CAPÍTULO 11

Se ha localizado un espía en la sección de ensamblaje, se solicitan guardias armados para su captura de inmediato

Mientras la alarma de intrusos llenaba el pasillo con su mensaje de advertencia y una sirena amenazaba con ensordecer a quien se encontrase cerca, un hombre forcejeaba con otro por obtener su libertad.

-Suéltame maldito.

-Ni lo sueñes, no puedo arriesgarme así. Además fuiste tú quien me delato.

-De todos modos, muy pronto llegará un grupo de guardias armados y no te librarás de esta, agente.

-Eso está por verse. El agente inyectó a su prisionero con una sustancia de color verdoso.

-Qué demonios me has puesto. ¡Rayos!, quema, ¡Auxilio!

-Equipo Alfa a la derecha, equipo Delta a la izquierda, cierren todas las salidas, este tipo no podrá escapar.

-Capitán ¿escuchó eso?

-Si soldado, al parecer tenemos un rehén, todos atentos, inmovilícenlo, el señor Burnside lo necesita vivo para el interrogatorio.

Mientras, el forcejeo continuaba.

-Suéltame desgraciado.

-Escucha bien, trabajas para la BSAA, ellos te enviaron aquí hace dos semanas para investigar acerca de un nuevo virus, eres el agente Smith, tan solo posees fotografías que aún no han sido enviadas, te encontrabas en la sección de ensamblaje, me tomaste prisionero para poder escapar y morirías antes de revelar más información.

-Pero qué demonios estás…Soy el agente Smith, la BSAA me envió para recolectar información…Repitió el rehén.

-Excelente, ahora la fase final. El Agente golpeó al falso Smith en la cara y este reaccionó instintivamente sosteniéndolo por la garganta.

-¡Auxilio!

-¡Capitán lo tenemos!

-¡Rápido inmovilícenlo!

El agente Smith solo sintió un piquete, luego el frio piso de cerámica retumbó en su oído, lo habían paralizado. Solo alcanzó a escuchar como el verdadero agente daba las gracias a sus salvadores y sínicamente le guiñaba un ojo. No sabía que le había inyecto, lo único que sabía era que no podía sacarse ese pequeño discurso de la mente ni podía controlar las palabras que su boca articulaba.

-Señor, lo tenemos.

-Excelente, déjenlo en está silla, personalmente me ocuparé del interrogatorio, no quiero ninguna fuga de información ni que este individuo se dé el lujo de ocultarme ningún dato o detalle.

-Sí señor.

-Muy bien, amigo, dime cuál es tu nombre y que intentabas hacer en la sección de ensamblaje.

-Soy el agente Smith, la BSAA me envió para recolectar información acerca del nuevo virus que están creando, tengo fotos, no las he enviado y moriría antes de revelar más información.

Burnside tenía una expresión de asombro en su rostro. -Vaya, resultaste muy colaborador, ¿o es que no deseas morir pronto?, según estos registros se te contrato hace dos semanas y…

-Así es, llevo dos semanas realizando investigaciones, solo tengo fotografías que aún no he enviado nada, tomé por prisionero a uno de los trabajadores…

El sonido sordo de la culata de un revolver al golpear contra una mandíbula inundó la habitación.

-Cállate, insolente, como osas interrumpirme mientras estoy hablando. Debería matarte ahora mismo. ¡Capitán! Gritó Burnside.

-Sí señor.

-¿Quién es ese hombre que fue tomado prisionero por este idiota?

-Un trabajador del área de ensamblaje que llevaba laborando aquí más de 15 años. Colaboró en la obtención de la cepa "Las Plagas" y acaba de presentar su renuncia.

- ¿Y por qué hizo eso?

-Alega que no puede trabajar en un ambiente que se ha tornado tan peligroso y que prefiere volver junto a su familia.

-Vaya cobarde, muy bien, denle su cheque de liquidación, envíen una cesta de alimentos a la familia como disculpa e indemnícenlo por este acontecimiento. Ah, quemen sus registros y que ponga su huella digital en el documento que absuelve a la compañía de cualquier información que divulgue y nos involucre.

-Sí, señor. ¿Y qué hacemos con el prisionero señor?

El hombre en la silla yacía cabizbajo, su cara le dolía muchísimo, había perdido uno o dos dientes, lamentaba muchísimo haber entrado a esa empresa que hoy liquidaba a un impostor, tan solo quería trabajar unos 5 años antes de jubilarse, había ayudado en muchas misiones con el fin de ser reconocido, la más importante, el viaje a España, pero ahora todo había sido en vano. Maldita BSAA pensaba, siempre frustran los planes de quienes quieren cambiar el mundo para bien. Pero muy pronto su dolor terminaría.

-No se preocupen, de él me encargo yo. Ustedes dos, señalando a dos guardias, escóltennos hasta las cámaras subterráneas.

