Wujuuu! Que tal my ladies? Espero que se encuentren muy bien jejeje.
Yo ando contentirijilla por poder avanzar con el fic :P
Les envío un enorme saludo a las chicas que siempre me comentan, las amo tanto *-*:
Lololololo.91:Muchos abrazos a ti! Me encantan tus enormes comentarios, me haces babear, creo que te amo *-* Y bueno, reconozco que estas un poco ansiosa respecto a Law (?) Pero tranquila, todo a su paso. Sabes bien que el morenito es demasiado orgulloso y terco para admitir las cosas, y aun no se le quita.
Malena99:Gracias chica jejeje! Muchos abrazos también, tus comentarios también son muyyy largos *Babea nuevamente* . Eres otra que está muy ansiosa Jajajaj. Pero lo mismo, todo a su debido paso, todo con calma xD Aun falta muuucha tramilla :P Te adoro chica, gracias por seguirme!
Agata T. Kewlie:Gracias a ti también! Haz comentado muchiiisimos capítulos. Gracias por seguirme y por opinar sobre mi fic! Muchos abrazos también para ti, se te quiere mucho xD
Zeydis: Es emocionante pensar que te enamoré con mi historia. Gracias también por comentarla y estar al pendiente! Se te quiere a ti también, abrazos!
Y un saludo muy especial al resto de mis lectores. Los quiero mucho! Y sin más que decir, a leer se dijo!
Cuando por fin estuvo a punto de decir algo, su teléfono sonó. Lo saco con cautela ante la mirada expectativa de sus compañeros, un número desconocido. Entonces dudo pero contesto… ¿Quién podría ser?
Y de nuevo, como haría escasos minutos, se encontraba corriendo y atravesando las calles con rapidez.
Después de la llamada que recibió, no tuvo más opción que confiarse de sus pies y esforzarlos al máximo para alcanzar a llegar. Pensó en tomar un taxi o un autobús, pero a estas horas siempre hay un trancón de mierda, sumándole que no traía un solo peso encima. Así que descarto estas opciones de inmediato.
Corrió miles de cuadras antes de llegar, se estrelló con toda la gente posible, se pasó casi 20 semáforos en rojo y estuvo a punto de ser atropellada en incontables momentos. Escucho decir de la gente cosas como: "¿Esta loca esa chica…?" "¿Sus padres no le enseñaron lo que significaba tener "prudencia" en la vía…?" ¿Acaso piensa suicidarse…?" "¿Ira tarde para una cita…?" "Estos jóvenes de hoy en día…" "Esa chica mola…" En fin, comentarios fuera de base.
Pero en realidad no le importo, ahora sus pensamientos, que ya se encontraban un poco más ordenados, se vieron alterados por un fuerte huracán, una simple llamada.
HANAKO FLASHBACK:
En una milésima de segundos, antes que posara el celular sobre su oreja. Ussop había llegado corriendo a su piso y ahora se encontraba cotilleando con los demás. Se le hizo extraño no ver a Chopper con él, pero bueno, eso era lo de menos.
Hanako suspiro, otro loco más se sumaba al teatro. Entonces tomo aire y atendió.
-¿Quién habla?—Fue lo primero que se le ocurrió preguntar, aunque descartando sus malos presentimientos, tenía la esperanza de escuchar la voz de Vivi, al otro lado de la línea.
-Vivi…— Y así fue, sus plegarias mentales fueron escuchadas. No obstante, el tono poco relajador y notablemente débil de la chica, no lograron tranquilizar mucho a Hanako.
-¿¡Dónde demonios estas…!?¿¡Que carajos paso…!?—Tan exaltada como estaba, fue lo primero que opto inquirirle. Los chicos la miraban con inquietud. A saber que estaba hablando y con quien.
-¿Viste la nota…?— Le cuestiono, aun con tono débil, casi en medio de un susurro.
Hanako gruño, seguramente se refería al pequeño pedazo de papel, que había encontrado sobre su escritorio—Si—Respondió con aspereza—¿Se puede saber que significa todo esto?
-Ven…necesito que vengas…él me libero…no le puedo pedir ayuda a nadie más…
-¿D-de que hablas? ¿¡El loco del abrigo te soltó!?—Sorprendida, levanto la mirada y la dirigió hacia los ojos impacientados de sus amigos.
-Así es…pero estoy perdiendo mucha sangre, ya no puedo moverme…a duras penas pude llamarte desde un teléfono público…
-¿¡Donde estas!?
