Antes que nada, ¡quiero desearles un felíz año nuevo!.. Y Sí, atrasado, y que también se la hayan pasado muy bien en ese último día del año, y de todo corazón les deseo que en este año hayan iniciado bien y que de lo que aun resta, sean capaces de alcanzar sus metas y todo lo demás, de verdad c:

Uhm… Realmente me siento mal por actualizar hasta ahora, no tengo excusa alguna, así que ahí perdonen mi atraso de nuevo.

...

¡AHORA SÍ! ¡REGRESO CON SU CAPITULO MIS PRECIOSOS!

Y esta vez, considero que será un poco más… Destrozable que otros anteriores. Así que están advertidos, esos de corazón sensible… Van a llorar (?).

Y bueno, debo agradecer a todos ustedes que han comentado este fic, también los que le dan a "Favoritos" y todo eso, me hacen animarme mucho c':

Y esos que siempre me ponen "Continua la historia" y todo eso... ¡CLARO QUE LA VOY A SEGUIR!, No es necesario que me lo estén comentando a cada capítulo xD.

Okya, pero si me gustaría otra respuesta, luego me siento presionada :c

Pero bien, se aprecia de todas formas que dejen su review en este fic que no considero una maestría mayor.

Bueno, sin más que decir chiquillos... ¡Aquí el capítulo!

...

*~Capítulo 12: 4 Corazones rotos~*

Varios días pasaron después del acostón de Don y Raph, la pelea de Mikey y Raph, entre otras cosas.

Donatello seguía en su laboratorio, después de los entrenamientos, este trataba de dar lo mejor de sí para distraerse y que su padre no sospechara que tenía algo.

Raph y Mikey seguían sin hablarse, a pesar de que Raphael seguía intentando una comunicación con el menor, este no accedía, le aplicaba a cómo podía la ley del hielo.

Donatello seguía sin saber sobre aquel incidente entre las dos tortugas, no sabía que aquél pleito se había causado en cierta parte... Por su culpa.

Leonardo trataba de tener la conversación en la que implicaba confesársele al esbelto, pero este siempre evitaba aquello, a pesar de que no tendría la menor idea de lo que el de bandana azul quería, presentía que no era del todo bueno.

Leonardo se desesperaba, tantos intentos y el del Bo no le accedía palabra alguna, le molestaba, ¿Por qué no lo dejaba hablar?

-Demonios –Hablaba con demasiada frustración, llegando al tejado de un edificio, pues era necesario un poco de aire fresco- Necesito decirle, n-no quiero que tome decisiones que no...

Paró un segundo, realmente estaba pensando un poco en lo que decía, sólo suspiró pesado- ¡Joder, Leonardo! ¡No estás siendo tú! –Pensó con demasiada molestia, gruñendo un poco- Debo... Debo pensar... –En eso, recordó el momento que este habló con Rockwell.

FLASHBACK

-... Con que... ¿Eso era? –Preguntó el mono mutante, suspirando ante lo que dijo el líder del clan.

-S-Sí –Afirmó Leonardo- Yo... Dejé de tener sentimientos por Karai, ella... No siente lo mismo por mí.

-Entonces, ¿Sólo te empezó a gustar y ya?

-N-No se la verdad –Le miró algo abrumado- Pienso que... De alguna forma, yo... Ya amaba a Donnie mucho antes, pero... Creo que mis sentimientos cambiaron un poco, pensando que Karai podría hacer que ya no lo amara más –Mordió su labio- Tal vez... Sólo vi a Karai como una "Posibilidad" –Dijo entre comillas- Posibilidad de que me sacara esos sentimientos que no son correctos.

-Entiendo –Echó un suspiro, Rockwell alzó una ceja- ¿Y por qué no te esforzaste para luchar por ella?, no creo que ser humana haya sido la razón.

-Ella ya no lo es –Le confesó- Ella ahora es una serpiente mutante, pero... No, la humanidad no fue la razón... De hecho, no hay razón~

-... ¿Entonces?

-¡N-No lo sé! –Se puso de pie- ¡Creo que a ella no la amaba tanto!, Y-Yo... Yo me arriesgo por ella, pero... N-No siento ese mismo sentimiento como lo que siento por Donnie –Suspiró- A ella... Al final la puedo ver como sola un hermana...

-Y eso que no son hermanos de sangre, en cambio Donatello lleva el mismo ADN que el tuyo -Leo lo miró mal.

-¿Ve el por qué estoy desesperado? -Dijo, sin poder mirar al otro.

-... No es el único problema –Le recordó, haciendo que el de las Katanas abriera los ojos por completo- Aparte de ese gran problema, tienes miedo a que te rechace. Pero no por ser hermanos... –Quedó callado un momento-... Tus otros hermanos también sienten lo mismo que tú, ¿no?

-... P-Pero que... –Pensó un poco- Oh... Sí, se me olvidaba... -Le miró, recordando el poder que tenía el doctor de leer las mentes.

-Ya vez –Sonrió de lado, quedándose callado un poco... Hasta que- ¿P-Por eso me preguntaste lo de Pete y yo?

-... Eh –Rascó su nuca- Jeje, perdón si fue indebido.

-No, entiendo la situación –Suspiró ligero, mirando de reojo a la paloma que comía pan y miraba aquella televisión-... La verdad, Pete y yo empezamos en secreto, él... Fue quien se me confesó, y aunque no me sentía del todo atraído, le di la oportunidad –Tomó gran bocanada de aire- Y... Poco a poco el me vino... Enamorando –Aquello lo dijo con un gran sonrojo.

-Ow, eso es algo demasiado tierno –Le sonrió el de azul, sentándose en la silla de la mesa- Creo que... Valió la pena que aceptara su confesión –Dijo con suavidad- Entonces... ¿Debo seguir insistiendo hasta que... Me pueda confesar? –Suspiró pesadamente.

-Eso depende de tí, además, creo que debes tener un plan para que Donatello no se desespere del todo, sabes cómo es de desesperado y...

-Sí, sí –Frunció el ceño sin estar molesto- Lo... Lo confundiría más, Mikey y Raph ya se confesaron, y... Bueno... No creo que en estos momentos esté de buen humor.

-Haz lo que creas que sea correcto -Le recomendó solamente.

Leonardo parpadeo con suavidad, asintiendo, mientras al ver que ya no había más plática, Rockwell decidió retirarse e irse con la paloma.

