Capítulo 12

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Karin

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Karin Uzumaki era lo que sus padres siempre habían querido, era guapa, hermosa en realidad, con el cabello rojo brillante y unos ojos extraños pero brillantes y expresivos, era inteligente, aunque casi siempre prefería disimular ese rasgo de su personalidad lo más posible. Se había graduado de licenciada en psicología y adoraba su carrera. Conocía a su prometido, Sasuke Uchiha, gracias a su trabajo como psicólogo, pocas eran las empresas de esos días que no contrataban a un psicólogo industrial, quienes ayudaban a sus empleados a estar más contentos con el sitio donde pasaban largas horas de jornada laboral, Karin se había vuelto parte de Empresas Uchiha muy rápido y en poco tiempo se había hecho parte del grupo selecto de Sasuke con quien compartía más tiempo del necesario.

Al principio lo quería y mucho. Sasuke era ese tipo de hombres que te hacían sentir femenina, todo en él era respeto, hablaba poco, nunca decía chistes obscenos de mal gusto, menos de mujeres, al menos no es su presencia. Siempre tomaba en cuenta su opinión y la auxiliaba cuando los reproches de Madara la alcanzaban a ella. Sí, Sasuke se había convertido en un ídolo para la Uzumaki. Luego de un tiempo pasaron a una siguiente fase en su relación. Salían juntos, dormían juntos y de vez en cuando ella pasaba el día en su apartamento. Sasuke no demandaba gran atención y eso la hacía feliz, porque a ella tampoco le gustaba ceder mucho de su tiempo privado. A veces no comprendía esas parejas chicle que no se despegaban ni un solo minuto, babeándose por todos lados, ella simplemente no podía comprender como era que no amaban más su espacio personal que a sus respectivas parejas. Ella no podía renunciar a su espacio, a sus largas duchas, a no tener el deber de atender a nadie ni sentirse mal por romperle el corazón a una persona sólo por no estar de humor para verse una noche.

En eso Sasuke era perfecto. Ella no tenía que rendirle cuentas de nada, y él no era celoso ni fastidioso, sabía que tenía a una mujer hermosa e independiente que bien hacía su vida por su cuenta sin molestarlo demás a él. Karin no era un gran prospecto para el matrimonio y ella lo sabía y no le importaba. Así que su relación siguió un año más sin ninguna disconformidad, pero entonces ella tuvo que conocerlo, a ese estúpido y mentecato de Shisui. Recordarlo le daba arcadas nuevamente.

Era menos hermoso que Sasuke, pero no estaba mal, tenía una altura formidable y sus ojos eran negros como los de su primo, pero más filosos, más atrevidos. Él era el tipo de hombre que ella ignoraba, más aún al lado de su prometido.

Esa primera vez en la reunión de Empresas Uchiha ella lo fulminó con la mirada cuando él haciendo gala de toda su burlesca personalidad pidió una cita con la psicólogo de la empresa. Sasuke lo miró arqueando una de sus perfectas cejas pero no dijo nada. Pasó de él y de Karin, como siempre. La peliroja le dio su cita como era su deber muy renuente y segura de que perdería su tiempo, pero no estaba preparada para lo que esa sonrisa cínica y de perfectos dientes ocultaba. Shisui estaba contemplando el suicidio y lo decía seriamente.

Karin dejó caer su libreta de anotaciones cuando lo oyó hablar esa primera vez. Lo dijo sin rodeos, con el rostro tan serio que la mujer creyó que se encontraba ante otro Uchiha. Se ajustó las gafas y continuó hablando con él con un tono más suave y monocorde, el que estaba destinado para sus pacientes. Karin no volvió a sonreír en toda esa semana. Shisui era un gran caso. Consumía todo el tiempo de la peliroja. Cuando no estaba hablando con él, estaba pensando en él. Concertó citas para toda la semana, 1 horas cada tarde, y escuchó a Shisui en completo silencio cuando éste confesó todo su oscuro pasado, una madre que era prostituta, un padrastro que lo golpeaba salvajemente hasta que tuvo 12 y se fue acogido por Madara, su madre desapareció del mapa, y él vivió con los Uchiha, que era la familia de su fallecido padre desde entonces.

-Pero no le digas a Sasuke zanahoria, él no lo sabe. No me gusta dar lástima ¿entiendes? –una sonrisa triste surcó su rostro.

-No lo haré Shisui. Nada de lo que me digas, todo queda respaldado por el secreto profesional –y le guiñó un ojo.

