Capitulo 12
Lo trataba con todas sus fuerzas, lo deseaba de corazón; pero no lograba quitarse a Seth de la cabeza. Había pensado toda la noche en cómo debía comportarse para pasar desapercibido ante él, para hacer como si no lo conociera.
Caminar hacia la escuela jamás le había parecido tan largo y tedioso, pero el ver el portón de Namimori acercándose le produjo escalofríos al instante.
Se quedo parado en medio de la entrada dubitativo; esquivaba a los estudiantes que entraban mientras no paraba de pensar; sentía que la cabeza le iba a explotar. Suspiro derrotado al escuchar el sonido de la campana indicar el inicio de clases y un tanto malhumorado al no haber encontrado una manera se dirigió a su clase.
Realmente estaba nervioso, no sabía cómo actuar frente a él, le preocupaba lo que podía llegar a pensar sobre su relación con Kyoya.
Y lo pero era que ni siquiera sabía exactamente cuál era su relación con Hibari, entro al aula con la vista gacha intentando parecer pensativo y evitando la mirada de todos.
Se sentó en su lugar correspondiente y se limito a respirar y dirigir su mirada hacia el pizarrón intentando despejar su mente y sacarse de una vez todas aquellas dudas irrelevantes y a las que daba demasiada importancia.
Seth lo miraba desde atrás.
Lo había observado detenidamente intentando analizar su extraña actitud, y su repentino rechazo a dirigir la mirada hacia algún ser vivo.
Le urgía hablar con él, tan solo quería asegurarse que las cosas que hacía no eran por nada; quería corroborarlo y metérselo bien en la cabeza para poder saber que era exactamente por lo que pensaba pelear por primera vez en su vida.
No sabía que le pasaba, desde cuando se había vuelto así; ni siquiera le había hablado con él y ya pensaba en tener algo más .Pensaba que lo que quería era alejarlo de Hibari, por más que intentaba no podía confiar del todo en aquel sujeto, le daba escalofríos el estar cerca suyo.
Y aunque lo pensaba con frecuencia desde aquella vez que los vio irse juntos, se negaba a aceptar que Tsuna tuviera algo con el prefecto.
Todo había pasado frente a él, pero aun se lo negaba.
"Simples suposiciones —pensaba constantemente—, sin sustento y sin sentido"
Dirigió su mirada hacia Tsunayoshi y se encontró con sus profundos ojos castaños.
Fue un instante, un pequeño momento en el que sintió un ligero calambre en la columna baja; noto la sorpresa en los ojos ajenos y desvió la mirada hacia una de las esquinas del aula.
Sentía como aquellos ojos lo escudriñaban en busca de respuestas o alguna pista, se mordió el labio e intento controlar el sonrojo que lo invadía; no quera ni imaginarse lo ridículo que debía parecer.
Cuando sintió que ya no lo miraba soltó un largo suspiro y una pequeña esperanza nació en él.
Era la suficiente como para no rendirse.
…
Se vio arrastrado hacia la azotea.
Ni siquiera pudo poner un pie fuera del salón antes de que Seth lo cogiera firmemente y lo arrastrara contra su voluntad por los pasillos del colegio hacia la azotea.
Cuando por fin lo soltó no pudo evitar lanzarle una mirada de desaprobación, le dolía el brazo.
Al tenerlo frente a si Seth no pudo evitar el desear fervientemente que no oyera el retumbar de su corazón, estaba emocionado, todo por el momento estaba saliendo bien.
Se inclino frente a él tal como había practicado mentalmente.
—Perdón —dijo detenidamente, rogando porque no se le cortase la voz — Lamento mi comportamiento.
No levanto la cabeza hasta que se asusto al no recibir ninguna respuesta por parte de Tsuna y temió que se haya ido; pero no, estaba ahí, estaba mirándolo totalmente aturdido y extrañado boqueando intentando decir algo.
Se sobresalto un poco cuando Sawada se revolvió el cabello bruscamente.
—Ahhh — dijo Tsuna mientras le daba la espalda y se revolvía el cabello — no entiendo nada, realmente no entiendo nada — su cabeza le comenzó a doler.