FIN FLASHBACK

Al recordar toda aquella plática que tuvo la tortuga con el mayor lo dejó por completo en dudas... No resolviendo las soluciones a sus problemas.

-Esto no está saliendo como yo pensé –Refunfuñaba, dando vueltas en aquél edificio, pensando en otras cosas... Posibilidades de cómo hacer que el otro le hiciera caso- ¡Debes pensar Leonardo!

-¡Vamos Leo! ¡Tú puedes!

Aquella voz pudo reconocerla, mirando hacia atrás y observando que se trataba del mismísimo Casey Jones- Oh... Hola Casey.

-Wow, perdona si te molesto con mi presencia, yo me voy...

-¡No! Espera... N-No es eso... Cielos... –Echó un pesado suspiro, sentándose en la orilla del tejado- Es que... Tengo un problema.

-¿A sí?, no se nota -Burló, obteniendo la mala cara del líder- ok, dejaré de bromear.

-... Solo... Necesito despejarme, m-me estreso mucho, porque no puedo lograr mi objetivo... ¡N-No sé cómo llegar a...!

-Entiendo -Suspiró- Yo también tengo un problema ahora... -Hizo una mueca.

-¿Eh? –Este observó el rostro del pelinegro, mirando que este estaba algo desanimado- ¿Qué pasó?... Bueno, si es que puedo saber…

-Pues –Pensó un poco… Decidiendo si era bueno decirle, pero- Tsk, lo que cualquier pareja tiene… Problemas.

-¿Pasa algo entre April y tú? –Leonardo lo miró curioso.

-Pues, digamos que… Llegamos al momento en el que… Ya sabes –Le miró algo sonrojado- En la que una pareja se quiere entregar uno al…

-¡O-Oh, ya! –El líder rápidamente agitó sus manos con signo de que el otro no dijera más- entiendo… Eh –Sonrojó- ¿Y… C-Cuál es el problema exactamente?

-Al final… N-No lo hicimos p-por inseguridad –Bajó la mirada- He estado pensándolo y… Creo que no era el momento…

-¿Es en serio?, ¿No será que… Fue ella quien no quiso al final? –Alzó su entrecejo con bastante duda, causando que el otro lo mirara mal.

-¡¿E-En serio crees que la presionaría?! ¡P-Por favor Leo! –Cubrió su rostro- ¡E-Ella me sedujo! P-Pero aun así no confiaba en que al final estuviese satisfecho…

-¿Temes a que ella no sea suficiente para ti?

-¡Temo que yo no lo sea para ella! –Le miro con sus ojos abiertos por completo, sintiendo una gran inquietud en esos momentos- ¡Agh! ¡Suficiente! –Se levantó- Me voy a beber…

-¿Casey? –Miró que se alejaba- ¡Casey, espera! –Le alcanzó, tomándolo de la muñeca- ¡Jones!

-¡¿Qué?!

-¡M-Mira! Sé que estás mal y algo inseguro de ti, pero… ¡P-Pero beber no solucionará nada!

-¡¿Y Cómo lo sabes Leo?! ¿Has bebido alguna vez en tu vida, por lo menos?

-Eh… P-Pues… S-Se puede decir que… No –Bajó un poco la mirada- ¡P-Pero sé que es malo!

-¿Y qué si lo es?, Por lo menos te quitas de las penas y las molestias por unos momentos, eso siempre me ayuda –Comenzó a caminar, pensando un poco la situación y- Oye, Leo… ¿Y Si vienes a beber conmigo?

-¿Q-Qué? –Sintió que el otro ahora lo jalaba de la muñeca- ¡O-Oye no!

-¡Vamos! ¿Por qué no?, No sabes cómo se siente beber, además cuando lo estés haciendo, te olvidarás de todos tus problemas…

-¡No!, Y-Yo no soy de esos Casey, además… debo regresar a las alcantarillas, ya está oscureciendo, y ni siquiera Splinter sabe que salí.

-Entonces llámalo, dile que te quedarás un rato conmigo y luego vuelves –Lo siguió jalando hacia la dirección donde bajaría de aquél edificio.

-Pero… No sé –Suspiró con pesadez, observando sin tanta seguridad al de cabellos azabaches.

-Leo, si quieres olvidarte de tus problemas de la vida un poco, bebe conmigo –Le miro- Si no te gusta a la primera, simplemente te vas y ya –Le propuso.

La tortuga pensaba un poco, pues la oferta del humano realmente no le parecía… Buena idea.

Pero, ahora lo que más necesitaba era relajarse, no pensar absolutamente en nada que lo estresara… Menos en Donatello.

Gruño por lo bajo, parpadeando con suavidad- Bien –Le miró- Vámonos a tomar Jones.

-Bien, debería bastar por hoy –Dijo con suavidad Donatello, mientras dejaba sus herramientas, pues había trabajado mucho en sus proyectos pendientes, pues había decidido que trabajando hacía que se despejara por un momento de todos sus problemas.

Michelangelo iba pasando de a pocos por el laboratorio, y mirando que el esbelto se mantenía en dicho lugar, decidió que sería una oportunidad de hablar con este, a lo que entró y en eso fue acercándose al otro, hasta tocarle el hombro- Donnie...

-¡Ah!

-¡Ca-Calmate! –Mikey grito exaltado- So-Soy yo... Mikey.

Luego de comprobarlo, Donnie sólo soltó un gran suspiro profundo- ¡N-No vuelvas a asustarme así! Casi me da un infarto..

-No fue mi intención, perdona.

Donnie pensó un poco-No, e-está bien... –Tocó su frente- ¿Qué sucede, Mikey?

-Oye... –Empezó a jugar con sus dedos- Sé que... Que estás trabajando, pero...Es que... Tengo que hablar contigo.

-Y-Yo... –Desvió su mirada- N-No creo que sea buena idea...

-¡Sé que me pediste tiempo! Y te lo estoy tratando de dar, pero... Realmente quiero decirte lo que te tengo que decir... Además –Suspiró- Sé que... Que Raphael está enamorado de tí...

-¿L-Lo sabes? –Abrió sus ojos por completo- ¿Q-Qué... Cómo lo sabes?

-Eso no importa, sólo... Sólo respóndeme –Le miró de frente, sujetando sus muñecas- ¿Tú... Tú sientes algo por él?

-Yo... – Tragó saliva... Y una gran cantidad- N-No sé...

