Oh que mierda, siempre me disculpo por no haber actualizado antes; la escuela, el amor, el desamor... no tenía material para seguir con esto, así que... hay disculpas de sobras, supongo.

Muchas gracias por los reviews (si no he dejado la historia, es por las cosas que escriben), los follows y favs.

Buen año a todos, nos leemos pronto. Ahora si, más pronto jeje (:


Shaoran P.O.V.

Desperté. Con un ligero dolor de cabeza, la boca muy seca, un hueco en el estomago y la mente completamente en blanco.

Bueno, definitivamente esta no era mi habitación. Ni siquiera era una habitación.

Estaba en el piso, aparentemente de una de las pequeñas salas…

-¿Ya mejor?

Esa voz.

Esa suave, incomparable y hermosa voz.

-Sakura ¿qué mierda...?

-Oh vamos, nos pasamos un poco con las cervezas y la hierba, así que te has quedado dormido aquí… no pongas esa cara de espanto, no es como que te hubiera violado…

Que mal…

-Ya veo…

En realidad no recordaba nada, con trabajo comenzaban a llegar vagos recuerdos.

-¿Es que no recuerdas nada?- preguntó Sakura, con un pequeño tono de desesperación, apenas perceptible.

-Yo… no mucho

-Ah…- respondió, mientras se daba la vuelta para ir al baño.

¿Acaso yo había hecho algo malo?

Joder, realmente no recordaba mucho, pero su actitud me dejaba en claro que algo pasaba.

Camine hacía el baño. Sakura estaba frente al gran espejo, con la mirada perdida en algún punto inexistente.

-¿Pasa algo, Sakura?

Mis palabras la sobresaltaron un poco, devolviéndola a la habitación.

-No.

-¿Segura? Porque en verdad que no recuerdo mucho y si yo te…- pare en seco, por la expresión en su rostro pude notar que mis palabras solo agravaban el asunto.

-No ah pasado nada, Shao…- dijo, para después soltar un profundo suspiro que hizo eco en mi cabeza. ¿Qué pasaba con ella?

-Oh, bueno…

Nos quedamos en un incomodo silencio, sin levantar la mirada del piso.

Raro.

La observe muy bien. Observe el momento justo en que su expresión cambió y me volvió a dirigir la mirada. De nuevo, algo planeaba.

-Debes volver a tu habitación Shaoran, ya está obscuro afuera y no creo que Tomoyo esté muy convencida de cambiar lugar contigo y dormir con Eriol…- caminó hacia mí. No, más bien pasándome de largo y dirigiéndose a la puerta.

-Ok…

-Vamos, de paso voy a buscarla y por algo de comer. Muero de hambre…- Y me regalo una sonrisa. Una no muy convincente, pero qué más daba.

-Claro, vamos.

Algo le pasaba, algo que yo tenía que descubrir.

Sakura P.O.V.

Después de despedir a Shaoran, fui directo a la ABK, sin importarme quien mierda estuviera ahí.

Todo había sido una simple excusa para alejarme de Shaoran.

A decir verdad, yo no recordaba mucho.

Solo una parte martillaba en mi cabeza: dormida o despierta, la imagen se repetía.

"Te amo…"

Y cada que la frase sonaba, mi corazón daba de acrobacias en el pecho y el estomago se me retorcía de una forma inhumana.

O tal vez sólo tenía hambre…

Mis pensamientos pararon en seco al ver a mi prima, sentada de nuevo bajo el árbol, pero esta vez acompañada de alguien.

Nada más y nada menos que Kei.

¿Desde cuándo ellos hablaban con tanta…? No, más bien ¿Desde cuándo ellos hablaban?

Supuse que no estaría bien interrumpir, por lo que seguí caminando hasta una parte más solitaria del ridículo bosque.

Tenía la cabeza vuelta un caos.

Es decir, ni siquiera estaba segura de que Shaoran hubiera dicho… aquello.

Pero si lo hubiera dicho, era algo bueno ¿no? Significaba que yo había ganado.

Claro, eso estaba dentro de mis planes. Lo que no estaba dentro de mis planes, era toda esta estúpida confusión en torno al chico. No estaba bien y…

-Oye, Sakura…

Esa voz.

¿Desde cuándo Sora me hablaba con ese tono tan… arrogante?

-¿Si?...

-Te estaba buscando…- su estúpido tonito de voz estaba logrando sacarme de mis casillas

-Ah… ¿y luego? ¿Qué mierda quieres?