-Yo…yo no lo sé, esto parece ser…—De repente dejo de hablar, dejando a Hanako más angustiada de lo que ya estaba.
-¡Habla, joder! ¡Ni se te ocurra desmayarte! —Fue lo primero que se le ocurrió gritar, en espera de que Vivi reaccionara.
-Esto es…el barrio Tokan…creo…— Continuó.
Antes que Hanako pudiera decir algo más, el impulsivo de Luffy, rapo el móvil de sus manos y gritó:
-¡VIVIIIIIIIIIIIII!
La chica al otro lado apretó su teléfono con fuerza, sus lágrimas mezcladas con sangre comenzaron a rodar—Luffy…Te extrañe…No te preocupes, yo…
-¿¡Donde estas!?¿¡Donde te has metido!?—Pregunto con exasperación el pequeño monito, a la vez que sus ojos se salían de sus orbitas y sentía como su sangre hervía.
-¡JODER, PRESTA! —Hanako le rapo el teléfono con brusquedad y le propino una patada que lo dejo en el piso, seguramente le saldría un chipote después—¡Voy para alla!—Dijo a la peliazul.
-¡Espera! ¡Solo ven tú, no puedes traer a los demás o…—Advirtió, suponiendo que Hanako se encontraba con los otros chicos. Claro que sería difícil de por sí, convencerlos.
-Entendido, entendido…ahora mismo me piro—Y entonces colgó.
Ussop y Nami la miraban en espera de una explicación. Mientras Luffy, aún estaba en el piso, apretando sus puños y gruñendo con ira.
Entonces se levantó de repente y tomo a Hanako de los hombros—¿¡QUE LE HIZO MINGO!? —Pregunto, elevando su tono de voz y apretándola salvajemente. Sus ojos mostraban mucho, sin embargo Hanako pudo entender poco, pero a juzgar como había reaccionado, ese chico estaba realmente cabreado.
Hanako no contesto. No sabía si mentir o decir la verdad, los dos tenían sus pros y contras. En caso de que dijera una "mentirilla", igualmente los chicos después se darían cuenta, por obvias razones, que Vivi había sido lastimada por Doflamingo y ella quedaría como un zapato por no haber dicho nada. Pero si les decía la verdad, corría el riesgo, o más bien, muy seguramente se volverían locos y no la dejarían ir sola, como Vivi lo había pedido. Entonces opto por mentir, luego ya se las arreglaría de alguna manera.
-Ella está bien, solo me dijo que fuera a recogerla…—Con neutralidad, o por lo menos la que más pudo poner, mintió de una vez.
-¿¡Entonces la nota que encontramos era una farsa…!?—Interpelo la navegante con asombro, pero con notable relajación, después de todo se había llevado un buen susto.
-Eso parece…—Respondió, en espera aun de que Luffy la soltara. Pero el pelinegro solo tenía la cara ensombrecida y aun apretaba más fuerte—Le pediré una explicación y luego les daré detalles.
-¿A qué te refieres…no iremos contigo? —Ussop escéptico ante la explicación de Hanako, siendo un mentiroso profesional, notaba algo raro— ¿Y la sangre de la mansión…los guardias?
-Ella me dijo que no…y no me pregunten el por qué—Trago saliva, no es que se le diera muy bien mentir, y sospechaba que Ussop no comía cuento—No me dijo nada de eso, pero…
-Bueno…no es el momento de dudar…debes ir por ella o tal vez Doflamingo la encuentre otra vez—Sugirió la pelinaranja, con tono de duda también, no acababa de tragarse el cuento.
-¿Luffy…?—Hanako ya hastiada del apretón de Luffy, que cada vez era más brusco, opto por intentar al menos, calmarlo—No te preocupes, luego les explicare… ¿Vale? —En espera de que la soltara, quito su sombrero con delicadeza y le acaricio el cabello.
Luffy pareció calmarse después de unos segundos, fue soltando los hombros de la chica suavemente, y entonces luego la abrazo de un arrebato—Confió en ti, Hanako… —Susurro, a su oído. Apretándola más fuerte.
¿Dijo su nombre…? ¿En verdad lo había dicho? La chica casi pudo morir de otro paro cardiaco ahí mismo. Podía sentir como se asfixiaba y como el chico la aprisionaba sin ver posibilidades de soltarse.
