Advertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales. Les recuerdo que como en los libros, no todas las escenas ocurren al mismo tiempo con respeto a su linea cronológica, espero hacerme entender.

Summary:"-si llegará un día en que tú padre tuviera que elegir entre su honor, por un lado, y sus seres amados por otro, ¿qué haría? –" Su padre haría lo que era correcto, incluso si eso significaba sacrificar a la felicidad de su familia.

Ante las injusticias que enfrenta el reino, el abandono del pueblo, la indiferencia de los Lores y Nobles del Reino ante la decadencia, Eddard «Ned» Stark, decide jugar el Juego de Tronos, después de todo tiene su propio candidato al trono quien lleva su sangre y decide hacer las paces con viejos enemigos por el bien del reino.

Podrá llegar hasta el final mientras intentar crear un equilibrio entre su honor, su deber y sus deseos de proteger a su familia, o serán sus deseos de proteger a todo el reino quien le hagan perder lo todo.

R: Y damos continuación a la batalla de los tres reinos, mientras que el destino de Lannisport y Qarth se decide.


I


No esperaba volver a ver el amanecer luego de haber sufrido la peor de sus batallas la noche anterior, pero mientras veía lentamente al sol surgir entre las pequeñas colinas que le rodeaban, solo pudo cerrar lentamente sus ojos y agradecer a los nuevos Dioses por darle otra oportunidad; lamentablemente no podría decir lo mismo de los cientos de soldados que habían muerto intentando defender la posición que tenían.

Solo pudo observar con horror la gran cantidad de cadáveres que tenía enfrente, nunca terminaría de contarlos y sinceramente había también tantos soldados rebeldes leales a Stannis que tal vez lo mejor era sencillamente hacer un entierro para todos sin distinción alguna.

Ello sería lo más honorable pensó el segundo hijo de la casa Tyrell.

"Debemos reunirnos con el resto del ejército"

La gran pregunta que se hacia en esos momentos Garlan mientras miraba a su Sargento de confianza y viejo amigo Edgar, era si aún quedaba un ejército al cual buscar.

Esto era malo, sencillamente se necesito de una sola emboscada para generar tanto caos en uno de los ejércitos o tal vez en el ejercito mas grande de todo Poniente, esperaba realmente poder conseguir a mas sobrevivientes, una que otra compañía o tal vez a todos los sobrevivientes ahora que habían repelido a las fuerzas Baratheon que les habían estado persiguiendo.

"Eso haremos viejo amigo"

Una pequeña sonrisa intento adornar su rostro, mientras caminaba hacia lo que quedaba de sus tropas, podría ver el estado desmoralizado de muchos de ellos, estaban cansados, no habían dormido comenzaron el día anterior marchando a una posible victoria fácil y ahora habían pasado las últimas horas intentando permanecer con vida.

Camino hacia su corcel, mirando con aprecio el viejo caballo de guerra que habían capturado a un comandante Baratheon la noche anterior y lo decidio guardar para si mismo.

Pero al mismo tiempo noto que parte de sus tropas, eran solo infantería – La gran mayoría deberían ser solo campesinos – Pensó con cierto sentimiento de disgusto, los señores feudales enlistaban a sus siervos para que pelearan sus guerras, esa era la forma como había funcionado el mundo desde la misma creación o desde que alguien pudiera tener memoria de ello. Aun así, se sentía levemente disgustado, pero era un noble y ante todo un caballero, se comportaría como tal.

Tomo las riendas con fuerza y se subió a la montura con determinación, rápidamente comenzó a dar leves giros mientras miraba a las tropas restantes que aun pudieran permanecer en pie – Lamentablemente los heridos tendrían que ser dejados en los molinos con la esperanza de que pudieran ser rescatados mas tarde cuando pudieran asegurar la zona – Para ese entonces la mayoría estarán muertos.

"¡Soldados! Mis hermanos de armas, hemos enfrentado una difícil situación, pero seguimos siendo los mejores hombres del Dominio, los mejores guerreros de nuestras Casas, ahora marcharemos a buscar a nuestros hermanos, y una vez todos reunidos iremos a matar a Stannis"

Se escucho un grito de apoyo por parte de los suyos, entonces decidio marchar en dirección al sur, lo mas prudente seria intentar alejarse de las Tierras de la Tormenta, no sabia cuantas tropas realmente tenia Stannis esparcidas por todo el reino esperando el paso de las tropas resabiadas de su emboscada.

