Hola, sé que he tardado un poco en escribir este capítulo y no sé exactamente como me saldrá, estoy muy cansada *bostezo*. Esta semana ha sido una completa locura, si supierais…
Bueno no os voy a enrollar con mi vida. La verdad, en el anterior capítulo no recibí tantos comentarios como esperaba, estaba muy ilusionada porque me había currado mucho el capítulo y me lleve una decepción. En fin, igualmente muchas gracias a todos los que se molestan en comentar y los que lo leen y no comentan, por favor anímense a comentar. Como si solo son dos palabras o una, no me importa.
Aquí van las respuestas a los comentarios anónimos que me están llenando de mucha alegría últimamente:
LJDH 3: nah, no te preocupes, y también lo creo. Son muy niñas para su edad, por eso estoy haciendo que parezcan que tengan una actitud adecuada para su edad. Muchos seguidores me han hablado de lo de Nate y Flora, aunque por ahora dudo que pase nada amoroso entre ellos (se quieren mucho, ¿verdad? XD *sarcasmo*) Gracias por comentar
Lolalucia1234: sí, como Flora y Helia no están muy juntos en esta historia me estoy centrando en el sufrimiento mutuo y por la nostalgia que sufren (sobre todo Flora). Hay que demostrar que se siguen amando de alguna forma u otra. Wow, ya estás mirando al final, que me parece muy bien pero falta mucho, créeme. No tengo planeado cuantos capítulos haré, ya que se me van ocurriendo ideas a medida que hago los capítulos. Gracias por comentar, me animó.
Este capítulo está dedicado a todas las personas que sufren el acoso, desde el fondo de mi corazón les doy mi más sincero apoyo, que yo sé por lo que están pasando. ¡Ánimo!
Capítulo 11: Desahogarse
Cuando alguien que no tiene ni idea de luchar se va a enfrentar a uno que tiene el triple de fuerza y que además, no se llevan nada bien, debería estar asustado o intentando hacer todo lo posible para evitar la futura pelea, ¿no?
Sin embargo. Flora no lo estaba. Lo que sea que iba a hacer, era por el bien de los demás. Así podría servir más de ayuda e intentar luchar por sobrevivir.
Nada más levantarse de la cama, se cortó el pelo y ahora, más o menos lo tenía por la cintura. Es necesario para tener mayor visibilidad y agilidad. No es que sea una experta en este tema, pero por si acaso, Emily le había explicado algunas cosas que podrían impresionar a Nate.
¿A quién quiere engañar? Eso era imposible. Por lo menos, así no parecería muy estúpida delante de centenares de personas mientras entrenaba. Sí, Nate era tan famoso entre todos que desde que llegaron los rumores de que iba a entrenar a Flora del Winx Club, muchas personas se habían apuntado a verlo como si fuera un espectáculo.
Eso le fastidiaba un poco a Flora, aunque le hacía estar un poco nerviosa y asustada. De esta forma, se dispuso a bajar…. no, estaba saltando unos cuantos escalones con rapidez para llegar lo antes posible al patio trasero. Se había levantado hacía solo unos minutos, llegaba tarde.
Pasó por completo de desayunar y se puso lo primero que vio. Claro que, adecuado para entrenar, no se iba a poner un vestido ajustado.
Corrió y corrió, y por fin llegó. Había una gran multitud por los alrededores que empezaron a murmurar más cuando Flora se estaba adentrando por el pequeño campo de batalla que habían preparado.
Para su sorpresa, Nate no había llegado todavía. Suspiró por un momento y se fue a asentarse bajo la sombra de un gran árbol.
Flora se hartó de esperar. Ya habían pasado como unos quince minutos de la hora acordada y su estómago empezaba a rugir de hambre. Tenía pensado irse, así que se levantó y comenzó a dirigirse hacia alguna de las instalaciones del Refugio.
Pero justo en ese momento, se encontró cara a cara con Nate, quien se estaba comiendo una tostada mientras enseñaba su odiosa sonrisa. Flora quería borrársela de un tortazo.
—Por fin nos has honrado con tu presencia —comentó con sarcasmo Flora, intentando contener las fuerzas para pegarle y guardarlas para el entrenamiento.
—Tenía que desayunar, es la comida más importante del día ¿sabes? La próxima vez no te la saltes —le acercó el pedazo de tostada que le quedaba y le preguntó—. ¿Quieres? —Flora negó con la cabeza— Bien, entonces dirijámonos hacia el campo de batalla.
Ella le siguió, aunque a unos pocos pasos detrás de él, curioseando entre la multitud. Encontró a Emily y a Rick sentados en unos escalones del edificio. ¿Por qué estaría Rick aquí?
