Hola.
Naruto no me pertenece.
Aviso de la Autora: Según las reglas de Fanfiction, creo que con este capítulo la categoría del fic cambiara a M, por mención de onanismo. Pero no cambiaré el rate, solo hago el aviso.
"Anécdotas que se cuentan" es una serie de diversos y dispersos momentos entre Neji Hyuga y Sakura Haruno.
Duodécimo momento sin sentido de la historia de los momentos sin sentido: Pudor
Resumen: Sakura considera de gran lógica uno de sus argumentos, pero las cosas no saldrán bien.
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Pudor
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Sakura como ninja y como médico, había desarrollado una completa insensibilización ante la desnudez de otras personas. Su trabajo exigía tal profesionalismo, que poco le importaba si debía reactivar un corazón mientras los pechos descubiertos bailoteaban o atender una lesión en alguna parte noble.
Mientras fungía como médico, la desnudez no significaba nada para ella y, normalmente, ni atención prestaba. Sin embargo, de vez en cuando, en su experiencia como médico ocurría algo diferente que la sorprendía y la sacaba de la rutina.
En este caso, el algo diferente era Neji Hyuga. Él era un shinobi de élite que asistía poco al Hospital. A la mujer esto no le preocupaba, porque Neji contaba con sus propios médicos de familia, pero una vez al año debía perseguirlo para que asistiera a la revisión anual que la Hokage exigía.
Sin embargo, Neji Hyuga tenía una extraña manía por cubrirse, por llenarse de ropa, por nunca estar desnudo… y eso resultaba incómodo a la hora de hacer los chequeos.
Por suerte, en esta ocasión no tuvo que escuchar una y otra vez la pregunta de si era totalmente necesario que se quitara la ropa. Tan solo debió esperar al menos veinte minutos mirando por la ventana para que él se aclimatara a la oficina y se sintiera cómodo para quitarse la camisa (y la sudadera y la camiseta y las vendas).
Los pacientes normales se desnudaban en silencio y se ponían la bata; a los escandalosos y pervertidos tenía que exigirles que se pusieran la bata –porque era política del hospital-, así que tener un paciente que se negaba a quitarse la ropa era muy inusual.
Con Neji siempre tenía que batallar para que se quitara la parte superior de su ropa (lo único que accedía a quitarse después de amenazarlo con llamar a Gai).
Curiosa, porque observarlo era casi prohibido y todo un privilegio, dejó que sus ojos vagaran por el pecho desnudo del hombre, mientras escuchaba los latidos del corazón.
Cuando terminó de atenderlo, dio un paso hacia atrás para apuntar los datos. Neji Hyuga en un rápido movimiento se cubrió el pecho con la bata. Ella lo miró de reojo. Hacía unos minutos había atendido a Kiba, quien pensaba salir sin camisa de su consultorio, y el contraste entre el exhibicionismo de Kiba y la mucha ropa de Neji, era interesante.
—Eres muy tímido, como Hinata—susurró Sakura, mientras volvía los ojos a sus notas.
—No es timidez. Es recato—dijo él. Se puso su camisa y se calzó.
Cuando Sakura terminó de anotar y levantó el rostro para mirarlo, ya él estaba de pie, con la ropa totalmente acomodada y la bata de hospital debidamente doblada en la camilla. No tardó ni diez segundos. Ella arrugó la nariz.
—Te ves tímido—replicó ella.
—No es sencillo desnudarse en frente de otras personas… Si para ti es sencillo, entonces tienes problemas—dijo él, con mucha seriedad, mientras ladeaba el rostro para asegurarse de que su ropa no tuviera arrugas.
Ella frunció el ceño, dejó lo que estaba escribiendo en el escritorio y lo miró con atención.
—¿Por qué no es sencillo?—preguntó ella, Neji le sostuvo la mirada—. Creo que solo eres capaz de ver las cosas desde dos puntos de vista: si es correcto hacerlo o si no lo es—levantó dos dedos—. Como eres anticuado y tímido, crees que no es correcto quitarte la ropa.
