KHR y YYH no me pertenecen... solo a sus respectivos creadores... por que si fueran mios seguro aria una conti de la serie... XD
Este finc solo es con fines de entretenidos y nada mas... XD
Aclaraciones:
- Hablar normal -
-"Pensamientos"-
Confronto, guarnizioni ed esplosioni ... ... Appaiono Kurama, Hiei e Koenma
(Confrontación, Sellos y Explosiones,…. Aparecen Kurama, Hiei y Koenma)
-Por que lo detuviste, hubiera sido un excelente compañero—exclamo Rion divertido con lo que veía.
-Es hora de acabar con esto—dijo Saten al caminar hacia el frente en donde se encontraba Zuleyma tendida en el pasto.
-No te atrevas—grito Myrna al ver como el peli negro se acercaba a su amiga inconsciente.
En eso se ve como una cabellera castaña achocolatada con el uniforme de un instituto de señoritas corría hasta posarse entre Zuleyma y Saten, cuando todos vieron lo que pasaba se sorprendieron al descubrir quien era la persona que se había colocado en el medio, era nada más y nada menos que Haru que alzaba sus brazos extendidos dando a entender que si quería hacerle daño a la chica debía pasar sobre ella.
-Quítate humana, esto no te corresponde—le advirtió Saten al mirar como la chica que había tomado como rehén le daba una mirada desafiante.
-Haru!—gritaron los Vongolas al ver como su amiga estaba en problemas.
-Hahi!, esto también tiene que ver con Haru-desu, por mi culpa mis amigos están así, ellas no quieren irse así que déjenlas en paz— exclamo con determinación la oji achocolatada mirando al peli negro directamente a los ojos sin miedo y sin vacilación, sus amigos veían sorprendidos la determinación de su amiga.
-En ese caso,….. Te are desaparecer—le dijo el peli negro mientras alzaba su espada dispuesto a matar a la chica que se interponía en su camino, esta al ver que no se detendría solo pudo cerrar sus ojos, dando a entender que no se movería por nada.
Cuando la espada estaba por bajar una extraña presencia se hiso notar, una presencia que clamaba sed de sangre, era un instinto asesino que se desataba por el lugar, era igual o mucho más peligroso que el arcobaleno del sol desataba. Saten al voltear hacia donde provenía esa presencia se sorprendió, aun que no era el único, los Vongola veían entre sorprendidos y asustados hacia la persona que estaba a unos cuantos pasos de ellos, esa persona era nada más y nada menos que Myrna.
-Ni siquiera te atrevas—susurro lo suficiente mente alto la oji ámbar con una voz tétrica para que el peli negro la escuchara, sus ojos eran tapados por su fleco dándole una apariencia diferente a la usual – O si no, tendrás la peor muerta que podrías desear—concluyo al levantar la vista.
Tsuna veía asustado los ojos de la chica, estos ya no eran de un color ámbar, ahora eran de un rojo carmesí, ya no resplandecían de alegría o cansancio como siempre, ahora, reflejaban enojo, ira, tristeza; Yamamoto veía sorprendido como los ojos que tanto le gustaba ya no eran de un color oro fundido, si no de un color carmesí igual al de la sangre.
-Zina—exclamo Saten bajando la espada y dando un paso hacia atrás asustado, aun que no fue el único, Rion le secundo al mismo tiempo.
-Atrévete a hacerle algo a mi amigos y morirás—respondió ahora la oji roja dando un paso hacia el frente, al dar otro paso, Saten y Rion daban uno atrás.
-No te tenemos miedo—exclamo Rion – ahora Saten! – grito mientras se abalanzaba hacia la chica.
Al escuchar el grito de su compañero se abalanzo hacia Myrna, pero cuando esta lo iba a bloquear unas extrañas sombras que salían debajo de ella en forma de manos la atrapan impidiéndole moverse, Saten y Rion tenían que apresurarse con su plan ya que eso solo serviría por solo un segundo, después de todo con quien se enfrentaban era nada más y nada menos que con Zina, la oji roja solo tuvo que levantar sus manos a la vez que liberaba una mínima energía desasiendo rápidamente las sombras pero en eso cuando se dirigía hacia Saten sintió una presencia posarse detrás de ella, Rion aprovecho ese lapso de tiempo en que la chica se liberaba de la trampa para posicionarse atrás de la chica, en su mano llevaba un extraño objeto circular metálico que en la superficie emanaba una luz con seis orificios y se lo coloco en su espalda, Myrna al darse cuenta que el peli verde estaba detrás y que le había puesto algo a ella, se volteo demasiado rápido que ni siquiera el oji rojo lo vio, lo agarro del brazo y lo lanzo lejos de ella.