Pero una pregunta y una sensación de traición se estaba dando en su mente, ¿Dónde esta el ejercito Lannister? Para estas alturas deberían ya haberse encontrado con algún soldado o fuerza expedicionaria.

Al menos que Tywin nos hubiera usado desde el principio para atraer las fuerzas de Stannis, pero si eso hubiera sido de esta manera, entonces cual había sido el objetivo principal del viejo León.

Las tropas Tyrell marcharon, esperando llegar a una posición donde pudieran contactar a los demás miembros del ejército o tal vez obtener refuerzos de sus posibles aliados.


II


Gilbert Farring comandante de la guarnición de Bastión de Tormentas observo con impotencia al ejército Lannister enfrente de sus murallas. Intentando mantener la moral en alto de toda la guarnición, estaba asegurándoles que todo el grueso de su ejército daría media vuelta para venir ayudarles.

Pero eran solo palabras, no sabia si su señor Stannis podría venir ayudarles, no tenían las armas, ni los hombres necesarios para poder asegurar que podrían repeler el ataque de las fuerzas Lannister si intentaran asaltar su castillo.

Si la fortaleza cae, la reina y la princesa serian tomadas como prisioneras. Se suponía que el objetivo del plan de Stannis eran ir a derrotar a los Tyrell provocando que Tywin fuera ayudar a sus más importantes aliados.

Pero si el viejo león ha permitido que los barbaros norteños y esos saqueadores de las Islas de Hierro, mas sus aliados esas truchas de los riberos saqueen y caminen por sus anchas por sus tierras, era obvio que no le daría mas importancia a ayudar a los Tyrell.

"comandante hemos enviado los cuervos al Rey Stannis y nuestros aliados"

Gilbert miro a su segundo al mando con poca preocupación, aunque interiormente estuviera sintiendo las ansias de vomitar el cerdo que había devorado esa mañana, no por temor, no por miedo a la muerte, si no por sentir que podría perder su honor, que la reina a la que juro proteger entre esas cuatro paredes podría ser tomada por el enemigo.

Hizo un juramento ante su rey y moriría cumpliéndolo, pero prefería vivir y saber que su juramento se mantuvo hasta el retorno de su soberano así podría morir sin temer haberle fallado.

"No debe preocuparse Ser Gilbert, le aseguro que el señor de la luz nos protegerá"

Fueron las palabras de la mujer roja que miraba al ejército Lannister como si fueran solo hormigas, cucarachas a las que podría aplastar fácilmente.

"Mi señora, tengo mi fe al señor de la Luz, pero permítame ser impertinente y preguntarle cuantos ejércitos enviara este a ayudarnos"

Pero Melisandre no mostro ninguna señal de ofensa posible ante aquella pregunta, solo sonrio levemente mientras volteaba su mirada y varios soldados que tenían su mano roja marcada en los pechos de sus armaduras se acercaron.

Traían consigo el extraño obsequio de la mujer roja, esas lanzas con extraños compartimientos en sus puntas, como una bolsa que cargaba una carga extremadamente peligrosa.

"No se preocupe Ser Gilbert, su falta de fe será pronto despejada"

Fue entonces que las trompetas resonaron, era la clara señal que el enemigo no iba a esperar más tiempo.

Tywin espera una victoria rápida para evitar cualquier refuerzo que pudiera rodear a su ejército. Dejar a Stannis sin su asiento ancestral era también un golpe devastador para la moral de sus partidarios y aliados haciéndoles ver que era un rey sin castillo.

Fue entonces que se escucho el sonido ensordecedor, las catapultas Lannister dispararon sin remordimiento. Las grandes rocas en llamas chocaron contra la muralla exterior de Bastión de Tormentas, Gilbert ordeno a su guardia que se prepara para cualquier asalto.

