivo alejarse lo mas posible de aquella zona con la esperanza de que el demonio no los persiguiera por toda la maldita isla, sin duda aquel no era su día para nada