-Que es esto?—exclamo extrañada Myrna tratando de mirar a su espalda y viendo como esa cosa se pegaba a ella.
-Con esto será más fácil—respondió el peli verde.
-Acaso eso es lo que creo que es?—susurro Alejandra asustada – Corre Myrna vete de aquí—grito asustada cosa que notaron la chica y los Vongola, ya que ella ya sabía que era ese objeto que estaba pegado en su amiga y era realmente peligroso.
-De que estás hablando?—pregunto la nombrada intentando quitarse ese objeto de su espalda pero por más que lo movía no podía quitárselo– por una extraña razón siento que no me agradara lo que sigue—.
-Con esto por fin serán nuestras – exclamo Saten sosteniendo un objeto metálico con un círculo rojo y en una superficie caían seis cables de un color gris, al final de los cables terminaban en punta.
-Maldición no puedo quitarme esto—gruñía enojada la oji roja tratando de quitarse lo que tenia pegado en su espalda pero sin llegar a tener frutos, trato de quitarse el saco pero aun así estaba pegado, era como si hubieran dejado de existir su ropa y estuviera pegado a su piel.
-Es hora de acabar con esto – contesto Saten, al decir eso todos pusieron atención a lo que vendría, todos los Vongola junto con la castaña presentían que algo malo pasaría, solo Alejandra estaba asustada.
El peli negro presiono el círculo rojo, al hacerlo un extraño brillo se presento en el circulo como si lo encendieran, los cables que estaban inmóviles empezaron a moverse sin ningún tipo de dirección, después de unos segundos el oji rojo suelta el objeto y como si tuviera en automático fue directo hacia la chica que veía lo que se le acercaba con un mal presagio incrustado en ella.
-CORRE MYRNA!—grito desesperada Alejandra al ver como el objeto de acercaba a su amiga.
Los Vongola al escuchar el grito de la morena entendieron que sus presentimientos eras acertados y que algo malo iba a pasar si ese objeto tocaba a la castaña. Myrna esquivo el objeto pero este la seguía hacia donde iba como si tuviera un rastreador integrado, pero en un descuido pierde el balance por unos segundos cosa que hiso que el objeto se le acercase más.
La oji roja ya no podía esquivar, sus energías empezaban a drenarse, al parecer lo que tenía en la espalda le drenaba toda su energía sumándole que tenía tiempo que no dormía era lo peor no podría hacer eso por mucho tiempo, en eso los tubos del objeto al estar unos cuantos kilómetros de ella se pusieron tiesos, Myrna al ver eso entendió por que la perseguía, al parecer perseguía lo que tenía en la espalda, también entendió que no podría perderlo de vista, desde el momento en el que Saten lo había soltado supo que no tendría escapatoria, pero al pensar en eso se distrajo y ya no pudo esquivar el objeto, los tubos se incrustaron en su cuerpo perforándola y buscando los orificios que tenía en la espalda, al encontrarlos el objeto dio vueltas como si se aferrara como lo hacía una tuerca, después de eso se vio como humo salía de sus extremos dando a entender que ya no se lo podría quitar.
Todos los Vongola junto con Alejandra que sostenía aun a su amigo y Haru que tenia a Zuleyma miraban estupefactos la escena que presenciaban, veían como la castaña posaba una mano en una de sus rodilla mientras se inclinaba hacia adelante y escupía sangre, mientras que la otra mano se la llevaba a su pecho apretando su uniforme como si con eso amortiguara su dolor, a unos cuantos centímetros debajo de su pecho se encontraba ese objeto que se había incrustado en ella.
Myrna se sentía fatal, esto era peor que el entrenamiento Espartaco que había tenido con Kasumi-sensei o con Hiei, o cualquier tipo de misión que la había mandado Koenma, no aguanto el dolor y cayó de rodillas mientras volvía a escupir sangre y se sujetaba más el pecho.
