Capitulo 12
A Draco si en ese momento estuviera en su cuerpo le habría encantado llorar, llorar con el alma ante la imagen que estaba viendo… ¿Cómo era posible? No podía creer después de tantos años y mucho menos esperaba que se reflejara el odio en sus ojos.
Tantos años de engaños, jamás pensó que justamente ella, lo estaría odiando. ¿Cómo podría ser que una persona que se había pasado la vida a su lado se mostrara de la manera que lo estaba haciendo? ¿Cómo podría ser siendo su madre?
Tuvo el impulso de volver a su cuerpo en ese instante y poderle expresar el horror que estaba sintiendo al sentir que su propia madre lo despreciaba. Pero se contuvo porque pronto vio como las cosas comenzaban a mostrar su verdadero significado.
Narcisa sonreía ante la imagen de su hijo, mientras a su lado una persona encapuchada se acercaba a ella.
-sabes que esto es necesario Cissi.- dijo la voz que Draco pudo notar que era de mujer. La podía reconocer pero no sabía a quien pertenecía. Le era familiar…pero aun no lograba distinguirla.
-lo se, lo se, no te preocupes –dijo Narcisa decidida – jamás pensé que fuera como me lo has explicado Pansy, pero si todo lo que has dicho es cierto, pues merece mi desprecio. – Dijo la rubia secando sus lagrimas con furia.- jamás lo pensé de mi hijo, jamás. Pero como tu dices… ahora servirá para una causa importante y claro tienes todo mi apoyo jovencita – dijo y se aparto del lugar.
Todos los mortifagos hicieron una ovación, un Draco no comprendía a que iba todo aquello pero tenía que averiguarlo con lo cual aguantaría un poco mas estar fuera de su cuerpo, aunque no tenia muy en claro cuanto tiempo podría estar despegado de él.
La ceremonia se comenzó a celebrar alrededor de él. Todo aparentaba que era Pansy quien lo estaba dirigiendo a permiso de Narcisa. Draco sentía dolor por lo que su madre estaba haciendo. Lo estaba entregando a lo que fuera que estuviesen haciendo. Jamás creyó posible, pero tenia en claro que quizás la habían engañado, quizás pensó que el había hecho algo terrible y se merecía la suerte que estaba corriendo, pero no comprendía porque su madre se había dejado convencer tan fácil.
El dolor se extendió tanto de su espíritu que pudo notar como su cuerpo comenzaba a responder a sus sentimientos, aunque no lograba saber como podría ser eso posible.
-Estamos aquí, todos reunidos para poder llevar a cabo el sacrificio, el cual nos devolverá a nuestro guía. Estamos aquí como él nos ordeno muchos meses antes desaparecer. Estamos aquí por el INNOMBRABLE.
La multitud ovaciono las palabras de Pansy y ella sonrió intensamente.
-calmados queridos amigos, muchos de los que están acá se preguntaran porque a mi prometido, pues les explicare.
Draco ante aquel pequeño detalle se conmociono, él por algún extraño motivo era el centro de atención, era quien devolvería a Voldemort aunque no lo creía posible…. Pero eso no era lo que más le había impactado en toda esa escena…lo que mas le impacto fueron las palabras de la morena. "mi prometido". Pronto fijo su vista a la mano de la muchacha la cual engalanaba un enorme anillo que por supuesto pertenecía a su madre.
Los mortifagos ansiosos comenzaron a cuchichear queriendo saber como se llevaría a cabo todo esto.
-Tranquilos muchachos, les comentare como deberemos proceder.-Pansy hizo un alto y se acomodo frente a la tarima para que sus compañeros pudieran verle. Estaba seguro que con eso lograría que Draco pidiera perdón y se quedara a su lado solo por salvarle la vida, había ideado todo, lo ultimo que quería era que volvería el innombrable, estaba bien como estaba, pero necesitaba de los mortifagos, para acabar con la sangre sucia, la cual se había encargado de llevarse a su pareja. A su Draco.
-como siempre dicen, "no tientes al diablo, porque este sabe vengarse"… pues ellos han jugado…y nos VENGAREMOS!- ante eso todos aplaudieron.- sabemos que el presente aquí- dijo Pansy mirando de reojo el cuerpo de Draco – esta enfermo, gracias un maleficio de Voldemort, o eso es lo que el cree… pero les comentare mas. Voldemort no solo hizo un hechizo, sino que puso en Draco su salvación y es aquí el punto.