Neji estuvo a punto de darle la razón. No era correcto estar desnudo frente a otras personas, porque ese no era el comportamiento correcto. Y punto. No se hable más. Sin embargo, ella no hizo ninguna pausa que él pudiera responder…
—A veces solo hay que estar desnudos, sin que importe si es correcto o no—finalizó ella, satisfecha mentalmente pues pensaba que debía ser profesora por sus dotes explicativos. No había nada más natural que la desnudez y ella era médico: así que la desnudez era normal y podía suceder sin que significara nada.
Neji hizo un gesto cansado. Había personas a las que nunca llegaría a entender. Miró con atención los dos dedos que ella mantenía alzados y dijo, con soltura:
—¿Uno al lado del otro?
—¿Qué?—preguntó ella, sin entender nada, pues había estado imaginando cómo podría explicar su teoría sobre la desnudez a un público más conservador.
—Tú y yo. Desnudos, uno al lado del otro—le aclaró Neji, contuvo con todas sus fuerzas la sonrisa. Sabía que para su plan, era mejor decirlo con una seriedad mortal, como si estuviera hablando en serio.
—¿Por qué?—preguntó ella, con un pestañeo.
—Porque no es correcto ni incorrecto. Es solo algo que puede pasar.
Sakura arrugó la nariz, mientras pensaba su respuesta. Podía pasar que Neji estuviera desnudo en su consultorio, mientras lo atendía… pero veía difícil que los dos, uno al lado del otro, estuvieran desnudos en otro lugar y sin que ella lo estuviera atendiendo. Eso sería, en palabras de Neji, incorrecto.
Arrugó aún más la nariz. Si se negaba, su argumento sobre "estar desnudo no es correcto ni incorrecto", no tendría sentido y ella era una chica inteligente que odiaba que sus argumentos no tuvieran sentido. Además, era su oportunidad para demostrarle a Neji que lo que él llamaba recato, era timidez y que no tenía sentido.
—Está bien—sonrió, y cuando se escuchó a sí misma se preguntó cómo habría reaccionado si fuese otro quien hiciera la propuesta. No pudo evitarlo, pero un poderoso cosquilleo se le acomodó en el estómago y la hizo ruborizarse un poco. Negó con la cabeza y agregó con fuerza—. Pero yo pongo la hora, el lugar y la forma—pensó que debía encontrar un jutsu de invisibilidad.
Las hormonas alocaron de tal modo la mente de Neji, que no respondió nada. Reconoció que era una chica de armas tomar, pero jamás se imaginó que fuera a reaccionar de ese modo. Era esperable que le diera un golpe y lo mandara a volar no que aceptara aquella propuesta ridícula. Una propuesta que él lanzó, pero que jamás habría aceptado.
Ella lo despachó con una sonrisa… y hasta pudo agendarle una cita para el próximo año pues él no se opuso… ni dijo palabra alguna.
.O.o.O.
Tiempo después.
—Ya. Haruno. Fue una mala idea.
Fue lo primero que dijo Neji cuando transcurrieron quince minutos de silencio… incómodo y terrible.
Estaban en la Aldea de VillaFlor por una misión diplomática. Después de varios días de negociaciones, Sakura Haruno recordó de pronto el trato que había hecho con Neji sobre estar desnudos uno al lado del otro. Por tanto, le dio la hora, el lugar y la forma.
La hora: casi media noche, más oscura no podía estar.
El lugar: la poza más inaccesible que pudieran encontrar sobre la faz de la tierra.
La forma: de espaldas.
Él se presentó puntual. Colocó su ropa en una piedra seca y entró a la poza. Se sentó en una roca y dejó que el agua le acariciara hasta las pantorrillas. Al cabo de unos minutos, vio a Sakura llegar. La mujer lo miró rápidamente, asegurándose de que estaba desnudo, aunque los brazos y la posición de Neji, no le permitieron ver nada más que muchísima piel blanca.
Después, ella rodeó la poza para colocarse a espaldas de Neji, que la escuchó desprenderse de su ropa y entrar al agua. Neji cerró los ojos y toda su concentración estaba en el ruido que hacía ella al caminar en las aguas.
Sakura se sentó en la roca a espaldas de él… y se quedaron quietos y en silencio. Neji pensó que el argumento de la mujer no tenía ningún sentido: porque aquello era demasiado incómodo y si era incómodo, era incorrecto.