-Ma-maldito—gruño la chica enojada mientras que de una esquina de sus labios escurría un líquido carmesí, mientras veía a los culpables con furia.
Haru veía asustada la escena en el que su amiga salía lastimada, Kyoko que había estado presente desde el principio y no había salido de su escondite se asusto mucho que casi se desmaya pero no lo hiso, tenía que ser fuerte para eso, algo dentro de Takeshi le decía que tenía que hacer algo, estaba enojado quería ayudar pero no sabía cómo, aun que no era el único en querer ayudar pero al igual que él no sabían como ya que se había demostrado que no eran nada en contra de esos dos extraños llamados: Saten y Rion.
-Ven con nosotros y podremos quitarte ese sello—dijo Rion mirando hacia la oji roja.
-Sello?—se pregunto a sí misma la castaña hasta que por fin lo comprendió lo que era los objetos metálicos – ya veo, pudieron crearlo a base de la poca información que dejo Yuss—exclamo mirando el objeto metálico detenidamente.
-Eso es algo por lo que no me alegro haber inventado—exclamo la morena.
-Lo sé, no me lo tienes que decir—le contesto Myrna a su amiga.
-Y para su información, no me iré de esta dimensión, la única forma en que me valla seria estando muerta—grito con una sonrisa sarcástica cosa que enfureció a los dos ojis rojos.
-Si así lo quieres—exclamo Saten mientras sacaba de su saco un interruptor y oprimía un botón.
Al hacer eso se vio como una pequeña descarga aparecía en el sello y conforme los segundos pasaban mas descargas aparecían, hasta cubrir a la oji roja por completo.
-Khe—gruño la chica adolorida mientras que Saten aplanaba otro botón, al parecer lo único que hiso fue incrementar la descarga – Haaaa!—grito al ya no poder resistir mas el dolor.
El guardián de la Lluvia ya no podía ver el sufrimiento de la chica que le gustaba, le dolía escuchar sus gritos, era como si algo dentro de él desgarraba su alma, era como si la hiciera trisas.
-No hay forma que te quites ese sello, la única forma está en mi mano, ven con nosotros y te lo quitaremos—le propuso Saten mirando a la chica.
-Ni lo sueñes, además te equivocas en algo, si hay otra manera de romper el sello—le respondió la castaña mirándolo fijamente.
-Imposible, eh investigado y no hay forma alguna—exclamo Rion entre sorprendido y asustado ante tal revelación.
-En realidad si hay una forma – dijo divertida Myrna al ver como los dos ojis rojos mostraban confusión a sus palabras.
-Entonces quieres decir—exclamo sorprendido el peli verde al entender lo que la chica había dicho, le verdad es que si había una forma pero era muy peligrosa – no te atreverías—.
-Mírame – respondió la chica mientras se concentraba para concentrar toda su energía en un solo punto y explotarlo.
-No lo hagas! – le grito Alejandra preocupada al saber que aria su amiga – Si lo haces podrías morir – termino desesperada pensando que eso la detendría de hacer esa locura.
-Si es así, que así sea – respondió con convicción Myrna.
Yamamoto no podía creer lo que escucho de parte de la morena, un sentimiento peor que cuando vio a Myrna sufrir se instalo en él, no podía respirar, no podía sentir nada, era como si muriera poco a poco, cuando iba a correr hacia ella el akanbo lo detuvo, cuando lo volteo a ver para una explicación este solo movió su cabeza dándole a entender que no sería de ayuda, Takeshi al pensar eso solo pudo cerrar sus manos de impotencia, pero algo llamo la atención de todos y fue un nuevo grito de la chica.
-Haaa!—grito la oji roja mirando al cielo.
Al hacer eso se pudo apreciar que de sus ojos salían lagrimas carmesís, hacían un recorrido que se perdía hasta su barbilla, pero lo que más los sorprendió no fueron sus lagrimas carmesís, si no que de su espalda empezaron a crecer dos alas majestuosas de color negro como la noche, resplandeciendo con un extraño brillo misterioso, era tan hipnotizan te que no prestaban atención a nada mas hasta que volvieron a escuchar otro grito de la chica, en eso pudieron apreciar que sus ojos ya no veían al cielo, si no a ese sello, sus manos las tenía a un lado del objeto mostrando una extraña luz que salían de estas.
