The Walking Dead no me pertenece nada algunos personajes que salen aquí son de mi autoria pero solo para esta historia.

Tambien agrego una tabla de personajes para evitar confusiones:

Giselle (14) hija de Beth y Daryl

Judith (20)

Federic (15) hijo de Rick y Michonne

Francis (15) hijo de Eugene

Jasper (16) hijo de Tyresse

Horace (19) hijo de Sasha

Charles (19) hijo de Abraham y Rosita

Jung y Conrad (19) hijos de Maggie y Glenn

Carl (32)

"Yo solo quiero estar cerca de mi familia

No mataría a nadie para eso pero…"

Horace

Horace estaba sentado en la silla a la espera de cualquier información sobre su tío y Daryl; había casi arrastrado a su madre a su casa para que descansara, lo mismo había pasado con Michonne pues como futuro medico sabía que estaban excedidos, él se sentía cansado pero su ventaja era la juventud.

El joven se estiró del asiento cuando vio llegar a Conrad y Jung con Judith sangrando; las enfermeras corrieron a los jóvenes para hacerse cargo de inmediato; Jung tenía la cara más angustiada que había visto en su vida mientras Conrad parecía confundido. Detrás de ellos llegó Jasper para entregar las medicinas al doctor.

— ¿Qué pasó? — pidió Horace.

—Nómadas— exclamó Jung y Conrad salió del hospital a toda velocidad.

— ¿Y Carl o bunny? — pidió el joven.

Jung dio un suspiró con las manos en las caderas —Mi madre y Conrad van a regresar por ellos, yo tuve que traer a Judith… esto se salió de control—.

Horace podía ver la impotencia de su amigo, apretó su hombro en señal de apoyo así que Jung volvió a respirar derrotado —Quería ir por bunny pero Judith también puede necesitar ayuda. Yo solo… me he estado equivocando —.

Jasper volvió a la sala para preguntar por el estado de Judith pero los doctores no salían.

Bunny subió en el caballo con Carl atrás, luego de que este clavó su cuchillo en el caminante que había sido su atacante, el hombre dio al caballo la orden de correr, el viento golpeaba sus caras por la velocidad del animal pero eso era mejor que enfrentarse a sus atacantes que aunque no eran muchos los seguían superando en número.

De pronto el sonido de un arma se escuchó y Carl supo que les disparaban, se apegó más al cuerpo de la joven para protegerla. El animal comenzó a bufar por todo el esfuerzo así que Carl estaba seguro que no duraría mucho más, lo cual era una pena porque ya no estaban tan lejos de la casa, Giselle se movió para poder ver atrás.

—Ya no están siguiéndonos— gritó a Carl.

El caballo disminuyó su velocidad hasta que finalmente se detuvo, la ayudó a bajar y comenzaron a caminar por la carretera, estaban muy a la vista pero Carl sabía que era la ruta más corta que si usaba los árboles, entonces Giselle sacó una tiza de su sudadera, comenzó a escribir en el suelo para gran desconcierto de Carl.

El mensaje ordenaba que regresaran a casa así que Carl le miró extrañado —Los arboles nos van a proteger, espero que quienes vengan a buscarlos lo vean—.

Con eso ella caminó con dirección al bosque seguida por Carl muy serio, quería gritarle, realmente quería darle el sermón de su vida pero recordó cuando fue solo en busca de medicamentos para Hershel dentro de una cárcel peligrosa. Su madre le había dado un regaño y él era mucho más joven que Giselle.

— ¿No vas a castigarme? — pidió Giselle.

Carl se mordió un labio para no gritar antes de responder —No se trata de castigar, piénsalo bien, cuando tu padre despierte y lo primero que quiera ver sea a ti va tener que recibir la noticia de que no saben dónde estás—.

Ella asintió —Sí pero mi padre haría lo mismo—.

— ¡Pero él tiene años de experiencia! —perdió los estribos Carl.

Giselle recibió el grito con entereza, Carl la tomó de la mano y la arrastró por el bosque sin hablar, pronto comenzó a oscurecer y Carl sabía que debían refugiarse así que se movió a la casa improvisada que habían creado en los bosques para casos como este. De fácil orientación, Carl no tardó en encontrarla.

Pidió a Giselle que permaneciera en el piso mientras él iba a investigar arriba, apenas subió fue recibido por una patada, Carl alcanzó moverse y entrar en la casa donde había un hombre barbudo con la ropa hecha jirones que exclamó — ¿Quién eres y que haces aquí? —.

—Esta es mía— le amenazó Carl.

El hombre con tan reducido espacio trató de moverse pero Carl le sometió fácilmente con unos simples golpes, iba a anochecer y bunny estaba abajo así que necesitaba la información rápido. Del modo más intimidante cuestionó — ¿Hay más como tú, tienes amigos? —.

—Púdrete— contestó el otro.

Carl no fue amable por segunda vez, sacó el cuchillo de su funda y lo clavó en su muslo para producirle dolor pero no suficiente daño. El hombre dio un quejido así que Carl volvió a preguntar, el hombre dio una risa burlona a algo a su espalda por lo que Carl volteó curioso: Giselle estaba mirando horrorizada la escena.

El hombre aprovechó para patear a Carl y tratar de quitarle el cuchillo pero este logró hacer una llave al hombre quien en suspiros habló —Tú y todos los de ese pueblo van a morir, mi gente se va a encargar—.