Sin poder aguantarlo más, rompió el silencio.
Ella no le respondió, solo trató de salir de las aguas. Pero al levantarse, su trasero chocó con la espalda de Neji… y se quedó quieta. Sin atreverse a romper el contacto.
Neji ya no soportaba la erección sin atender.
Sakura estaba muy nerviosa. En teoría, pretendía demostrar que se podía estar desnudo sin que tuviera alguna importancia, pero no podía hacerlo: así que ideó una manera para cumplir con la promesa sin estar desnuda: y hacer trampa, lo hacía incorrecto.
Además, ahora que había tocado a Neji, estaba segura que la había descubierto y por los nervios se resbaló y cayó hacia un lado.
El agua apaciguó el golpe y Neji sintió deseos de matarla cuando la vio vestida con el conocido spandex verde que usaban Gai y Lee. Justo esa ropa que seguía como si nada aunque se mojara.
Cuando la muchacha se incorporaba, empapada totalmente, Neji comprobó que no estaba desnuda: es más, estaba totalmente cubierta. Neji molesto le puso la mano en la cabeza y la empujó de nuevo contra el agua. Sakura dio grandes aspavientos para salir del agua. Él la soltó al cabo de dos segundos.
Sakura gimió cuando pudo sacar la cabeza del agua. En el fondo, sabía que se lo merecía.
—¿Te volviste loco? —exclamó ella, mientras trataba de tomar un poco de aire.
—Hiciste trampa.
Ella arrugó la nariz. La descubrió. No fue capaz de cumplir con la parte de su trato y ella misma lo echó a perder: estaba tan nerviosa que se tuvo que caer. Y ahora estaba empapada.
Se negó a mirarlo a los ojos ¿Qué más podía hacer, sino marcharse?
Trató de levantarse, pero el piso estaba resbaloso, entonces se apoyó en la rodilla de Neji para ponerse en pie. A Neji no le preocupó porque estaba oscuro, sin embargo, la inconsciente de Sakura al tomar impulso para levantarse, y debido a la misma oscuridad, se apoyó aun más en él, y agarrada del hombro, al mirarlo, le vio la entrepierna y el órgano que sobresalía.
Sus dedos apretaron aún más la rodilla de Neji.
—Oh—susurró, en medio de un suspiro de sorpresa. Tomó impulso para levantarse y se separó de él. Sin embargo, aún le veía la entrepierna.
—¿Qué esperabas?
—Que fueras asexual. ¿No me has visto en spandex? Esto no puede hacer eso.
Neji se puso en pie, ella debió retroceder y dejar de mirarle la entrepierna. Sakura pasó la vista por el abdomen, el pecho, el cuello hasta llegar al rostro, especialmente serio, del hombre. Tragó saliva y se concentró en mirarlo al rostro, levantó mucho la barbilla, pues el hombre le llevaba dos cabezas de altura.
—Hiciste trampa—le dijo, con seriedad, mientras sus ojos grises la atravesaban. Ella enrojeció y levantó aún más la barbilla, como si estuviera luchando por no bajar la mirada. Entonces, Neji bajó la mirada y se fijó en los senos pequeños apretados por el spandex.
Neji se dio media vuelta y caminó con la corriente, lejos de ella. En el cuarto paso, se detuvo. Sentía la mirada de Sakura clavada en su espalda, o en su trasero, daba igual, no le importaba. Llevó a la mano al miembro y lo atendió.
Sakura chilló. El escultural cuerpo de Neji se había quedado quieto, con lo que podía observar la piel blanca de su fuerte espalda, sus nalgas levantadas y las piernas cuadradas… sin embargo, el brazo que se movía rápidamente le inquietaba.
—¿Qué te pasa?—dijo ella, asustada. Neji se estaba masturbando, ¡delante de ella!
Un rugido vino de Neji, que siguió con lo suyo.
Sakura dio tres zancadas para salirse del agua y se puso su ropa rápidamente. Con brusquedad se quitó una lágrima que bajaba por su mejilla, pero no pudo detener a las siguientes. Miró hacia el bosque y aspiró con fuerza, mientras trataba de tranquilizarse.
