"Waits, deberíamos hablar sobre lo que pasó en San Cristóbal. Sé que fue un asunto bastante turbio y entiendo que quieras solucionarlo rápido y sin que se sepa, pero quiero asegurarme de que no te precipitas. Hablo de atrapar al espécimen sin matarlo. Si somos listos podemos forrarnos para lo que nos queda de vida. Tengo contactos, Waits. Puedo prepararlo. Te haces mayor, Waits. No puedes seguir haciendo esto siempre. ¿Has pensado qué harás cuando cierre Sevastopol? Tienes mi número. Corto".
Jefe de operaciones, Ransome 20 de noviembre de 2137
VLAD =
No había tenido de otra más que regresar sobre mis pasos a la zona en donde todo empezó. Este hábitat es un amasijo de conductos entrelazados entre si: para ir a algún sitio es preciso volver una y otra vez al mismo lugar. Así es como la encontraría de nuevo. Ella volvería seguro, estaba clarísimo.
Antes le perdí el rastro justo encima del lugar de donde había visto que salían los plasticosos. ¿Tal vez allí era donde nacían? El caso es que no era la única que se movía. Había escuchado a más humanos por allí cerca. Correteando, luchando, hablando... estaban más nerviosos que nunca, quizás ellos también sienten que todo se va a la mierda. Vale, ninguno de ellos me importa. La quiero a ella, sólo a ella.
Debía estar atento para encontrarla de nuevo. Estos humanos son como ganado, avanzando sin sentido, no hacen planes, no tienen un objetivo claro y están asustados. Ella es todo lo contrario: pone trampas, crea distracciones, idea planes... Cada vez que logra escapar, cada paso que da, cada objetivo cumplido, es un desafío hacia mí.
Es inteligente, sé que lo había dicho antes, no me gusta ser pesado, pero de verdad, es que es inteligente. Si logro atraparla con vida, el hermano o hermana que nazca de ella... será casi un genio.
De pronto escuchó un estruendo familiar, una sacudida que ya había sentido antes. Una explosión. Mi cuerpo se estremece al recordar la luz, el calor, el humo, todo en derredor mío. Tengo qué usar toda mi fuerza de voluntad para no hechar a correr. Y sin embargo no tengo qué hacerlo.
Se activan los sistemas necesarios para extinguir el fuego y entonces todo vuelve a estar tranquilo como antes. ¿Sabéis lo que eso significa? ¡es ella! Los demás humanos correrían despavoridos sin saber qué hacer, pero ella...
Eres jodidamente valiente ¿verdad? y muy, muy lista. Sé que ya lo dije, pero es que es eso precisamente lo que me tiene enganchado. El reto. Sólo eso.
RIPLEY =
El fuego la rodeaba, el humo le picaba los ojos y la garganta le dolía, pero no por causa del humo.
"Maldito androide"
Puso otra batería a la porra eléctrica que encontró en la morgue. De pronto vió el dispositivo de emergencia. Sacó el revólver y con la culata rompió el cristal y jaló la palanca.
Un torrente de agua salió de los aspersores en el techo, y mientras el agua la cubría, de nuevo escuchó ruidos en los conductos sobre su cabeza. Miró hacia arriba.
"¿Ya empezamos así, tío?"
— Waits, ¿qué le pasa a esta estación?
— Siempre se ha caído a pedazos, pero con el desmantelamiento muchos sistemas han quedado desactivados. Y teniendo en cuenta que la mayoría de la gente está demasiado ocupada intentando seguir con vida, pues, esto es un maldito caos.
Amanda había entrado en la sala sólo por curiosidad, por que la verdad no se acordaba si la última vez que había pasado por aquí esa puerta estaba abierta. Sus ansias de rapiñeo habían acabado por dominarla y casi muere en el intento.
— No deberíamos haberlo hecho. Ya sé que nos morimos de hambre. Pero fué culpa vuestra, no mía.
Se detuvo en seco al oír una voz masculina. Escuchó con atención por unos segundos. Uno, dos, tres, quizás cuatro voces ¡Son demasiados!
"¿Qué hacen estos aquí ahora?"
Joder, nada más subir por las escaleras hacia la recepción de la torre y ¡ahora había humanos por todas partes! Sacó un emisor de sonido, apuntó y lanzó sin pensar. La criatura no esperó ni dos segundos cuando ya estaba abajo rajando, descuartizando y...
"...empalando..."
Había qué ser rápidos. El amigo "ALI" se las sabía todas e iba a empezar a buscarla en cuanto terminara con los amiguetes estos de la sala.
Más o menos sabía por dónde tenía que ir, pero no le gustaba tener qué hacerlo a travéz de un espacio abierto como lo era esa zona. Tras arrojar un segundo emisor de sonido, el alien pasó echando leches a un ladito de ella.
El cabrón se lo había tragado. Amanda salió de su escondite y se encaminó despacio hacia las escaleras que conducían a las plantas de abajo, como lo indicaba el mapa. Ya estaba pillándole un poco el rollo a esto. Sevastopol era un laberinto. Había qué pasar continuamente por las mismas zonas para llegar a un lugar determinado. Debió haber sido frustrante para los habitantes en un principio, pero una vez acostumbrados... pan comido.
Hablando de eso. Tenía hambre. Apenas si había comido algo en el cuartel de los mariscales, antes de tomar una pequeña, muy pequeña siesta.
"Espero que no se coman el trozo de pan que dejé sobre aquel escritorio ¡mierda! Vale. Concentrémonos, a ver..."
— Waits, ¿cómo se supone que vamos a encerrar a la criatura.
Habló en susurros. Podía escuchar pasos en la sala.