El bombardeo constante duro desde el amanecer hasta el atardecer, aun asi la gran muralla seguía siendo inexpugnable, una sonrisa adornaba al comandante defensor, claramente el viejo León esperaba una victoria demasiado fácil, pero iba a caer, los cuervos debieron ya haber recorrido todas las tierras de las tormentas, el rey Stannis ya debería estar avisado de que necesitaban su ayuda.

Solo deberían esperar, tenia esa segura confianza que la ayuda llegaría pronto.


III


Daenerys alzo la mirada ante el grito de jubilo de cientos, tal vez miles de personas que gritaban con felicidad ante su presencia en ese balcón. Las personas gritaban en sus lenguas nativas desde donde fueron traídos como esclavos celebrando la victoria y que oficialmente ella había anunciado que la esclavitud en Qarth fue totalmente disuelta y prohibida.

Claramente un comentario que hizo enojar al consejo de la ciudad, pero era ella quien tenia el apoyo del pueblo, era ella quien acaba de conformar una milicia que superaba en numero a sus mercenarios pagados a pesar de que Aegon le recomendó mil veces que no los provocará puesto que según sus palabras una milicia de antiguos esclavos no podrá contra hombres entrenados.

Pero fue ella quien gano al pueblo, no el consejo y sus decisiones de apoyarla a los últimos momentos, Daenerys las rompedoras de cadena fue quien desafió al imperio Dorado de Yi Ti.

Solo esperaba no arrepentirse de ello, por que sus decisiones claramente en la mirada de tanto Aegon como de Jorah acaba de provocar una guerra.

Luego de darle un fuerte saludo al pueblo, decidio ingresar a las habitaciones que había tomado como suyas.

"¿Noticias de Xaro o del embajador?"

Pero solo recibió miradas negativas de parte de Jorah, claramente sus enemigos acaban de huir, pero la pregunta es cómo lo consiguieron.

"¡Alguien les ha ayudado!"

"Estoy de acuerdo contigo sobrino"

Una sensación de malestar se genero entre todos los presentes, Daenerys miro a sus allegados, muchas de estas personas les importaban poco la libertad de los esclavos o lo que les pasara a otros, pero eran guerreros y sirvientas que la acompañaban desde que Drogo murió.

Confiaba en esas personas.

Miro a sus guerreros dothraki, quienes la acompañaron en el desierto sin alimentos, monturas o sustento, sin posibilidades de vivir, ahora ellos serían su caballería real, una pequeña claro está.

Hasta que pudieran atraer a su causa a otros dothraki, aunque creía que eso era poco probable.

"Rakharo, Jhogo, Aggo"

Los tres jinetes dieron un paso adelante y Daenerys los miro con una absoluta mirada de orgullo por mantenerse leales a su persona hasta el final.

"Os nombrare como los capitanes de mi caballería, podrán escoger los mejores caballos de guerra que Qarth pueda ofrecerles"

Los tres dothraki se inclinaron con orgullo mientras esperaba que esto fuera el inicio de nuevas batallas y claramente victorias para los suyos.

Después de obsequiar y promover a otros miembros de su pequeño khalasar, fueron abandonando sus aposentos, solo quedando consigo Aegon, Jorah.

"No debiste hacer esa proclama sin notificarlo al consejo"

Claramente Aegon era la persona menos entusiasmada por su decisión, su sobrino parecía ser demasiado precavido intentando mantener al consejo cobarde de Qarth como sus aliados por el mayor tiempo posible.

"No luchamos, no tomamos los barcos y rompimos las cadenas para luego darles nuevas cadenas a estas personas"

La mirada de Daenerys le estaba dando fue suficiente para que Aegon al menos por ahora no intentara adentrarse más en el tema.

"¿Cuál es el asunto de mayor urgencia?"

Pregunto la madre de los dragones mientras miraba a sus hijos con preocupación ante el reciente crecimiento de estos, ya no cabrían en sus pequeñas jaulas de madera, ello no era algo bueno, tendría que buscarles algo más.

"Debemos construir un ejército, para ello debemos reactivar el comercio con las demás ciudades, pero no les va a gustar que hayamos liberado a todos los esclavos"

Claro, la negatividad de su sobrino no era algo nuevo, el problema no es que no la apoyara, sencillamente Aegon decía las cosas de una forma tan directa y con una sinceridad en sus ojos que claramente le hacían entender que le estaba hablando con las mejores intenciones, y no podía enojarse con él, debido a eso.

