No demoran demasiado en aterrizar en Nueva York. Al descender del avión, un grupo de militares guían a todos los pasajeros hacia unos autobuses dispuestos para trasladarlos hacia zonas seguras.
Minutos después, Martha y Alexis bajan en el centro de la ciudad.
-Nos vemos luego, Alexis. Cuídense.
-Adiós, papá. Adiós, Kate.
-Cuídense ustedes, Richard. Nos vemos, hijo.
Kate, Rick y Oli continúan un poco más, bajándose minutos después en la esquina de la comisaria.
Pueden observarse decenas de civiles trabajando en las calles para reparar los daños. Y a varios oficiales de gendarmería distribuidos por todas partes cuidando que la gente que regresa a la ciudad, lo haga de modo seguro.
En la comisaria, ya se vislumbran policías entrando y saliendo. Ellos suben por escalera hasta el piso de homicidios, encontrándose con tareas de reparación, y con algunos oficiales ocupando sus puestos. Gates sentada en su oficina hablando por teléfono. Esposito en la sala de descanso tomando un café con Lanie.
Rick, Kate y Oli se dirigen a la sala de descanso.
-¡Hey, chicos!
-¡Kate! ¡Castle! ¡Qué alegría volver a verlos!
Todos se abrazan y estrechan manos dándose la bienvenida.
-¿Ryan?
- Tardara un poco más en reincorporarse. Los vuelos internacionales se reanudaran en unos días.
-¿A dónde has estado, amiga? ¿O debo decir "han estado"? ¿Y de dónde sacaron ese bebe?
Kate se sonríe y toma asiento.
-Es una larga y entremezclada historia. Hemos pasado por muchas cosas, Lanie. No sabes lo que fue salir de aquí. Mi padre no aparecía por ninguna parte. Castle se enfermo. Pasamos una noche en la Biblioteca Pública y allí una joven abandono a su beba pidiéndome que la cuide y no regresando mas. Finalmente logramos llegar a Lincoln, donde estaban Martha y Alexis, y coincidentemente mi padre también. Y allí estuvimos hasta ahora.
-Creo que nosotros debemos reconsiderar haber llamado a nuestra situación adversa, entonces. Hemos estado como de vacaciones al lado de todo eso.
-¿Qué harás con esa beba, Kate?
-Cuando todo se active deberé dar aviso a servicios sociales. Si su madre no aparece… Castle quiere adoptarla.
Todos dirigen sus miradas a Rick.
-¿De verdad, amigo?
-Bueno… a decir verdad…
Kate lo mira temerosa de que vaya a decir.
-Los dos pensamos lo mismo. Pero pensamos que tal vez era mejor que yo la adoptara…
-…Se verá en el camino. Tal vez aparece la madre.
Lanie asiente.
-¿Ya has ido a tu apartamento?
-No. Aun no. ¿Tu?
-El mío esta inhabitable. Por suerte el de Javi no, así que me he instalado allí.
-Creo que iré a ver a Gates para avisarle que estoy de vuelta e iré a ver como esta mi apartamento.
-¿Quieres que cuidemos de la beba?
-¿Lo dices enserio?
-Claro que si, corazón, así no tienen que llevarla para todos lados. Nosotros estaremos aquí.
-Eso sería estupendo. Gracias, Len.
Kate le pasa la beba a Lanie, y el bolso con las cosas de Oli a Esposito.
-La nombramos Olivia ya que no sabemos su nombre.
-Le decimos Oli.
-Bien… Oli, Javi y yo iremos a recorrer el edificio. Luego tomaremos una rica mamadera y dormiremos una siesta.
Esposito mira raro a Lanie hablando con voz infantil a la bebe que la mira extasiada.
-Nos vemos luego, chicos.
-Cuídense.
Kate y Rick se dirigen a la oficina de Gates. Antes de que llegue a golpear la puerta, Gates les indica que pasen.
-Hola, señor.
-Que gusto verla detective Beckett. A ti también, Castle.
El se sonríe. Kate revolotea los ojos.
-Tomen asiento.
Los dos obedecen.
-Como habrán observado la comisaria es un caos. Mientras las tareas de reparación continúen, trabajaremos en caso de que algo se presente, pero todas las comisarias se asistirán entre sí. Aun ningún departamento tiene a todos sus oficiales de vuelta. Y además ha habido pérdidas de equipamientos. No necesitan permanecer aquí, nos mantendremos todo comunicados.
Gates extrae de su cajón un teléfono radio y se lo extiende a Beckett.
-Por el momento este será nuestro medio de comunicación. Hasta que el teléfono sea reparado, y todos tengamos nuestros respectivos teléfonos móviles.
-Sí, señor.
-¿Aun conservas tu placa y arma, Beckett?
-A decir verdad, capitana, no sabría decirle, he dejado todo en… otro sitio. Pero ahora iremos a ver… ese sitio así que le avisare luego.
Gates frunce el seño sin entender nada.
-Bien. Avíseme.
Kate y Rick se ponen de pie.
-Nos vemos luego, señor.
-Hasta luego, detective, Castle.
Kate y Rick dejan la oficina, y luego el edificio.
-¿Qué fue eso, Kate? ¡"He dejado todo en otro sitio"!
-Se que sonó extraño, Rick. Pero no quería decirle a Gates que había dejado mi placa y mi arma en tu apartamento.
-Bien. ¿Entonces vamos a mi apartamento ahora? ¿O quieres pasar por el tuyo?
-Pasemos por el mío así se que tan mal esta.
Caminan hacia el edificio de Kate, y en menos de quince minutos se encuentran subiendo las escaleras de este.