Después de unos segundos una explosión se dio en el lugar en donde antes estaba la chica haciendo que todos se taparan los ojos con sus brazos para evitar que la tierra les diera, además de evitar que la fuerza de la explosión se los llevara. Una vez que eso paso pudieron apreciar una cortina de tierra impidiendo ver más allá, eso duro unos cuantos segundos antes de desaparecer y poder apreciar mejor.
Al apreciar mejor, lo que pudieron ver fue un cuerpo tirado en un cráter a su alrededor había trozos metálicos esparcidos alrededor, al mirar vieron que el cuerpo se trataba de su amiga que estaba tendida boca abajo, Takeshi al ver eso solo pudo caer de rodillas, no podía ver eso, solo pudo caer de rodillas sin pensar con claridad solo veía como el cuerpo de Myrna estaba tendido en el cráter, Tsuna se asusto al ver el cuerpo inerte de la chica aun que no fue el único, Gokudera junto con Reborn y Ryohei que no habían dicho nada por estar al pendiente de la pelea veían sorprendidos a la chica, Hibari solo miraba como la castaña estaba tendida en el suelo, no mostro ningún sentimiento solo la observaba en silencio la escena, solo Haru y Kyoko lloraban en silencio en el suelo mirando a la chica, Alejandra solo tenía los ojos cerrados con las manos en puño, no quería ver eso, no lo podía soportar, Rion y Saten veían estupefactos la acción de Myrna, no pensaron que aria algo como forzar el sello para poder liberarse.
-Es mejor irnos de aquí—dijo Saten al salir de su estupefacción mientras se acercaba a la chica tendida en el suelo.
Nadie pudo reaccionar adecuadamente, pero antes de darse cuenta para detener a Saten fue demasiado tarde, cuando estaba a unos pasos de la castaña unas raíces aparecieron de la nada separando al oji rojo de la chica, todos los presentes no entendían nada excepto una persona, y esa persona era Alejandra que al ver eso no pudo reprimir una sonrisa sincera.
-No permitiré que des un paso más—exclamo una voz desconocida.
Todos vieron como apareció una persona alado del cuerpo de Myrna, tenía el cabello pelirrojo largo de ojos verdes traía un uniforme rojo y a su lado había otra persona un poco baja de cabellos negros en contra de la gravedad y ojos rojos, traía una cinta blanca atada en su frente y un conjunto de color negro con una katana atada en su cintura y en su brazo derecho estaba vendado.
-Quienes son ustedes?—pregunto Rion mirando como el pelirrojo cargaba a la chica.
-Suichi, Hiei, me alegro de verlos pero ¿Qué están haciendo aquí?—pregunto Alejandra mirando a los recién llegados entre sorprendida y feliz.
-Venimos porque estábamos preocupados por Myrna, después de todo no había dormido en la misión, así que venimos a verla pero al llegar sentimos unas extrañas presencias y decidimos venir para acá al descubrir sus presencias, además Botan nos contacto para decirnos que dos seres habían entrado al Ningenkai por el Makai haciendo un hueco en la kekai que lo divide, Kuwabara fue arreglarla con Yusuke para protegerlo fue por eso que no vinieron con nosotros—explico el pelirrojo llamado Suichi – fue bueno haber venido, no lo crees Hiei?—le pregunto a su compañero.
-Tch, cállate zorro—gruño el nombrado.
-Te encuentras bien?—pregunto el pelirrojo a la chica que estaba en sus brazos que empezaba a abrir sus ojos ahora ámbar que al parecer habían vuelto a la normalidad.
-Si—susurro Myrna cansada utilizando sus últimas fuerzas para abrir sus ojos – Kurama—dijo levantando su mano lentamente para tocarlo ya que no podía creer que su amigo estuviera ahí.
-No te preocupes, te protegeremos – le respondió Suichi mientras tomaba su mano con una de sus manos mientras que la otra la sostenía – así que descansa – le susurro en su oído y vio como esta cerraba sus ojos cansados mientras mostraba una sonrisa de tranquilidad.