"El joven Aegon tiene razón, pero mi Khaleesi tardaremos demasiado tiempo en formar un ejército, debemos asegurar su dominio sobre la ciudad, tal vez podríamos comprar uno"

Ambos Targaryen alzaron la mirada directamente hacia ser Jorah, quien tenía una clara sensación que no les iba a gustar lo que les iba a decir a ambos, pero era la mejor alternativa que pudieran tener en esos momentos.

"¿Comprar un ejército?

Pregunto con interés Daenerys mientras Aegon se estaba dando una breve idea.

"Te refieres a mercenarios?

Jorah rápidamente negó ante ese comentario, su idea era algo más profunda.

"Hablo de algo mas permanente, los mercenarios lucharán por tu nombre por determinado tiempo, mientras que los inmaculados lo harán por toda su vida"

Aegon escucho bastante sobre ellos, Jon Connington se aseguro de que tuviera una enseñanza profunda en las artes militares y muchas veces puso a los inmaculados como el claro ejemplo de disciplina, lealtad ciega y ante todo por ser los mejores soldados que el dinero pudieran pagar, solo había un problema y era la razón por la cual Jorah estaba tan incomodo, es que estos grandes guerreros eran esclavos.

"Son esclavos"

Susurro levemente Aegon mientras miraba a su tía, esta pareció quedarse en silencio por un breve momento, mientras dirigía su mirada hacia los dragones que le acompañaban e intentaban luchar entre ellos por el pequeño trozo de carne que les había arrojado su madre.

"Ya veo"

Fue el único comentario como respuesta que obtuvieron, mientras ambos hombres se miraron con intriga ante el silencio que estaba generando la única mujer entre ellos.

"Tal vez, debería ir a conocer a los amos de estos inmaculados"

Jorah sonrio ante la aceptación de su sugerencia, con las riquezas de Qarth podrían comprar uno o dos regimientos, pero mientras el exiliado mostraba cierta felicidad, algo en la voz de Dany hizo que Aegon se preguntara que estaba planeando realmente, por que en este tiempo podría decir que conocía ciertas manías o formas de expresarse, y claramente en su mente podría decir sin miedo a equivocarse que Daenerys no se sentía para nada a gusto con aquella idea de contratar a un grupo de esclavos para que lucharan por ellos.

Bueno por ahora iba a guardar silencio, al inicio de esto dijo que era una locura tomar y capturar los barcos de Yi Ti, ahora dominaban la ciudad gracias a ello.


IV


El ejercito estaba reunido, esperando las ordenes para iniciar el ataque contra la ciudad de Lannisport las defensas habían sido preparadas en caso que Jaime Lannister decidiera emprender un ataque directo con sus fuerzas guarnecidas, acuarteladas en Casterly Rock.

Mientras eso pasaba, los nobles y comandantes del ejército unificado del Norte, la Islas de Hierro y las tierras de los ríos se habían reunido rodeando la pequeña llamarada de la fogata que rodeaba sus tiendas.

Victarion Greyjoy miraba de forma inquisidora a Robb Stark quien se encontraba incomodo por lo poco que este intentaba ocultar su molestia con el heredero Stark, mientras que tanto Ned estaba enfocado en sus propios pensamientos, queriendo regresar pronto a su hogar, pero sabía que esto tomaría mas tiempo del que hubiera deseado.

Estaban esperando que la ciudad se rindiera, en un intento en vano por darle oportunidad a los supuestos aliados a los cuales Joy Lannister escribió esperando que abrieran las puertas de la ciudad. Pero luego de días completos de bombardear las murallas varias de estas se habían debilitado de tal manera que podrían generar una abertura en ellas.

La ciudad claramente nunca fue pensada para un asedio a largo plazo o al menos la arrogancia Lannister nunca considero que una fuerza invasora de gran magnitud consiguiera tocar a las puertas de su hogar.

Jon miro el pequeño lobo de madera en sus manos, estaba pensando en pintarlo blanco como su fiel compañero, pero tal vez era mejor unas tonalidades parecidas a las de Nymeria, eso haría feliz a Arya pensó con una pequeña sonrisa en su rostro.