Hanako se rindió ante su fuerza, lo abrazo también con cariño y suspiro, aún no podía calmarse, estaba ansiosa y debía irse ya, pero tampoco quería soltarse, Luffy trataba de tranquilizarla, y lo podía sentir, en ese abrazo que duro más de 20 segundos.
-Perdonen que los interrumpa tortolitos…pero Vivi…
Los chicos se soltaron con rapidez, para encontrarse con la mirada picara de Nami y un Ussop a punto de carcajearse, tanto que agarraba su boca con fuerza y sus ojos lloroseaban.
-B-bien…—Tartamudeo la pelinegra con un leve sonrojo— ¿Dónde queda Tokan, el barrio Tokan…?
-¿El barrio Tokan…?—La pelinaranja pareció pensárselo por un momento, sobaba su cabeza y comenzaba a enrojecerse por el esfuerzo de recordar—Ah eso…queda en…
-¡Yo lo recuerdo!—Aviso Ussop con arrebato. Nami lo miro fulminante y él se acojono—Pu-puedo explicar-c-carte más o menos donde es—Dijo con intranquilidad, casi que en guardia. Pues al parecer no había sido muy buena idea quitarle la palabra a Nami.
-¡Anda, dilo de una vez!-Le apresuro Hanako, pues no había mucho tiempo.
-Pues…
-¡Kanao!—Luffy llamo su atención de repente, la chica volteo a mirarlo y lo vio completamente rojo. ¿Pero qué mier…?—Cuídate—Dijo, con un tono sobreprotector, y entonces rodo sus ojos y miro hacia otro lado.
Ussop y Nami se miraron con… ¿Complicidad? Pero Hanako los ignoro, frunciendo su ceño y gruñendo-Explica de una puta vez…—Exigió, con un tono espeluznante. Los dos chicos se exaltaron, más que todo Ussop…
FIN DEL FLASHBACK…
-¿¡Donde mierdas quedaba!? Joder! Se me olvido!
Se detuvo un momento. Después de mucho tiempo se había dado el lujo de brindarle a sus pulmones el oxígeno necesario, de descansar sus piernas y permitir que su ritmo cardiaco disminuyera. Y solo por una mínima e insignificante razón: No recordaba donde quedaba el tal barrio, Tokan.
-Tsk—Rezongó. Estaba demasiado cansada, su cabeza daba vueltas como un torbellino y ahora sumándole a esto, no recordaba el jodido camino.
Ussop le explico paso a paso, casi que con plastilina, la forma de llegar, obviamente, en transporte público. Pero como su estupidez llegaba a ser más grande Júpiter, se le había olvidado por completo traer dinero. Ni modos, tuvo que irse a pie, pero bien, no precisamente a pie, estaba corriendo como bala perdida desde hace más de 15 minutos.
-Y bien…solo abra una forma—Se repuso y decidió preguntarle a alguien que pasaba por allí. Claro que no había tomado en cuenta que se había quedado varada en un parque, pero bueno eso era lo de menos. Estaba totalmente perdida.
Pasaba una pareja besándose…
-No, esos no, casi que se están tragando a punta de lengua.
Pasaba una mama con su hijo en brazos…
-Tampoco, pensara que soy pedófila y le robare a su hermoso bebe.
Pasaba un chico apuesto y con aires egocentristas…
-Descartado, en menos de un minuto le abre roto su hermoso rostro a punta de patadas.
Pasaba un marimo, un rubio y una morena…
-Nee, no me gustan los tríos.
Claro que estos comentarios los había hecho mentalmente, no es como si los hubiera gritado a los cuatro vientos ni nada parecido. Y bien, a este paso perdería más el…
-Espera…—Hanako se quedó pensando un momento. Su mente, como una ruleta, rodaba y rodaba analizando la información— ¿Marimo +Rubio +Morena?...Zoro, Sanji y Robin… Seré pendeja—Y entonces corrió, con sus fuerzas ya estabilizadas, a donde el significante trio, parecía caminar con tranquilidad mientras comían algo.
Zoro fue el primero en notar una silueta conocida, correr hacia ellos— ¿Hanako?—Pregunto en voz alta. La morena y el rubio lo miraron.
-¿¡Hanako-chan…!?¿¡Donde, donde!?-Sanji como perro en celo, había soltado su emparedado y ahora miraba a todas partes en busca de su amada. Y entonces la vio corriendo hacia ellos, una escena perfecta.