Tenía miedo, mucho miedo.
Tenía miedo de lo que podría decir la gente si se enteraba de que se había acostado con Hibari; tenía miedo de lo que podría hacerle Kyoya; tenía miedo de lo que diría su madre si se enteraba; y ahora sentía confusión donde creyó haber sentido miedo por aquel chico que lo había descubierto y que ahora le pedía disculpas.
Alzo los ojos al sentir como Seth le cogía ambos brazos impidiendo que se siguiera revolviendo el cabello, contuvo la respiración.
Se quedaron observando, Seth se creyó morir al verlo tan cerca, y Tsunayoshi estaba al borde de un ataque al tener los ojos de Seth clavados en su cara.
Seth, instintivamente, se inclino hacia adelante; Tsuna, por inercia, retrocedió y giro el rostro. Sintió de repente como lo soltaba y retrocedió dos pasos para estar seguro.
—Lo lamento
Tsuna no entendió porque se disculpaba, lo miro con dudas pero ya no con desconfianza.
—Lo sabes, verdad?— susurro Tsuna — me viste aquel día.
—Si lo deseas — se apresuro a decir Seth— olvidare todo lo necesario para hablar como si fuera un desconocido contigo.
—No lo entiendo—se dijo a sí mismo—acaso no piensas que es raro
Seth ni siquiera se había puesto a pensar en aquello, a decir verdad poco ya le importaba.
— ¿No te parece asqueroso?—insistió— ¿No se te hace repugnante?
Vio la desesperación en los ojos de Tsuna, podía deducir fácilmente que había estado torturándose constantemente con aquel tema. Se sorprendió cuando se dio cuenta que quizá el también estaba comenzando a entrar en aquel mundo tabú sin siquiera darse cuenta; hacia ya un buen tiempo que le había dejado de importar.
—No, si estas tu, acaso importa? — Vio claramente lo incomodo que lo había puesto aquella respuesta, se avergonzó al instante por ello.
—Estas sugiriendo…—respondió un tanto dudoso después de unos minutos — que debería acostarme de nuevo con Hibari-san?
…
Se desmorono por completo como una malagua sobre su cama .Sentía como si acabara de librar una batalla.
Se quedo en silencio y sintió ganas de golpearse por su estupidez, que tan idiota podría llegar a ser?, al parecer aun no lo sabía.
—Lo pensé mucho sabes—dijo pensativo— creo que lo disfrute
Golpeó la almohada lleno de frustración, aun no podía creerlo.
Sintió como la ira fluía por sus venas, Tsuna le acababa de confirmar su peor temor, se había negado a darse cuenta, intentaba hacerse el desentendido respecto al tema, pero no había podido; algo le daba mala espina respecto a esa relación desde el inicio.
—Sabes—agrego—realmente me resolviste una duda, creo que ya se un poco mejor lo que debo hacer.
Eso fue todo lo que estuvo dispuesto a soportar.
—Creo que no lo entiendes— dijo mordazmente— el que para mí no sea malo no significa que para los demás lo sea— sabia, o al menos sospechaba, que Tsunayoshi tenía serios problemas de autoestima y lo que más le importaba era la opinión de la gente; entendía perfectamente que lo que estaba haciendo era jugar sucio, Tsuna no se lo merecía, pero estaba cansado, harto—crees que todos te aceptaran, aceptaran lo que eres.
—No, yo no…
—No seas necio, no fijas que no te has dado cuenta— vio la expresión de asombro de Sawada y estuvo a punto de detenerse, a punto— tarde o temprano se darán cuenta, incluso yo que no estoy ni 3 meses en esta escuela me he logrado dar cuenta.
—Entonces —dijo despacio— que se supone que haga?
Se quedó callado pensando, hicieron falta unos minutos para darse cuenta que se estaba llevando a si mismo hacia la perdición, si le decía que estaba mal; como es que podría albergar esperanza alguna?