Draco esta buscando la muy conocía Fuente- ante esto todos se miraron con extrañeza y susurraron- bueno… -se aclaro la garganta Pansy mientras por un segundo ponía los ojos en Blanco. – muy conocida y codiciada por nuestro amo. -prosiguió.- pues lo que no sabe nuestro pequeño secuestrado, es que gracias a él Voldemort volverá. Les paso a explicar. Por la sangre de Draco corre una magia poderosa, capaz de hacer renacer a nuestro amo. En sus genes masculinos hay un poder aun mayor que el innombrable puso para que pudiera volver a la vida y con mi ayuda…. – sonrió – VOLVERA.
Todos la miraron aturdidos, no lograban entender nada de lo que la muchacha les estaba diciendo.
Pansy suspiro otra vez. Y dijo
-Necesito tener un hijo de Draco, Hijo de Voldemort, Voldemort en si. – dijo Pansy tomándose su panza y sonriendo mas que nunca. – Yo haré que el innombrable vuelva, yo tendré un hijo al cual tras la magia que lleva Draco en sus espermas, y gracias a la ayuda de esto – dijo sacando un frasco del bolsillo – podremos volver a tener a nuestro amo. NO desesperéis. Les explicare a cada paso mas del propósito que tenía para Draco y para mí el Innombrable… no intentéis entenderlo todo ahora. Solo Esperen.
Draco en el aire aun suspendido estaba totalmente asustado, si todo lo que Pansy era cierto… pensó en Hermione y en lo que le había hecho. Furioso como estaba no pensó ni dos instante y volvió a su cuerpo.
Despertó sin más levantándose con furia y agarrando sin pensar el cuello de la mujer que alguna vez pensó que amaba.
Hermione despertó, mientras se estiraba en la cama, noto que al lado suyo el lugar estaba frío, lo cual la horrorizo y abrió los ojos. Miro a su lado y el rubio ya no se encontraba, el corazón le comenzó a latir desaforadamente.
No sabia porque sentía el miedo que sentía, no era común en ella desesperarse de la forma en que lo estaba haciendo pero algo en el pecho le indicaba que las cosas no marchaban de la mejor manera. Se levanto y tomo la ropa que estaba tendida por el suelo... y salió corriendo hacia afuera, para ver que no estuviera allí y ella solo estuviera pensando cosas que no eran.
Salió y pudo notar como la brisa golpeaba suavemente su rostro, donde ahora había una nota de preocupación cuando minutos antes una sonrisa se extendía por su rostro...una sonrisa de alegría por lo que había vivido esa tarde. Camino unos metros, mirando de un lado a otro hasta lograr distinguir la cabellera de su adorado rubio, pero no lo encontró. No estaba, no lo veía y la desesperación comenzó a correrle por todo el cuerpo. Corrió hacia donde sabía que podía encontrar a la persona que conocía todo el lugar.
Corrió mientras las lágrimas le caían, temía que algo malo le hubiera pasado, pero no comprendía como no había notado que se había marchado, o en su defecto si alguien se lo hubiese llevado como no sintió cuando ingresaron a la habitación.
Los pensamientos de Hermione volaban por todo tipo de situaciones en la que el rubio podría ahora mismo encontrarse, aunque ninguna de ellas era alentadora.
Hermione llego a donde Gabriel se encontraba hablando con Marco y tan pronto la vio llorando corrió hacia ella.
-¿que sucede?-pregunto afligido al verla tan mal a la castaña.
-Dra. ...Draco- dijo Hermione sin poder gesticular bien las palabras debido al nudo que se le había hecho en la garganta por todo lo que estaba pensando.
-¿Que paso con él?- pregunto Gabriel intentando apaciguar las cosas la tomo de la mano y la hizo sentarse para que se calmara.
-No...No se...-dijo Hermione sin poder reprimir una oleada de lagrimas.
-Tranquila- dijo Gabriel dándole un vaso de agua- tranquilízate, respira hondo y cuéntame.
-es que...yo...el...levante...no estaba...siento algo en el pecho- dijo Hermione mientras por las lagrimas iba hipando.