Algunos vecinos ya han retornado, pero el departamento de Kate no está del todo habitable. No ha vuelto la electricidad. Las ventanas están rotas. Los pisos y alfombras destrozados. Papeles por todos lados, adornos rotos por el suelo…
-Llevara un poco poner todo como nuevo… Pero podría ser peor, creo.
-No te quedaras aquí hasta que este reparado, Kate.
-Castle… No sé si lo mejor sea quedarnos juntos.
-Nadie dirá nada, dadas las circunstancias. Es una situación temporal. Cuando reparen la electricidad, yo mismo vendré a ayudarte a poner todo en orden.
Rick la abraza, y luego dejan el sitio.
Caminan un poco más, hasta el edificio de Rick. En el camino, se detienen en una farmacia donde su dueño se encuentra ordenando las repisas, y obtienen un test de embarazo.
Al llegar al apartamento, se encuentran con que Alexis y Martha ya están allí.
Por suerte el fuego se ha extinguido enseguida, y no consumió más que parte del living. El resto del apartamento esta, más o menos, en buenos condiciones.
-Richard, dados los incidentes, creo que hemos tenido suerte. El living está destruido pero podremos recomponerlo.
-¿Cómo estaba tu apartamento, Kate?
-No muy bien, Alexis.
-¿Te quedaras con nosotros, verdad?
-No tengo muchas otras opciones…
Kate le sonríe.
-¿Dónde está Oli?
-La hemos dejado con Lanie y Espo. Luego iremos por ella.
-¿Cómo estaba el estudio, madre?
-Ya no es más estudio. Ahora es un nuevo río en Nueva York, debería pedir que lo agreguen a los mapas.
-Lo siento, Martha. Seguramente se podrá solucionar.
-Esperemos, querida, esperemos.
-No hay nada para comer. De camino aquí vimos que algunos negocios han abierto. Iré a comprar algo.
-Te acompaño, Alexis.
-Gracias, abuela.
Martha y Alexis salen para hacer compras.
Rick recorre su casa observando los daños y las reparaciones que deben realizarse.
Kate se dirige a la cocina en busca de su arma y placa. Las habían colocado ambas dentro de una de las alacenas. Luego se reúne con Rick en la oficina.
-¿Todo intacto?
-Por suerte si. Realmente pensé que lo había perdido todo. No es que mi importen muchas de las cosas que hay aquí, pero mi trabajo de toda la vida está en esta oficina. Manuscritos, libros, mi computadora…
Kate lo abraza y le da un dulce beso en la mejilla.
-Por supuesto que es muy importante lo que hay aquí. No son cosas insignificantes, Rick. Tu trabajo es tu vida. Y la mía también. Esta oficina para ti tiene valor emocional.
Rick la besa en los labios.
-Kate… No quiero presionarte… pero tal vez, aprovechando que no están mi madre y Alexis, quieras hacer la prueba ahora.
Ella lo mira asustada y asiente.
Él la toma de la mano.
-Ven, vayamos a mi cuarto. Allí tendrás más privacidad.
Entran al cuarto de Castle. El extrae el test del bolsillo de su saco y se lo da a Kate.
-Ve. Cualquier cosa estaré aquí.
Ella asiente e ingresa al baño.
Rick da vueltas por el cuarto. Notando que debe conseguir un nuevo colchón, ya que el de él se quemo en el living.
Quince minutos más tarde, Kate sale del baño con los ojos llorosos.
Rick la mira expectante.
-¿Y?
-¿Y qué, Castle? Sabíamos que el test no revelaría nada nuevo. Estoy embarazada. Y ya debe hacer más de un mes.
Rick se sonríe, pero no sabe cómo reaccionar, ya que Kate se ve abatida.
-Ven aquí.
Ella camina hacia él, quien la abraza cálidamente. Kate solloza sobre el hombro de Rick. Él acaricia suavemente su espalada y cabello.
-Sé que esto no estaba en los planes, Kate. Pero ahora esta, y no podemos deshacerlo. Nos haremos cargo. Me hare cargo. No voy a dejarte, sabes que eso es así.
-¿Qué vamos a hacer con dos bebes, Rick?
-Para cuando este bebe nazca, Oli ya no será tan bebe, Kate. Lo lograremos. Ya verás.
-¿Tú crees que podremos?
-Por supuesto que sí. Me hice cargo de Alexis prácticamente solo. Y no era más que un joven inmaduro. Nosotros dos juntos vamos a poder cuidar de Oli y el bebe. Nuestro hijo o hija. Además sabes que no estaremos solos. Mi madre, Alexis, los chicos, tu padre… Sobra gente para ayudarnos. Ahora quizás la sola idea te sobrepase, Kate. Pero sé que la aceptaras y que estarás tan feliz como yo estoy en este momento.
-¿De verdad estas feliz?
Ella se suelta del abrazo para mirarlo a los ojos.
El se sonríe al ver su cara de asombro.
-¿Cómo podría no estarlo? Estoy con la mujer que amo y además tendré un hijo con ella. Nada podría ser tan perfecto.
Ella le regala una tenue sonrisa. Aunque las lagrimas continúan cayendo de sus ojos.
-Espero poder ver las cosas del mismo modo que tu las ves, Rick.
-Ya lo harás. Lo prometo.
Kate se seca las lágrimas. Y nota la falta de colchón.
-Debes conseguir un colchón, Castle. ¿A dónde dormiremos sino?
El se sonríe.
-Hoy nos las ingeniaremos, luego me ocupare de ello. ¿Quieres ir a recoger a Oli? Así luego podremos comer todos juntos. Creo que al menos mi madre, Alexis y tu padre deben conocer la notica.
Ella asiente, le da un dulce beso en la comisura de los labios, y luego tomados de la mano dejan la habitación, enseguida el edificio, encaminándose hacia la comisaria.