Carl apretó con más fuerza hasta dejarlo inconsciente. Sus ojos se posaron en Giselle que parecía desconsolada —Gi…bunn...Giselle—.

Ella se limpió las lágrimas que iniciaban su descenso por la cara —Esta bien, solo que es mi primera vez para todo—.

Jung estaba mordiendo sus uñas al ver que ya oscurecía y no tenía idea de lo que ocurría con Judith o bunny. De pronto aparecieron su madre y hermano con la cara triste — ¿Es malo? —.

—Dejaron un letrero para decir que estaban bien y que volviéramos, los buscamos pero nada— contestó Conrad.

—Carl no dejara que nada le pase a bunny— trató de animar Maggie a sus hijos.

En ese momento apareció el doctor —Hemos atendido a Judith, está estable. La herida no fue tan profunda y no perforó ningún órgano pero perdió mucha sangre. Le dimos una transfusión, tardara en recuperarse pero lo hará. De momento se quedará durmiendo—.

La familia Greene sonrió aliviada, el doctor siguió hablando —Tyresse y Daryl ya despertaron, Horace y Jasper están con Tyresse pero no quiero ser yo quien le explique a Daryl sobre su hija—.

Conrad dio un paso al frente —Yo lo hare—.

Jung siguió a su hermano en compañía de su madre, Daryl aun parecía un poco perdido pero al ver a la familia Greene reaccionó un poco más. Le costó un minuto para que su cara se tensara al ver sus gestos — ¿Dónde está Giselle? —.

—Ella sabía que necesitabas medicinas y fue por ellas— habló muy bajo Conrad.

Daryl removió las sabanas e intentó pararse pero Maggie ya estaba ahí conteniéndolo así que Daryl solo gritó — ¿Y ustedes permitieron que se fuera? Que… mierda…—.

—Ella está bien, esta con Carl— consoló Conrad ayudando a su madre a contenerlo pero Daryl no se iba a rendir.

Una enfermera apareció y con trabajo logró aplicar un sedante a Daryl quien rápidamente fue vencido por el sueño llamando a su hija. Conrad golpeó la pared —En cuanto salga el sol me voy a buscarla—.

Jung salió de la habitación y vio a un Rick pálido caminar con titubeo mientras el doctor trataba de hacerlo volver a su habitación — ¿Y Judith, Carl volvieron? —.

—Están bien— mintió Jung al ver la reacción del tío Daryl. Sabía que Judith jamás le perdonaría si dejaba que su padre se lastimara por su culpa.

—Quiero verlos— ordenó Rick mientras Jung lo conducía a su alcoba.

—Ahora no pueden pero vendrán más tarde— prometió él con una suave sonrisa.

Rick se acostó en la cama para volver a dormir, más tranquilo Jung pudo salir en busca de la habitación de Judith que encontró dos cuartos más allá del de su padre, Judith estaba pálida pero por lo demás parecía estar durmiendo, Jung se sentó en la cama para vigilar sus sueños.

En cuanto el cielo comenzó a iluminarse, Carl y Giselle se pusieron en marcha con su prisionero. No habían hablado nada desde la pelea en la pequeña casa del árbol, Carl podía sentir la tensión entre ellos aunque no sabía cómo abordarlo. Era la primera cosa que le costaba trabajo hablar con Giselle, tenía miedo de sentirse juzgado por su dureza, le pasaba siempre con todas las personas. Había empezado con su padre cuando le había cuestionado por disparar a un joven de Woolbury y desde ahí eso era algo difícil de lidiar.

El nómada permaneció callado y obediente a sabiendas de que no podía jugar con alguien como Carl, para cuando llegaron a la entrada de Senoh eran apenas las ocho de la mañana, estaba un poco fresco pero la caminata había logrado que tuvieran calor. Los dos entraron en silencio y Carl entregó al preso a uno de los cuidadores de la entrada.

Giselle siguió caminando, Carl le alcanzó rápidamente — ¿Tienes miedo de mí? Gis—.

Ella volteó a verle con una expresión cansada y confundida —No, pero haya afuera ese hombre y tú eran iguales—.

Carl sintió un golpe en el estómago, se volvió muy frío en su contestación — Porque los dos somos humanos—.

Vio como los ojos de bunny se abrían completamente — Entonces, el monstruo que yo tenía adelante puede ser el hermano o amigo de alguien—.

Carl desvió la mirada —Por eso te dije que no tuvieras prisa por crecer—.

Giselle bajó la mirada, ella habría matado al amigo de alguien, había visto una faceta de Carl que no conocía, una faceta de su tía y primos que no sabía que existía pero también algo de sí misma que aunque sabía que debía y podía hacer no significaba que le gustaba.

Y llegaron a su casa, muchas gracias Diana por ser tan comprensiva y al invitado pues no tengo sountrack para esta historia, la escribo en el silencio de mi casa jaja. Pero hace poco escuche la cancion no te apartes de mi compuesta por Roberto Carlos que más o menos creo que podria hablar de la relación de Giselle y Carl. Por si les interesa conocerla y darme su opinion. Tambien me gustaría invitarlos a que lean el fic the game of the dead en Wattpad, es de una amiga que esta muy triste porque no recibe ni lecturas ni comentarios así que si se pueden pasar a leer le haran muy feliz. Ojo, es un crossover entre los juegos del hambre y walking dead pero es bethyl.