Como están chicos he vuelto a comenzar el año con mi fanfic favorito de doble shipping o hasta tres o cuatro, depende de cómo logré llevar la historia en el futuro. Pero bueno explico que hay grandes cosas que he preparado en este capítulo y claro de una manera entretenida para ustedes que les encanta la historia de amor de dos pokémon y sus entrenadores, pero antes les informo que tengo grandes noticias para ustedes chicos. He estado preparando algunas cosas luego de estudiar el método correcto de escribir en un fanfic por ese motivo ya estoy un poco más experimentado en la narración. Bueno dado está breve explicación del comienzo de este fanfic en el 2017, comencemos.
Aclaración: Pokémon no me pertenece es de "Satoshi Tajiri y Pokémon Company". Solo me encargo de crear la historia de mi fanfic, sin lucros comerciales.
Capítulo 12: Reencuentro
Era un nuevo mañana en la hermosa región de Kalos, luego de explorar la cuidad el día anterior tanto como humanos y pokémon habían disfrutado. Un claro ejemplo fue la memorable comida que probaron los pokémon por sus entrenadores al visitar una tienda de dulces en su paseo, no sería divertido decir que fue como un día normal, pues un claro ejemplo era las ocurrencias de la pequeña Bonnie al hablar con Ash sobre los juegos que jugaron en la feria, pero en especial cuando mencionaba los ratos que paso con la joven artista que de manera inocente expresaba que era agradable su compañía, cosa que Serena se quedaba en silencio mientras comía con un ligero sonrojo por sus palabras logrando que la rubia diera una pequeña risita por lograr su cometido dando un cierre para ese día.
Ahora el grupo se encontraba disperso por diferentes lados de la cuidad. Nuestro querido entrenador de Kanto se había alejado de la cuidad para entrenar, al adentrarse en el bosque junto con su imparable compañero amarillo.
— Muy bien Pikachu. Este es un buen lugar para prepararnos para nuestro próxima batalla — Ash se mostraba emocionado y a la vez decidido.
— Tienes razón. Además que es agradable la zona para entrenar — En eso baja de su hombro, pisando la hierba con suma emoción.
— Es momento de sacar al resto de nuestros amigos.
Lanzando las pokéballs al aire, el grupo de Pokémon salió y vieron que se encontraban en la zona del bosque, Ash comenzó explicando sus motivos en especial intentar aprender nuevas estrategias y nuevos movimientos.
Los más entusiasmados eran Frogadier y Hawlucha mientras los demás se preparaban para comenzar con el entrenamiento. Cada uno se encontraba haciendo su respectivo fortalecimiento, en el caso de algunos que batallaban entre sí para mejorar su condición en el combate.
— Veo que has mejorado mucho en tu velocidad, Frogadier — Habló Hawlucha que tenía una batalla con el pokémon de agua.
— Debo decir lo mismo de tu fuerza — Frogadier evadía cada golpe de su compañero mientras se preparaba para atacar.
Dio un golpe directo con su corte, solo causando un leve daño a Hawlucha.
— Aunque tengas mucha velocidad — En eso aprovecho para dar un potente golpe karate, Frogadier solo se cubrió del golpe, pero lo mandó lejos de su lugar — Te falta tener más poder en tus golpes.
— Debo comenzar a practicar más con mis movimientos para mejorar en mi poder — Comenzó a sobarse del golpe recibido.
— ¡Chicos es momento de un descanso! — Era la voz de su entrenador, oyendo el aviso todos fueron a reunirse con él.
Cada uno se quedó recostado en un lado de las hierbas, la tranquilidad se hizo presente en el lugar, comenzando a quedarse dormidos. Frogadier se encontraba echado en un árbol siendo cubierto por su sombra estando lejos del grupo, aún despierto, miraba las nubes como una distracción para pasar el rato luego de un intenso entrenamiento.
— Me pregunto cómo le estará yendo a Braixen en su práctica con Serena — Fue lo primero que pensó luego de saber los motivos de la pokémon en el día anterior, siguió mirando las nubes para meditar al respecto sobre ese tema — Creó que no debo preocuparme de eso por el momento. Ella ahora tiene más confianza desde que conversamos sobre su inseguridad en fallar en la siguiente presentación, aunque aún no puedo creer que haya transcurrido solo una semana.
