Lo prometido es deuda! Aqui esta la conti luego de unas horas xD

disclaimer: los personajes de naruto no me pertenecen!

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-Te amo, Sasuke Uchiha…

Parecía que ninguno de los dos iba a dejar a dejar al otro completar sus oraciones, Sasuke tomó el rostro de la pelirosa y la beso con furia, exigente, devoró sus labios como a una obsesiva droga. Sakura trató de seguirle el ritmo, él no era el único que sentía esa adrenalina recorrer su venas, ese sentimiento reprimido por años liberado en un abrir y cerrar de ojos, en un simple instante, esa necesidad de tenerlo cerca unida a la incontable felicidad que la invadía al poder estar con él en ese mismo momento.

Sasuke separó sus labios de los de ellas y la observó unos segundos, sus labios rojos e hinchados entre abiertos, su respiración agitada, sus ojos cerrados y mejillas rojas. Se acercó y besó los rastros de sus lágrimas y luego continuó mordisqueando su cuello. Sakura se permitió suspirar.

-¿En serio? –susurró ella. Sasuke no detuvo su tarea, quedó en silencio dándole el chance de terminar- En serio Sasuke Uchiha, desde cuando eres tan…¿gentil con tus presas? -a duras penas finalizó entre suspiros, escuchó la leve risa de Sasuke.

-Estoy tratando de ser un caballero contigo, Sakura. Después de todo eres especial –Sakura lo obligó a alzar la cabeza y buscó sus labios desesperada.

-¿Y quién en su sano juicio pidió un caballero, Sasuke? –preguntó sonriendo pícaramente. Sasuke bufó.

-Arruinas mi autocontrol, Sakura.

Repentinamente alzó a Sakura y esta rodeó su cintura con sus piernas, devoró sus labios una vez más, ya no tendría paciencia o control para escuchar más palabras salir de esa dulce boca. A duras penas logró caminar, tropezándose una que otra vez con algún mueble al tratar de dirigirse a la habitación. Cuando dio en el lugar correcto dejó caer a Sakura de espaldas, se quitó los zapatos mientras se desabotonaba la camisa. Sakura mantenía su mirada fija en él, deseosa y excitada por solo besos, leves caricias y ahora el hermoso torso de Uchiha Sasuke.

-Puedes elegir –comentó Sasuke gateando hasta quedar sobre ella- desaparecer ese vestido o romperlo –Sakura observó su vestido floreado y luego sonrió pícaramente al moreno, pasó los brazos por su cuello y lo acercó para besar su mentón.

-No me gustaba de todos modos.

Sasuke no necesitó más autorizaciones, no esperó más, ubicó cada rodilla a los laterales de la pelirosa y posicionó sus manos sobre el escote del vestido, con fuerza lo rasgó abriéndolo en dos. Los pechos de Sakura quedaron casi al descubierto, la desgraciada ropa interior interfería en su tarea de devorarla entera, pretendía marcar ese cuerpo de porcelana, pretendía dejar su huella, demostrarle que de ahora en adelante ella sería suya y de nadie más. Sonrió ladinamente… Suya, Sakura Haruno ya no podría deshacerse de él.

Buscó sus labios y profundizó aquel beso, introduciendo su lengua y probando cada lado de su cavidad, jugó con su lengua y disfrutó cada gemido interrumpido por otro beso. Sintió que se excitaba de tan solo tenerla bajo él y las manos escurridizas de esa mujer que acariciaban y masajeaban cada parte de su torso. Gruñó cuando sintió la rodilla de ella alzarse y presionar su entrepierna, despertando a su pequeño amigo dentro del bóxer, luego procedió a morder su labio ¡Dios, esa mujer lo sacaba de sus cabales! Como venganza mordisqueó su cuello mientras con una de sus manos buscaba deshacerse del sostén que escondía sus pechos, al lograrlo por supuesto lo lanzó lejos con molestia por atravesarse en su camino, lo mismo hizo con la parte inferior. Sintió que Sakura se tensaba, contraía las piernas y disimuladamente trató de cubrir sus senos con las manos. En el rostro de Sasuke una mueca burlona se formó al observar cómo la vergüenza se apoderaba de Sakura de un momento a otro. ¿Dónde había quedado esa gata salvaje?

