What's all the people!

No voy a mentirles, es difícil escribir esto después de tanto, pero empiezo a retomar vuelo tras la DekuTodo Week de un grupo de BNHA. Es que el fandom me absorbió.

Extrañé millones escribir KageHina y el foquito de la inspiración ya se estaba tardando, espero les guste esto.

Antes de la trama...

Aclaración: Haikyuu! Y sus personajes no me pertenecen, sino a Haruichi Furudate. Si fuera mío, todos serían homos. Homos del voley.

Advertencias: Adolescentes, duh(?). Calentura o kinda. Quizás algo subidito de tono, para compensar mi ausencia(?)

Sin más que decir: ¡AL FIC!

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"Crónicas de homos primerizos"

(KageHina)

Capítulo 12: Solos

Tener un novio a los quince/dieciséis años (en el caso de Hinata), es toda una odisea.

Más si eres del mismo género de tu pareja. Y si este es tu compañero de equipo, el que tus padres, amigos y compañeros de clase conocen por ser acérrimos rivales.

En especial si tu familia aún no lo sabe, a excepción de tu hermana menor o cuñada, dependiendo del punto de vista.

Por eso cuando se convirtieron en novios no vieron venir a un enemigo con el que tendrían que lidiar desde el principio, por estar distrayéndose en las mieles del enamoramiento y los sonrojos bobos e involuntarios.

Así es, estaban lidiando con el detalle de la privacidad en pareja. Y cayeron en cuenta cuando "eso" sucedió.


Viernes en la noche, casa de Kageyama Tobio.

La práctica había sido suspendida por las pruebas previas a las épocas decembrinas que habrían empezado a hacerles doler la cabeza a algunos de los integrantes del equipo. Con ello vinieron las ahora populares sesiones de estudio entre compañeros de grado, dirigidas por los "amos del nerdiverso" como los había llamado Tanaka en forma de broma: Tsukishima y Yachi.

Desde los primeros exámenes con Yachi se habían acostumbrado a estudiar en grupo para así no caer en la tragedia de sus notas pasadas, cuando estuvieron a punto de no asistir Kageyama y Hinata al campamento de Voleibol en Tokio.

Tras finalizar las clases habían huído a la casa de Tobio, ya que esta se encontraba vacía entre semana por la tarde, así estudiarían sin ningún problema, no interrupciones por el hermano mayor del rubio antipático, ni por la metiche madre de Hitoka, y tampoco por la amabilidad exagerada de los parientes de Yamaguchi. Además era el lugar más céntrico, cosa contraria a la dirección del varón mayor del grupo, que vivía al otro extremo de la ciudad.

Entre tonterías, jalones de orejas y corto circuitos mentales por tanto "sobreesfuerzo" con las ecuaciones y tabulaciones, el mini grupo pudo terminar sus deberes muy apenas a la hora acordada antes del anochecer. Los amigos y la rubia se despidieron del par con risas y humor rojo sarcástico por parte de Tsukishima, haciendoles enrojecer porque en cierta parte tenía la razón.

Ellos al tener momentos solos juntos solían pasarla bien jugando videojuegos, pero siempre salía la ocasión de poder interrumpir su juego y besarse recostados en la cama del dueño de la casa. Eran esos momentos no tan frecuentes en que se debía aprovechar, el tiempo, y esta vez no fue la excepción.

La pareja empezó su juego con ambos de frente, besándose repetidas veces, unas con más frote de sus bocas y otras donde la presión era fuerte. Sumando el abrazo ajustado en la cintura del pelirrojo y las manos aferradas al pecho del más pequeño.

El colchón se hacía invisible cuando sus pieles se rozaban, y el lugar desaparecía por completo llenándose de la respiración agitada de los dos además del ritmo cardíaco acelerado a la milésima.

—Quisiera intentar algo. —Interrumpió el bloqueador central y su futura estrella.

—¿Qué cosa?

—Algo que ví en una, hmmm, película. ¿Puedo? —Tobio asintió dejando a su novio empezar su propuesta. Este se colocó sobre su regazo, quedando más alto y sobre él, pasando de forma lenta sus brazos tras su cuello. Con sus labios acarició los del armador, presionando otra vez. Y por sorpresa, dando una pequeña mordida en su labio inferior haciéndole abrir la boca.— Kageyama...

La lengua del mayor tomó posición en el ósculo, no pudo hacer nada, una sensación eléctrica se apoderó de su espalda, aturdiendo de manera deliciosa sus sentidos.

Inmediatamente supo que no debió permitirlo, pero tampoco podía decir que estaba arrepentido.

¿Qué clase de película había visto Hinata para aventurarse a eso?

—T-Tobio...