— Esta torre se construyó para procesar componentes de gran valor sacados del gigante gaseoso. Los protocolos antipiratería siguen activos. La torre puede sellarse... conductos, puertas, todo. Hay qué construir una jaula en torno a la criatura. Ricardo cerrará todo.
Bien. Según las indicaciones del mariscal, había qué ayudar a Ricardo, primero cerrando las salidas y luego activando un cierre de emergencia. Parecía fácil. Después de entrar a rapiñar dentro de una sala (no pudo resistirlo de nuevo), cerró manualmente el acceso a la escalera. De inmediato se escuchó a la criatura expresando su disgusto en los conductos.
"No te gusta ¿eh, mamonazo?"
Luego tocó el turno a la escalera principal. La criatura se puso furiosa esta vez. Antes de que Amanda pudiese salir de la sala en donde había trabajado, escuchó la puerta automática abrirse...
VLAD =
"¡Sí, escóndete! ¡Que como te coja te voy a dar por culo!" Rugí.
Estaba repitiendo los mismos patrones que sus congéneres. Me había encerrado en la torre y luego en esa zona. Ella debía saber que eso no me gustaba.
"Estás planeando algo ¿verdad, hija de puta?"
El "beep, beep, beep" volvió. Estaba escaneando en busca de mi posición. El aparatito ése, funciona para ella como una nariz.
" ¿No sabes que por eso puedo seguirte a cualquier parte a donde vayas?"
No, claro que lo sabes, pero eres lo suficientemente lista para callarte en cuanto me acerco a cierta distancia ¿verdad? y siempre estás moviéndote, así que sólo me doy una idea de dónde te encuentras.
Esta vez, sin embargo, la tenía medio colocada, y al pasar por la abertura de un conducto... No tuve qué caminar mucho para darme cuenta de que sólo había dos entradas de conducto, perpendiculares entre sí. Ella no tenía otro lugar en dónde esconderse. Estaba atrapada y lo sabía
"¿Qué es lo que harás ahora? Estás en donde te quiero y no tienes oportunidad alguna. Te reto a que saques alguno de tus artilugios ¡anda! no te servirán. Los conozco todos, y sé que necesitas espacio para utilizarlos y ahora mismo no lo tienes, eres mía..."
Entro al conducto con ella. Tiemblo de excitación al imaginarla desangrándose entre mis garras.
" No puedo esperar para matarte, ¡perra!"
Pero entonces, al girar en una esquina, una explosión repentina ilumina todo el conducto. El calor, la luz brillante, el ardor... todo junto en un lugar tan pequeño. Es suficiente para alejarme y hacerme retroceder por donde había venido, en un santiamén.
Ya en un lugar seguro, mi mente se aclara y recuerdo haberle visto las piernecillas a través de una tercera abertura del conducto que no había visto siquiera. Ahora lo tengo claro: morirás, ya te lo digo yo.
RIPLEY =
Aquello había estado cerca de verdad. Sólo quedaba activar el protocolo anti-pirateo de emergencia del servidor central de la torre, salir y listo. Se veía fácil. Se escuchaba fácil, pero a la mitad del trayecto entre la sala del servidor y la sala de mantenimiento del mismo, el alien salió de los conductos de repente y Amanda tuvo qué pegarse todo lo que pudo a la baranda de la pequeña escalera de acceso.
Sintió el cuerpo rígido. La respiración le fallaba, empezó a sudar frío. Había medio metro hasta la salida, pero en esos momentos le pareció mucho más y entonces... la criatura entró de nuevo en los conductos del techo, rugiendo de frustración. Ripley entró en una taquilla cercana para tratar de normalizar su respiración.
"¡Qué folla acabo de tener! Le ví comiéndome la cabeza"
VLAD =
Conforme nos acercábamos hacia el objetivo, cualquiera que éste fuese, se me hacía más fácil detectarla. Claro, nos había encerrado a los dos en la zona, éramos sólo ella y yo, y los gomosos, claro. Y aún así ella seguía evitándome. La verdad sea dicha, tampoco es que tratara de acercarme mucho. Todavía estaba fresco en mí aquella sensación de pánico en el pequeño conducto. De sentirme atrapado mientras el fuego me envolvía de pies a cabeza. Y aún así todo esto me podía.
Mientras empujó a uno de los gomosos que patrullan olisqueo el aire en busca de su aroma. No estoy seguro. Puedo olerla junto a mí, aunque claro, llevo tanto tiempo cerca de ella, que...
De pronto, las luces se apagan y siento en las patas una leve vibración, la vibración que se hace cuando hay un bajón considerable de energía en la zona. Me entran las sospechas. Subo a los conductos y efectivamente, nos ha encerrado a ambos aquí
"¡Mecagüen!"
Si es que lo sabía. Estaba clarísimo. Sabías que te seguía y te usaste de carnada ¿no? Pues ahora te las vas a ver conmigo. En este espacio tan pequeño sólo es cuestión de tiempo para que te encuentre y después... ¿Pero qué voy a hacer yo después? No, tengo qué salir, ¡Tengo qué salir ahora! ¡No me pueden dejar encerrado! ¡Os exijo que me dejen salir en este instante!
De pronto, la corriente sube de nuevo, todo se ilumina, las puertas se abren y entonces... ¡la mujer! ¡Es ahora o nunca! Salgo de la zona a toda prisa y la espero en la escalera.
"Tienes qué pasar por aquí ¡tú, hija de puta!"
Es el único acceso qué hay. En cuanto escucho el "beep, beep, beep" salgo de los conductos hecho una furia, sólo para encontrarme con uno de los gomosos y ni rastro de mi objetivo.
