Los personajes no me pertenecen, son de Mentes Criminales.
Gracias por leer y comentar como siempre. Espero que les guste. Intentaré actualizar pronto. Un beso.
Notó una mano en su hombro e instintivamente se giró golpeando al aire con su puño, aunque la persona lo esquivó con muy buenos reflejos.
-¡Oh, joder! ¡que susto me has dado!
-Perdona no era mi intención, es que cuando me marchaba de aquí, a unos 4 km de donde estamos se me estropeó el coche y venía andando para volver al pueblo. Te vi y vine a saludarte nada más.
-Ya me has saludado, ¿no? Bien pues ahora márchate, no deberías de estar aquí.
-Vaya… veo que no te agrada mi presencia.- Y en sus ojos esmeraldas brilló un atisbo de tristeza.
-De verdad deberías irte ya. Estoy trabajando ahora mismo y no puedo entretenerme a hablar contigo. Por favor.
-Qué te sea leve.- le hizo un guiño.- y espero volver a verte.
JJ sonrió ante la jovial y un poco descarada sonrisa que le lanzó la guapa chica que casi le atropella con su Impala. La vio alejarse sin saber ni cómo se llamaba.
Luces de colores, rompiendo el abanico cromático del bosque; sirenas altamente sonoras, rompiendo el silencio del bosque; sombras siniestras y obscuras, rompiendo la paz del bosque.
La voz alarmada de Hotch llamándola en el medio del caos, y entonces oyó un disparo firme y claro rompiendo la fría mañana, poniéndole fin a ese extraño réquiem.
- ¡Sube al coche! ¡sube al coche!
Subió aun asimilando todo lo que había ocurrido, que en su cabeza parecía mas bien un sueño desordenado que a realidad. Y pensó en la chica de ojos verdes que indefensa andaba por la ruta del asesino, y una especie de culpa empezó a apoderarse de ella.
Hasta que miró por la ventana, y justo parada al borde del prado dos ojos como bosques le devolvieron la mirada, asustados y llenos de sorpresa. Estaba viva.
Entonces supo que algo peor la esperaba al final del camino. Se le agarrotó el corazón, le dolía cada latido, le zumbaba la cabeza. El coche paró de golpe. Saltó del coche y la vio a su felicidad, a su amor tendida en el suelo, sobre su pecho flores carmesí brotaban sin cesar.
-JJ , JJ, JJ….
-Emily, Emily, estoy aquí contigo. Te vas a poner bien cariño. Aguanta por favor.
-Te..te…te…te
-¡EMILY!
Sus manos perdieron su fuerza, sus ojos su color, su boca su sabor, su corazón… perdió la vida.
Con su amor por bandera se marchó cantando una canción, iba tan feliz que no escuchó la voz que la llamó…