Burnside condujo a su prisionero por un pasillo alumbrado por débiles luces procedentes de lámparas ubicadas a ambos lados y dos pequeñas claraboyas por las que se filtraban finísimos rayos solares, aquel estrecho conducía directamente a la sección de Cámaras Subterráneas. Smith estaba aterrado, esposado y amordazado, sabía que su final estaba cerca, podía sentirlo y la mirada de su verdugo no mostraba siquiera un destello de compasión que le diese esperanza.

-¡Bienvenido a las cámaras subterráneas!

La sección de cámaras subterráneas era un lugar totalmente desprovisto de luz solar, tan solo poseía cuatro lámparas fluorescentes empotradas en el techo; el lugar parecía una habitación de las que usan en Hollywood para filmar escenas de películas de terror, la puerta de entrada rechinaba, una de las fluorescentes estaba fallando, habían puertas de metal reforzado a cada lado que Smith observaba, videocámaras capaces de captar casi todos los ángulos de la cámara, todas las puertas tenían nombres extraños con numeraciones y en el centro había un escritorio con una laptop que al parecer llevaba el control en video del interior de cada habitación que se encontraba detrás de las puertas numeradas. Pero por más tenebroso que pareciese el lugar, Smith pudo notar que los objetos e instalaciones utilizadas eran de la más avanzada tecnología, sobre todo por los paneles de acceso para cada habitación.

- Como puedes observar aquí tenemos pocos de los especímenes que estamos por desarrollar. A juzgar por su expresión agente Smith, veo que sus indagaciones no llegaron muy lejos, según tengo entendido los soldados de la BSAA están entrenados para situaciones apocalípticas, ¿no es cierto? "agente"… pues bien, quiero ver que tan bien se desenvuelven. Burnside sonrió.

-Abran la habitación H-600.

-Sí, señor.

El empleado de Umbrella jamás había estado allí, pero tenía el presentimiento de que esa cámara sería su tumba, sobre todo cuando el soldado digitó un código y con un leve sonido la mitad de la puerta se desplazó a la izquierda dejando a la vista un vidrio que permitía ver el interior de la habitación; pero lo que asombró a Smith no fue la puerta, sino el ser que se encontraba dentro; era una bestia de proporciones inhumanas que por los gruñidos que emitía demostraba que estaba sediento de sangre. A pesar de estar retenido por un collarín unido a una cadena de eslabones realmente gruesos, la fuerza que ejercía para tratar de soltarse parecía suficiente para romper la cadena. Smith se estremeció y trató de gritar, pero todo lo que salía de su boca era el maldito discursito que el impostor le implantó en la conciencia.

-Muy bien agente, bienvenido a la prueba final. Burnside empujó a Smith hacia la cámara H-600 por la abertura inferior de la puerta que fue activada por su captor. Smith corrió hacia un rincón se encogió y empezó a rezar mentalmente todo lo que se sabía.

Smith tenía los ojos como platos, sabía que la compañía se dedicaba a producir especies extrañas y asesinas pero jamás creyó que sería parte de las investigaciones como conejillo de indias.

-Que pasa agente, ¿acaso la garra de los soldados de la BSAA se pierde cuando están frente a la muerte?, Se acercó a la laptop, tecleó un código de acceso y se dirigió a sus científicos. Señores, les presento a un agente de la BSAA, está aquí para ayudarnos a estudiar los progresos que hemos hecho en Gemini67, suelten a la bestia y tomen nota. Ordenó Burnside mientras se sentaba y contemplaba el espectáculo.

-¡Mierda! Fue lo único que pudo pensar cuando la bestia hundió sus poderosos colmillos en su torso, era un animal feroz, al parecer habían inyectado en un león el nuevo virus, dándole fuerza, ferocidad y un tamaño indescriptible. El hombre solo podía gritar en su mente, el dolor fue indescriptible, el animal convirtió a su cuerpo antaño fornido en un cumulo de tiras y vísceras.

Burnside se puso de pie de un salto, estaba realmente feliz.

-Excelente, Gemini67 es una de las bestias más feroces que he visto, no puedo creer que haya terminado con un agente de la BSAA así de rápido, menos de un minuto, eso es un récord, analicen sus movimientos de ataque y que tan expuesto estuvo su punto débil, decía Burnside a los científicos. Esto es increíble.

Ya en su despacho el pelirrojo se dejó caer en el sillón, estaba orgulloso de sus creaciones.

-Bueno, si la BSAA pretende enviar más espías, espero que sean mejores que este, en poco tiempo la humanidad se rendirá ante mí y mis bestias, y Claire, querida Claire, de seguro tú también, al menos para vivir unos cuantos minutos más. Una risa macabra salió de las profundidades de su garganta, mientras levantaba su vaso de Whisky, brindaba con el aire y encendía su laptop para observar el entrenamiento que su mejor arma llevaba a cabo.

-Es hermosa, y magnífica…lástima que la única mujer que ocupa mi corazón es mi querida Claire.