Después supo que él se había enamorado de ella la primera vez que le palmeó la espalda. Karin tardó mucho más, por lo que creía sentir por Sasuke, por su propia distancia profesional y porque ella era mucho más reacia que él. Aun así dejó que él la poseyera varias veces en su consulta y de todas las formas posibles, muchas veces siendo ella misma quien lo incitaba. Le gustaba la furia con que la penetraba y los ratos de delicadeza que pretendían disimular esa fuerza empleada.

Quedó embarazada de él. Lo sabía porque Sasuke aun siendo su pareja habitual siempre se cuidaba con ella, además de que no parecía interesado en tocarla en los últimos meses, o bien era ella la que lo rehuía.

Y ahí estaba ella, esperando que el hombre que le regaló el anillo de compromiso llegara de dejar a su tío en su casa. Sabía que probablemente Sasuke tenía un amorío, él no se molestaba en ocultarlo o simplemente era descuidado. Había ido al apartamento para conversar con él, para luego darse cuenta de que no pasó allí la noche. Todas sus cosas –las pocas que tenía en esa casa- estaban abajo en la maleta de su auto. También había encargado a una pequeña compañía de mudanzas que llevaran todas sus pertenencias de su viejo departamento al que había alquilado en otra ciudad, a unas 3 horas de allí. No iba a involucrar a Sasuke con su hijo, eso era patético y estúpido, pero tampoco continuaría con Shisui, a quien amaba profundamente pero que ella sabía no estaba en condiciones de tener un hijo. Y no se refería al ámbito económico. A dios gracias ella era una mujer exitosa en su carrera, podría mantener cómoda a la criatura y si contrataba a una nana doméstica podría seguir trabajando a su ritmo de siempre, sin dejar de lado su contrato con los comerciales, que siempre eran más y a los que sólo le importaba su visión de lo que vendería más desde el punto de vista de la psicología comercial.

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Sasuke llegó a las 12 del mediodía con una caja de almuerzo para llevar, saludó a Karin sumamente apenado y se rascó la nuca un par de veces en una actitud tan despreocupada como de vergüenza. ¿Se estaría preguntando si ella estaba ahí para hacerle un berrinche? Karin negó divertida. ¿Dónde estaba el Sasuke que ella conocía?

-Llegas a buenas horas…

-Karin, de verdad lo siento. No sabía que estabas aquí, debiste avisarme. – Karin alzó una ceja incrédula.

-¿Habrías venido de saberlo?

Después de un incómodo silencio Sasuke negó suavemente, casi con tristeza. Karin asintió satisfecha.

-Lo sabía.

-Tengo una hija.

La repentina confesión de Sasuke hizo que la peliroja abriera mucho los ojos con sorpresa.

-¿Cómo?

-La engendré hace 2 años, con una mujer con la que salía llamada Sakura. No tenía idea de que existía, mi tío…en fin, fue un mal entendido. Ahora que sé que existe quiero estar con ella.

Karin asintió. No le importaba en absoluto pero no quería ser grosera, Sasuke siempre le prestaba atención, era un hombre muy educado.

-¿Piensas recuperar el tiempo perdido?

-Sí Karin, lo lamento pero Sakura es su madre y yo siempre…- ver a Sasuke Uchiha ruborizarse fue un extra que Karin jamás imaginó.

-Siempre la has amado, ¿no?

Sasuke la miró de reojo incómodo, todo fue apresurado pero es que él no podía engañarla así, no era ese tipo de hombre.

-Te deseo mucha suerte Sasuke. También debo informarte algo…-la sonrisa algo incómoda de Karin lo descolocó. Suponía que estaba triste.

-Soy todo oídos -más relajado que cuando llegó Sasuke se sentó en un sillón justo frente a Karin.

-¿Desde hace cuánto tiempo no dormimos juntos Sasuke?

Sasuke se encogió de hombros.

-No lo sé hará cosa de un par de meses, justo antes de que yo me fuera de viaje con Naruto y volviera para el negocio con el alcalde.

Karin inspiró profundamente.

-En ese tiempo, he estado durmiendo con Shisui. Ahora mismo estoy embarazada y tengo la seguridad de que es de él.

Sasuke parpadeó confundido, no sabía si sentirse ofendido o aliviado.

-Y… ¿ya se lo dijiste?

Karin negó suavemente.

-No. Quizás es mejor que no lo sepa.

Sasuke se puso de pie de un salto Karin se asustó.

