Capitulo 12:

"El reencuentro"

Otro día amaneciendo en el hogar de pony, era maravilloso, Candy había decidido quedarse ahí duramente una semana más, la Tía abuela no llegaría hasta el viernes de la siguiente semana. Tendría que aprovechar antes de que ella llegara. Ya había pasado una semana desde su llegada y cada día se le hacía como el primer día.

Archie había ido a verla un día después de ir a casa de Tom, lo cual resulto de todo penoso.

Archie al fin se decidió, le hizo caso a su hermano y primo que ya en sus sueños lo atormentaban.

"Era el mismo sueño, Annie llorando pero no solo ella, Candy también, los dos sueños mezclados tenía que decir a quien escoger , Archie escuchando una voz, esta vez logro ver a la persona quien hablaba, era no solo Stear,si no Anthony con él, Stear en la puerta que hacia el camino hacia Annie, Anthony en el de Candy.

-¡Stear, Anthony! Déjenme pasar.

-Lo siento hermano, solo una puerta puedes escoger.

-Que lastima por Annie, ella te ama Archie, ¿No habías prometido cuidarla?- Le dijo el pelirrubio

-Pero yo amo a Candy, tanto como ustedes la amaron, ¿No entiendes lo que he sufrido por ella?

-El mismo dolor que atormenta el corazón de Annie, al igual que el de Candy.

-¿Qué dices Anthony?

-Bien lo sabes Archie, Candy sufre por Terry, ella lo ama. El la hace feliz, y no ha estado con el, ella no será feliz sin él.

-Yo puedo hacer feliz a ella en vez de ese aristócrata.

-Ella lo ama a él Archie.

-No puedo dejar que la lastime.- Se puso más furioso.

-Te estas lastimando tú mismo Archie, y estas lastimando a otros que intentas proteger, anda asómate a la puerta de Annie, mira lo que hay dentro, vela por un segundo, que tan destrozada esta, ¡Tan solo mírala!

Archie decido asomarse por aquella puerta, ahí estaba Annie, abrazando sus piernas en un mar de lágrimas, estaba destrozada, al igual que el sueño anterior. Era cierto el la estaba lastimando, mientras los sentimientos de Archie habían sido tan egoístas.

Cerró la habitación.

¿Puedo asomarme en la de Candy?

Anthony solo asintió.

Ahora abrió esta otra. Ahí estaba Candy, en las mismas situaciones que Annie, solo que Candy si decía unas palabras.

"Terry"

Esa palabra fue como una estaca en el corazón de Archie, ¿Por qué era tan difícil dejarla con ese malcriado? No solo quería que ella lo amase a él, sino que también quería que ella no sufriera, pero tal vez ella no sufriría si estando con Terry se sentía feliz, pero Archie no lo permitía, la amaba con todo su corazón. ¿Debía de dejarla serla feliz? ¿Verla sonreír junto a la persona a la persona que amaba? ¿Cuidar a Annie? ¿Amar a Candy a distancia como lo había dicho su hermano?

"¿Por qué mi corazón duele tanto?" Se preguntó a el mismo mientras no pudo evitar soltar algunas lágrimas. "¿Por qué Candy? ¿Qué me has hecho? ¿Por qué te amo tanto?"

-Dejala ir.- Le dijo su hermano.- Yo deje ir a mi pequeña Patty hermano, la deje sola. Sin embargo la cuido y siempre lo hare, ¿Sabes? También cuido a Candy pero desde que estaba junto a ella Archie, la cuidaba y amaba a distancia ¿entiendes? Es una consecuencia pero aun así Archie, era muy feliz.

-La amo, desde el primer momento en que la vi.

-Al igual que nosotros Archie.- Se incluyó Anthony.

Archie empezó a respirar muy agitado, y daba pequeños sollozos, mientras era consolado por sus fieles compañeros de vida.

-Stear, abre paso. Voy hacia la puerta de Annie, pero deja la puerta de Candy abierta. Por favor.

Saco a Annie de aquella oscura habitación consolándola y diciéndole que solo era para ella, que nunca la dejaría sola, Annie al fin sonrió un poco.

Al sacarla de la habitación Archie no pudo evitar voltear hacia la habitación de Candy, sus fieles compañeros habían desaparecido ya y en la habitación de Candy hubo un pequeño destello de luz. Candy voltea, Terry está ahí. La habitación no es más oscura. Archie derrama una lágrima más. Era hora de dejarla ir."

Fue el final del sueño. Archie sabía que era una señal, que su primo y hermano al fin lo escucharon, como siempre lo hacían desde que era un niño.

Archie amaneció con los ojos rojos y la cara húmeda. Ya había sido una decisión y eso le dolía pero nunca dejaría de amar a Candy.

