CENA

Un par de horas después tocaron la puerta de la que sería su habitación, al abrir encontró a Kiki –Am mmm ¿¡Hola!?-Saludó con nerviosismo

-Usted señorita, me debe una explicación- Sabía porque había ido Kiki a buscarla, pero la verdad tenía miedo a enfrentarlo

-¿Yo?- Miho se estaba haciendo la desentendida, pero sabía perfectamente que no se libraría de esa

-Sí- con un suspiro se hizo a un lado y dejo entrar a Kiki -¿Por qué te llamas Mihori? – Apenas había entrado a la habitación lanzo la pregunta

-Solo prométeme que no harás drama ni te burlaras- No quería presenciar el drama que Kiki haría al enterarse, si es que no estaba de acuerdo

-Porqué haría eso- Si Kiki conservaba la actitud las cosas serían más fáciles

-Veras, ninguno de ellos sabe que entreno- soltó de golpe, Kiki parecia no comprender –Y no creo estar lista para decírselos- Kiki entendió a lo que Miho se refería, pero aun así no sabía porque no se sentía preparada si se suponía los caballeros también eran sus amigos

-¿Por qué no? Ellos son tus amigos- Kiki quería entender a Miho, pero parecía eso iba a ser complicado

-Durante años desee que Seiya jamás se convirtiera en caballero y… - Miho parecía dudar en su explicación, pero era porque no sabía cómo hacerlo

-Y ahora tú eres un caballero- completo Kiki la frase comprendiendo al fin a Miho

-Sí, además, no sé cómo Seiya pueda tomar la noticia- Esa era la única y verdadera preocupación de Miho, el no saber cómo reaccionaría Seiya le ponía los nervios de punta y la hacía sentir cobarde

-Guardare tu secreto si así lo quieres, pero tarde o temprano se enterara- Miho sintió un gran alivio al saber que Kiki la apoyaba

-Gracias, Kiki- No dudo ni un segundo en expresarle su agradecimiento con afectuoso abrazo

-¿Qué te parece si bajamos a comer?- Kiki había interrumpido el afectuoso abrazo, Miho se alejó de golpe tenia años sin abrazar a nadie

-Me gustaría, pero…- Miho estaba a punto de replicar, pero fue interrumpida con Kiki

-No acepto un no por respuesta- Le dijo Kiki muy decido, mientras se cruzaba de brazos

-La máscara- por fin Miho tuvo la oportunidad de expresar su verdadero problema

-Ese no es problema- Kiki bajo los brazos y sonrió, restándole importancia al asunto

-Pero…- Una vez más Kiki no la dejo terminar, la tomo de la muñeca y la jalo fuera de la habitación -¿Kiki?

-Vamos, sígueme- Kiki no se detuvo hasta entrar a su habitación, liberando por fin su muñeca –Siempre creí que tenías una obsesión por esa máscara y por eso no comías con nosotros- Comenzó a explicar Kiki

-Sí, lo recuerdo bien. Y no era una obsesión

-Ok, no te enojes

-Luego Mu me dijo que era por que las mujeres caballero no pueden quitarse la máscara. Así que te consegui esto- Kiki le dio otra máscara, solo que esta más corta, una que solo cubría sus ojos y parte de su nariz

-Gracias, Kiki- Miho estaba sorprendida, no se esperaba ese gesto así, por parte de Kiki –Pero ¿porque la tienes?

-Iba a dártela hace mucho, pero dejaste de usar la máscara y no la creí necesaria- Miho cambio la máscara y ambos fueron a la cocina

Los 5 caballeros de Atenea estaban en la cocina, era la hora de la comida y están en medio de un "Dialogo"-¿A quién le toca la comida?- Pregunto Ikki a los demás de una manera poco amable

-A ti- las voces de todos se juntaron en coro, para responderle su "amable" pregunta

-No, ustedes dijeron que yo no volvería a cocinar- Era el pretexto que siempre utilizaba para evitar cocinar -¿¡Hyoga!?