-¿Quisieras mostrarme qué ocultas bajo ese brazo, Sa-ku-ra? –su adorable rostro no podía estar más rojo de lo que ya estaba, negó con la cabeza- entonces déjame dar el primer paso –sonrió ladinamente.

Tomó los brazos de Sakura y los mantuvo aprisionados con una mano sobre su cabeza. Escuchó a la pelirosa reclamar pero hizo caso omiso. Se incorporó un poco para observar todo ese atractivo cuerpo acostado bajo de él, todo suyo de ahora en adelante por supuesto, nada más excitante que eso… O quizás esa condenada rodilla con la que Sakura torturaba su miembro ya erecto. Observó una vez más su angelical rostro, el cual aún sonrojado volvía a mostrar una sonrisa orgullosa y desafiante.

-¿Quieres jugar con fuego, Sakura? –susurró mordiendo el lóbulo de su oreja, la ojijade no borró esa sonrisa desafiante de su rostro, así que Sasuke mantuvo su vista fija en esos brillantes y atrayentes ojos mientras se inclinaba hacia uno de sus pechos. La escuchó soltar un dulce gemido cuando besó su rosado pezón y se preguntó cuántos más soltaría si comenzara a succionar cada uno lentamente así que decidió probar, más y más la escuchaba suspirar y revolverse bajo él. Cuando abandonó un pecho y fue por el otro decidió ser un poco gentil con ella, así que soltó sus brazos aprisionados y ya, él, con sus dos manos libres les dio una tarea distinta a cada una. Una mano se posicionó sobre el pecho que Sakura mantenía libre y comenzó a masajearlo lentamente, mientras la otra acarició su abdomen bajando hasta masajear un poco sus muslos y luego llegar a posicionarse en la entrada de la pelirosa, comenzando a estimular esa parte baja.

Sakura movió sus brazos para aferrarse a la espalda y con la otra mano aferrarse al cabello azabache, soltando un gemido o suspiro de vez en cuanto, no podía pensar en cómo corresponderle, estaba nublada por la excitación. Clavó las uñas en la fuerte espalda del moreno cuando sintió uno de sus dedos penetrarla. Estuvo a punto de reclamar la atención de Sasuke, no resistiría estar sin besarlo un segundo más pero sus dedos moviéndose dentro de ella no podían dejarla hablar. Sakura haló de esas oscuras hebras oscuras y alzó la cabeza de Sasuke para plantarle un profundo beso en los labios, interrumpido de inmediato por un gemido al sentir un segundo dedo entrar en ella. ¡rayos, se estaba olvidando de lo que le quería avisar a Sasuke! Pero es que tanto placer le impedía articular palabra alguna. Ah, placer, eso era, quería complacer al moreno de alguna manera. Llevó sus manos a través del pecho del moreno, masajeando sus músculos a medida que iba descendiendo hasta su entrepierna. Observó la expresión del azabache cuando sin previo aviso masajeó lenta y tortuosamente su miembro erecto.