-Are, are, ¿Qué hará aquí la pequeña…?—Robin pasmada, logro observar como la chica se acercaba, a una velocidad imprescindible—No se le ve muy buena cara…—Comento. Por el rabillo del ojo pudo fijarse en que Zoro había asentido. Él pensaba lo mismo.
Hanako corría, con cara de funeral hacia a ellos. Se paró frente a los tres, se doblego posando sus manos sobre sus rodillas y respiro agitadamente.
Zoro la miraba perplejo, Robin la miraba preocupada y Sanji… bueno…ya saben, un gesto irritable, compuesto por dos enormes corazones en vez de ojos, un movimiento serpentino y sus fosas nasales abiertas al máximo.
-¿Estas bien, mocosa…?—Fue lo primero que atino a preguntar Zoro. La chica se incorporó y asintió, pero obviamente se notaba preocupada y afligida.
-¿Segura…?—La arqueóloga arqueo una ceja y la observo con sus profundos ojos verdes, como analizándola. Hanako soltó un respingo y volvió a asentir, de manera más torpe que antes.
-Mi Hanako-chwan**** Te he extrañado tanto**** El rubio comenzó a bailar a su alrededor. La chica soltó un suspiro y se resignó, no había forma de deshacerse de aquel acosador.
-¿Pueden llevarme a Tokan…? Estoy perdida y no he podido llegar—Casi que en tono de súplica se los pidió. Zoro y Robin se miraron entre ellos, con clara sospecha, pero después asintieron.
-Te llevo hasta el final del cielo…Mi Hanako-chwan****Ahora el rubio la tomaba de la mano y levantaba su mentón delicadamente—Hasta con un beso, si quieres…
-¡No me jodas, acosador de mierda!—Le golpeo en el estómago e instantáneamente el rubio cayó al suelo.
-Hasta tus golpes me gustan, Hanako-chwan****
-Masoquista de mierda…— Mascullo.
Zoro no pudo evitarlo y se carcajeo ante la escena. La chica le agradaba, era interesante y divertida. Ya se había percatado de eso desde el día que fueron al parque de diversiones, cuando casi avienta a Luffy por la rueda de la fortuna y solo por hacerla cabrear. Además, le quedaba claro que no era ninguna cobarde, eso había quedado de mostrado ayer.
-Fufufufu. Y bien, vamos Hanako-kun—Robin divertida también, hizo un ademan para que la siguieran.
Mierda. Había olvidado que nadie podía acompañarla a donde fuera que estuviera Vivi, eso prometió. Pero por otro lado, no tenía opción. No le quedaba más que resignarse e idear un plan para que la perdieran de vista. Pero obviamente, después de que la dejaran ubicada en Tokan.
Después de que Sanji se hubiera levantado, los chicos emprendieron su camino. Robin le explico a Hanako que estaban demasiado cerca, solo serían unas calles más y llegaban. La chica aún estaba confundida, llego a pensar que alguno de los tres le preguntarían la razón del porque quería ir alla, pero no había sido así. Al parecer eran más prudentes que el otro cuarteto de locos, el cual había dejado en la puerta de su casa.
Otro problema se incrustaba en su ajetreada mente. Encontraría el barrio, pero… ¿Dónde estaba Vivi? No le había indicado ningún lugar en concreto, esto era como una ampolla en los pezones.
-Y bien…aquí es—Avisaba Robin con delicadeza. La chica sonrió y comenzó a buscar algo. Los demás la miraron con perplejidad.
El barrio se veía a colapsar. Demasiada gente para su gusto, tendría que empujarlos a todos para poder avanzar. Muchos edificios, muchas tiendas. Se sentía asfixiada con tan solo ver el lugar.
-¿Qué buscas, mocosa?...O bueno, en primer lugar. ¿Qué venias a hacer aquí?—Hanako le mostro su lengua Zoro, con un patético puchero de niña pequeña.
-Que te importa…—Respondió tajante, con una sonrisa burlona que enmarcaba su rostro.
-Yo también quiero saber—Intervino Robin con tranquilidad— ¿Por qué estabas tan ansiosa por venir…?
-Gracias—Declaro con sequedad. Pues al fin y al cabo los chicos la habían ayudado. Un punto a favor tal vez. Claro, si supiera donde comenzar a buscar.
-Pero…Hanako-chan—Sanji, perplejo, solo pudo observarla alejarse. Giro a ver a sus compañeros y ellos le hicieron un ademan para que se acercara. Vigilarían a la chica con cautela.