Cuando un líquido blanquecino cayó al agua y la tensión, por fin, se liberó, Neji escuchó un sollozo. No lo había notado antes, pero Sakura sollozaba.
Dobló el rostro hacia ella. Estaba apoyada en el tronco de un árbol y le daba la espalda. Tenía las manos en el rostro.
—¿Estás llorando?—preguntó—. ¿Por qué?
Sakura se tensó, se giró hacia él y lo miró dolida, pero con altivez.
—Porque hiciste eso delante de mí—escupió ella, señalando algún punto en el agua, donde seguramente semen se disolvía.
—Ya…—murmuró él. Bajó la vista hacia sus piernas. De nuevo, sentía la mirada de Sakura en su espalda y se sentía terriblemente culpable. Caminó hacia la orilla y se puso su ropa.
Ella no lo esperó más tiempo. Emprendió la marcha con rapidez, y él debió apurarse para alcanzarla.
Antes de llegar a la casa donde se hospedaban, Neji la llamó.
—Sakura, no te pediré perdón—le dijo, ella se detuvo solo porque la llamó por su nombre—. Tampoco te perdonaré lo que estás haciendo conmigo—ella se giró, aún tenía los ojos rojos—. Estás jugando conmigo. Y no quiero seguir con esto.
—Nunca me había sentido tan insultada…—dijo ella, con un dolor contenido—, y sabes bien que me han humillado muchas veces.
Neji frunció el ceño. A él no le gustaba nada la situación. Ni la actitud de ella, ni la de él. Ni lo que ella hizo, ni lo que él hizo.
—¿Qué esperabas que hiciera, que desapareciera por arte de magia? Así no funciona, y lo sabes.
—¡Siempre hablas de moral y recato y haces eso! ¡Fue un abuso!
—Confíe en ti…—dijo él, en voz baja. Sakura cerró los ojos—. Y rompiste mi confianza al ponerte ese trapo. Sabes que jamás intentaría algo contigo… y aún así te presentaste con esa ropa para… ¿burlarte de mí, Sakura? ¿Eso es lo que pretendes? Eres indiferente a lo que siento por ti y eso es respetable… pero este tipo de burlas no pienso tolerarlas.
Ella abrió los ojos, apretó el puño, pero pudo concentrarse para con toda la ira que sentía decirle:
—Entonces… traicioné tu confianza y decides masturbarte delante de mí. ¿Así es cómo funcionan las cosas en tu mundo?
Sakura vio el dolor en los ojos de Neji, vio su alma temblar y vio sus esperanzas caer.
—No—dijo él, en un suspiro—. No tiene sentido lo que hice, pero no me disculparé—la miró a los ojos, y Sakura vio la sombra de la desesperación—. Nunca pensé que… No pensé que fueras a afectarme tanto, pensaba que solo era una atracción pasajera, pero no lo es. Y si no estás dispuesta a aceptarme… yo me iré. No volveré a molestarte.
—Estoy resentida contigo.
Neji no dijo nada. La vio entrar a la casa. Suspiró. Debió haberla besado. Era más fácil soportar su rechazo, si al menos la hubiera besado.
¿Una de cal, otra de arena?
Esto no tiene sentido. Pero no podía sacármelo de la cabeza. Tenía que hacerlos interactuar en una situación verdaderamente difícil (y hasta violenta). Espero me puedan decir qué les pareció.
Y hablando de otros temas: estoy pensando en hacer una serie de OneShots pero con Itachi y Sakura, ambientados en un Universo Alterno e inspirados en Tu es ille vir, otro de mis fics. Dejo de hacer publicidad y les prometo una pronta actualización del próximo que será un enorme cliché: una misión en la que deben fingir que son esposos (es divertido :D).
Un agradecimiento muy grande a Sol naciente, UchihaMisha, MarianitaUchiha, Sonohrina, Katarina Hyuga, Hitomi Akera, Laura, aRiElLa 95, Holas, Alona, yo, Misaki mei de Ichimaru sama, Gabitha, Sakuita 01 y Aome-Hime. Se les quiere mucho y, de verdad, muchísimas gracias por sus palabras y por todo su apoyo: sin ustedes, esto no sería lo mismo.
Nos leemos.
Un abrazo :)
