Resumen: Edward Cullen, famoso concertista y cantante, nunca pensó que encontraría el amor a la vuelta de la esquina. ¿Sera aquella misteriosa chica el amor de su vida?, ¿O solo será uno mas de los caprichos de él?. AU. Ligero OoC. EdwardxBella.
Declaración: Ninguno de los personajes aquí representados me pertenece.
Notas de la autora: OMG!
Llave de sol
Capitulo XII: "Agonia y luz"
"Mori el día en que te fuiste de mí"
Los días se habían pasado volando, convirtiéndose en semanas, y estas en un mes. Un mes en que no había visto a Bella, no había sabido nada de ella desde aquel día después de nuestra ruptura, aun tenia el punto en la mejilla que me había producido Jacob.
Permanecía en mi pieza desde que había llegado de la casa de Bella, nadie ni mi Madre tenia el permiso para entrar, mi pieza se parecía a un cementerio, y yo un vampiro sin corazón, lo había dejado en casa de Bella, y este no volvería nunca. Recuerdo pocas cosas de las horas sucesivas al rompimiento, lo único que permanece en mi memoria, fue que Jacob había aparecido en mi casa al día siguiente. Mi familia se había asustado al escucharlo gritar mi nombre con furia. Alice llamo a mi puerta pidiendo que lo fuera a enfrentar, y así fue, no sin antes advertirle que nadie interviniera. Me pare frente a él, realmente se veía furioso, pero en mi estado eso no importaba.
- Eres un desgraciado Cullen – Apretó sus puños con ira, y predije lo siguiente, su puño se encontró con mi cara, no lo detuve, Jacob no paro hasta verme en el piso. – Te dije, te advertí que no le hicieras daño, ¿Crees que es muy agradable tener que ver al amor de tu adolescencia llorar hasta quedarse dormida?, respóndeme – Enmudecí de la culpa.
- No sabes nada Jacob, esto es lo mejor – Saque fuerzas y le respondí, este me miro incrédulo – Yo no la merezco, Blake es quien se la merece – Jacob soltó una risa incrédula.
- Tan estúpido como Mercer, Cullen – Soltó otra patada en mis costillas – Al fin y al cabo estas haciendo lo mismo que el hizo hace unos años, son tan estúpidos – Me miro con pena antes de volver a hablar – Si algo resulta mal por tu elección y Bella vuelve a sufrir, no iré contra Mercer iré contra ti, y no solo, con la manada – Se dio la media vuelta y se subió a su moto, no me quedo mas que verlo irse. Esperando que no volviera nunca más.
Al ver mis heridas ese día tuve que contarle todo a mi familia, mi madre pensaba que había sido una decisión apresurada y Alice la encontraba absurda, todos los demás habían echo mutis sobre el asunto, no me importo. La idea se hacia mas real cada día que pasaba.
"Solo existe este maldito amor, que es mas grande que el sol"
Había pedido unos meses mas de vacaciones antes de re integrarme al trabajo, la nana que le estaba componiendo a Bella fue guardada en lo más profundo de mi armario, donde nadie la podría encontrar, donde nadie podría ultrajar mi amor por Bella, que permanecería hasta el ultimo día de mi existencia. Durante los primeros días había luchado contra el deseo de verla, de vigilarla o encontrármela casualmente, el resultado había sido un claustro en mi casa. Era un día viernes, cuando Alice entro apresurada a mi pieza, la cual parecía un chiquero.
"Yo ya no estoy aquí"
- Tienes visitas Edward – La mire con ojos inexpresivos, y camine hacia el baño antes de bajar, nadie ajeno a mi familia merecía verme tan demacrado. Al bajar me encontré con Gabrielle y Jacob sentados en un sillón, toda mi familia se encontraba en el piso superior dándonos privacidad. Jacob apretaba la mano de Gabrielle conteniéndose, me miraron por un largo rato.
- Si que estas mal hermano – Murmuro la chica, la mire, tenia los ojos llorosos pero se veía mucho mas relajada que las otras ocasiones. Le iba a responder que no era asunto de ella pero Jacob había soltado su mano y ahora su puño se encontraba de nuevo en mi cara, deja vu, pensé.