-Por favor Donnie, s-sé honesto conmigo...

-¡Es que de verdad no sé! –Le miró frustrado- ¡N-No sé que es lo que siento por Rapha! ¡no sé lo que siento por tí! N-Ni siquiera sé que... Que es lo correcto –Con pesadez, fue cubriendo su rostro con ambas manos- N-No lo sé Mikey... N-Ni siquiera sé si... Lo que sienta es... Amor.

La desesperación consumió en Donatello, volviendo que este de nuevo no quisiera mirarlo, no quería... Mirarlo, tanto le venía sobre esas cosas que quería despejar.

El pecoso ninja solo bajó la mirada con demasiada tristeza, pues... No era una respuesta que quería escuchar, porque... Aunque le hubiese dolido, hubiese preferido que le confirmara que sí amaba a su hermano de rojo.

Por el simple hecho... De que no podía con tanto dolor.

Pero... ¿Para qué precisamente estaba ahí?, el principal objetivo de hablar con su amor, ¿Cuál era?

-Donnie –Este tocó el caparazón del esbelto ninja, tan sólo... Intentó mostrarle una sonrisa, cosa que le sorprendió al otro cuando volvió a dar su mirada en el menor.

-¿M-Mikey?, p-por qué...

-Escucha, sé que no es fácil saber que es el amor, y... Lo digo por mí –Se señaló- Yo... Pensé que sabrías que es lo que sientes, porque... Bueno... April fue tu primer amor, y creo que eso te ha dejado una experiencia de cómo se siente estar enamorado.

-N-No lo sé, tal... Tal vez... Lo que sentía por ella no era la gran cosa...

-Claro que lo era –Le sonrió aún más- Tú hacías todo por April, tú la protegías, la cuidabas y... hasta eras capaz de darlo todo por ella.

-Pe-Pero aun así... E-Ella no me quiso...

-Y eso es lo que es frustrante, ella... Ella no supo valorar lo que era tu amor, n-no corresponderlo, pero... Por lo menos hubiera apreciado un poco más lo que hacías por ella.

Donnie bajó su mirada, sintiéndose algo abrumado con aquello que su hermano le decía- Q-Quisiera que... Que ese amor ya no me marque de por vida.

-Y... Si tú me permites, yo te lo haré olvidar por completo, o... Bueno, eso trataría –Rió un poco- Trataría de quitarlo, para que me ames a mí, y así tú puedas sentir ese amor que yo siento por ti, Don.

-M-Mikey... –¿Por qué?, cada vez el menor le hacía más difícil que escogiese entre él o su otro hermano,... No podría negarse a esa gentileza, esa dulzura que... Su hermano se la estaba dedicando.

-No te presionare, no te digo que vayas a decidir de una vez sí me escoges a mí o a Raphael, pero... –Tomó su cintura- Tampoco me rendiré... A enamorarte.

Las palabras sentenciadas de su hermanito lo dejaron con la piel de gallina, pues realmente todo lo que el pecoso le decía... Lo hacía sentir... Tan bien, nervioso, un sentimiento inexplicable, aunque no podía definir si era amor.

-Donnie... –Traspasó un dedo en el labio inferior del de morado, lo que hacía entender que sí podía probar dicha parte... Haciendo que Donatello dudara un poco...

Pero... Con sus propias manos, hizo que el de naranja se acercara más, no mostrando expresión alguna, más... Sólo un sonrojo que demostraba cierta timidez.

Ante eso, Mikey ya con el permiso concedido, apegó sus labios a los del mayor, posando una mano en la cintura del de dientes diastema para así no separarlo por nada.

Donnie quedó sin fuerza, sin intenciones de separar al pecoso de aquello, pues debía de admitir que ese beso era demasiado... Dulce.

Odiaba esto, detestaba estar en una situación que lo hacía aun más difícil de decidir, pero... Tanto era ese aprecio y cariño, ese... Posible amor que sentía por su menor, que realmente lo dejaban accesible a lo que este quisiese darle y hacer.

Mikey estaba feliz, probar esos dulces labios de nuevo lo hacían casi dar saltos de emoción, a pesar de que en esos momentos no podía por estar besando a Donatello, lo sentía en su interior.

Con tal de disfrutar ese beso.

El t-phone de Mikey sonó, haciendo que el propietario de dicho aparato gruñera un poco, mientras sacaba aquello de su cinturón y solo trataba de apagarlo, lo que fue inútil y Donatello notó.

-M-Mikey... –El del bo se terminó separando, cubriendo su boca un poco- C-Creo que... Es mejor que vayas a contestar.

-P-Pero quiero estar contig... –Volvió a oírse, haciendo que el pecoso se molestara un poco.

-Sólo contesta, ¿Si?, Después hablamos –Le dijo con una sonrisa tierna, haciendo que el corazón de Michelangelo se ablandara de tan linda sonrisa, suspirando con resignación.

-Está bien –Tomó su t-phone y decidió salir del laboratorio- Nos vemos Don –Cerró la puerta.

Donatello miró al menor salir, lo que hizo que suspirara, siguiendo en tocar sus labios un poco-... M-Mikey...

...

-¡¿Cómo me es m-muy difícil conquistarte!?

Leonardo se encontraba sentado en el suelo, recargándose en el costado del sofá, mientras en sus manos tenía una pequeña lata.

Visiblemente... De cerveza.

Y Eso que sólo había tomado unas 3 latas, sin embargo, ante esa cantidad, al casi terminar la tercera lata, ya se encontraba algo ebrio.

-¡Ca-Callate! Demonios... Des..Despertarás a los del clan del pie...

-¡Pues q-que vengan a mí! ¡No les temo! –En eso, se tiró al suelo, dejando en un lado la lata, poniéndose una mano en su frente- Donnie... HIP*... Co-Como me dueles...

-April no se salva... HIP*... –Antes de seguir gritando cualquier cosa más, oyó la puerta siendo tocada levemente, aunque con eso fue suficiente para que Jones escuchara- ¡¿Qué?!

-¿Casey? –Habló una voz suave y femenina, a lo que el pelinegro reconoció- Casey… S-Soy yo, April.

-Oh –El chico humano sólo reaccionó con una expresión de mal gusto- ¡Casey no está disponible! ¡Vuelva más tarde! –Dijo mientras trataba de mantenerse de pie, apoyando la mano en el costado del sofá.