En lo alto de los salones de los reyes que partieron
Jenny bailaba con sus fantasmas
Los que había perdido y los que encontró
Y los que la amaron más que nadie

Todos los presentes alzaron levemente sus miradas, estaba entonces la chica Lannister cantante, mientras comenzó a dar breves giros alrededor de la fogata, para Jon no paso desapercibido la mirada ensoñadora que le estaba dando Robb, tampoco para Asha.

Entonces se escucho el sonido de un arpa, Hoster Tully volteo la mirada para ver a su hijo Edmure tocándola, se sintió realmente algo desconcertado en ese momento – De seguro planearon hacerlo – Se dijo a si mismo, pero, aunque la voz de la muchacha sonara realmente bien, sus pensamientos estaban en su hija Lysa y el ejercito que estaba reuniendo para atacar a su propia familia.

De aquellos que partieron hace mucho
Ella no podía recordar los nombres
Le dieron vuelta sobre las viejas y húmedas piedras
Le dieron vuelta a su pena y su dolor
Ella nunca quise irse, nunca quiso irse
Nunca quiso irse, nunca quiso irse

Esa canción, por alguna razón sentía que la había escuchado con anterioridad, mientras seguía mirando fijamente el fuego, por una razón escucho a un hombre cantarla, a un caballero de cabellos plateados.

Ned Stark levanto lentamente su mirada, recordando la ultima vez que alguien canto esa canción. Fue Lyanna, ella canto esa canción la ultima noche que compartieron juntos, esa noche cuando le dijo entre sueños que escucho a un triste príncipe cantarla.

Bailaban de día
Y en la noche en medio de la nieve que se arrastraba por el salón
De invierno a verano, luego invierno otra vez
Hasta que los muros sucumbían y caían

Roose Bolton miraba toda la escena sin mucho entusiasmo, todo su interés estaba enfocado en el joven rey, aquel muchacho que salvo la vida a su bastardo cuando eran niños, se preguntaba si realmente podrían ganar esta guerra.

Los señores de norte cerraron levemente sus ojos, escuchando la canción, recordando su tierra, esperando poder regresar para poder recoger las cosechas, todos los hombres en edad de luchas fueron traídos, tenían miedo que regresaran a sus hogares y no encontraran nada para sobrevivir el invierno.

Ella nunca quise irse, nunca quiso irse
Nunca quiso irse, nunca quiso irse
Ella nunca quise irse, nunca quiso irse
Nunca quiso irse, nunca quiso irse

Asha no la soportaba, se sentía humillada y una mujer como ella nunca iba a perdonar semejante ultraje, cuando regreso al campamento era como si medio campamento se estuviera burlando de su presencia, iba a pagar se aseguraría de ello.

Para Jon era como si estuviera en un sueño, como si el fuego estuviera mostrándole realmente a un hombre cantando esa canción, se quedó observando fijamente y nunca apartaría su vista hasta que sintió un leve toque en su hombro, volteo para mirar a su tío, su padre adoptivo quien le estaba observando con preocupación en su mirada, pero cuando regreso su mirada al fuego no pudo ver nada más en este.

En lo alto de los salones de los reyes que partieron
Jenny bailaba con sus fantasmas
Los que había perdido y los que encontró
Y los que la amaron más que nadie

Cuando Joy termino su canción, volteo la mirada hacia todos los presentes, para luego sentir un fuerte sentimiento gobernándola, quería llorar por que las puertas de la ciudad seguían cerradas.

Destruirían su hogar, dudaba mucho que los soldados reunidos, se fueran a contener ahora que iban a tener la oportunidad de saquear una de las ciudades mas ricas de todos los siete reinos.

No se suponía que esto fuera a terminar de esa manera, cuando traiciono a los suyos pensó realmente que seria mas fácil.

Su alma se partía en dos, y se marcho cuando las trompetas sonaron, los tambores resonaron entonces y la señal estaba dada.

Las catapultas y los onagros cargaron sus municiones, los disparos resonaron cuando las rocas chocaron contra la gruesa muralla partes de esa comenzaron a caer.