Yamamoto veía como ese pelirrojo cargaba a la chica que había revolucionado sus sentimientos y aun en esas circunstancias sintió celos del chico, Reborn veía como Yamamoto se contenía a ir con la chica y arrebatársela de ese pelirrojo, aun que se preguntaba quienes eran, al parecer eran sus amigos por la forma en que se trataban, también vio como llegaba Haru cargando a la morena llamada Zuleyma que tenía una fea herida, al parecer había aprovechado que Saten y Rion se distraían al parecer Alejandra también había pensado que era mejor alejarse ya que venía a ellos arrastrando al joven llamado Ulises.
En eso de Suichi empieza a emanar una energía maligna, Alejandra que ya estaba con ellos a un lado de Gokudera sintió esa energía, así que se volteo para verlo enseguida cosa que noto el arcobaleno del sol.
-Valla no se si felicitarlos o compadecerlos por haber hecho enojar a Suichi,…. Genial si tuviera una cámara le tomaría una foto para mostrarla a Yusuke o a Myrna apuesto que me pagarían una fortuna solo por ver una fotografía así—exclamo Alejandra sorprendida al ver como el pelirrojo se enojaba más, algo que no pasaba muy seguido.
-Hahi!, Alejandra-san, ¿Quiénes son ellos?—pregunto Haru al ver a dos nuevas personas, al decir eso los Vongolas presentes pusieron atención a la plática que las chicas tenían.
-Son nuestros amigos, has escuchado a hablar a Myrna de un tal Hiei y Kurama?—le pregunto la morena a la chica que solo asintió con la cabeza – bueno, son ellos, el de baja estatura es Hiei y el pelirrojo es Suichi pero su apodo es Kurama—termino de decir mirando a sus dos amigos.
-Y porque están aquí?—le pregunto Tsuna a la morena mientras la miraba esperando una respuesta.
-Por que estaban preocupados, por eso – expuso Alejandra mientras ponía a Zuleyma de un costado para ver su herida, pero al verla puso una mirada señuda – esto está mal, necesito a Yukina para esto –.
-Hahi! , ¿Acaso Zuleyma-san esta tan mal?—pregunto la oji achocolatada.
-¿Esta mal?, está peor, si no hacemos algo pronto con ella y con Myrna, no quiero pensar en eso – le respondió Alejandra – Hiei, Suichi, no es el momento para esto, dejen eso y vengan para acá, ellos no valen la pena – les grito.
-Pero qué?—grito Rion al escuchar eso, Satén solo alzo una ceja ante lo que había dicho la morena.
-Ella tiene razón Hiei, Kurmana—exclamo otra voz.
Los Vongola vieron a un joven de cabellos castaños al igual que sus ojos, tenía en su frente la palabra "Jr.", traía un sombrero raro que combinaba su traje, además de traer un chupón en su boca para su edad.
-Koenma—exclamo Alejandra sorprendida, Reborn al escuchar el nombre de esa persona atreves de la morena se sorprendió ya que recordaba haber escuchado ese nombre hace tiempo, era la persona quien mandaba a las chicas a esas extrañas misiones, por lo tanto era el jefe de ellas, el problema a saber era, que tipo de persona era, pero su pregunta iba a ser contestada más temprano que tarde.
-Quien eres tú? – pregunto Saten al ver llegar a una nueva persona.
-Soy el príncipe Koenma, hijo del Rey Enma, soy la deidad encargada de este mundo, ustedes no son bienvenidos aquí, así que les pediré que se vallan – respondió el príncipe del rekai con autoridad.
Reborn y los demás estaban sorprendidos al escuchar la respuesta del joven, ¿Un príncipe? ¿Hijo del Rey Enma? ¿Una deidad? ¿Quiénes eran en realidad los mexicanos para conocer a una persona o deidad tan importante?, eran muchas de tantas preguntas que rondaban en los Vongolas.
-En ese caso nos iremos enseguida cuando nos llevemos a lo que venimos a llevar – le respondió Saten.
-Ustedes no entienden, no se llevaran a nadie de aquí, ellas ahora pertenecen a este mundo, váyanse ahora si no quieren tener problemas – exclamo Koenma enojado al ser ignorado a su primera orden.