Un día después el decide ir al hogar de pony en busca de Candy.

-¿Archie eres tú? ¿A pasado algo? ¿Qué haces aquí? Respóndeme Archie.

Archie solo lo miraba con una cara ida, y dolida, tenía el corazón hecho trizas.

-Candy.. Yo.. Bueno, te han dejado una carta y no quería que esperaras hasta llegar, eh decido dejártela personalmente. ¿Sabes? Creo que es de Terry.

-¿¡De Terry!?

-Así parece.

-Candy, antes que esto pase, tengo.. algo que decirte.

-¿Algo malo?

-Al contrario.

Archie trago saliva, sería difícil de decir.

-Candy, yo.. Bueno.. yo.. Te amo.- Archie volteo hacia el lado, no quería que le viera la cara.-Trate de decírtelo desde aquella vez en el San Pablo pero Annie no le lo permitió y hoy es la ocasión perfecta.

Candy solo lo miraba impresionada, ¿Qué acababa de decir?

-Pero Archie, Annie te..

-Lo se Candy.- La interrumpió.- Y lo digo por eso. Tengo que estar con Annie, cuidarla y protegerla. Es una chica muy tímida, pero.. Veras, sin decirte esto nunca lo podría hacer. –Suspiro.- Sé que amas a Terry Candy, y si él te hace feliz, bueno no lo impediré. Solo quería que lo supieras. Se feliz Candy ¿Está bien? Cuida tus sentimientos y espero que no te lastimen.

-Archie…

-Adiós Candy.- Sonrió sínicamente.-Pienso que te quedaras más días aquí, le avisare a Albert.

Lo había hecho. La había dejado ir, aunque nunca fue de ella, ahora se encargaría de Annie, como se lo prometió."

Candy le dolió ver a Archie marcharse así, quería que no fuera verdad. Después de unos minutos que quedo impactada, se dirigió a su cuarto donde no salió ahí en todo el día.

"La carta, casi la olvidaba"- Pensó Candy después de varias horas. La leyó por fin.

Tarzan pecosa:

Es bueno saber de ti, tu carta me ha dado una grata sorpresa.

En el caso del Duque de Grandchester, ya se ha arreglado, o eso espero yo. Después de una breve pelea él se retiró y al parecer ya no anda más en Nueva York ha decidió volver a Inglaterra donde el pertenece y no yo.

Te doy las gracias por tu preocupación, y por tu carta. Es bueno saber de ti después de tanto.

Quisiera que me contaras más de lo que ha ocurrido en tu vida Candy, quiero que vuelvan esas cartas. Aun guardo tus cartas, tu ortografía sigue siendo igual, eso me complace.

Quisiera expresar más mis sentimientos pero sé que este no es el momento, ha pasado tanto que de seguro te asustare.

No olvides que nada ha cambiado en mí.

Con el deseo de volver a verte pronto

T. G.

-Oh Terry, pensé que no me escribirás más, ¿Cómo estará ahora? ¿Por qué habrá tardado tiempo en escribir?

Querido Terry:

He estado esperando tu carta por varios días y me alegra recibirla ahora por manos de Archie.

Espero que tu madre te haya ayudado en esta situación Terry, ella es una mujer tan bella y hermosa. Mándale un cordial saludo de mi parte.

Me alegra que tu padre no te haya llevado contigo a Inglaterra, al esperar tantos días esta carta verdaderamente llegue a creer que te había llevado con él para asumir el gran puesto que tendrías en manos.

¿Terry Graham? ¿Terry Grandchester? ¿Cómo puedo mencionarte ahora yo?

La sangre de los Grandchester corre por tus venas, sin embargo no eres heredero de la familia, no ahora que te has decidido.

Graham, es tu nombre Terry, sin embargo lo usas como nombre artístico. ¿Has dejado el teatro ya? Me complace decirte que he ido a la última obra presentada y fue fantástica, oh Terry tienes tanto talento, al verte me he podido crear mil ilusiones. Me alegra saber que pudiste triunfar en ello después de lo nuestro..Al igual que después de lo de Susana.

En fin…

Eres tan amable por preguntar por mi Terry, en estos momentos me encuentro en el hogar de Pony Terry y cada día voy a la colina de pony donde quizás tú pudieras llegar a sorprenderme como lo hacías en la segunda colina.

Terry, tu visitaste este lugar, hablaste con mis madres, pasaste por el pasto que ahora piso Terry, que amable fue de tu parte ir. A veces me pregunto ¿por qué no habré sido tan rápida para alcanzarte? Pero al parecer fue cosa del destino. Como siempre. Nuestros caminos se han separado.