Frogadier siguió con su descanso de manera tranquila luego de dejar aquella preocupación, el viento soplaba dando una relajante brisa, pero en ese momento, sintió una presencia que se acercaba a su ubicación.
— ¿Quien anda ahí? — Pregunto serio, abriendo sus ojos y mirando a su alrededor.
De pronto aquel individuo se acercó con pasos lentos hacia Frogadier, revelando su identidad. Siendo un pokémon de color rosado y apariencia zorruno.
— Lo siento mucho. No sabía que se encontraba descansando — Se disculpó aquella pokémon que por su voz se notaba que era hembra, pero luego de unos momentos se mostró atenta hacia Frogadier, hubo algo que le llamó su atención — ¿Nos conocemos de algún lado?
— Un momento... ¿Eres tú, Sylveon? — Frogadier estaba atónito luego de reconocer su voz — Eres la misma Sylveon que conocí en aquella escuela.
— ¿Pequeño Froakie? — Dijo Sylveon un tanto sorprendida mientras se acercaba a Frogadier que se encontraba apenado por la manera en que lo nombro — ¡Guau! ¡Qué casualidad de volverte a ver! Has evolucionado en un fuerte Frogadier. ¡Vaya! Te has vuelto un poco más maduro desde aquella vez.
— E-Es bue-bueno vol-volverte a ver Sy-Sylveon — Frogadier comenzó a tartamudear al estar cerca de la pokémon hada — ¿Q-Qué ha-haces en cui-cuidad Ro-Romantis?
— Ah, sobre eso. Mi entrenadora ha venido a este lugar por un trabajo de la escuela.
— Ya veo — Habló calmado luego de que la pokémon se había alejado un poco — ¿Dónde se encuentra tu entrenadora? ¿No la veo por ningún lado?
— Bueno... sobre eso. Tengo un pequeño problema — Sylveon cambió su mirada a una preocupada — Me he perdido de mi entrenadora al explorar el bosque.
— ¿Por qué motivo fueron al bosque solas? ¿Además hay pokémon peligrosos habitando estás zona? — Pregunto intrigado.
— Fue para una excursión escolar con los niños. Por ese motivo fuimos a investigar que el lugar fuera seguro, pero surgió algo extraño...
— ¿Algo extraño? ¿Qué ocurrió?
— Un globo extraño se llevó a mi entrenadora usando una red. Yo trate de ir en su rescate pero perdí su rastro al adentrarme al bosque — Bajo su mirada comenzando a derramar algunas lágrimas — Estoy preocupada por Penelope. ¿No sé en dónde pueda estar? — En eso sintió como Frogadier secaba sus lágrimas.
— No te preocupes Sylveon. Yo me encargaré de encontrar a tu entrenadora — Frogadier mostró confianza en sus palabras haciendo que Sylveon dejará su angustia — Te lo prometo.
— Muchas gracias, pequeño Froakie — Agradeció la pokémon hada que usando sus listones lo abrazo por su generosidad.
— N-No es n-nada S-Sylveon — Frogadier estaba nervioso por el gesto, para cuando acabó el abrazo, se calmó tratando de buscar una solución al problema — Lo primero que hay que hacer es encontrar ese globo.
— ¿Pero cómo lo vamos a hacer?
— Se me ocurre algo. Sígueme.
Fueron en dirección en donde descansaban los compañeros de Frogadier junto con su entrenador. Al llegar Frogadier llamó la atención de Ash.
— ¿Frogadier que sucede? — Pero luego nota la presencia de la pokémon hada — Un Sylveon. ¿Qué está haciendo en este bosque?
En eso Frogadier hizo unas señales al chico de la gorra haciendo que captada su mensaje mientras sus demás compañeros se acercaban.
— Ya veo... ¿Así que necesita de nuestra ayuda? — Dijo Ash observando como su pokémon asentía — ¡Muy bien! ¡Le ayudaremos!
— Un momento... ¿Eres la Sylveon de aquella profesora? — Pikachu se notaba sorprendido al reconocerla.