—Lo que quiero decir es que...—Intento desesperadamente remediarse— ¿Cómo quieres que los demás te acepten si tu ni siquiera sabes con seguridad si te gustan los chicos?
Espero su respuesta en silencio, no había medido sus palabras ni siquiera las pensó, pero vio reflejada la sorpresa en aquellos ojos castaños y por un momento se detuvo a pensar que jamás había visto unos que pudieran brillar tanto.
No supo cómo reaccionar cuando Tsuna le sonrió abiertamente, en su ensimismamiento intento devolverle la sonrisa pero se detuvo al extrañarse por este hecho.
—Creo que ya sé que debo hacer, realmente necesitaba hablar con alguien.
Asintió por puro reflejo y observo como Tsunayoshi bajaba despreocupado.
Se quedo en blanco hasta que el timbre del inicio de clases sonó.
Y después de eso no tuvo ni una oportunidad para intentar hacerle creer que lo que sea que pensase hacer estaba mal.
…
—Me niego
—Pero si aun no te he dicho nada!
Hibari lo miro desconfiado, se había extrañado al no verlo ir a almorzar en el receso con él, lo había intentado pasar por alto pero aun le molestaba un poco.
Además desde que lo vio entra a su oficina con esa sonrisa bobalicona sabia que planeaba algo, y no se hallaba por completo errado.
Lo miro a los ojos por encima de los papeles que revidaba y añadió.
—Tengo una corazonada
Tsuna puso los ojos en blanco al oírlo. Podía sentir como la decisión que hace un momento tenia se iba esfumando poco a poco. Frunció el ceño.
—Lo hare—dijo arrastrando las palabras
—Hacer qué?
—Cumpliré tu fetiche
Y fue en este punto de la conversación donde Hibari dejo los papeles encima del escritorio y lo miro fijamente.
—Cual fetiche, herbívoro
Tsuna se sorprendió de que se hiciera el desentendido, se ofendió un poco.
—Ya sabes —dijo mirando a otro lado con un pequeño sonrojo— eso de ponerme faldas.
—Te voy a matar —dijo derramando ira en sus palabras— ¿Quien te crees que soy? ¿Algún rarito como tú?
—Yo no soy un rarito— dijo avergonzado—además yo no soy al que le gusta vestir a chicos de chicas.
—Pues al menos yo no me dejo vestir de mujer.
Tsuna se sintió un poco herido, lo había hecho por el miedo que le daba Hibari, no por complacencia propia. Suspiro derrotado, era imposible discutir con alguien tan terco como Kyoya, decidió acabar de una vez por todas lo que había ido a hacer allí.
Se acerco con paso inseguro hacia Hibari e hizo un esfuerzo sobrehumano para mantenerle la mirada.
—Salgamos a una cita
—Una…cita?
…
—Una cita?!
Tsuna asintió.
—Pero…— intento decir—Como.. tu.. ah?!
Como rayos Tsuna había llegado a esa conclusión, esperaba cualquier cosa menos eso. Cuando aquella mañana Tsunayoshi se acerco hasta su asiento sintió que no podría ser más dichoso, no esperaba para nada esto.
—Fuiste tú sabes—le dijo Tsuna— si no fuera por ti me hubiera dado por vencido y no habría intentado comprender esta situación.
Intento recordar algo, cualquier cosa que le diera la menor pista de algo erróneo que había dicho ayer en la azotea.
"¿Cómo quieres que los demás te acepten si tu ni siquiera sabes con seguridad si te gustan los chicos?"
A eso se refería cuando dijo que quería comprender la situación. Bajo la mirada hacia su carpeta
—Oh..— Se limito a decir— de nada.
Hola!
Actualice! Yeee, estoy en vacaciones, lamento no haber actualizado antes pero quería descansar un poco de los estudios y todo eso.
Agradezco todos y cada uno de sus hermosos reviews, creo que ya lo he dicho, pero son sus reviews los que me hacen mejorar y continuar :'D
Dejen reviews! :3. Espero que le haya gustado el capítulo!
Intentare actualizar antes de entrar de nuevo a clases.
Un osito de peluche para todos (?), Bye!