-¡Casey! ¡Por favor! N-Necesito aclarar las cosas contigo –Hablo con demasiada insistencia en su tono, sin dejar de tocar aquella puerta, pues estaba decidida a no dejar ese apartamento hasta que el pelinegro le abriera.

-Agh... –Con esa última expresión de fastidio que dio el joven Jones, se dirigió casi tambaleando hacia la puerta, abriéndola y encontrándose con la chica de cabellos rojizos naranjos- ¿Y que se te ofrece, pelirroja?

La chica dio un rostro de asco al haber olido sin querer el aliento del otro cuando dio la pregunta, queriendo apartar ese mal aliento con sus manos- Ugh... Case, yo... Creo que no me comporté del todo bien contigo cuando... Pues... –Sonrojó un poco.

-Entiendo, sé que no soy lo suficiente para tí, pelirroja –Hablo el chico con seriedad- Sólo... Olvidemos eso, ¿Si? Aunque bueno... Yo de verdad ya no le tomaba importancia, ni siquiera me acordaba de eso.

-Lo sé, porque... No solo veo, huelo que estás bebiendo, tsk... típico de ti –Alzó una ceja.

-Bueno, ¿Ya, no? Yo estoy aquí a gusto disfrutando de una bebida con mi amigo Leo, y tú solo vienes a buscar más pelea, ¿Cómo está eso?

-¿Pelear? ¡So-Solo vine a disculparme y pedirte que resolviéramos las co...! – Y antes de comenzar lo que era una verdadera discusión, esta se puso a pensar en lo que acaba de decir el otro- ... Espera, ¿D-Dijiste... Beber con tu... amigo Le...?

-¡Leo! ¡Si! ¿Por qué la pregun..? ¡O-Oye! –Miro que la chica entraba sin aviso a su apartamento, y viendo que esta iba a donde el mutante- Oh cielos...

-¡Leo! –La chica vio con preocupación a su amigo tortuga, pues este mismo estaba tirado en el suelo, y sin que ninguno de los humanos se diese cuenta, en el tiempo en el que hablaban, el líder ya había tomado unas 3 latas más de aquella bebida.

-Ugh... –El mutante observó a quien era la humana, mientras cubría un poco su rostro- ¿Y-Ya acaso es... Año nuevo?

-Tsk... No lo puedo creer –La chica miró a su novio- ¡¿P-Por qué demonios trajiste a Leo a beber contigo?!

-Porque al igual que yo, tiene problemas que la vida no le ayuda a superar! –Habló demasiado exaltado y molesto, mientras aun y con el alcohol en su cabeza, este estaba consciente de lo que pasaba en esos momentos.

-¡A-Aún así!, L-Leo jamás ha tomado...

-Pues para algo hay una primera vez.

-¿¡Quieren callarse!? –Pidió el mutante- Me duele la maldita cabeza.

-Ugh, ¿Sabes? Mejor ayúdame a llevarlo a las alcantarillas –La chica se acercó al líder de azul, para así tomarlo de un brazo- Vamos.

-Pelirroja, me siento tan mal como para ayudarte, mejor déjalo dormir aquí y...¡A-Auch! ¡E-Espera A-April..! ¡APRIL! –La humana había dejado a Leonardo en el sofá, para así tomar de la oreja a su novio que no paraba de quejar.

...

Luego de que haya obligado a su pareja primero, en darse una remojada para bajar el alcohol de su cabeza, ambos humanos llevaron al mutante ninja a donde vivía, aun y cuando este estuviese quejándose de que podía caminar y no necesitaba de su ayuda.

-¡Demonios Pelirroja! ¡Es un caos total llevarlo de esta manera! –Quejaba Jones mientras tenía enganchado el brazo del mutante alrededor de su cuello, y el otro lo mantenía la chica.

-¡P-Pues eso debiste pensar antes de llevártelo contigo para que tomara! ¡Y guarda silencio! Que ya casi llegamos a la guarida, es tan tarde, capaz y Splinter y los chicos ya están dormidos.

-¡Pues mejor se despierten! ¡Así nos ayudan con... AGH! – Recibió una patada en el trasero por parte de su novia- ¡Basta!

-¡Pues te digo que te calles y no lo haces!

A pesar de que la pelirroja y el chico hablaban lo más bajo posible, aquella discusión siguió, por lo que pudo ser algo demasiado ruidoso para cierta tortuga que aún se encontraba en su laboratorio-... ¿Uh?

Donatello se dignó a levantarse de su asiento y salir de dicho lugar para mirar que estaban dos de sus humanos amigos discutiendo y cargando a su hermano de bandana azul- ¡¿Chicos?!

-O-Oh Donnie –La chica humana miró algo nerviosa al otro mutante- Ojalá no te hayamos despertado.

-Oh no, descuida, estaba trabajando aún en... –Este se acercó un poco- ¿Q-Qué le pasa a Leo?

-Eh, bueno... Jeje verás Don, eh...

-Está borracho, lo encontré tomando con Casey –Miró de reojo a su novio con una ceja alzada.

-¿¡Eh!? ¡P-Pero si ni siquiera tiene experiencia en eso! –Donatello se molestó de a pocos.

-Por eso digo que para algo hay una primera vez... –El humano recibió miradas muy molestas por parte de ambos cuerdos- Dios santo...

-Bueno, por eso vinimos, no pensaba en dejarlo con Casey más –La pecosa fue de a pocos dejando al líder en el sofá con ayuda de su pareja- Ugh... No es tan ligero.

-¡Claro que no! ¡Es una jodida tortuga mutante que pesa doble que nosotros!

-Sólo cállate y vámonos ya –O'Neil fue separándose del mutante al haberlo ya dejado en mencionado lugar- Nos vamos Donnie, ojalá no haya problemas con Splinter sobre esto.

-No te preocupes –El de morado sonrió- Ya sabré como lo cubro de esto.

-Bueno, buena suerte con eso –El pelinegro iba caminando, seguido de la pelirroja que se despedía del ninja esbelto con una mano.

-Nos vemos luego –Después de, esta fue alcanzando a su pareja, dándole nuevamente una patada en el trasero.

-¡Ah! ¡Basta niña!

-Estos chicos... –Donnie miró con gracia a estos irse, mientras de a pocos el lugar quedó totalmente silencioso, pues Leo no había hablado desde que llegó allí, aunque el de ojos marrones podía notar que este estaba despierto- ¿Leo? ¿Estás despierto?