— Es bueno verte de nuevo, Pikachu — Saludo la pokémon.
Mientras Pikachu y Sylveon hablaban sobre el reencuentro, en tanto sus compañeros pokémon se reunían con Frogadier.
— Así que ella es la pokémon que te derroto con un simple beso, literalmente claro — Dijo Fletchinder con suma gracia.
— Vaya compadre que desdicha la tuya. Ser derrotado ante los encantos de una bella dama — Decía Hawlucha llorando de manera cómica.
— ¡Esperen! ¡Cómo se han enterado de esto! — Respondió Frogadier con suma vergüenza — Además, solo fui derrotado por un beso drenaje y no por un simple beso.
— Tranquilo compañero, no es para tanto. Sabemos lo frío que eres en el romance... — Habló el pokémon volador-fuego poniendo su ala en el hombro de Frogadier — Desde que estás con Braixen has logrado cambiar un poco esa actitud seria.
— Tienes razón colega has cambiado un poco — Afirmo el famoso come-tacos — Además eso lo supimos por el pequeño Dedenne.
— Ya veo... — Dijo Frogadier entendiendo el asunto pero luego reacciona ante lo dicho por Fletchinder — Un momento... ¿A qué se refieren con que cambie mi actitud por Braixen?
— Bueno compañero deberías saber que cuando estás con una chica, tu vida da una vuelta de 360 grados logrando cambiar todo de ti — Dijo Fletchinder con mucha sabiduría.
— En realidad no ha cambiado mi actitud. Solo he decidido abrir mis emociones hacia los demás — Dijo Frogadier explicando sus motivos.
Luego de aquella conversación que fue incómoda para el pokémon agua, ahora el grupo se encontraba adentro del bosque para comenzar en la búsqueda.
— ¡Fletchinder intenta buscar por el aire! — Dijo Ash ordenando a su pokémon en la ayuda.
— Fletchinder debes encontrar un globo extraño en la zona, ¿has entendido? — Frogadier se aseguró de informar sobre su objetivo.
— Ya lo tengo claro, compañero. Es hora de volar muy alto — Con esa frase, alzó el vuelo.
— Es idea mía o al parecer Fletchinder está muy emocionado de volar — Dijo Pikachu impresionado, al notar la altura en que se encontraba.
— Al parecer le entró mucha emoción cuando le dije que se había vuelto más fuerte para llegar a su etapa evolutiva final — Habló Hawlucha rascándose la cabeza — Espero que no se le suma mucho los humos.
— Tienes mucha razón — Afirmo Pikachu cruzando los brazos — Te imaginas cuando evolucione en el dios "Brave Byrd".
Luego de aquella charla, Fletchinder había regresado con información para el grupo así que fue volando siendo seguidos por los demás. Al llegar se encontraron con el misterioso globo que resultaba muy conocido.
— Ye me suponía que se trataba del equipo Rocket — Dijo Ash estando oculto entre las hierbas mientras observaba con el resto de los pokémon al trío de rufianes que tenían como rehén a la entrenadora de Sylveon — Así que tienen atrapada a Penelope. Chicos voy a necesitar de su ayuda.
En el lado del equipo Rocket, estos se encontraban en plena discusión.
— Ya viste chimuelo, te has equivocado en la captura — Se quejó James — Debimos atrapar al pokémon de esta chica y no a ella misma.
— ¡Y cómo quieres que vea bien! ¡No ves que tengo las patas muy cortas! — Respondió Meowth estando molesto con su compañero — Además, esta mujer se me hace conocida.
— Ahora que lo mencionas... — Jessie se quedó mirando a la chica que los miraba molesta luego de ser amarrada y con la boca puesta en cinta — ¿Dónde la hemos visto antes?
— ¡Ya lo recuerdo! — Habló James que le apareció de repente un foco arriba de su cabeza — Es la profesora de aquellos niños que intentamos engañar pero al final fuimos derrotados por el bobo y sus amigos.
— Tienes razón James. Al menos te funciono está vez el cerebro — Dijo Jessie en tono burlón.