Y si la curiosidad mato al gato, valía la pena por esta vez, ¿No tenían acaso siete vidas?
Hanako simplemente los dejo atrás, no tenía tiempo ni intenciones de explicarse. Comenzó a caminar y escaneo a su alrededor en busca de Vivi.
Nada, ni rastro de ella.
Después lo pensó más detenidamente, la chica debía estarse ocultando… ¿Pero en dónde? Había muchos lugares, pero considerando también, el sangrado que debía estar soportando, no se la imagino ni en una tienda ni en un hotel disfrutando del momento.
No sabía el porqué, pero una idea dio de lleno en su cabeza. Un callejón… ¿Podría ser? No lo sabía, habría que comprobarlo. Pero entonces… ¿Cuántos pinches callejones podían existir en ese barrio? Primero Vivi moriría desangrada, si es que ya no lo estaba. ¿Pero acaso habían más opciones?
-Flamenco gilipollas…—Gruño y comenzó con su búsqueda.
Robin, Sanji y Zoro la observaban con cautela, como un trio de detectives, ocultándose tras un muro. La morena con sus inteligentes y fantásticas ideas, había sugerido que se disfrazaran. ¿Pero en serio tenían tiempo de ir a comprar un disfraz en esta situación? Y como por arte de magia, Robin había sacado 3 disfraces distintos.
Ni Zoro ni Sanji sabían cómo Robin lograba prepararse para cualquier tipo de situación, era como una enorme caja de sorpresas.
Aunque para Zoro no fue nada divertido, al verse disfrazado de pollo. Pero entonces su autoestima subió al ver como Sanji tuvo que ponerse un traje de cerdo. Y Robin, siendo más espabilada, se había puesto un simple abrigo y unas gafas oscuras.
-¿Es necesaria esta ridiculez…?—Se quejaba Zoro, airado por el disfraz que llevaba— ¿Por qué diablos tu luces más normal que nosotros?
-¡No cuestiones a Robin-chan, marimo de mierda!—A Sanji por el contrario, parecía encantarle la idea de ser vestido como un cerdo rosado y exageradamente homosexual.
-Pareces pendejo con ese disfraz—Espeto con burla.
-¡Tu no digas nada, pollo de los cojones…!
-No es momento para esto chicos. Debemos avanzar—Robin con un ademan les indico que la siguieran. Hanako estaba a tan solo unos centímetros de los chicos. Habían tenido que ocultarse tras un contenedor de basura.
Parecía a buscar a alguien o algo, y a juzgar por su expresión, no dudaron en que estaba muy enojada.
-¿¡Donde mierda esta…!?—Casi que grito Zoro-¡Quita tu culo de mi cara cejillas de mierda!
-¡Si tú eres el que me pone tus patas encima!-Se quejó el también, preparándose para luchar.
-¡Mierda…!—La escucharon gritar de repente. Luego notaron como la chica se quedó estática, mirando hacia una dirección—¡VIVIIIIII!—Había salido corriendo.
-¿¡Vivi…!?—Zoro tuvo una especie de flashback del día anterior. Recordaba que Vivi casi fue asesinada por un tío escalofriantemente estrafalario—No me jodas…—Entonces salió corriendo en la misma dirección que Hanako, aun disfrazado de pollo.
-¿Vivi-chan…?—Sanji aun impactado, en medio de un shock se imaginó lo peor—Marimo de mierda…—Salió corriendo también en la misma dirección.
-Esto tiene mala pinta…—Robin sospechaba que algo andaba mal desde un principio. No quiso presionar a Hanako pero debió imaginárselo, cuando la analizo con sus ojos, pudo ver que la chica cargaba un enorme peso de estrés encima.
Hanako corría con desesperación al lugar, ignorando que tres personas la seguían. Ahí estaba Vivi, tendida el suelo y con un enorme charco de sangre a su alrededor. Se acercó, primero verifico sus signos vitales y luego decidió que lo más prudente seria llamar a una ambulancia. Sus heridas eran graves, lo sabía, pero ya venía preparada para ver un montón de sangre y alguna que otra escena escalofriante. Últimamente, era lo que más veía.
Llamo con urgencia, por suerte no demoraron mucho en atenderla. Después de haber colgado por fin, sintió algunas miradas sobre si, volteo a la mirada y…
-Mierda…—Susurro. Debía esperárselo, debía esperar que ellos la siguieran. Empezaba a aterrarle la idea de tener que contarles todo finalmente. Ya muchas personas lo sabían, y eso no era nada gratificante. Aunque Zoro ya tenía conocimiento, pero no de todo. El solo se concentró ese día en eliminar a los gorilas de Doflamingo, mas no pregunto que más había pasado.