-Hug... Me duele la cabeza.

Luego Donnie se acercó de poco a poco hacia este, tocándole la frente un poco- Uh, no tienes fiebre.

-S-Sí, como sea –Bruscamente quitó la mano del menor de su frente, no queriendo ningún contacto con este, no podría...

-¿Oh? ¿Te sientes bien? –El genio se extrañó por la acción de su hermano mayor, mientras se sentaba a un lado de él, aunque mantuvo cercanía- ¿Qué sucede Leo?

-No es nada, huh... Déjame tranquilo –Volteó su rostro, no queriendo mirarle por nada- No debes de tomarle importancia.

-Claro que sí Leo, soy... Tu hermano.

-Claro –Frunció su ceño- S-Solo soy eso para ti.

-¿Y... Eso qué? ¿Qué moscas te picó?, Cielos... El alcohol te pone muy sensible.

-¡Cállate! ¡T-Tú ni siquiera sabes que me pasa!

-¡Pues entonces dime! –Elevó su tono de voz- Hazme saber que tienes –Le tomó su mano- M-Me preocupas.

Eso hizo que Leonardo se exaltara un poco, sentir que el menor le tomó dicha parte, tener un contacto físico con este... No, era lo que no quería.

De alguna forma... Perdería la cordura.

-N-No –Le retiró su mano, poniéndola en su vientre- No te diré, n-ni siquiera me pasa nada.

-Leo, por favor –El esbelto se puso serio- De no ser así, no hubieses ido a tomar con el idiota de Jones, ¿De verdad crees que me creeré que lo hiciste solo por querer?

-¡C-Como haya sido! No te diré.

Ante aquella respuesta, Donatello se levantó, haciendo pensar al otro que se había dado por vencido en sacarle las palabras de la boca... Pero no fue así.

-No me queda de otra

-¿De qué Ha..? ¡¿P-Pero qué...Q-QUÉ HACES?! – Leonardo abrió sus ojos.

Mirando que el ninja del bo se encimaba en este, sentándose entre sus piernas y su vientre- ¿¡E-Estás idiota!?

-No me importa lo que digas, no me iré de aquí hasta que me digas que tienes –Sentenció.

-Donnie, quítate... –Al tratar de quitarlo, el menor le sujetó las muñecas al líder, no dejando que se escapara en lo absoluto- ¡Donatello!

-Sólo dime Leo, n-no te cuesta nada decirme que demonios tienes, q-quiero ayudarte.

-¡¿A-Ayudarm...?! –Por lo pronto, el ninja de azul se detuvo al hablar, pensando un poco y sintiendo que... De a pocos sentía como una "parte" de su cuerpo estaba reaccionando-... ¿Estás... seguro?

-Claro que sí –Don fue llevando una sola mano a la mejilla del mayor- Me preocupas Leo, quiero... Quiero saber si puedo ayudarte en resolver tus... Problemas, porque en serio es extraño que hayas ido a tomar con Casey, es decir... Jamás lo has hecho.

-¿Ayudarme en lo que sea?

-¿Eh? –Donatello quedó extrañado por la pregunta de este, más no dudo, pues se trataba de ayudar a su hermano a resolver sus problemas, ¿no?-... E-Eh, seguro, lo… Lo que sea.

-... Entonces, primero... Quítame tus manos de mis muñecas.

-¿Eh? –Pensó un poco, luego mostró un rostro molesto- ¡No quieras pasarte de listo y esca...!

-No escaparé, lo juro.

Después de eso, el quelonio esbelto realmente le pensó, ¿Confiar en su hermano mayor? ¿Encima estando ebrio?- Huh... –Después de pensar tanto, soltó lentamente las muñecas del mayor y de a pocos fue poniéndose recto, sin quitarse de encima suyo.

Luego de eso, Leonardo sonrió de lado, y lentamente sus manos fueron hacia la cintura de su hermano, acercándolo más su cuerpo al suyo y...

-Ahora... Satisface mi ser.

-¿Q-Qué..?

Los labios del menor se callaron gracias a los del mayor, lo que a dada esa acción, Donatello quedó por completo en shock, sintiendo como su hermano iba dando intensamente ese beso, lo que hizo que se preocupara un poco.

Leonardo no pensaba, o trataba de no hacerlo, pues de verdad quería... Anhelaba poder tocar a su hermano, y haberlo tenido encima de él fue como si la suerte estuviera de su lado.

-¡Mhg..! –Donatello no quería esto, realmente no, ¿Por qué realmente Leonardo querría arreglar las cosas así?

De poco a poco el de azul fue llevando una mano hacia el armamento del de bandana morada, queriendo que estuviese al descubierto, en todo…

Y ante eso, Donatello trato de separar su beso, no queriendo que eso fuese demasiado lejos-.. M-Mhg... ¡A-Ah..!

La falta de aire fue lo que causó que ambos fuesen separando sus labios, aunque eso no detuvo ese lado salvaje que quería salir del intrépido por lo que de a pocos fue bajando hacia el cuello del menor para comenzar a repartir besos y lamidas por ahí.

Donatello jadeaba, y de poco a poco fue soltando unos leves quejidos por sentir esa lengua pegajosa pasearse por esa parte que era un tanto sensible para él.

Leonardo no aguantaba más, quería entrar en él, no soportaba estar sentado solo besando lo que era el cuerpo del menor. Así que sin más que pensar, fue levantándose, con Donatello en brazos para así continuar en su habitación.

-¡E-Espera..! –Donatello temía lo peor, de verdad que no quería llegar lejos- ¡L-Leo, bájame!

-Cierra la boca, ¿quieres? –Ordenó sin tacto, sin pensar en hacer caso a sus suplicas que no lo llevaran a lo que quería.

-¿Ah..? –Al mirar que entraban a la habitación del quelonio de bandana azul, hizo que se sintiera de lo más nervioso, y crecieron al momento que el de azul y volvía a la puerta para cerrarla con llave- L-Leo…

-Ssshh –De repente se acercó al menor, y lentamente iba encimándose en él, sonriendo suavemente mientras pasaba su mano por la cintura del mismo- Calma Donnie, no te voy a hacer daño.