— No seas dura conmigo, Jessie — James se sintió ofendido por ese comentario, pero luego le entra una duda — ¿Ahora qué hacemos con la profesora del moño?
— Se me ha ocurrido un maravilloso plan — Dijo Meowth con su clásica risa "malvada" — Hay que pedir por su rescate a todos los pokémon que tienen en esa escuela.
— Es una buena idea, chimuelo — James estaba de acuerdo con su plan al igual que su compañera de cabello rojo.
— Wo bbu ffet — El pokémon azul como siempre hacia su aparición de repente ante el trío.
— ¡Alto ahí, equipo Rocket! — Saliendo de entre las hierbas, Ash junto con sus pokémon fueron a confrontarlos.
— ¡Es el bobo! — Dijeron al unísono el equipo Rocket.
— Será mejor que dejen libre a Penelope ahora mismo — Ordeno Ash mientras sus pokémon se ponían al frente.
— ¡Ja! No creas que nos ganadas así de sencillo — Decía Jessie que tenía listo su pokéball al igual que James mientras Meowth mostraba sus garras y Wobbuffet... bueno él se quedaba quieto en su lugar sin hacer nada.
En otro lado del bosque Frogadier junto con Sylveon se habían escabullido por detrás del trío malvado llegando al sitio donde estaba amarrada Penelope, la chica al darse cuenta de la presencia de ambos pokémon entendió enseguida que venían en su rescate.
Frogadier se acercó con cautela en eso usando su ataque de corte, cortó enseguida las cuerdas que la amarraban, quedando libre.
— Te lo agradezco — Dijo Penelope luego de quitarse la cinta de su boca para luego abrazar a su pokémon — Me alegro que estés bien, Sylveon.
No duro mucho el reencuentro cuando el trío malvado se dio cuenta de lo sucedido.
— ¡Han dejado libre a nuestro botín de pokémon! — Meowth estaba atónito ante tal hecho.
— ¡Traición y por la retaguardia! — Decía James de manera exagerada.
— Esto no se quedará así, bobo — Reclamo Jessie enojada por ese juego tan sucio.
— No lo creo equipo Rocket. ¡Pikachu usa rayo! — Ordeno Ash haciendo que su compañero amarillo liberará su ataque creando una gran explosión en el campo.
— ¡El equipo Rocket ha sido vencido otra vez! — Con esa frase salieron volando por los aires.
— Menos mal que se han ido — Dijo Ash mientras observaba el cielo para luego dirigir su mirada hacia Penelope que venía junto con Frogadier y Sylveon — ¿Te encuentras bien Penelope?
— Gracias por la ayuda Ash. Es una casualidad que nos hallamos vuelto a encontrar — Agradeció Penelope mientras observaba al pokémon de agua — Veo que tu Froakie ha logrado evolucionar en un fuerte Frogadier.
— No fue nada Penelope — Se rasco la cabeza apenado — Frogadier ha logrado mejorar mucho desde aquella vez que nos derrotaste.
— Es impresionante el desarrollo que han tenido — Halago al notar su esfuerzo.
— Ahora que lo pienso, ¿qué haces en cuidad Romantis?
— Estábamos haciendo un paseo escolar con los niños, para visitar la fábrica de pokéball — Respondió Penelope — Luego quise explorar el bosque para mostrarles a los niños, el habita de los pokémon. Pero creó que fue una mala idea después de todo.
— Como el problema ha sido resuelto será mejor que regresemos a la cuidad. Antes que aparezca pokémon salvajes — Sugirió Ash haciendo que todo el grupo saliera del bosque.
En otra parte de la cuidad, Serena junto con Braixen caminaban tranquilas llevando unas canastas con pokelitos dentro con la idea de llevarlos para Ash luego que Bonnie le sugiriera por el entrenamiento que tenían los pokémon del entrenador de Kanto. Aquella idea para Serena le había parecido genial ya que podría verlo por unos momentos que sin perder tiempo comenzó a prepararlo, sin saber las intenciones de la niña.
Llegando al lugar la joven de ojos azules trato de localizar a su compañero, lo curioso era que había rastro de él comenzando a preocuparle de que algo malo le haya pasado. Pero luego se tranquilizó a observa como Ash aparecía entre los arboles junto con sus pokémon, aunque luego cambio su preocupación a una sorprendida al notar que venía junto con Penelope con su Sylveon.