-¡NO! Se lo dirás de inmediato, no tienes idea de lo horrible que es… no Karin, mira, no estoy contento con esto, pero tampoco voy a reclamarte nada, ahorita mismo ni siquiera sé porque andábamos juntos, si era obvio que no nos queríamos. Es más ¿qué demonios fue lo que pasó? ¿Desde cuándo? No, no me contestes. Shisui merece saber que será padre, si algo no te perdonaré es que le niegues a mi primo conocer a su hijo.

Karin estaba sin habla, no podía procesar nada de lo que oía, esperaba reclamos, gritos quizás hasta insultos, pero no eso.

-Si lo que temes es una represalia de mi parte no la habrá. Ambos pueden seguir trabajando conmigo, dios mío, puedo ser el padrino de tu hijo si te da la gana, lo querré, sabes que te quiero. No como mujer… pero te estimo mucho.

Karin se echó a llorar y se dejó abrazar por Sasuke mientras decía lo mucho que lo sentía y que él tenía razón. Luego le explicó su plan de huir de la ciudad y Sasuke la obligó a cancelar todos los preparativos de mudanza. Le dio jugo de naranja y también la obligó a concertar cita con su primo.

Almorzaron conversando sobre cosas de la Empresa, Sasuke le mostró fotografías de Alessa que tomó con su celular, y le contó el altercado Madara vs Chiyo en casa de Sakura, hasta le mencionó quién era Sai, Karin halagó a la pequeña, y fue muy amable y sutil con respecto a Sakura. Eran los mejores amigos, como siempre, sólo que el anillo de compromiso reposaba en un rincón de la mesa, olvidado por ambos. Karin expresó su nerviosismo con respecto a Shisui. Sasuke negó con la cabeza.

-No te niego que me provoca golpearlo. Quizás otro día lo haga, pero aunque no lo creas, esto me proporciona un alivio muy grande. No me mal entiendas, no digo que seas una molestia para mí, pero ambos sabemos que no estábamos felices. Me alegro que Shisui haya sabido apreciarte.

-Sasuke… -Karin lo miró sorprendida. –Hoy te he oído hablar más que en el resto de nuestra relación.

Ambos rieron estruendosamente, hasta que el timbre sonó. Entonces el estómago de Karin se encogió amenazando con devolver la comida. Sasuke fue a abrir y no se sorprendió cuando vio al recién llegado. Shisui Uchiha estaba algo pálido, sudoroso y agitado, quizás había corrido hasta allí. Su semblante pasó a uno serio y retaba a Sasuke con la mirada, como en una amenaza silenciosa, por si acaso.

-Karin está terminando de comer.

-Si le hiciste algo…- Sasuke interpuso una mano entre ambos marcando distancia, se sentía sorprendido sin embargo y sonrió.

-Karin está bien. Pasa.

Shisui estaba confundido había ido allí a dar pelea, suponía que Sasuke había descubierto lo de ellos y que por eso había sido citado allí, eso explicaría los constantes desplantes de la peliroja, o el hecho de que se viera enfermiza y llorosa esos últimos dos días. Prácticamente corrió hacia ella y la revisó de pies a cabeza preguntándole atropelladamente si se encontraba bien ante el bochorno y el sonrojo evidente de la muchacha.

Sasuke volvió a sonreír. Nah, no estaba molesto. Temía lastimar a Karin pero ahora todo estaba listo. Él era libre por completo. Y Sakura estaba esperando. Salió sin hacer ruido, después de todo la madre de su ahijado tenía llave de su casa.


Debo decir que actualice este capítulo justo después del otro por el sin fin de comentarios -personales o reviews- en los que se quejaban de Karin embarazada, como no me gusta spoilear a nadie decidí subir lo que ya estaba hecho, antes de dar detalles de lo que se venía. Además, esto es un anexo si así lo quieren ver, una forma de que sepan cómo se resolvió el asunto Karin, ya que ella siempre ha sido visto como un estorbo y quise darle una onda diferente. No utilice a Suigetsu porque no me gusta y punto. Shisui es un personaje fresco e idóneo para la obra. Además Karin en el manga queda sola, no con el pescadito, por lo que me gusta fantasear con que ella bien pudo ser la esposa de otro Uchiha si se hubiera dado la oportunidad. Es un personaje que ha sufrido mucho y se merece un fina feliz, además, por lo que se puede ver en boruto gaiden ella y Sakura tuvieron una relación durante el embarazo de esta última, apoyándose mutuamente en la búsqueda de Sasuke por lo que no veo por qué deben ser enemigas. Es mi opinión. Saludos y gracias por comentar.