-N-No sé si confiar en ti, e-estas ebrio, por dios…

-Pero eres mi hermanito, jamás te dañaría aún y estándolo –Fue besando la mejilla de este, al momento que juntaba sus manos y las tomaba con una sola, y luego bajaba nuevamente a su cuello para besarlo.

-M-Mhg… L-Le..Ah… L-Leo… Por favor…

¿Realmente esto era lo que quería?, ¿Así era como quería resolver las cosas?, ¿Con simples toques y… Otra posible noche de sexo?

Leonardo por su parte, realmente deseaba esto, pero… Principalmente esto no era con lo que quería comenzar para conquistar a su hermano menor, realmente eso no era lo que tenía en mente a la primera.

Pero su mente estaba no reaccionaba, no pensaba… Sólo se dejaba llevar por sus instintos.

¿Pero estaba bien lo que hacía?, ¿Rendiría buenos resultados después de cometer tal acto?

-P-Por favor Leo, para esto, n-no quiero que sea así…

-¿Qué pasa Donnie?, ¿No dijiste que me querías ayudar a resolver mis problemas? –Fue bajando a lo que era la entrepierna de su hermano, sacándole varios jadeos y que estremeciera de a pocos.

-¡P-Pero yo no contaba con este tipo de ayudas Leo!... M-Mhg..ah…

-Pues muy mal por ti, ahora tendrás que cumplir…

-Leo, por favor –Pidió Donnie con sus ojos casi brillosos, sabiendo que estaba a punto de soltar lágrimas.

Sin embargo, el de azul hizo caso omiso ante eso, ni siquiera miraba el rostro del menor, pues mantenía sus acciones de dar besos y lamidas en el cuerpo del esbelto quelonio, no queriéndose distraer por nada.

Aunque de alguna manera, Donnie podía entender el porqué de esta manera querría Leo esa 'ayuda'. Aunque claro, solo podría suponer.

Pero de alguna manera era algo lógico.

-Leo –Llamó, queriendo apartar al mayor, no quería seguir con eso- A-Aléjate.

-No lo haré, ya te dije que no pararé hasta…

-¡¿P-Por qué tiene que ser así?!

-¡¿Y Por qué no?!, ¿¡Eh!? ¡¿P-Por qué con Raph y Mikey si pudiste hacerlo?! ¡¿Por qué conmigo no Donnie?!

-… ¿Qué? –Sus ojos se abrieron totalmente, ignorando las pocas lágrimas que quedaron ahí mismo, mientras observaba al mayor que de repente mostraba su rostro, un triste rostro- L-Leo…

-M-Me parece injusto que con que se hayan confesado ellos, tú les diste permiso que te tocaran… Y-Yo –Gruñó un poco- ¿Qué acaso debo decirte lo mucho que estoy enamorado de ti para que me dejes hacerlo?

-P-Pero… N-Nhg –Mordió su labio al volver a sentir que Leonardo tocaba en su entrepierna, causando que de poco a poco sintiera sensaciones que antes ya había sentido, exactamente por sus hermanos cuando se lo hicieron.

Pero no podía más, estaba cansado, no sólo de hacer las cosas como si fueran las correctas, no solo en dejarse llevar en los toques, caricias y besos que sus hermanos le daban que lo hacían luego dejar que hicieran más que eso. Estaba cansado de todo eso, y no dar una simple respuesta.

¿"Me gustas"?, ¿"Te amo"?, ¿Realmente si lo decía, era porque en serio lo sentía?

Era por eso que aún no tenía en claro su respuesta, su decisión de quien era el indicado para su corazón, pero ahora con la confesión del intrépido ninja, prácticamente lo iba hacer aún más difícil.

No… No lo quería hacer, no quería permitir que nuevamente pasara lo mismo que con sus hermanos, realmente no era una decisión correcta, ni siquiera sabía cuál sería, pero realmente esta no lo era, definitivamente.

-L-Leo, por favor… Leo… T-Tienes que parar… Ngh… N-No me siento cómodo haciendo esto, m-mucho menos sí tu estás en ese estado… E-Entiende que no estás consciente de esto…

-Mis sentimientos son verdaderos Donnie… Mhg –Soltó un suspiro- Yo estoy enamorado de ti… De verdad…

-E-Entonces, sí tanto me amas… P-Por favor… P-Para esto –Pidió- s-se que… Q-Que algún modo tú sabes que esto n-no es bueno de hacer…

-D-Donnie…

-Y… S-Si yo lo he dejado con Raphael y Michelangelo, es porque de verdad jamás en mi vida me he metido en este tipo de casos, e-estaba muy confundido –Sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas de poco a poco, resistiendo el soltar sollozos, pero… Le era imposible- p-pero sé que yo estuve mal en dejar que sucediera, a-ahora… E-Ellos están ilusionados en que podrían ganarse mi corazón, d-de alguna manera… E-Ellos están confiados de eso… Y y-yo no digo que no vaya a escoger a ninguno de los dos, p-pero… T-También estás tú y… y…

-¿D-Donnie? –Fue cuando la tortuga de bandana morada se le dificultaba hablar más, pues comenzó a soltar grandes sollozos, aparte de eso, sintió su cuerpo temblar- Donatello…

-… N-No quiero que de alguna manera… T-Tú vayas a pensar de igual manera, n-no… No quiero herirte… –Mordió su labio por querer evitar llorar, pero realmente era imposible- S-Solo… Solo quiero salir de esto ya… N-No… Simplemente no puedo…

Leonardo quedó muy sorprendido, aparte… Aquellos sollozos hicieron que este de algún modo entrara en sí, pudiendo por lo menos analizar que… Su hermano lloraba,… Pero no por su culpa.

Aun así, de cierto modo este se sentía bastante mal, sabía que esa desesperación lo ha causado por su culpa, por la de sus hermanos… Los tres eran responsables de esas lágrimas, cosa que de verdad lo tendría marcado de por vida. Aún y estando ebrio… Sabía que de alguna forma recordaría este momento.

-L-Leonardo…

-Vete a dormir –Ordenó, quitándose de encima, mientras se sentaba en la cama, dándole la espalda- Es tarde, y mañana hay entrenamiento temprano.

-… L-Leo –Le miró con bastante preocupación, no sintiéndose del todo bien, aun y aliviado, sentía que… No quería dejar a este así.

Pero… Realmente no era momento de eso.

Así que hizo caso a lo que dijo, se levantó de la cama, pero antes de dar un paso hacia la salida de aquella habitación, fue rápidamente hacia el mayor, abrazándolo por un lado, mientras le acariciaba su frente-… Perdóname, por causarles todo esto.