—¿Hmm? —Respondió sintiéndose tonto en esa situación, aunque la ternura que le daba cuando Hinata intentaba decir su nombre de pila, amortiguaba la tensión.

—¿Puedo tocarte?

Alzó la cara en respuesta. Una chispa podía empezar todo un incendio, pero no creyó que las manos de Hinata se sintieran como fuego rozando cada centímetro de su piel amarillenta. Las manos traviesas comenzaban a colarse por debajo de la camiseta de Kageyama, tratando de retirar la calidez, dejando secuelas de la misma, expandiendo su terreno por los costados.

El tacto de Hinata era todo un problema cuando lo sumabas a un beso que no parecía tener fin.

La respiración agitada del de cabello naranja pudo sentirla en su cuello cuando dejó de besarlo, pero no quería dejarlo ir, tomó de nueva cuenta poder en su boca acallando los suspiros entre sus labios, mientras con sus manos inquietas pasaba presionando con poca fuerza debajo de su cintura delineada.

Su mente nublada le permitió hacer algo que en sus momentos de soledad anhelaba hacer, posó sus manos sobre el trasero contrario, apretando la piel escondida en los shorts deportivos, un sonido de excitación le hizo parar en seco. Hinata negó con la cabeza invitandole a seguir con el juego de manos, Kageyama reunió valor mordiendo el lóbulo de su oreja.

Otros sonidos acompañaron a su tacto. Las sensaciones de calor persistían en ambos.

El ruido del seguro de la puerta principal y el llamado de su madre pusieron de nervios al par caliente por el momento. Shouyou casi cae de bruces contra la parte de abajo de la cama y Tobio agitado por el encuentro respondiendo muy apenas a las preguntas provenientes de la sala.

Ambos agradecieron mentalmente el no verse totalmente expuestos, acomodaron su ropa antes de encontrarse con la señora Kageyama y previo a caminar hacia la entrada, Hinata besó la mejilla de su pareja, acercándose para susurrarle.

—Quiero volver a hacer esto después.

Kageyama no pudo estar más de acuerdo.


Eso nos remonta a la actualidad, con la pareja lidiando acerca de cuándo, cómo y dónde podían gozar de su soledad en conjunto, convirtiéndose en uno y sin ser atrapados por otras personas.

—Mi casa nunca podrá estar libre. —Dice Shouyou recargado del barandal del edificio.— Mamá no trabaja, así que siempre está allí y Natsu también.

—La mía solo los días entre semana, puede ser una oportunidad.

—¿No se verá extraño que vaya todos los días a tu casa?

—¿Quieres venir todos los días? —Preguntó Kageyama arqueando las cejas mientras juega con su tono de voz.

—Eres un pervertido, Kageyama.

—¡Oi, tú fuiste quien lo sugirió!

—¡Pero no me refería a "eso"!

—¿¡Entonces a qué te referías!?

—¡N-No lo sé! —Respondió finalmente el pelirrojo agitando los brazos. Daba gracias al Patrono del voleibol porque no había nadie que pudiera escucharlos.— A veces eres muy difícil…

El celular de Shouyou sonó dando unos chirridos de pájaro, ambos guardaron silencio en lo que atendía la llamada; en sí la plática fue corta y por frases como "Prometo no hacer desastres", Tobio supo que se trataba de la madre de su novio.

—Adivina quién tiene la casa para sí solo mañana… —Susurró bajito Hinata en su oído. Kageyama le miró con duda.— Mamá y papá irán a visitar a una tía, y Natsu va con ellos.

Los brazos del más bajito rodeando su cuello en puntillas le hicieron recordar aquel ardiente instante.

—¿Quieres quedarte a dormir?

No necesitó ni una palabra del de ojos azules para saber su respuesta, con un profundo beso, lo supo enseguida.

Y esa es la historia de cómo esta pareja de jóvenes adolescentes empezó a desarrollar una tendencia adictiva a lo que en muchos compañeros llaman "segunda base" o en su forma más vulgar, faje.

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No les hago largo el cuento, si no es la inspiración, es la falta de tiempo, y si no, pues muchas cosas. Wuuuu (Wtf con el meme viejisimo). Y asi.

Aún hay , gracias por sus favs, follows, reviews y/o PM's.

No sé que pensar de su seguimiento aquí, me hacen la mexicana norteña regia más feliz de los lares. ¡Los loveo!

¡Vuelve la canción randomsistica del día!

"Enamorado... de un fantasma. Que noche tras noche veo pasar. Y que me dice que en el cielo por siempre, me esperará."

"Enamorado de un fantasma" de Liberación. Canciones muy random para esta jovenzuela muy adulta xD CUMBIOOOOOOOON.

Ay los vidrios!

-Lady