-tranquila...-dijo Gabriel mirando a su amigo. Este le devolvió la mirada preocupada y salió del lugar.
Hermione se percato de esto y miro a Gabriel asustada.
-Que... ¿que pasa?
-nada, nada- dijo Gabriel sin poder dejar de mirar la puerta por donde salió su amigo.
-vamos no soy tonta-dijo Hermione alejándose de Gabriel- que pasa, que es lo que no quieres decirme. - Hermione estaba sacada, tenía miedo y esto no la ayudaba sabia que Gabriel estaba ocultando algo. Pero no lograba descubrir que era.
-Vamos Hermione tranquilízate, todo esto te hará mal...- dijo Gabriel tomándole nuevamente de la mano para que se sentara y se calmara.
-Si quieres que no me haga mal, pues dime lo que sabes... ¡quiero enterarme!-dijo mientras se sentaba esperando alguna respuesta del indio.
-bueno, esta bien... no se mucho pero te contare.-dijo Gabriel sentándose al frente de ella.
Hermione se quedo expectante mirando a Gabriel que se lo veía algo nervioso y preocupado, no sabia cuanto le contaría pero de seguro eso le daría las pautas de donde se encontraba Draco.
Hermione se quedo mirándolo, contemplando cada una de sus fracciones no quería que le mintiera, no se dejaría engañar tras saber que quizás Gabriel estuviera ocultando algo.
Gabriel no sabia como comenzar, quizás todo lo que había estado sucediendo era por un motivo, pero no quería alertar a Hermione ni crearle falsas expectativas.
-vamos Gabriel aun aguardo una respuesta, me dijiste que me contarías todo lo que supieras, sea mucho o poco - dijo la castaña impaciente.
-Bien...bien- dijo Gabriel sentándose en el suelo- lo que sucede es que poco después que ustedes llegaron no muy lejos de acá comenzamos a escuchar ruidos y observamos huellas de personas, claro esta que nos hubiéramos dado cuenta si se trataba de otra tribu vecina, ya que las pisadas serian de pies descalzos, pero en este caso son personas con calzados como los de ustedes - dijo Gabriel mirándole los pies a Hermione.
Hermione se tomo la cabeza con las manos, eso quería decir que definitivamente los habían seguido y hasta quizás logrado encontrar.
¿Como había podido poner en tal peligro a Draco? ¿Como no se habían marchado en el momento que Gabriel les indico el camino? ¿Porque?, ¿porque?... esas eran las acusaciones que se hacia Hermione.-
-¿tu crees que esas personas se llevaron a Draco? - pregunto temerosa Hermione mientras bajaba sus manos de la cara con preocupación notada en sus ojos.
- no lo se, puede ser una posibilidad - dijo Gabriel. - mira Hermione, la verdad que no se quienes son estas personas o que están buscando, no se de donde vienen y si estoy seguro ante esto... no lo he descubierto, no he ido a investigar...- dijo Gabriel mientras tomaba de la mano a Hermione, pero te aseguro que de ser así, pues serás la primera en saberlo, ahora mismo marco fue a ver que es lo que ocurre preguntando a la tribu vecina, por si tienen algunos datos... solo nos resta esperar.
Hermione no podía quedarse a esperar… así como así… no podía dejar que el tiempo pasara y los nervios la consumieran.
Draco la tenia agarrada con furia, hacia muchísimo tiempo que no sentía lo que en ese momento sentía contra Pansy, hacia mucho tiempo que había dejado de odiar, y lo que mas lamentaba era que le había dado todo a ella, y ella le estaba pagando de esta forma.
No comprendía porque ahora se venia a revelar de la forma en que lo estaba haciendo, cuando el la había escuchado jurar y re jurar que jamás volvería a estar de el lado de Voldemort, que lo despreciaba por la vida que a ambos le habían dado.
Pero ahora al tenerla cara a cara, solo podía sentir odio por lo que estaba haciendo, odio por no haber sabido la verdad y por que quizás hasta había dañado aun más a Hermione.
Pansy se estaba ahogando mientras Draco no dejaba de mirarla con odio. La morena intento mirar a alguno de sus seguidores, pero vio que todos estaban estupefactos… y odio que no tuvieran la fuerza para enfrentarse con Draco. Sabía que le temía.