Leonardo sonrojó, después de oír la puerta abrirse y luego cerrarse a causa de que Donatello salió de este, simplemente sintió las lágrimas salir de sus ojos-… ¿Q-Qué hemos… hecho?

Cuando Donatello había llegado a su propia habitación, cerrando la puerta, se recargó en la misma, cubriendo sus ojos pues sabía que iba a soltar en llanto.

¿Y… Ahora qué?

….

Al día siguiente, Donatello había amanecido demasiado temprano, a pesar de que se fue a su habitación rápidamente después de impedir las tales acciones que Leo quería hacerle, este no paró de llorar en toda la noche, fue demasiado tarde cuando por fin pudo caer dormido.

Y Tampoco es que no se notaba, realmente era más que ojos con arrugas por no dormir tanto lo suficiente, si no que realmente se miraba lo mucho que había llorado, pues además, tenía lágrimas secas en las mejillas.

Pero a pesar de eso, este no impidió que fuera entrenar, no quería eso, ya no podía faltar más a los entrenamientos, aparte de que quería volverse aún más fuerte, de verdad que quería.

Aunque si hablamos de quien fue el quien faltó al entrenamiento, ese fue Leonardo.

Este había decidido en entrenar después dé, había pedido permiso a su padre cuando este había notado que la presencia de su hijo no estaba cuando era la hora de entrenamiento.

Aunque aun así, esto no resolvía las dudas de sus hermanos, en especial el de Michelangelo.

Estaba muy preocupado por su hermano mayor, no podía entender por qué este había omitido entrenar con ellos, por qué aún no salía de la habitación, ha estado ahí todo el día.

Lo que de verdad pensaba o tenía conclusión, era que tenía que ver con la noche anterior, pues antes de dormir, la tortuga pecosa no había visto a Leonardo llegar.

Estaba muy confundido, realmente debía de averiguarlo.

…...

Ya era casi noche, exactamente iban a dar las 7 de la tarde, y Michelangelo lo había visto que el de ojos zafiros saliera de su habitación.

Estuvo toda la tarde saliendo y entrando a la suya para ver si de alguna forma el mayor salía, ya sea por ir al baño o a comer algo, o quizás a ver su programa de héroes espaciales, pero ni eso hizo.

Había perdido la cuenta después de 30 de las veces que se ha salido a investigar.

Y justamente cuando marcó el reloj a la hora de las 7, salió nuevamente y miró al mayor salir de la habitación.

-¡Hey!

-¿Eh?, M-Mikey…

-Leo, necesito hablar contigo –Rápidamente el pecoso le tomó de la mano- Y no quiero que intentes escapar.

-¿P-Pues qué crees?, es necesario que me escape, ¿Q-Quieres que se me salga la orina o qué? –Demasiado nervioso fue queriendo alejar al menor de este, pero simplemente el ninja de nunchackus ponía resistencia, hasta ya lo había empujado hacia su habitación y seguido él entraba- ¡M-Mikey!

-¿Qué demonios te pasa Leo?, actúas nervioso, y desde que te despertaste no has salido de tu habitación, no fuiste al entrenamiento y de verdad que ni a desayunar o a comer el almuerzo has ido.

-E-Es que... No me he sentido bien.

-¿Qué paso ayer contigo?

-¡¿A-Ayer?!, ¿Q-Qué supones?

-Nada malo, realmente no se me ocurre que tengas, ¿Pero tiene que ver con que ayer hayas llegado tarde a las alcantarillas, no?

-Dios –Estaba nervioso, bastante, y de alguna forma no iba a poder evadir a su hermanito de bandana naranja, ¿Es que… Debía ser honesto?

-Vamos Leo, s-sé que tú eres honesto, de alguna forma si se trata de Donnie, n-no me voy a enojar –Suspiró- sé que también estás tratando de hacer que él se fije en ti, y… De alguna forma… Raphael también –Habló con desagrado lo último.

-… Mikey –Leonardo hizo una pequeña mueca, de verdad que no quería mentir, debía de ser honesto- Mira, iré al grano, ¿Sí? –Se preparaba mentalmente-… Y-Yo… D-De alguna forma…

-¿Sí? –Se cruzó de brazos.

-… Y-Yo… I-Intenté tener sexo con Donatello.

-…–Y nuevamente, el pecoso sintió una gran punzada a su corazón, sólo bajó la mirada, apretando los puños de a pocos- ¿T-Tú y Donnie…?

-D-Dije que intenté.

-… ¿A Qué te refieres? –Leo empezó a temblar.

-… He-Hermanito, de verdad no estuvo bien lo que estaba por hacer –Cubrió sus ojos, sintiendo nuevamente sus lágrimas presentarse.

-¿L-Leo?, ¿Q-Qué pasa?, ¿Por qué lloras? –Mikey lo abrazó, realmente pudo más verlo de esa manera, era difícil ver a sus hermanos mayores llorar, y si lo hacían, era por algo realmente grave.

-M-Mikey… Y-Yo –Suspiró entre cortado, mientras trataba de no sollozar más-… Y-Yo… C-Casi lo violaba…

-… ¿Qué?

Antes de que Michelangelo reaccionara demasiado mal primero, volteó para ver que alguien más se le había adelantado.

Fijo la vista bien… Era su otro hermano, Raphael.

-T-Tú… ¿Q-Qué demonios dices que estabas por hacer?

-R-Raph, e-espera –Michelangelo se puso de pie, ya sentía que esto se puso mal.

-R-Raph, p-perdón…

-¡¿C-Cómo demonios pudiste?! –Estaba que ardía de íra, tanto que no pensó tanto, sacó sus sais para atacar al mayor de ahí, sin embargo, Mikey lo abrazó con fuerza para que impidiera el ataque.

-¡S-Suéltame! ¡Demonios!

-¡R-Raph, espera!

-¡R-Realmente lo siento mucho! –Leo quedó asustado, sabía que el de rojo no iba a dudar en hacerle daño, pues este le había intentado hacer daño al ser que tanto ellos amaban- ¡E-Estaba ebrio! ¡¿Sí?!, ¡Y sé que fue una estupidez!

-¡Me importa una mierda como hayas estado! ¡Eso no quita que lo dañaste! ¡Lo lastimaste! ¡¿C-Cómo pudiste?!