Cuando Saten y Ron vieron que no tenían de otra se marcharon por donde regresaron, además de que vieron como el pelirrojo se enojaba más rápido al verlos a ellos y como tomaba posesivamente a la castaña inconsciente, eso a Rion no le gusto pero meterse con una deidad era otra cosa, Reborn venía a esa persona llamada Koenma con curiosidad latente, Tsuna estaba sorprendido ante la retirada de los ojis rojos, Kyoko veía a Zuleyma preguntándose que hacer, Ryohei estaba callado cosa rara en él pensado en la batalla y en querer combatir contra la mexicana al ver que era fuerte tal vez si se lo pedía podría unirse al club de boxeo, Hibari solo veía a Hiei con ganas de una pelea, Haru miraba a Myrna después de Zuleyma y después a Ulises alternándose cada vez preocupada por sus amigos, Takeshi estaba preocupado ante la visión de la oji ámbar inconsciente en los brazos de ese pelirrojo.
Los Vongola vieron como se acercaban los nuevos llegados hacia ellos, para ser más específicos hacia Alejandra que de sus manos salía una luz verde a unos centímetros de la herida de Zuleyma.
-Como se encuentra? – le pregunto Koenma a la morena al estar unos pasos de esta.
-No muy bien, he retrasado el veneno pero necesito a Yukina—le responde Alejandra al quitarse el sudor de la frente agotada por el esfuerzo que hacía al curarle la herida de su amiga.
-En ese caso, Hiei—se dirigió el príncipe Koenma al oji rojo de mirada seria – llévate a Zuleyma con Yukina—le ordeno al saber que era el más rápido de los tres.
-Tch—gruño mientras cargaba a Zuleyma y desaparecía de la vista de todos causando asombro en los Vongola y a Reborn ya que no lo vio irse.
-En ese caso yo también iré, iría al Makai pero la sangre de Myrna atraería a varios oni´s y no la quiero arriesgar – informo Koenma antes de desaparecer.
-Alejandra, vámonos tienes que informarme que a pasado aquí, abriré una puerta—le dijo Koenma mientras apoyaba en él a Ulises y estiraba su mano, en ese momento apareció una puerta estilo oriental y se habría dando paso hacia el otro lado pero la morena se retraso al entrar ya que quería hablar con alguien antes de irse.
-Me voy a ir con ellos Haru, te hablare cuando todo esté bien—le prometió Alejandra a la mencionada.
-Hahi!, espero que a Zuleyma-san y a Myrna no les pase nada- desu – exclamo la castaña mientras miraba como la morena de dirigía hacia la puerta.
-No te preocupes, todo estará bien, nos veremos – le grito antes de que se cerraran las puertas y desaparecer de la vista de todos.
Después de eso Haru se fue a su casa dejando atrás a los Vongola en el bosque cansados y esperando por una explicación de lo que había pasado ahí.
-Creo que tendremos que esperarnos a que regresen – expuso Reborn antes de irse y desaparecer, cosa que imitaron los Vongola.
Yamamoto estaba preocupado por Myrna por fin había aclarado sus sentimientos con respecto a la oji ámbar, aun que no era el único, Gokudera estaba igual de preocupado por una morena de cabellos negros con risos, no sabía pero sentía una fuerte opresión en su pecho al pensar en esta y en como estaría, después de todo se había despedido de la baka onna cubierta de sangre por la herida de su amiga.
Pero más adelante se enterarían de lo que paso ahí, y quienes eran en realidad los mexicanos, en eso estaban completamente seguros, tarde o temprano sabrían la verdad y tal vez eso aria cambiar la relación y los sentimientos que resguardaban todos los Vongola hacia los mexicanos.
Mientras tanto Zuleyma y Myrna se debatían entre la vida y la muerta, Alejandra no quería pensar en el futuro solo en el ahora, en el presente, ya después arreglarían el futuro con sus amigos por ahora, la vida de sus amigas eran más importantes que nada.
Hola tanto tiempo sin subir... pero como me fui de vacas.. XD.. jajaja... aunk me la pase adolorida... X3... y no es broma... XD... me cai 2 veces de las escalres... XD... jajaja pero bueno... espero que les guste... como a mi me gusto escribirla... n.n... jejeje...
Si tienen dudas solo diganlas si tienen cuenta se las respondere inmediato y si no ps sera en el otro cap n.n...
P.D= Quiero agradecer a todos quienes leen este finc n.n... me hacen muy feliz que les guste jejejeje... n.n...