Los casi setenta mil soldados comenzaron entonces a gritar con fuerza, Jon cabalgo en silencio en su corcel seguido de los demás Lores adelante del ejercito mientras las grandes torres de asedio comenzaron a ser movidas por los soldados Lannister capturados.

Un silencio sepulcral se hizo entre los lideres del ataque, los soldados chocaban sus lanzas, espadas, hachas y hasta mazos contra sus escudos, todos gritaban con fuerza y jubilo esperando el momento de ingresar a la ciudad.

Las catapultas y los onagros no detuvieron su intermitente ataque, siguieron y continuaron, las torres avanzaron lo más rápido que podían, pero eran tan pesadas que se tuvo que enviar algunos soldados adicionales para que ayudaran a los prisioneros avanzar.

Fue entonces que una parte de las murallas cayo, ocasionando una pequeña brecha, el grito de los soldados se escuchó con más fuerza.

Jon alzo la mirada, sabiendo que con un solo movimiento de su mano setenta mil soldados de tres reinos distintos atacarían sin titubear la ciudad, pero seguía pensando en las consecuencias. No pudo voltear a mirar Casterly Rock, no pudo evitar pensar que realmente Jaime Lannister saldría en cualquier momento a la cabeza de su ejercito a defender la ciudad.

Pero nada paso. Mientras pasaban los minutos la brecha se hizo mas grande, y la mirada constante de sus comandantes, de su hermano, de todos se enfocó en este esperaban una orden.

Fue entonces que Jon noto que aun tenia el pequeño lobo de madera en sus manos, cerro con fuerza sus ojos y lo guardo entre sus ropas. Alzo su mano para dar inicio al ataque, solo esperaba que los comandantes siguieran las ordenes de respetar a los civiles.

Pero tal vez eso no suceda.

Su mano estuvo alzada y todos gritaron esperando el momento, las torres comenzaron acercarse a las murallas y hasta el momento no hubo respuesta militar alguna de la ciudad.

Cuando iba a bajar su mano, las puertas se abrieron y un jinete solitario salió, con una bandera en blanco.

Sin saberlo Jon soltó un suspiro que estaba conteniendo.


V


Tyrion vio como la noche volvía a descender, mientras miraba con escepticismo la fortaleza de Bastión de Tormentas, el asedio fue tal como se planeó, mientras que Stannis estaba enfrentando y según sus informes aniquilando al ejercito Tyrell, los Lannister iban a ultrajarlo por la retaguardia tomando su castillo y a su familia.

Aunque la forma como se pensaba hacer era algo que Tyrion tenia sus serias dudas, aunque el asedio iba durado todo el día, solo hasta estas horas de la noche se consideró por parte de todos usar aquella peligrosa arma.

"Sigo considerando que es una mala idea"

Fueron sus palabras mientras miraba fijamente a su padre que desde su puesto de mando intentaba en medio de la oscuridad observar que sus mensajeros llevaran el paquete.

Los soldados se arrastraban por todo el campo abierto entre el ejercito atacante hasta las murallas de la fortaleza, arrastraban consigo varios barriles fuertemente señados, ninguno de ellos sabia realmente lo que transportaban, pero se les había prohibido llevar cualquier llamarada.

Mientras avanzaban cargando la peligrosa carga, uno de los soldados puro jurar escuchar un liquido pesado adentro de los contenedores, volteo su mirada hacia sus compañeros que seguían arrastrándose por todo el lugar.

El avance fue lento y esperaban que no levantaran sospecha, sabían perfectamente que para esta misión el ataque de las catapultas se había detenido, eso levantaría muchas sospechas entre los defensores.

Fue durante casi dos horas que les tardo llegar hasta las murallas, siguiendo las instrucciones de tener la mayor precaución posible y evitar que su contenido se derramara o sufrieran algún tipo daño.

Uno de los soldados a quien solo a este se le había dado la indicación, tomo un pedazo de madera que estaba cerca y envolvió rápidamente con un trapo, luego se alejo de los barriles para encender una antorcha.

Fueron las ordenes dadas por el mismo Tywin Lannister.

"¡Lo consiguieron!"