-Dra.…Draco...- intento decir la muchacha algo ahogada.
-No…PRONUNCIES…MI NOMBRE- dijo entre dientes Draco- lo ensucias.
Mientras iba diciendo esto Draco no podía dejar de pensar en Hermione y en todo el peligro en la que la estaba metiendo.
Pronto tuvo que dejar de presionar la garganta de Pansy así soltándola por un fuerte dolor que venia desde su columna vertebral. Un dolor que le hizo gritar… sentía que todo su cuerpo se prendía fuego.
-Ya déjala…! – escucho decir a una voz muy familiar… y grito.
-MADRE!- mientras sus ojos se llenaban de lagrimas y el dolor lo iba llevando nuevamente al sueño.
-lo lamento- dijo Narcisa con odio- tendrá que seguir bajo la sombra por muchísimo tiempo más de lo imaginado...
Pansy callo al suelo y comenzó a frotarse la parte en que Draco había presionado, sabia perfectamente que tendría las manos del muchacho marcadas en su cuello, pero no le importaba, necesitaba ahora estar mas consiente que nunca… solo debía poner en plan "B" en marcha.
Y tras levantarse algo tambaleante, comenzó a dispersarse del grupo para seguir con sus planes.
Pero antes de irse se volvió sobre sus talones para decirles.
-cuidenlo, y manténganlo encadenado… no queremos que se marche.-diciendo esto salio corriendo aun refregándose el cuello.
Todos en el lugar comenzaron a movilizarse, tenían que atarlo antes que despertara aunque Draco estaba en un mundo de dolor, y aunque no podía moverse, estaba comenzando a estar consiente… lo suficiente como para abandonar nuevamente su cuerpo para saber que era lo que verdaderamente se traía en manos Pansy, pero mas que nada para poder advertir a Hermione de todo esto, aunque aun no sabia como lo lograría hacer.
Se dejo llevar, y se separo de su cuerpo, que aun mirándolo pudo notar como las sogas estaban lastimando sus manos y como su madre lo miraba con desprecio y sintió de ese modo mucho mas odio hacia pansy por lo que fuera que le hubiese dicho a su madre para que esta actuara de dicha forma.
Por otro lado Hermione se paseaba de un lado para otro con los nervios de punta, no le agradaba nada no poder hacer algo para encontrar a Draco aunque sabia que lo que le había dicho Gabriel era cierto. Si se iba quizás no lograba regresar y mucho menos encontrarlo. Así que había accedido a quedarse a esperar a marco para saber que debían hacer.
Pero la espera la estaba torturando. No había dejado de llorar en todo el día, la desesperación cada vez era más grande mientras mas transcurría el tiempo y ella se encontraba encerrada por los miedos.
Gabriel iba de un lado para el otro intentándole levantar el animo a el tampoco le gustaba un ápice esperar a que marco consiguiera algo pero tampoco la quería dejar sola porque no quería que le ocurriera nada, pero no quería llevarla con el por miedo a lo que fuera que estuviera allá afuera.
Ambos muchachos estaban inquietos pero por razones totalmente diferentes.
-estas segura de lo que estas haciendo- dijo una voz masculina
-si siempre lo estoy – dijo ella.
-¿como debemos actuar? No quiero problemas
-tu solo limítate a hacer todo lo que te he dicho ¿si? De lo demás me encargo yo.
-esta bien, esta bien… pero mantenga conmigo respeto señorita, no soy uno mas con los que usted habitualmente trata. No crea que seré un muñeco manejable. – dijo ofendido por como lo estaba tratando.
-perdóname ¿si?- dijo pansy acercándose a el y acariciando su cabello – entiéndeme, todo esto me pone de los nervios, y necesito alguien competente a quien confiarle esto – dijo mientras rozaba sus labios con los de él.
-si…no se preocupe…competente…si…yo- decía mientras la agarraba de la cintura y la besaba.
Pronto pansy se separo de este y le dedico una sonrisa.
-ahora ve…que debo poner esto en marcha, nos vemos mas tarde- le dijo guiñándole un ojo y adentrándose a una carpa que había hecho no muy lejos de donde se encontraban los demás mortifagos.
-"¡¡Puaj!! Las cosas que una debe hacer"– pensó pansy refregándose la boca asqueada.