-Propongo a Shun- Hyoga tampoco era el mejor para la cocina, claro que se le daba mejor que a Ikki

-Yo cocine ayer, así que digo que Shiryu-

-Yo propongo a Seiya

-¿¡A caso estás loco!?- todos le contestaron instantánea mente

-Que cocine Kiki- Seiya había gritado para que dejaran de discutir. Kiki quien no tenía mucho tiempo en la cocina comenzó a negar frenéticamente

-Shun y yo lo hacemos siempre

-Entonces, ¿que se supone que hagamos?-Hyoga había lanzado la pregunta a sus compañeros esperando que alguien le hiciese caso

-¿Siempre es así?- Miho pregunto a Kiki quien se mantenía de brazos cruzados frente a ella

-Sí- contestaron Hyoga y Shun al unísono

-¿Les molesta si yo lo hago?- todos dejaron de hablar al escuchar la pregunta de Miho y la miraron fijamente

-Para nada- respondieron todos en coro. Y así voló de quien sabe dónde un mandil hacia Miho

-Quieres que te ayude- Shun se había acercado hasta Miho, no le había gustado mucho la idea de dejarla cocinar sola para todos

-Sí, gracias, Shun

-Me conoces- pregunto Shun extrañado haciéndole notar a Miho el pequeño error cometido

-Todos conocen a los 5 caballeros que salvaron la vida de Atenea- fue lo único que se le había ocurrido decirle para cubrir su pequeño error

-Oh, claro, es por eso- Miho se sintió relajada al saber que su respuesta había convencido a Shun. Ambos se dispusieron a hacer la comida, al finalizar su labor para todo un ejército todos se sentaron a comer

-¡Al fin algo decente!- la exclamación de Hyoga había hecho reí a todos, exceptuando a Shun y Kiki

-Tal vez no tengamos talento para la cocina, pero hacemos lo que podemos- se defendió Kiki, tratando de parecer molesto, pero lo único que consiguió fue hacer un puchero

-Kiki, me pasas la sal, por favor- Miho había interrumpido el drama que empezaba a hacer Kiki

-Tú la preparaste y no te gusto- Kiki intento hacerla enojar y al parecer lo estaba logrando

-Muy gracioso, Kiki- la sal floto de extremo a extremo de la mesa. En todo el transcurso de la cena volaron objetos por encima de sus cabezas, ya fueran de Miho a Kiki o viceversa, en algunas ocasiones iban dirigidas a otro.

-¿De dónde vienes, Mihori?

-¿Eh?- Miho busco a la persona que le había hablado, ya que no le había puesto mucha atención a la pregunta, encontrándose con Shiryu, quien hablaba por primera vez en toda la comida

-Tu origen- volvió a hablar Shiryu

-Oh, claro- Miho se recargo en la silla donde estaba –Soy japonesa

-Claro, eso es bastante obvio- le dijo Hyoga, Miho sonrió, aunque no se notaba por el ángulo en el que estaba –Y ¿En dónde entrenaste?

-Entrene en diferentes lugares. Comencé en Argelia y lo finalicé en Jamir

-Dinos más sobre ti- le pidió Shun amablemente regalándole una sonrisa

-¿Por qué?- Miho no veía la razón por la que quisieran saber algo de ella

-Sí Saori te dejo es porque estarás con nosotros y nos gusta conocer a nuestros compañeros- le contesto Shun, Miho no parecía convencida, pero acepto hacerlo, no perdía nada con decirles unas cuantas cosas

-Como dije, soy de Japón, soy huérfana y soy un caballero femenino

-¿Es todo? ¿Sin un pasado?- le pregunto Shiryu algo incrédulo

-Todos tenemos uno, pero no veo ninguna relevancia al contárselos- Nadie dijo nada por unos minutos

-Mihori- Shun la había llamado nuevamente, lo miró para que continuara -¿Te podemos llamar Miho?- la pregunta tomo por sorpresa a todos

-Sí/No- las respuestas fueron simultáneas y confusas, todos miraron a Seiya y a Miho para que explicaran

-Ella no es Miho- Casi grito Seiya

-Eso no importa su nombre lleva Miho- Le respondió Hyoga mirándolo fijamente como si estuviese retándolo

-Pueden llamarme como se sientan más cómodos- Miho intentaba relajar a todos, pero parecía haber empeorado las cosas, ya que Seiya salió bastante molesto del lugar

-Te dije que…- una cuchara detuvo la oración de Kiki –No pudo ser una paleta- le preguntó Kiki un poco molesto después de haber sacado la cuchara de su boca

-Ya es noche- fue lo que le respondió Miho antes de salir del lugar. Se encerró en su habitación, intentaría descansar lo más que pudiera. Al día siguiente por petición de Saori tendría un enfrentamiento contra algunos caballeros.

Seiya estaba incómodo con la presencia del nuevo caballero. Le había recordado tanto a Miho, su forma de cocinar, su voz, el color de cabello incluso su maldito nombre era casi igual. Apretó la sabana de su cama con frustración, había días en que odiaba tanto el estar recordando a Miho día y noche. Seiya paso casi toda la noche negando las similitudes entre ellas.