-Tsk. Así que el mierdoso ese se las cobro finalmente…—Comento Zoro, con tono neutro. Tal vez el creía que Vivi ya estaba muerta, pero entonces Robin intervino.
-Creo que tienes que darnos una explicación. ¿O crees que aún no es el momento?—La morena parecía un poco más seria y analizante que antes. No había vuelta atrás, Hanako ya no podía dar más excusas.
Sanji aun pasmado se acercó a Vivi, quien respiraba con dificultad y estaba inconsciente en el suelo. Con toda esa sangre parecía imposible que aun viviera, pero lo hacía, luchaba por su vida—Vivi-chan…
Hanako la miraba con terror, no soportaba más esto ¿Por qué demonios de repente se había metido en tanto lio? En cualquier momento colapsaría. Y esto no pasaba desapercibido por Zoro y Robin, quienes la miraban con detenimiento y preocupación.
-Ella estará bien…—Animo Robin—Revolvió los cabellos de Hanako y la miro con ternura—Debes estar orgullosa de ti. Eres muy valiente.
La pelinegra solo atino a sonreír y dijo:-Solo espero que esto acabe pronto…
La ambulancia llego muy rápido considerando que hacía solo 5 minutos que la había pedido. Por suerte el conductor permitió que los chicos permanecieran al lado de Vivi, mientras los paramédicos analizaban a la paciente y detenían el sangrado. Hanako no podía aguantar los nervios, y los chicos la complementaban perfectamente.
Después de minutos que parecieron horas, la ambulancia llego al hospital. Llevaron a Vivi con urgencia en una camilla, los 4 chicos solo la veían alejarse y rogaban al tiempo que lograra sobrevivir.
Odiaba los hospitales. En especial este tenía un olor a huevos podridos y un montón de gente casi muriendo en la sala de espera. Sin quitar el miedo que daba el jodido color blanco que lo adornaba y el frio de inframundo que hacía, le ponía los pelos de punta.
-Que día tan asqueroso…esto es como una jodida pesadilla.
Hanako se había sentado en uno de los bancos del hospital, susurrando una y otra vez lo mismo. Los chicos la habían seguido, pero todos guardaban silencio. Sanji parecía ser el más afectado, ya que no fastidiaba igual que antes. Después de todo, el impacto había sido grande.
Debió suponer que todos ellos eran amigos de Vivi. Aquellos eran como un clan enorme. En cierto modo la alegraba, no tendría que patearle el trasero al rubio sola ni mucho menos, ellos de seguro le echarían una mano.
El problema regia, en que un no tenía información sobre él. Pero considerando todo lo que había pasado, no era un criminal cualquiera. Le había tocado los huevos a un pez gordo.
-¿Y bien?—Cuestiono Robin.
Hanako ya sabía a lo que hacía referencia—Zoro ya lo sabe—Dijo simplemente, señalando al peliverde.
-¿Qué cosa?—Pregunto él, con el mentón sobre sus palmas.
-¿Cómo que qué cosa?—Hanako ya tenía un tic en el ojo. No podía creer que el marimo fuera tan idiota. Básicamente, su orientación era directamente proporcional a su idiotez, o eso demostraba.
-Ahhh…eso—Recordó. Pero más bien parecía sarcasmo—Lo de ayer.
-See. Eso. Cuéntales—Ordeno.
-¿¡Y por qué yo…!?—Se quejó. Hanako le sonrió con superioridad y dijo:
-Porque sí.
Antes de que Zoro pudiera reclamar, Sanji le había lanzado una patada desde su lugar. El peliverde la esquivo por poco.
-¿¡Que mierda te pasa ahora, ravioli de mierda!?—Preparándose ya para pelear, se levantó y desenfundo sus katanas.
-¡Habla de una vez, intento de brócoli!—Sanji también encabronado, le hacía frente. Esquivo al momento una de las katanas de Zoro.
-Estos malnacidos…—Hanako se levantó y los tumbo de un golpe—¡Ya dejen de joder!
-Fufufufu—Robin solo reía con diversión sobre su asiento—No cambiaran nunca.
Después de que los aires se hubieran bajado, de que el guardia los hubiera amenazado y que la gente dejara de gritar espantada por la violenta escena. Hanako y Zoro explicaron lo sucedido.