— Oh, Serena. ¿Qué haces acá? ¿No estabas entrenando para tu siguiente presentación? — Ash le pareció curioso encontrar a su amiga en este lugar.
— B-Bueno ya había terminado de practicar hace una hora y se me habría ocurrido traerte estos pokelitos para que comieran, pensando que estarían con hambre tus pokémon — Al mostrar las canastas, Ash se mostró emocionado, acercándose a su compañera junto con su pokemón.
— ¡Gracias Serena! Ya me moría de hambre luego de caminar por el bosque — Ash comenzó a probar algunos al igual que su pokémon, noto algo curioso en su amiga — Ahora que lo pienso, cada vez que necesito algo siempre estás a mi lado para ayudarme. O tal vez solo sean simples casualidades. Ja, ja, ja.
Serena solo embozó una sonrisa luego de escuchar las palabras del entrenador, si bien, ella solo ayudaba en algunas cosas pequeñas o hasta simples, al resto de sus amigos. Para Ash era una ayuda valiosa al saber cuándo la necesitaba, ella pensaba lo mismo que el chico que solo eran casualidades de la vida, pero al menos agradecía que fuera en los momentos oportunos.
— Es bueno verte de nuevo Serena y veo que te has cortado el cabello — Saludo Penelope haciendo que la nombrada le prestará atención luego de estar en sus pensamientos.
— Ha pasado tiempo desde que nos vimos, Penelope. Sobre mi cabello, he decidido cortarlo para cambiar un poco mi imagen — Serena se tocó su cabello luego de explicar su cambio, aunque luego le dio curiosidad saber por qué estaba en la cuidad — ¿Por qué te encuentras acá?
— Es una larga historia... — Penelope decidió contar de lo sucedido de esta mañana.
"En el lado de los pokémon"
Braixen se había reunido con los demás, pero luego dirigió su mirada hacia Frogadier que conversaba a gusto con la pokémon hada. Ella solo resoplo sus mejillas estando ¿celosa?, se preguntó, luego de notar como hablaban tan animados, quitando esa idea de su mente decidió ir en donde estaba su pareja. Los compañeros del pokémon agua sintieron la tensión elevarse, o tal vez, era Braixen que producía dicho calor en el ambiente, en el cual, decidieron no meterse en los asuntos personales de su compañero.
— Ah, Braixen — Frogadier se percató de su presencia emocionado, sin haber notado el humor de su novia — ¿Cómo te fue en la práctica?
— Me ha ido estupendo. He logrado sincronizar los pasos que me eran difíciles de realizar — Respondió Braixen calmada tratando de mantener su humor en positivo en frente de él — ¿Cómo te ha ido en tu entrenamiento, Frogadier? — Le devolvió la pregunta.
— Me ha ido bien. Últimamente logre mejorar mi rendimiento en los combates aunque me falta mejorar algunas cosas — Explico sonriente su situación, algo que Braixen notaba raro, sabiendo cómo se comportaba el pokémon. En eso Frogadier se acercó a ella para presentar a su compañía — Braixen te presento a Sylveon, ¿la recuerdas?
— Claaaro, ya me acuerdo — Afirmo en un tono "sorprendido" mientras la observaba — Ella no fue la que te derroto con un beso, ¿no?
— ¡Tú también, Braixen! Solo me derroto con un beso drenaje, nada más — El pokémon de agua se avergonzó que su propia novia se enterada de tal suceso aunque a Sylveon le pareció gracioso la situación que pasaba el pokémon.
— Es un gusto conocerte, Braixen — En eso la pokémon hada extendió uno de sus listones, siendo tomado por la pokémon como un saludo — Frogadier me ha contado mucho sobre ti.
— ¿Qué tanto te ha contado sobre mí? — Pregunto curiosa queriendo saber la opinión de Frogadier.
