Pues aquí tenemos el día siguiente después de su primera "noche juntas" :P Espero que os guste y, si os encanta u os horroriza, plasmarlo en los RW ^^ Y ahora a leer! :)


20 de agosto (Por la noche)

Henry descubrió que no había pasado la noche en casa. Un hijo cualquiera de una madre soltera normal habría sospechado que había sido abandonado en plena noche por una cita de carácter romántico o sexual. Pero no nuestro hijo. No, él es demasiado perspicaz para creer algo así y, sobre todo, desconfía demasiado de mí como para considerar posible una excusa tan inocente como esa.

No me ha preguntado apenas nada. Me he limitado a decir que sí estuve en casa y que me desperté pronto para ir a comprar el desayuno. Pero no ha querido creérselo. No ha insistido más, pero me ha mirado todo el día como si me hubiera escapado en una escoba y hubiese estado toda la noche sacrificando cabras en nombre de Satanás. Seguramente antes creería esa posibilidad que la verdad. ¿Te imaginas? "Henry, estuve con Emma". Me llamaría mentirosa o saldría corriendo a comprobar si te he matado, amputado alguna pierna o dañado alguna parte vital.

¿Qué le voy a hacer? Es difícil enfadarte con tu hijo por no confiar en ti y acusarte de cometer crímenes varios cuando tiene razones para no confiar y realmente has cometido esos crímenes. Solo me gustaría que fuera capaz de olvidar, de creer que realmente nadie ha podido ser tan cruel como la reina malvada, que los cuentos son solo cuentos, que nadie te ha envenenado y que el coma fue por causas naturales y puede ser reversible…

A ver, no estoy diciendo que quiera que te despiertes. Pero entiéndeme. En ocasiones yo también anhelo una vida normal, sin magia, cuentos ni malos. Especialmente sin malos. Una en la que yo sólo fuera una madre y Henry pudiera verme y quererme como tal.

En una vida así, quizás tampoco habríamos sido amigas, quizás ni siquiera hubieras venido a Storybrooke, porque sin salvadora no habría motivo para que Henry te fuese a buscar. Pero imagina por un momento que el Bosque Encantado no hubiera existido, que todo fuera sólo esto, esta ciudad, estas vidas. Si hubieras aparecido de repente, quizás no fuéramos amigas o quizás sí, lo que está claro es que no habrías sido esa monstruosa amenaza que podía quitarme todo, mi vida, mi maldición, mi hijo, de un plumazo.

Hubieras sido solo una madre más. Preocupada y centrada en Henry. Igual que yo. No habría tenido a mi alcance manzanas envenenadas que darte y, posiblemente, tampoco motivos para hacértela tragar. Todo habría sido más diferente, más civilizado, quizás hasta mejor…

Sí, en ocasiones, solo a veces y muy de vez en cuando, pienso en un mundo alternativo así. Y no me disgusta del todo la idea.

Pero es una idea ridícula. Y he de volver a casa antes de que el calor me vuelva a vencer con un sueño repentino. O antes de que Henry compruebe que no estoy salga a buscarme a ver si da con mi altar de cabras para Satanás o con mi refugio mágico. Disfruta del aire acondicionado, Emma…

Continuará...