- Te dije que volvería si Bella volvía a llorar – Solo lo quede mirando sin comprender, Gabrielle se acerco a él y poso sus manos en sus mejillas tratando de que se calmara, a pesar del momento a mi mente vino la idea de que ellos eran tal para cual, y que Jacob encontraría el amor que Bella no le había podido dar y que serian felices.
- Edward – Me llamo Gabrielle sacándome de mis conjeturas, Jacob se había puesto al lado suyo. Y no me miraba – Blake ha muerto – Soltó, su voz se quebró de agonía.
- Imposible – Le contradije, la chica soltó unas pequeñas lágrimas recordando algo doloroso, Jacob la abrazo fuertemente por detrás y enterró su cara en el cuello de ella.
- Creímos que todo iba bien, fuimos a España y todo, pero cuando volvimos, Blake rechazo la medula y no lo soporto, fue cremado hace unos días – Trago aire y clavo sus ojos en mi.
- ¿Qué paso con Bella? - ¿Acaso mi decisión había causado mas daño que bien?
- Idiota – Farfullo Jacob, Gabrielle le soltó un manotazo para que no interrumpiera.
- Después de que terminaste con ella se refugio en mi hermano, Blake sabia que no era como antes, que ella no lo amaba, pero se alegro de que volvieran a ser amigos por lo menos, Blake pensaba que ella estaba enamorada de ti, y que siempre lo estaría. Después de que murió Blake, Bella estuvo catatónica, diciendo que todo había sido por su culpa, lo del rompimiento, lo de la muerte de Blake, todo. Ayer llamo a Jake diciendo que volvería a Forks, tratamos de disuadirla pero estaba decidida a huir, como lo había hecho hace tiempo – La mire sin palabras.
- Tienes que ir por ella, sabemos que la amas, y que ella te ama, tienes que resolver todo, no dejes que una mala decisión arruine todo su futuro – Jacob parecía mas relajado cuando hablo. Sentí que de verdad esperaba vernos juntos.
- ¿Cuándo se va? – Pregunte.
- No lo sabemos, no nos quiso decir – Me despedí de ellos antes de correr hacia el Volvo, lo ultimo que vi fue a Gabrielle abrazando a Jacob. El límite de velocidad no fue un obstáculo, llegue a la casa de Bella en tiempo record, toque la puerta pero nadie abrió. Aterrorizado pise el acelerador para llegar al aeropuerto, quizás Bella ya se había ido, quizás no, un lazo invisible me decía que ella aun permanecía en Los Ángeles pero no por mucho. Entre al aeropuerto corriendo tanto como daban mis piernas, compre una entrada y me apresure al anden con partida a Seattle, la sentí mas cerca, casi podía sentir su calor, sus mejillas sonrosadas, pero pare de repente al no sentirlo más, deje de correr, el lazo se había cortado. Volví a emprender una lenta marcha hasta la puerta cerrada, el avión ya había despegado y yo no la había alcanzado. Mire indeciso el aeropuerto abrumado por la ola de sentimientos que se encontraban acumulados en mi pecho, ¿Qué era lo que tenia que hacer?, mi celular comenzó a sonar y conteste con parsimonia fúnebre.
- ¿Qué? – Pregunte.
- Jacob y Gabrielle me contaron todo, cambia tu vuelo y ve a buscarla Forks – La voz de Alice sonó tan carente de emoción y alegría que dude que fuera ella.
- ¿Cómo sabes que no la alcance? – Un silencio se prolongo antes de que me respondiera.
- Yo lo se todo, recuérdalo para la próxima, ahora ve y búscala – Colgó antes de que pudiera replicar algo.
Al final hice lo que me aconsejo, cambie mi pasaje y tome el siguiente vuelo a Seattle, allí rente un auto, llegue a Forks unas horas después, el pueblo refulgía con un verde potente, las casas se encontraban orilladas en la carretera parecían que cada una vivía en su propio mundo, termine entrando en una tienda de artículos de escalada para preguntar la dirección de Bella, un tal Mike me respondió de malas ganas donde vivía el Sheriff Swan. Me estacione frente a su casa y toque unas cuantas veces, al rato un hombre de unos cuarenta y tantos abrió, tenia los mismos bucles que Bella, y su parecido era emocional, poseía la misma mirada que ella y esa aura de personalidad.