Esto les dio entender a los dos chicos, lo que estaba pasando y lo que vendría. Ciertamente, después de esto, la que más corría peligro era Hanako, sin descartar a gran parte de su familia.
Hanako también explico a los tres, lo que había sucedido hoy mientras se encontraban con los chicos de la escuela, incluso la llamada de Vivi y la nota sobre su escritorio.
Robin conocía todo respecto a Doflamingo, por eso si antes no estaba preocupada, ahora hasta hiperventilaba. Sin más opciones, solo pudo ocurrírsele que contarle a Hanako era lo mejor que podría hacer en el momento, sumándole a eso, que ahora la chica tendría que contratar guardaespaldas, tanto para ella, como para toda su dinastía.
-¿Qué pasa Robin? ¿Por qué esa cara?...Antes no parecías tan preocupada…— Hanako la miraba de reojo, tratando de descubrir el significado de esa mirada.
Para su sorpresa, la ojiverde la tomo de los hombros y la miro con seriedad—Conozco a Doflamingo, se lo que es capaz de hacer y por ningún concepto estas a salvo ahora, o al menos en esta ciudad. Si es posible, debes desaparecer del mapa cuanto antes.
Las expresiones de Hanako, Zoro y Sanji eran indescriptibles. Tanto el marimo como el ravioli no entendían lo que Robin quería decir, ya que hasta ahora se enteraban de la existencia de un rubio con carente sentido de la moda.
-¿Q-que quieres decir…Robin?—Hanako evidentemente asustada, no podía dejar de observar los ojos de Robin. Nunca había visto tanta pesadumbre en una sola mirada.
-Te lo explicare mejor…—La morena soltó los hombros de Hanako y se reacomodo en el asiento, mirando a un punto fijo —Doflamingo es uno de los criminales más buscados pero más protegidos de este país. Es como una piedrita en el zapato para la policía, pero muchos políticos han deseado hacer tratos con él, que aunque ilegales, generan mucho dinero. Y es entonces cuando la gente adinerada lo protege…digamos que es como una especie de trueque: Él les genera dinero de una manera fácil y rápida, ellos lo protegen y le dan algo de comisión por su éxito.
-¿Comisión? Eso me suena a que solo le pagan una miseria por su trabajo…
-Doflamingo no es tonto, el mata dos pájaros de un solo tiro. Hace negocios, obtiene una elevada ganancia y engaña a los tipos que le protegen. Para explicarte mejor, es algo como: Vende un producto demandado en el mercado negro a un alto precio. Después roba la mayor parte de las ganancias que obtuvo e invierte otra parte en un negocio más.
-Pinche tipo complicado…pero, ¿Así de idiotas son los que le pagan…así de fácil se dejan estafar?—Pregunto con asombro, ya que a su parecer, la gente rica no podía ser tan hueca… ¿O sí?
-Digamos que tiene una buena labia. Entonces convence muy fácil a sus socios.
-Sigo sin entender. Cuenta desde el principio... —Exigió Zoro, con cierto tono de aburrimiento en su voz.
-¡Pon intención entonces cabeza hueca! ¡Si te la pasas durmiendo no esperes entender las cosas!-Sanji parecía volver a prenderse. Esos dos eran como el agua y el aceite. Dijeran una cosa, cualquiera de los dos y ya una batalla campal se armaba.
-¡Cállate cejillas! ¡A mí no me digas que tengo que hacer!
Nuevamente se habían levantado, cada uno con una venilla en la frente que parecía estar a punto de estallarles y con las caras tan rojas que daba la impresión de que echaban humo por las orejas. La gente se les alejaba o simplemente evitaba acercarse mucho a los dos problemáticos chicos. Las chicas los observaban con clara irritación.
-Ignora a ese par de cabrones…—Sugería Hanako.
Robin carraspeo un poco y continuo—Pues que, a la vista de sus socios, Doflamingo es muy leal. Por esa razón, cuando él les provee ganancias, ellos no lo cuestionan y digamos que…"se comen el cuento". No obstante, ellos también le temen a Doflamingo, así que jamás le ponen peros para nada.
-Con eso quieres decir que… ¿Además de crédulos, tiene las bolas y el clítoris de adorno?
-Fufufufu. Así es, pero en lenguaje más amable, se podría decir que le tienen mucha confianza y a la vez miedo.