Al parecer mi respuesta no le había agradado, pues la vi de pie, tensarse y apretar sus delicados puños con fuerza. Joder, ¿es serio pensaba en golpearme o algo?

-Escucha, yo solo vengo a dejarte algo en claro.- dijo, entre dientes. Esta niñata no sabía a quién le estaba hablando…

Me acerque, intimidante. A Sakura Kinomoto nadie le habla de esa forma.

Cuando estuve a algunos pasos de distancia, la enfrenté desafiante, sintiendo como se encogía bajo mi expresión.

-¿Qué mierda quieres?...- repetí, arrastrando cada palabra con severidad.

Algo dentro de sus ojos pareció flamear, porque de inmediato recobró la postura.

-Eh venido a decirte que dejes a Yue en paz…

Esperen ¿QUÉ?

-¿Qué mier…?

-Ya escuchaste, Sakura. Le has hecho sufrir mucho, no voy a permitir eso…

Con que de esas iba. La muy tonta estaba enamorada de Yue…

-Ya veo…- dije, mientras un toque de astucia invadía mis gestos- con que te gusta mi Yue…- y solté una risa, mientras que la chica me miraba con los ojos nublados.

-No… yo no dije eso…

-Pero es la verdad.- solté, como sentencia.

Se le olvidaba que lo que es mío, es mío. Y lo quisiera o no, Yue era mío.

Ya me encargaría de recordárselo… De inmediato mi mente maquinó un plan.

-Yo… yo…

-Oh no, tranquila Sora…- dije, con toda la amabilidad que tenía en el arsenal – somos amigas ¿no?, no se lo diré a nadie…

-¿De verdad?- pareció dudar, pero tras una de mis mejores sonrisas, vi como bajaba la guardia.

-Puedes estar tranquila y en cuanto a Yue… bueno, pues, eso quedó en el pasado. Shaoran es lo único que me importa ahora...- algo dentro de mí se removió con aquella frase.

-Oh, gracias Saku. Eres la mejor.

Y me envolvió en un tembloroso abrazo. Un débil abrazo, como ella.

Tomoyo P.O.V.

-Jajajajaja… Vaya, tenía tiempo de no escuchar mi propia risa…

-Es una pena, es hermosa…- dijo Kei, mientras me miraba de esa forma encantadora.

Todo él era encantador.

-Oh vamos, no seas mentiroso…

-Sabes que no miento, eres hermosa.

-Bien, eso no voy a discutirlo.

Lo sentí acercarse más y por un momento se encendió una alarma en mi cabeza… Naah, qué más daba un beso.

Claro que este beso no era como lo había pensado.

Kei era algo reservado y lento. Al igual que sus besos. Podía sentir su respiración acercándose poco a poco, preparándose para lo siguiente. Podía sentir sus tiernos labios sobre los míos, acariciándome en el gesto más tierno e intimo. Podía sentir su suave cabello entre mis dedos, su cálido abrazo y… ¿cómo se separaba de mí?

-Yo… creo que debemos volver a las habitaciones…

¿En serio? Bueno, no era que me molestara pero… era raro que un chico pusiera los límites. Eso nunca me pasaba.

-Cla-claro…

Nos levantamos y caminamos en absoluto silencio a las habitaciones.

Tan abrumador era el silencio que dudaba que el chico siguiera caminando a mi lado. Claro, hasta que tomo mi mano.

-Ya, escucha Tomoyo…- por fin habló, justo antes de llegar a mi edificio.

-Kei, yo…

-No, escucha. Yo, no sé en verdad lo que haya hecho Eriol para ponerte tan mal estos últimos días, pero estoy dispuesto a compensarlo…

Sus brillantes ojos azules no daban lugar a duda.

-Bueno, no. Yo no voy a compensarlo, yo haré que aquello pase al olvido…

-¿Por qué?

Necesitaba que me lo explicara. Necesitaba confiar en él.

-Porque me gustas, desde siempre. Tomoyo, a mi no me gustas por vestir bonito, ni por lo hermosa que eres… más que nada, eres una chica inteligente, encantadora, sensible, feme…-

Ok, no hace falta decir que lo calle con un tierno beso. Era el primer chico que me decía esas palabras.

-Yo… no creo poder decirte aún lo que pasó con Eriol, Kei. Pero…

-No es necesario, sólo te pido la oportunidad.

-Aprovéchala entonces, ayúdame.

Y ahí, frente a los dormitorios de chicas, con la luna sobre nosotros, otro de esos tiernos besos y un cálido abrazo, decidí que era momento de olvidar a Eriol Hiragizawa.