-T-Tienes razón, realmente no tengo perdón –Bajó la mirada- D-Donatello no merece esto, y-ya mucho daño le hicimos como para…

-¿Q-Qué? –Michelangelo se le quedó mirando, haber oído lo último lo confundió- ¿A qué te refieres con… Eso?

-¿Q-Qué no se dan cuenta? ¡L-Le estamos haciendo daño a nuestro hermano!, ¡Él piensa que toda la culpa la tiene él mismo!

-¿C-Cómo sabes eso?

-Él mismo me lo dijo, m-me confesó que esto de que estuviésemos enamorados de él lo hacía pensar mucho, simplemente… No tiene respuesta para darnos a los tres, b-bueno… a ustedes, que se confesaron desde hace mucho.

-¿P-Por qué creerte? –Habló el de ojos esmeralda con una voz nerviosa- ¿Y sí sólo lo alucinaste?

-¡Estuviese mintiendo o no, es lógico que lo diga! –Alzó la voz, cosa que sorprendió a ambos menores- Sólo piénselo, ¿creen que es fácil decidir quién de nosotros tres es el indicado para él?, ¿Creen que es fácil sólo decidir y escoger a uno y a los otros mandarlos a la mierda?

-Y-Yo… D-De verdad quería evitar que se sintiera presionado –El menor de los tres bajó su mirada, en la que estaba llena de tristeza, en esos momentos, se sentía bastante mal, y todo por hacer sentir mal a su hermano de morado.

-¡D-Demonios! –Raphael golpeó la pared, había tirado sus armas al suelo sin importancia- S-Somos unos completos idiotas…

-E-Estábamos más concentrados en cómo nos sentíamos nosotros mismos que… Realmente no pensamos en cómo se sentía Donnie –Leonardo ya había calmado su llanto, estaba ahora serio, bastante mal, no podía quitarse de la cabeza que le había hecho mucho daño a su hermano, a su hermano que tanto amaba.

-T-También estábamos más centrados en ganar esa estúpida apuesta de quien se lo ganaba primero…

-… ¿G-Ganar?

-¿E-Eh? –Los rostros de las tres tortugas de congelaron al voltear a la puerta, que estaba abierta, pues en ello se encontraba Donatello con sus ojos cristalinos.

-D-Donnie –Michelangelo empezó a tartamudear-… ¿Ha-Hace cuanto tiempo estás… Ahí parado?

-S-Sólo fue suficiente escuchar los gritos de furia de Raphael para darme cuenta que pasaba algo…

-Don, n-no es lo que parece –Raphael estaba un poco nervioso.

-¿T-Todo esto… F-Fue por parte de una… apuesta? –El labio inferior del esbelto ninja empezaba a temblar, al mismo tiempo que sus lágrimas caían sobre sus mejillas, y poco a poco miraba a sus hermanos con demasiado dolor- ¿T-Todo este show fue para sólo verme la cara?

-¡No! ¡Donatello, no es lo que piensas!

-¿¡Todo lo que me dijeron fue sólo para 'ganarse' mi corazón!?, ¡S-Sólo fui entretenimiento para ustedes!

-… D-Donnie… N-Nosotros… S-Sólo queríamos quererte co-como te merecías…

-¡D-Déjense de estupideces! ¡¿C-Cómo pudieron?! –Rápidamente fue caminando con bastante coraje en su ser, estaba que realmente le dolía su corazón.

Con saber sobre aquella apuesta, aquellas heridas que se hicieron por el rechazo de aquella adolescente que alguna vez amó, fueron abiertas nuevamente por los mismos que lo sanaron.

-¡N-No! –Michelangelo salió de la habitación para seguir al otro.

-¡M-Mikey!

-¡D-Donnie por favor! ¡Espera!, ¡T-Todo esto fue una estupidez, s-sí… P-Pero aún así…

-¿C-Cómo pudiste Mikey? –Le miró de a pocos, les daba una mirada de desprecio, decepción- ¿S-Sabes?, R-Realmente estaba considerando en darte una oportunidad, desde que comenzaron todo esto,… Y-Yo de verdad… Te estaba considerando demasiado en… Estar contigo… Y Déjame decirte que yo sí traté de ser honesto con mis sentimientos.

-N-No, Donnie… P-Por favor –Trató de tomar su mano- Y-Yo…

-¡No! ¡No me toques! –Quitó bruscamente su mano, alejándose más de estos- ¡No quiero que me vuelvas a tocar! ¡Ninguno de los tres! ¡Jamás!

Después de aquella advertencia dada por Donatello, los otros hermanos solo miraron al mismo con una triste mirada, más que nada… Llena de dolor, exactamente como la que les dio el del Bo.

-… Hay que darle su espacio –Sugirió Leonardo- Ahora… Lo que necesitamos es que se calme un poco todo esto, luego iremos a su laboratorio a hablar con él.

Lo que no sabían, es que Donatello había huido por completo del lugar, no quería estar ahí, ni en su hogar, no quería saber nada de lo que tuviera que ver con su 'familia'.

Y antes de que los hermanos se separaran y se fueran a sus habitaciones, fueron detenidos por la presencia de su padre- M-Maestro…

-Hijos, desde mi alejada habitación se oyen sus gritos –Habló con seriedad la rata, acercándose a estos- ¿Sucede algo?

Los tres se miraron uno al otro, luego el líder echó un pesado suspiro- Suceden tantas cosas, sensei.

-Cosas que cometimos nosotros tres, que usted no sabe… –Comenzó Raphael

-Y… E-Es mejor decírselas ahora –Terminó de hablar la tortuga pecosa, aun con su mirada triste.

Ante eso que dijeron los menores, la rata mutante sólo suspiro en lo que parpadeó lentamente- Vayamos ahora mismo al dojo.

Bien, esto sería todo de este capítulo.

Bueno, ¿Y qué tal? Empiezo el año con un capítulo lleno de drama y feels :'I Pero bueno. Sólo diré que lo que sigue va se viene la acción…. Y no de la zukulentha (?).

Okya, ojalá les haya gustado chicos, de verdad

Y Perdón si les hice llorar, nuevamente luego del capítulo donde Mikey y Raph pelean pueh :C

Bueno, sin nada más que decirles, me retiro.

Trataré de actualizar más rápido ahora sí, nada de esperarme otro año completo D:

Nos leemos luego~