Espero que me escribas enseguida Terry, quiero saber más de ti. Y poco a poco recuperar la bella amistad que alguna vez tuvimos en el San Pablo.

Candice White.

Candy envió la carta, no le pareció la idea pero aun así lo hizo. En ella aclaraban muchos de sus sentimientos, pero también decía, que por lo pronto únicamente quería recuperar una amistad perdida.

Era hora de ir a dormir.

-¡Candy, Candy! Vamos a jugar.

-¿A qué quieres jugar Mia?- Pregunto sonriéndole Candy a la pequeña.-A que tú eres la mamá de todos nosotros Candy.

-¡De tantos!- Candy hizo un gesto de horror.- Bueno, para eso primero debo de tener un apuesto chico a mi lado que sea mi esposo.- Candy sonrió, quería hacer feliz a los niños.

-Yo quiero ser tu esposo.- Dijo un pequeño niño.-Soy el indicado para ella.

-No, yo seré su esposo, ¡yo soy mayor que tu Arthur!

-¿Y eso que?- Sus ojos empezaron a lagrimar.- Es perfecta para mí.

-Chicos, tranquilos. Los dos pueden ser mis esposos.

-¿Podemos?

-Lamentablemente chiquillos, no pueden.- Se oyó otra voz en la colina donde estaban.

Candy se asomó tras el árbol y ahí estaba el. Fumando un cigarrillo. Era Terry.

-Hola pecosa. ¿Cómo estás?- dijo lanzando el cigarrillo para después levantarse y pisarlo.

-¡Terry! ¿Qué diantres estás haciendo aquí?- Candy ahora tenía un tono pálido. El no podía, no podía estar ahí.

-Tu carta fue como un llamado de tarzan pecosa hacia mí. ¿No te agrada que este aquí?

-No me molesta.- Bajo la cabeza y hablo entre dientes.

Terry estaba aún más alto, como ella lo esperaba, sus ojos no habían cambiado en nada, mas sus rasgos eran un poco más finos como su nariz, boca y quijada. Sus hombros eran más anchos y su pelo permanecía como una cabellera larga y castaña como siempre. Su voz… Era más gruesa, pero conservaba ese toque de picardía que solo él podía hacer en su voz.

-¿Por qué no nos podemos casar los dos contigo Candy?-Interrumpieron los dos niños que tanto anhelaban a Candy con un tono enojado.

-¿Que no ven cabezas duras? Él es el que Candy quiere de esposo y nuestro papá. La he visto ojeando sus fotos de vez en cuando.

Terry solo miro a Candy con una sonrisa pícara, y después empezó a reír.

-Veo que has pensado mucho en mi Tarzan pecosa. Yo también en ti.

-Terry basta.. Bajo la cabeza para que el no pudiera ver que sus mejillas se habían tornado de otro color.

-Asi es pequeños, yo seré el padre y esposo de la pecosa Candy.

-¿Pecosa?- Los dos niños empezaron a reír- Nunca se me habría ocurrido. Candy tienes muchas pecas.

- Así me gustan.-Hizo una mueca, de las que hacia al enojarse.

Ellos seguían riéndose y la pequeña Mia solo la miraba con compasión, aunque se le escapaban unas pequeñas risitas.

-Mamá Candy es muy pecosa, significa que yo también lo soy?- Dijo la niña al pensar las cosas empezando a tocarse toda la cara preocupada.

-No pequeña, la única que las tiene es tu queridísima madre Candy.

-¡Que alivio!

-¿Y que tienen de malo las pecas eh?

-No lo sé, a mí me encanta como luces con ellas.

-Oh Terry..

Se puso roja de nuevo.

Terry había vuelto. La carta de Candy había sido su decisión, no aguardo más, ya no tenía nada que esperar. Sabía dónde estaba y se dirigió a ella.

Para los ojos de Terry Candy se había puesto hermosísima. La había visto en fotos pero no era anda comparado con lo que sus ojos le mostraban, sus ojos brillaban con la misma intensidad con los que lo hacían años atrás en el colegio al verlo. Sus labios eran más finos y ahora iban adornados con un pequeño toque de labial en ellos. Sus rizos eran hermosos, cualquier hombre los admiraría con solo verlos. Dorados como los rayos del sol en la mañana. Sus pecas ni se digan daban un toque hermoso y único a su cara ya más formada y fina.

Aunque al hablar con ella se dio cuenta que seguía siendo la misma tarzan de siempre. La que amaba.

¿Ya era hora que se encontraran no creen chicas?

Perdon por dejarlas abandonadas pero, he estado tan ocupada, regrese a la escuela, y ya saben como es eso de pesado. Pero intentare subir mas a menudo. No quiero dejarlas.

La quiero muchísimo.

Espero que me perdonen y les guste la historia.

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