Sasuke la observó con fuego en la mirada, ella le devolvió la vista llena de pasión y autosatisfacción al escuchar un suspiro salir de los labios de ese adonis. Sasuke se inclinó para besarla una vez más con ferocidad y pasión, una vez más buscó su lengua y jugó con ella unos momentos mientras seguía su tarea de preparar a Sakura para poder penetrarla él mismo y sentirla aún más cerca de lo que ya estaba. Cuando pensó que ya era suficiente retiró sus dedos, pudo observar la mueca quejosa de la ojijade y sonrió ante su impaciencia. Separó sus piernas, posicionándose entre ellas, ella apartó la mano de la entrepierna del moreno y rodeó su cuello. Sasuke simuló penetrarla, frotando su miembro una y otra vez en la entrada de la pelirosa. A pesar de que Sakura se sentía muy bien, frunció el ceño al ver que el moreno estaba disfrutando viendo su exasperación y poca paciencia, así que ya no pudiendo aguantar más rodeó la cintura de Sasuke con las piernas y las contrajo logrando que él se introdujera en ella un poco. Él la miró directamente a los ojos, esa mirada profunda le erizó la piel, parecía poder mirar a través de ella y leerle la mente. Ella lo miró suplicante y Sasuke con una envestida introdujo todo su ser en Sakura, la cual exclamó un gemido ante la satisfacción que sintió en ese momento. Se aferró con más fuerza a su espalda cuando Sasuke comenzó a marcar un ritmo, moviéndose en vaivén. Sus miradas no se apartaron del otro y los movimientos se hacían cada vez más rápidos, disfrutando cada envestida ella sentía perfectamente a Sasuke llenar todo su ser, su cercanía la excitaba de sobremanera, al igual que sus gemidos enloquecían al moreno.

Sasuke buscó sus labios fogosamente cuando sintió que las paredes se contraían alrededor de su miembro, el final se acercaba para ambos. Aumentó los movimientos mientras callaba los dulces gemidos de la pelirosa con largos y profundos besos, entre ellos cada uno susurraba el nombre del otro, una y otra vez, como creyendo que todo acabaría en un sueño, que lo que estaban viviendo era sólo producto de su imaginación. Y eso sería el colmo, despertar de ese lujurioso y excitante sueño. Pero no, no era un sueño, podía sentir las gotas de sudor recorrer su frente, podía sentir el aroma varonil de Sasuke al igual que ambos podían sentir la piel ardiente del otro. Una vez más llegaron a gemir el nombre del otro al llegar al clímax. Sasuke sintió la satisfacción de correrse dentro de ella y se dejó caer agotado sobre su querida pelirosa. Ella lo abrazó con fuerza, por no decir que se aferró a él aprisionándolo, sin intenciones de dejarlo ir, no más, nunca más.

Sasuke se apoyó sobre sus codos y la observó, aún respiraba agitadamente, sus ojos estaban cerrados, como tratando de asimilar todo lo que pasó.

-Sakura –la llamó en su susurro cerca de sus labios, Sakura no abrió los ojos, emitió un sonido que daba a entender que lo escuchaba, las palabras no podían salir de su boca- te amo –dijo quedo, parecía decirle un secreto, acto seguido le dio un corto beso y volvió a llamar su nombre a lo que ella emitió el mismo sonido anterior- te adoro –imitó el corto beso y volvió a llamar su nombre a lo que Sakura emitió una pequeña risa ante lo infantil que era Sasuke, abrió los ojos y lo observó llena de amor y calidez.

-¿Dime Sasuke?

-Te amo.

-No escuché, ¿podrías repetirlo? –pidió con falsa inocencia, jugando con varios mechones azabaches.

-Te amo, Haruno. ¿Qué tengo que hacer para que me creas? –preguntó dramático.

-Ser mi esclavo sexual de por vida –susurró seductoramente.

-Creo que puedo lidiar con eso –respondió de inmediato, sintiendo ánimos de seguir una segunda ronda en esa madrugada. Pero no había apuro, sabía que iba a tenerla todo el tiempo junto a él.

Sasuke Uchiha era capaz de irradiar felicidad en esos momentos.

-SxS-

-Papá –llamó su atención alegre la rubia- ¿Cómo ha estado mi querido anciano? –el rubio mayor rio a pesar de que trató de poner una cara de indignación.

-Gracias por recordarme que soy un vejestorio –Ino tomó asiento al lado de su padre y se aferró a su brazo.

