Capítulo Doce

Habían pasado dos semanas desde que Killian tocara a la Dra. Emma Swan, Dos semanas desde que la sujetó en el suelo y presionara los pulgares en su garganta. La hizo rogar y temblar, reduciéndola a una patética sombra de la profesional competente que pretendía ser. Había pasado exactamente catorce días, y Killian quería hacerlo de nuevo.

Pero esta vez él anhelaba ir más lejos. Golpearla en la cara hasta que ella gritara. Cortarla, tal vez incluso trabajar hasta violarla, ¿porqué no?.

Y no porque se rebajara a hacer este tipo de cosas, sino porque sabía que iba a asustarla. Y, Cristo, ¡de qué manera su miedo le había alimentado como ninguna otra cosa!.

Él había planeado burlarse de Emma Swan, atormentarla, confundirla, no enfrentarse a ella. Pero ahora que Killian había visto otra posibilidad para su juego, la idea le consumía.

Durante mucho tiempo se dijo que tenía un plan brillante, y no se saldría de él pasara lo que pasara. Esa era la única manera de que no lo atraparan. Esa era su manera. Después de cinco minutos a solas con Emma Swan, Killian no estaba seguro de querer seguir al pie de la letra el plan, ¿Dónde estaba la diversión en tener demasiado miedo a la hora de improvisar? ¿Ser demasiado rígido y no aprovechar la oportunidad cuando se presentaba? No sería suficiente burlarse de la doctora Emma Swan. No, para él; Ya no más. Él quería destruirla. Para ser lo último que viera antes de morir, el monstruo que temía hasta ese día.

Él la quería, punto y aparte, porque ella era simplemente la más fuerte, más competente mujer a la que jamás había conocido. Y sin embargo, él podía reducirla a una masa temblorosa de carne.

¿Qué podría ser más emocionante? Así es que él cambiaría su plan. Nada lo detenía, de verdad. Nada, excepto sus propias expectativas. No importando qué, él no la iba a matar todavía. La expectativa era demasiado deliciosa. Una vez que él la matara se terminaría. Él tendría que inventar un nuevo juego. Y en este momento, no podía pensar en otro adversario que quisiera derrotar tanto como a ella.

Así que iba a tener esto tanto como pudiera.

En primer lugar iba a matar a otra mujer para que ella la examinara, pero luego tal vez le daría a la buena patóloga forense una visita. Tocarla otra vez. Dejándola con su miedo.

Quería destruirla mentalmente porque nunca iba a poder derrotarlo con la ciencia, la fría lógica con la que atrapó a Neal Cassidy. Sólo porque él no siguió el Plan original, sólo porque sirvió a sus bajos deseos, él no sería descuidado. No daría un paso en falso. Él podía hacer lo que jodidamente quisiera. Y lo que más anhelaba en el mundo, hasta más que ser intocable, era aterrorizar a Emma Swan haciéndola vivir en el infierno. Así que lo haría.


Este es un capítulo corto, cortito... y seguirá otro igual de cortito, pero creo que son los únicos así que tengan un poco de paciencia.

Nos vemos en el próximo!