Dijo Kevan mientras miraba la tranquilidad de su hermano y Lord, este solo soltó una pequeña burla entre sus labios, mientras alzaba su mano e indicaba que se reiniciara el ataque.

Las catapultas cargaron rápidamente las rocas bañadas en brea e incendiaron las llamas en esta.

"No deberíamos darles tiempo de que regresen, solo llevaron una pequeña parte de todo el cargamento"

Una mirada sarcástica apareció en Tywin ante las palabras de ingenuidad del pequeño monstruo, entonces dio la orden.

Las llamaras nuevamente iluminaron el cielo y los soldados miraron asustados como su propio ejército le estaba disparando luego de cumplir con su misión.

Fue entonces que todos observaron como una gran llamarada verde surgía destruyendo totalmente la muralla exterior de Bastión de tormentas.

La noche se ilumino, los soldados miraron asustados y sorprendidos lo que acaba de suceder, grandes rocas de la muralla cayeron a cientos de metros de distancia, incluso algunos tuvieron que escapar para evitar morir por estas.

Pero aun así el grueso del ejercito Lannister grito con fuerza.

Tyrion miraba con asombro sin poder creer lo que acaba de pasar, solo fueron unos pequeños barriles los que usaron, ni siquiera se gasto una cuarta parte de lo que traía en su carga, y todo el muro exterior acaba de caer.

Pero esa llamarada verde no desaparecía seguía ardiendo con fuerza, entonces este es el poder de Fuego Valyrio, el arma definitiva de los Targaryen.

"Que el ejercito se prepare para el ataque"

Esas palabras lo sorprendieron.

"Padre muchos soldados morirán por culpa del fuego"

Pero Tywin le ignoro, era cierto que estaban trabajando contra el tiempo, pero era una locura atacarles con la mitad de la muralla aun en llamas o lo que quedaba en esta.

Kevan no presto atención y dio la orden de avanzar, los soldados obedecieron y marcharon directamente a tomar el castillo.

Pero fue entonces que una extraña luz se genero desde las murallas interiores y las torres del castillo.

Fue algo que nunca hubieran visto hasta que estas extrañas flechas o lanzas que parecían salir disparadas chocaban directamente contra el ejercito y los soldados comenzaron a volar por los aires.

"¡Lord Tywin!"

Fue un grito que provino de una capa dorada que había venido como refuerzo, trayendo consigo un mensaje.

Pero todos le ignoraban, solo observaron con asombro como estaban destruyendo sus líneas, sus soldados estaban siendo destruidos y arrasados por un arma que nunca habían visto.

"Carguen el fuego valyrio en las catapultas, vamos a destruir hasta los cimientos Bastión de la Tormenta"

Era una locura pensó Tywin, eso mataría tanto a la esposa y a la hija de Stannis, la principal fuente para obligar al hombre a rendirse.

Aun ignorando al guardia, Tyrion se acerco a este y tomo el pergamino al notar que su padre no tenía interés en leerlo. Las ordenes se estaban cumpliendo, los barriles eran sacados de la carreta y removida la arena que les protegía.

Se seguían escuchando estas extrañas explosiones y aunque muchos soldados ya habían llegado a la muralla, se podría observar como una lluvia de flechas en llamas eran disparadas contra estos.

Eso genero una pregunta en Tyrion – No había soldados en la primera muralla – Por que las defensas del castillo parecían no interesadas en defender su primera línea desde el inicio ¿Acaso sabían lo que planeábamos?

Fue entonces que recordó el mensaje, lo abrió lentamente y no podía creer lo que estaba leyendo en esos momentos.

"Desembarco del Rey, está bajo asedio y un bloqueo marítimo"

Su padre regreso la mirada en esos momentos, todo su orgullo herido, toda su ira, se había contenido hasta ahora con el objetivo de defender la capital y el trono de su nieto. Ahora este estaba a punto de caer.


VI


Mientras veía el amanecer el tercer día, Stannis preparaba todas sus fuerzas para marchar lo más rápido contra el ejercito Lannister que ahora estaba atacando su hogar, aun no tenia noticias de Ser Davos, esperaba que aquel hombre no le fallara, de una manera u otra iba a derrotar a Tywin ya fuera por estrategia o en batalla.