-Olvidas guapo… Un guapo vejestorio –ese comentario hizo reír un rato as su padre. A veces Ino trataba de hacerle olvidar la presión del trabajo y esos aburridos tratados que hacía para la empresa que dirigía. Por unas horas estuvo hablando de su vida como supuesta soltera agraciada y su potencial para armar y alzar una nueva y exitosa empresa en la ciudad de New York. Se hizo tarde, la noche poco a poco caía e Ino sintió la necesidad de irse, quería ver a Sai, no había estado con él desde la tarde del día anterior. Cuando se puso de pie con intensión de despedirse e irse su padre la detuvo.

-Un momento Ino. No puedes irte, tengo una reunión importante con un hombre muy influyente, quisiera que te quedaras para el acuerdo –Ino lo miró extrañada y dubitativa. Un mal presentimiento cruzó por su mente pero no podía negarse, tomó asiento y decidió esperar unos minutos.

-SxS-

¿La alarma no había sonado? Qué extraño, pensaba en esos momentos Sakura acurrucándose un poco contra el calor del pecho desnudo de Sasuke, suspiró al tocarlo disimuladamente, no había desaparecido, eso era bueno significaba que no estaba loca soñando con un hombre artificial todas las noches. Cerró los ojos queriendo dormir un poco más pero su celular sonó estrepitosamente y ell se levantó sobresaltada a cogerlo, casi cayó de la para cumplir con ese deber ya que se enredó con la cobija y perdió el equilibrio. Descolgó el teléfono y esperó algún sonido desde el otro lado.

-¡Mami! –allí recapacitó, ¡Su hijo!¡Se había olvidado de su hijo!- ¡La abuela y yo hicimos un pastel esta mañana, ¿Cuándo vendrás a probarlo? ¿Aún tienes trabajo hoy? ¡El tio Itachi me está enseñando a jugar video juegos! -Sakura tartamudeo varias veces encontrando que responderle a su hijo, cuando encontró una excusa creíble colgó el teléfono y corrió a vestirse. El reloj debía estar mal.

-¡Cinco de la tarde! ¡Qué clase de madre soy. Soy de lo peor. ¿Qué madre se olvida de su hijo y duerme hasta tan tarde?! –ya a medio vestir trató de encontrar unos pantalones pero Sasuke detuvo su tarea rodeándola con sus brazos por la espalda.

-Primero: no eres mala madre –besó la corona de su cabeza y luego descendió hasta su cuello- segundo: estabas muy agotada para levantarte temprano –sonrió ladinamente pero Sakura no podía verlo, aunque sí podía imaginarse esa picardía de él clavada en el rostro- ya sabes… muchas rondas en la madrugada pueden debilitarte –Sakura se sonrojó de sobremanera y miró al suelo tratando de ocultar su rojo rostro.

-D-de todos modos tengo que salir –giró un poco la cabeza para observarlo- ¿pudieras, por favor, ponerte… ya sabes…algo de ropa?

-Quizás no quiera porque –se paró frente a ella abriendo los brazos de par en par como pidiendo un abrazo- ya sabes… soy todo tuyo a partir de ahora –sonrió viendo cómo Sakura se ponía nerviosa no sabiendo a qué dirección mirar con tal de no ver su cuerpo desnudo.

-Deja los juegos, Sasuke, ve a cambiarte, debo salir –trató de comportarse con madures y seguir con su tarea de encontrar los desgraciados pantalones y así poder ir por su hijo.

-Tú te lo pierdes –comentó desinteresadamente pasando frente a ella, aún desnudo, a propósito.

-¡Sasuke! –se escandalizó, este soltó una carcajada que calló repentinamente al escuchar su celular sonar y ver de quién se trataba. Descolgó y atendió formalmente.