— Menciono que eras muy hábil en los bailes como también en la destreza. Frogadier además me dijo que siempre mejoras de tus errores en cada intento, sin rendirte — Cada palabra que decía Sylveon hacía que Braixen se sintiera conmovida por como el pokémon la describía, eliminando su mal humor para mostrar un brillo en sus ojos como un leve sonrojo — Esa manera de superación. Me recuerda mucho a como era antes el pequeño Froakie — Embozo una sonrisa mientras ambos pokémon se ruborizaron por tener algo en común — Ahora veo con claridad porque Frogadier te eligió como su pareja. Eres una lindura para él.
— ¿C-Como te diste cuenta que Braixen y yo teníamos una relación? — Frogadier estaba impactado, aún no le contaba de su relación con la pokémon de fuego.
— Lo supe desde que comenzaste a contarme sobre ella, no fue muy difícil deducir que había algo entre ustedes dos. Después de todo, soy una pokémon que percibe los sentimientos de otros.
— Es increíble que puedas percibir los sentimientos de los demás — Halago Braixen haciendo que Sylveon comenzada a reír leve — ¿Ah...? ¿Dije algo gracioso?
— Para nada, Braixen. Es solo que... — Entonces se acercó ella hasta llegar a su oído — Logré percibir "eso", cuando me encontraba hablando con Frogadier.
Braixen comenzó a echar humo por las orejas mientras su cara estaba toda roja de la vergüenza, luego de saber que la pokémon hada se había enterado de sus celos. Ella solo le dedico una tierna sonrisa añadiendo algo más en su oído "No te preocupes, no estoy interesada en él". Luego de decir aquello regresó a su sitio.
— Oye Braixen, ¿por qué tienes la cara roja? ¿Qué te dijo Sylveon? — Pregunto preocupado Frogadier al notar la temperatura alta en su compañera.
— N-No ocurre nada, Frogadier. Es solo que... hace calor ¡Sí! Es solo calor nada más. Ja, ja, ja — Reacciono muy nerviosa luego de las preguntas del pokémon.
— Tiene razón. Hace mucho calor en esta zona, deberíamos regresar con nuestros entrenadores, ¿qué dicen? — En eso le guiño el ojo haciendo que Braixen captada su mensaje.
— Es verdad — Asintió Braixen — Debemos regresar con los demás.
— Bueno, será mejor regresar con ellos. Aunque en realidad no siento mucho calor — Pensó en lo último extrañado, pero decidió omitir aquello.
Al llegar con los demás, notaron que habían acabado la charla de sus entrenadores sobre lo sucedido, a lo cual, decidieron guardar a sus pokémon. Luego de unos minutos salieron del bosque pero antes de tomar caminos distintos, se le había ocurrido algo a Penelope.
— Oigan chicos, ¿qué les parece si me acompañan a la fábrica de pokéballs junto con los niños?
— Me parece bien, ahora no tengo nada que hacer — Acepto contento su petición mientras volteaba su vista a su compañera de cabello castaño — ¿Quieres ir, Serena?
— Claro — Contestó segura, sin chistar.
Con la decisión hecha, el grupo de tres fueron directos hacia su siguiente rumbo que era la famosa fábrica de pokéballs de cuidad Romantis, que cosas ocurrirán en el recorrido de la exploración de dicho lugar, lo que sí es seguro es que habrá más sorpresas en su viaje por la región de Kalos.
Esta historia continuará...
Estoy seguro que muchos habrán pensado que abandone este fanfic que es tan especial para mí, no se preocupen queridos lectores. Yo nunca voy a abandonar o cancelar mis historias, después de todo, el autor original me lo dejo a su cargo, por ese motivo, aunque me demore; días, semanas, meses o años. Lograré que este fanfic de romance, drama y amistad llegara a su final para el gusto de ustedes, comenten que les pareció el capítulo. Emilion se despide de ustedes lectores, hasta la próxima.
Respondiendo comentarios:
— dlandini: Gracias por el apoyo que das en cada capítulo, disfrutarlo amigo.
— yulthelinxxD: Te agradezco por el apoyo, y es cierto que no hay muchas historias sobre está pareja en español.
— Chizuri Kiten: Muchas gracias por el apoyo de mi fanfic, bien la espera a sido mucha pero acá está su continuación, disfrutarlo amiga.