Tenia parte importante de su ejercito disperso, o debido a la emboscada y la confusión después de esta, muchos comandantes se dedicaron a darle caza a los Tyrell, pero ahora necesitaba que todos estuvieran reunidos.

Si todo saldría de acuerdo al plan estaría al anochecer atacando a Tywin y sus fuerzas por la retaguardia, el terreno alrededor de bastión, era difícil de defender y mas en un ataque sorpresa.

Conocía su hogar mejor que cualquier viejo león.

Y mientras terminaba sus breves oraciones en silencio, noto que se acercaba rápidamente un jinete a su posición, varios de sus comandantes voltearon la mirada, este hombre parecía exhausto y Stannis lo identifico como parte de la fuerza expedicionaria que estaba persiguiendo al enemigo en el sur.

"¿Qué ocurre?"

El jinete intento mantener la calma, hasta que señalo el suroeste por donde había cabalgado toda la noche para dar aviso.

"El ejercito Tyrell se dirige hacia acá su Majestad"

Era imposible todos pensaron, se suponía que estos estaban en retirada huyendo hacia su tierra que estaba siendo quemada por los Martell.

Pero el jinete no estaba equivocado, Garlan Tyrell consiguió reunir a la mitad del ejercito inicial con el cual había marchado con su padre desde Altojardín, ahora se preparaba para enfrentar a Stannis en campo abierto de una vez por todas, se decidiría el ganador de esta contienda.


VII


"Abran las puertas"

Se escucho el grito, mientras se veía a un jinete solitario pasar por el túnel de hielo, Sam corrió rápidamente a tomar las riendas del caballo, para ver el rostro cansado y agotado de Benjen Stark.

Todos corrían a ver al viejo explorador, un hombre a quien muchos consideraban que estaba muerto desde hacía varios meses.

El lord comandante no dudo en ir en la ayuda de su viejo amigo y ayudarle a desmontar de este, Benjen le sujeto con fuerza, estaba cansado, agotado de huir, pero por fin estaba en casa o eso quería creer.

"Ya vienen"

Dijo con la voz entrecortada.

"¿Quiénes'"

"Los salvajes, mas de cien mil guerreros, debemos preparar la defensa de los reinos"

Fueron sus únicas palabras antes de desmayarse, y el comandante de la guardia de la noche vio que su viejo amigo estaba gravemente herido.


VIII


Fue entonces cuando Sansa vio a su hermana ingresar al gran salón, era la primera vez en toda su vida que vio a su hermanita no como la niña asustada de ser madre y ser reina, si no como una autentica gobernante.

Nadie podría decir palabra alguna, o comentario sobre el dragón que estaba alrededor de su cuello, que cargaba a su bebe y tenia esas pesadas pieles de oso sobre su pequeño cuerpo. La corona sobre su cabeza, y esa mira llena de determinación, a su lado estaba su lobo Huargo y Sansa sintió levemente un temor ante aquella presencia.

Los representantes de la Compañía de la Rosa sintieron un leve interés, eso en verdad era un dragón, era imposible todos dijeron, pero la criatura se movió con interés sin alejarse de Arya – Aunque mas concretamente del bebe de esta – Quien con sus dorados ojos les observaba a todos.

Osha la salvaje a quien le debía su servicio a Arya caminaba detrás de ella con una lanza que golpeo suavemente el suelo llamando la atención de todos.

"Su majestad la reina consorte de los siete reinos Arya de las casas Targaryen y Stark"

Todos se arrodillaron en ese momento mientras Arya se sentaba en el trono de invierno y no en la silla principal del gran salón. Por dentro Arya solo quería acercar lo mas que pudiera a su bebe a su pecho, estaba tan asustada de lo que estaba haciendo, pero estaba decidida a ganar estos antiguos norteños, estos mercenarios para que Jon pudiera regresar pronto a su hogar, a su lado y el de su hijo.

Notas del autor

Muchas gracias por su apoyo y por todos los comentarios que me han dejado, pido disculpas por que en esta ocasion no podre responderlos, estoy algo corto de tiempo, y.y les prometo que en el siguiente capitulo les ayudare a resolver todas sus dudas. Nuevamente disculpas amig s