-Buenas tardes, padre. ¿Qué necesitas? –cordial y cortante dos factores de cómo tratar con personas como Fugaku Uchiha, muy ocupado para estar pendiente de sus hijos pero siempre al tanto de ellos, una extraña relación, para que él lo llamara eso era muy extraño, quizás era por alguna reunión o simplemente alguna otra cosa referente al trabajo.

-¿Llevó toda esta mañana llamándote, dónde te habías metido? –ni un saludo…ouch, qué gran padre.

-Ya contesté, ¿Qué sucede?

-En una hora es la reunión con nuestra próxima empresa aliada, debes asistir, daremos una importante noticia. Lo contaré una vez que estemos de frente. Apresúrate –acto seguido colgó.

-Sin esperar respuestas, típico de él –bufó Sasuke. Al girar observó a Sakura ya cambiada mirarlo fijamente curiosa- mi padre, respondió sin más.

-Oh –fue lo único que articuló Sakura, Fugaku Uchiha, aún se acordaba de ese intimidante hombre, era impactante saber que Itachi podía llevarle la contraria a ese poderoso ser, pero Sasuke, eso es otro cuento ya que toda la responsabilidad cayó sobre él de un solo golpe, Sasuke raras veces se había exasperado con ella por culpa de su padre, pero cuando lo hacía siempre se quejaba de su terquedad, era todo un problema tratar de enfrentarlo- ah, Sasuke, debo hablarte sobre San… –dijo quedamente pero Sasuke se acercó a ella, rodeando su cintura con sus manos y la interrumpió.

-Sakura, debo partir a una reunión en estos momentos, lo siento –besó su frente y luego sus labios- hablemos esta noche, Siento no poder ir contigo y Sanosuke en estos momentos, mi padre necesita que vaya –"Claro, cómo negarse a Fugaku Uchiha" pensó Sakura- nos vemos luego, te amo –besó una vez sus labios, Sakura correspondió el besó y sus palabras para luego verlo partir con una sonrisa. Cuando la puerta se cerró tras de él comenzó a saltar y a dar vueltas como pequeña niña llena de felicidad. Se dejó caer una vez más en la cama y suspiró… Bueno, trató de avisarle a Sasuke sobre su hijo pero surgió ese importante evento.

-Lo intentaré una vez más cuando nos veamos, esta vez sí tendré suerte –se dijo con una sonrisa antes de retirarse rumbo a la mansión Uchiha.

-SxS-

Cuando Sasuke se encontró con su padre ambos se encontraban a unas cuadras del restaurante que sería el punto de reunión. Luego de unas charlas de contaduría, administración y viajes de negocios Fugaku procedió a contar la situación actual.

-Para nuestra extensión necesitamos a la línea de hoteles Yamanaka –Sasuke se le hizo familiar ese nombre, asintió y dejó a su padre proseguir mientras se encaminaban al restaurante- para garantizar nuestra alianza decidimos poner varias pautas pero sólo aceptaron a darnos un cuarto de la extensión que ellos han abarcado. Así que llegamos a un trato.

-¿Un trato? –preguntó Ino a lo que su padre asintió.

-No es sólo por la empresa sino por tu bien también –¿Su padre hablando y actuando por su bien? Eso era extremadamente extraño para Sasuke. Ingresaron al restaurante y subieron al segundo piso para llegar a la reunión.

-¿Y cuál fue su conclusión? –preguntó Sasuke.

-Debe ser interesante –susurró Ino desconfiada.

-Un matrimonio.

-¡¿Qué?! –exclamaron ambos, al escuchar al contrario gritar sus miradas se encontraron rápidamente.

-Ah, Fugaku, Ino te presento a Fugaku Uchiha y a su hijo, y futuro esposo, Sasuke Uchiha –Ino palideció.

-Sasuke, el señor Yamanaka y su hija, futura prometida, Ino yamanaka –Sasuke sintió una estaca en el pecho.

Sai.

Sakura.

Va a matarme…