Hola a todos. Aquí les traigo dos nuevos capítulos que espero sean de su agrado. Agradezco todos sus comentarios, me encanta que me los dejen aunque sea para darme tomatazos. n__nU

CAPITULO XII.-

Severus no podía negar los nervios que le causaba la ansiedad de saber que muy pronto estaría frente a otros dioses tan poderosos como el que ahora dominaba su cuerpo. Por suerte el largo baño que ahora disfrutaban estaba ayudando a relajarse.

"Deben ser los aceites"-pensaba mientras disfrutaba su efecto refrescante.

El baño de la habitación a pesar de estar parcialmente en ruinas era sorprendente, con paredes de mármol negro, adornados por figuras hechas de plata y esmeralda. La enorme bañera, que en realidad era una piscina tenía grifos de oro con incrustaciones de diamante, conteniendo aguas con exóticos perfumes y espumas vaporosas, que estaban haciendo maravillas con su consumido cuerpo. Ninguno de los dos hizo el intento de sostener una conversación, ya que ambos estaban ocupados en sus cavilaciones. Hades en sus planes para recuperar su reino y Severus en su pronta visita al Olimpo.

Después de unas dos magnificas horas, el rey del inframundo decidió que era tiempo de arreglarse, se dirigieron nuevamente a la habitación envueltos en una lujosa y oscura bata de baño. Del gran armario Hades saco y se puso ropa interior limpia y un par de zapatos que a primera vista parecían costosos, luego extrajo una elegante túnica negra con exquisitos bordados en plata, un grueso cinturón de oro con incrustaciones de piedras preciosas, una larga capa oscura con hombreras adornadas con doradas y plateadas figuras y como punto final, una cadena que sujetaba una estrella de oro puro que tenia grabada una inscripción, la cual Severus no se intereso en leer, ya que estaba viendo asombrado la imagen que el espejo le devolvía.

-Increíble-susurro, casi con el impulso de tallarse los ojos y verificar que no estaba alucinando

Con un cepillo Hades termino de dar los últimos toques a su cabello, el cual a pesar de seguir siendo grasoso, ya no mostraba ese mugriento aspecto, sino que ahora brillaba como el ala de un cuervo y su piel cetrina había dejado de verse enfermiza.

-Bien es hora de marcharnos-dijo Hades dejando el cepillo y pareciendo satisfecho con el resultado. Viéndose por última vez en el espejo, abandonaron la habitación.

Aparecieron en un lugar oscuro y rocoso, desde donde se distinguía muy a lo lejos las ruinas de su antiguo palacio de Giudecca.

-¿Severus, te has preguntado como vamos a ir al Olimpo?-interrogo Hades, sabiendo que el mago no tardaría en indagar, mientras comenzaba a caminar.

-En realidad, no señor-contesto el posionista

-Veras Severus, ir al Olimpo es un poco mas complicado que trasladarse por la Tierra, ya que se encuentra en un lugar inaccesible para cualquiera que no sea un dios, de hecho los mismos semidioses tienen prohibido su ingreso al lugar, a no ser que un dios le acompañe.

Si algún humano se encuentra en ese lugar sagrado, es porque esta castigado por la eternidad o porque fue honrado por un dios, lo cual es muy raro. (1)

Mientras Hades hablaba, habían llegado al pie de una gran montaña, la cual con un toque del dios comenzó a temblar y dejo a la vista la entrada a una gran cueva, al que procedieron a entrar.

-Para ir al Olimpo necesitaremos un transporte especial-continuo el dios-Uno que espero te agrade

Sin más, con un elegante movimiento de la mano, le señalo un gran carro rodeado por llamaradas de fuego. La conciencia de Severus estaba literalmente con la boca abierta, ni siquiera en el mundo mágico había llegado a ver algo como esto. Las llamas parecían querer devorar el carro (un tipo de carruaje de dos ruedas tirado por caballos) y todo lo que estuviera cerca, pero al mismo tiempo no parecía afectarle en nada.

-(2) ¡Pánico, Pena! ¿Dónde están pequeños?-exclamo Hades, haciendo reaccionar al mago al ver dos criaturas que se acercaban, tipo de caballos; escabrosos, negros, y conocidos.

- ¡¡Thestrals!!- casi grito el mago al ver a ambas criaturas, las cuales a pesar de ser mucho mas grandes que las habituales, eran sin duda pertenecientes a esa raza.

-¡Oh, entonces los conoces!-dijo Hades, encantado de que conociera a dos de sus mascotas favoritas.

-Si, en el mundo mágico tenemos varios de ellos, aunque son mas pequeños y solo lo pueden ver aquellos que han visto la muerte

-Me alegra saber que no les tienes miedo-comento Hades, acomodando las riendas del carro a los dos Thestrals y dándoles unas cuantas caricias-Me los regalo Hécate antes de desaparecer.

Luego ante el estupor de Severus, se subieron al carro, que para alivio del mago el fuego no les hizo el menor daño, y con un simple "Arre" partieron como un rayo a través del aire, dejando una estela de fuego a su paso y saliendo rápidamente del inframundo.

-¡¡No hay nada mejor que viajar con estilo!!-exclamo alegremente Hades surcando los cielos.

(1) Cuando me refiero a algún humano castigado por la eternidad pongo como ejemplo a Touma de Ikaros, el hermano desaparecido de Marín, el cual aparece en la 5º película de Saint Seiya "Tenkai Hen Overture", el cual es un humano prisionero de los dioses en algún lugar del Olimpo, en una prisión en la que las personas que querían competir con los dioses fueron encerradas. Es convertido en un ángel al servicio de Artemis y se enfrenta con los caballeros de Atena. Al final es el único de sus tres ángeles que sobrevive y se lo ve de nuevo en la cárcel, explicando a su diosa que no entiende el afán de los humanos de proteger a Atena.

Y al referirme a algún humanohonrado por un dios, pongo como ejemplo a Ganímedes, un joven y hermoso príncipe troyano a quien el dios Zeus, con figura de águila, raptó mientras se encontraba en medio de sus compañeros, y lo llevó al monte Olimpo. El dios supremo le otorgó la inmortalidad e hizo que sustituyera a Hebe, diosa de la juventud, como copero de los dioses. Ganímedes llegó a identificarse posteriormente con la constelación Acuario, el aguador. Y para yaoistas como yo, porque Zeus se enamoro de él y se lo llevo para convertirlo en su amante.

(2) Tome prestados los nombres de los dos peculiares seguidores de Hades que aparecen en la película "Hércules" de Disney.