Pocos segundos más tarde, pararon de moverse. Ya se encontraban en el centro del campo de batalla.
—Bueno —empezó a hablar en voz alta terminándose la tostada—, hoy empezaremos con defensa propia, muy útil cuando tus poderes son una cutrada y no tienes alguna arma con la que luchar. Vamos, que te vienen de perlas.
Se pudieron escuchar varias risitas entre los presentes. Esto enfureció mucho a Flora y no pudo soportar más la rabia que le producía estar cerca de Nate, así que se dispuso a pegarle un puñetazo improvisado. Antes de que nadie se diera cuenta, Nate paró el ataque con mucha facilidad, apretando con fuerza el brazo de fuerza.
—Primera regla: aprende a controlarte si no tu oponente aprovechará esta oportunidad para mandarte a la mierda.
—¡Suéltame, idiota! —gritó Flora un poco dolorida.
Le hizo caso, pero al soltarla la lanzó bruscamente al suelo. No sufrió ningún daño grave, pero por dentro estaba destrozada. Y solo acababa de empezar.
—Segunda regla: nunca muestres tu verdadero estado a tu oponente, le daría mucha más confianza y podría encontrar tu debilidad con más facilidad.
Después de tirarla al suelo, se empezó a reír de ella.
Luego se giró y se dejó de interesar por ella para centrarse en el público que lo aclamaba, bueno, una parte del público.
Flora se puso de pie, un poco dolorida y aprovechó la distracción de Nate para darle un puñetazo una nariz. Acertó, y a lo mejor y todo se pasó un poco con la fuerza del golpe, ya que a Nate le empezó a salir un poco de sangre por los dos orificios nasales.
Éste la miró un poco asombrado con una expresión facial que Flora nunca olvidará. Lo malo es que no duró mucho y volvió a sonreír como si nada hubiera pasado.
—¡Oh, mira! Por fin has hecho algo bien.
Y en unos segundos volvió a tirar a Flora al suelo, esta vez con una patada en su pequeña barriga.
—No te motives tanto por eso —añadió limpiándose la sangre.
Esto ya era el colmo para Flora. Le estaban empezando a salir lágrimas por sus ojos verdes esmeralda y no podía controlarlas.
Odiaba que la dejaran en ridículo delante de tantas personas y también la rabia que le producía Nate, quien parecía que no le importaba nada excepto quedar bien y molestarla mucho más. Pero no era solo ese el motivo de sus lágrimas. Había contenido el dolor que había sufrido y que siguía sufriendo en la actualidad.
Y desgraciadamente, justo en este momento, tuvo que desahogarse. Y ahora no podía seguir ahí, necesitaba huir.
Se levantó borrando alguna de las lágrimas que corrían por su cara, aunque esto no hacía nada más que empeorar la situación.
Antes de que empezara a correr para abandonar el campo de batalla, notó como una mano la sujetaba con fuerza impidiendo su huida. Intentó resistirse, pero llegó a un momento en el que no tuvo más remedio que girar para encontrarse con Nate.
—Tercera regla: nunca te rindas, pase lo que pase.
—No entiendo lo que querías conseguir con esto —empezó a decir Flora en voz baja—. "Ocultas tu rabia y el dolor de algo que te ha pasado, insultando y burlándote la primera novata que se te cruza por tu camino. ¿Crees que no me doy cuenta? Sólo lo haces para quedar bien delante de los demás y para que no sospechen lo que te ocurre en realidad.
Y con esas duras palabras, se fue.
Nate no podía creerse lo que había escuchado. Tenía razón. Todo lo que había dicho era verdad. Flora le conocía mucho mejor que incluso él mismo.
Apretó los puños. ¿Qué había hecho? Él se dio cuenta de que Emily y Rick le estaban gritando al lado suyo, seguramente habían venido enfadados por lo que había hecho.
No pudo escuchar nada de lo que salía por sus bocas, porque sus piernas ya iban detrás de Flora, intentando seguirle la pista. Emprendió rumbo en su búsqueda, con la esperanza de hacer algo, cualquier cosa podría valer. Aunque, puede que sea demasiado tarde.
Bien aquí está, el famoso entrenamiento entre Nate y Flora, que como habéis visto no ha acabado nada bien. Por lo menos por fin Nate se ha dado cuenta de sus acciones y va a intentar rectificarlo, que ya es un comienzo.
Así que ya os podréis imaginar de que irá el próximo capítulo y ya es obvio que el romance FloraxNate, pronto llegará. Muy pronto.
El próximo capítulo vendrá el próximo lunes, seguramente, aunque si tengo suerte por este finde podré subirlo. También esto depende de los comentarios que recibe, y mucho.