- Eres Edward ¿No? – Asentí, el Padre de Bella metido algo unos segundos antes de continuar – Jacob llamo, dijo que te ayudara, Bella ha salido a Seattle – Asentí de nuevo antes de tomar el auto y dirigirme hacia Seattle. En el camino llame a Alice para preguntarle la dirección de donde podía estar Bella, Gabrielle que había sido raptada por Alice me dio la dirección de la biblioteca donde Bella había conocido a Blake y de otros lugares, Alice me sugirió que empezara por la biblioteca antes de colgar. Cuando entre allí no me costo encontrar la menuda figura de Bella, se encontraba en el rincón mas alejado de todo, la biblioteca estaba vacía exceptuando la adolescente que estaba en recepción cuidando, la chica hablaba despreocupada por teléfono, camine hacia Bella con el corazón en la mano. Ella no se dio cuenta hasta que tome asiento a su lado, clavo sus ojos vacíos en mi, me miro por un segundo antes de seguir leyendo.
- Cumbres Borrascosas ¿De nuevo? – Bella me miro triste antes de hablar.
- A final de cuentas es mi favorito, y me da esperazas – Se me encogió el corazón verla tan devastada.
- Gabrielle y Jacob fueron a mi casa – Le confesé, ella me miro sorprendida por un minuto antes de soltar un suspiro triste.
- No quiero que estés aquí por lastima Edward, mi dolor no debe atarte a mi – Se seco una pequeña lagrima.
- No es eso, debo confesar algo – Me miro sin comprender – Isabella Marie Swan, yo nunca he dejado de amarte y nunca haz sido un capricho para mi – Sus ojos se abrieron por mi declaración.
- No mientas por favor – Sollozo.
- Es la verdad, ese día dolió tanto dejarte ir con Blake, mentí como nunca lo había hecho, en mi mente solo estaba la idea de que el te merecía mas que yo, cuando dije que eras un capricho fue la blasfemia mas grande del universo, eres mi vida y sin ti muero – Tome su mano y acerque su cuerpo al mío para envolverla en un abrazo. Comenzó a llorar y me sentí fatal – Créeme mi amor, solo lo hice pensando que era lo mejor, pensé que Blake viviría y que tú y él podrían seguir con sus sueños, con ese amor que habían tenido – Bese su cabello, sus mejillas y sus labios – No te volveré a dejar ir, Bella por favor perdóname – Me miro por un largo rato.
- Te perdonare, pero no abra una próxima vez – Murmuro. La volví a besar tratando de que todo el amor que sentía por ella fuese transmitido.
- Esta bien – Tome su mano y hice que se levantara – Mi nombre es Edward Cullen mucho gusto señorita – Me presente, Bella pareció sorprendida, pero tomo mi mano y sonrío.
- Mucho gusto, Me llamo Bella Swan – Movimos nuestras manos en saludo.
- Así debió haber sido, a mi tuviste que haberme encontrado aquí, esperándote hace años, pero ya ha pasado y nada podrá cambiarlo, ahora hay que empezar con nuestra historia, desde donde debía haber empezado – Tome su carita entre mis manos y la bese con fervor - Bella – Le llame después del beso – Quiero que seas mi esposa – Le confesé, saque aquel anillo que había estado incrustado en mis bolsillos desde el día que había conocido a Bella.
- Oh, de verdad me amas, lo puedo ver en tus ojos – Sonrío con esas sonrisas de puro amor y beso mi nariz – Claro que acepto – Tome su mano y coloque el anillo que había sido de mi abuela Elizabeth.
- Claro que te amo, y siempre lo hare – Coloque mi frente sobre la de ella.
- Yo también te amo Edward, y siempre lo hare – Sonríe antes sus palabras, y sellamos nuestro compromiso con un beso de amor eterno.
Fin
Nota del Capitulo: Para que lo entiendan, lo de la biblioteca pasa porque Edward dice en un capitulo que el iba a vivir en Forks pero no quisieron, entonces si de asi haber sido, Bella y Edward se hubieran conocido mucho antes.