-Tantos criminales en el mundo… ¿Y tuve que toparme con un flamenco extravagante?—Hanako suspiraba con resignación y se repetía una y otra vez: "Esto es brujería, sin duda es brujería…"
-Atando cabos puedo darme cuenta, que el padre de Vivi probablemente hizo negocios con Doflamingo.
Hanako salió de su trance mental para escuchar con atención la teoría de Robin.
-Algo debió salir mal…y por eso Joker, su apodo en el mundo criminal, ha intentado asesinar a Vivi…y quien sabe, hasta su padre ya esté muerto.
-Tsk. Tendré muchas preguntas que hacerle a Vivi cuando despierte…
-No eres la única, yo también pienso en preguntarle—Robin se quedó pensando por un momento— ¿Puede ser que Cobra ya esté muerto?
-¿Algo más que sepas…?—Inquirió Hanako, observando a la morena con escepticismo-Parece que no me haz dicho todo…
Robin le sonrió y asintió—Aún faltan detalles, veras…Doflamingo tiene dos negocios que se le dan muy bien: El tráfico de órganos y de armas…
Hanako sintió una punzada terrible en el pecho al oír esto— ¿Órganos…?—No sabía el porqué, pero esto se le hacía muy similar a algo, o a alguien. Por el momento su cabeza la engaño, y evito que recordara algo, algo importante.
-Así es. Sin contar que tiene un socio muy importante, llamado Cocodrile.
La pelinegra arqueo una ceja, ese nombre se le hacía familiar.
-Se dice que tiene subordinados muy poderosos. Los cuales influyen mucho en el desarrollo y éxito de sus negocios. Sus identidades hasta ahora son desconocidas. Han logrado evadir a la justicia por años, y ni una pista han dejado tras sus fechorías.
-¿Más sorpresas…?—Pregunto con sarcasmo.
La chica afirmo con un gesto-Últimamente se ha hablado de un criminal que trabaja con él, en particular. Doflamingo ha ganado mucho dinero gracias a él, es como una especie de amuleto para su diario vivir.
-¿Aun no saben nada de él tampoco…?—Cuestiono. Por alguna razón algo de ese punto llamaba su atención, incluso con más vehemencia que antes.
-Se han encontrado muchos cuerpos tanto de mujeres como hombres de mediana edad. Todos extirpados e incompletos. Hacen falta órganos e incluso extremidades o tejidos. Se sabe que el sujeto es muy hábil con la cuchilla, se llegó a pensar que era médico, cirujano, por su gran habilidad. Con esta información, se le relaciona con el tráfico de órganos. Y después de una investigación más rigurosa, se hallaron sanas pruebas de que trabajaba con Joker, pero aun así, es tan brillante que no deja ni una sola pista. Gracias a esto, la investigación se queda trabada siempre en el mismo punto….La policía lo ha apodado "Heart" ya que todas sus víctimas tienen algo en común: La falta de su órgano vital, el corazón.
-¿Cómo mierda sabes tanto…?-Hanako incrédula por todo el conocimiento de Robin, se había quedado a mitad de camino de la explicación.
-Leo mucho y también investigo. No me fio mucho de los medios de comunicación, así que por mi parte decido buscar "cosas".
-Me das escalofríos…
Robin soltó una risilla y dirigió su mirada hacia al frente, pues se le hacía faltante algo.
-¿Y Sanji…Zoro?—Pregunto dudosa— ¿A dónde se fueron?
-Ya debieron sacarlos por tanto jaleo…
El celular de Hanako comenzó a sonar, ella lo saco rápidamente y contesto.
-¿Quién habla…?
-¡KANAOOOOOOOOOOOO!
La chica soltó el celular y sobo sus orejas, por poco se había quedado sorda.
-¿¡DONDE ESTAS!?-La voz se alcanzaba a escuchar, aun sin el altavoz.
La chica tomo el teléfono con ira, ante la divertida miraba de Robin y gritó:
-¿¡QUE TE PASA HIJO DE PUTA, QUIERES DEJARME SORDA!?—En esta pregunta-grito dejo escapar todo el estrés que llevaba acumulado.
-L-lo siento Hanako-chan…—Un tono de voz dulce se disculpaba al otro lado de la línea, era Nami-¡Te dije que te quedaras quieto, Luffy!—Bestia mode one. El tono tranquilizante había cambiado por uno totalmente airado.
-¿Qué mierda quieren…?—Pregunto tratando de calmarse.
-¿Cómo salió todo con Vivi-chan?—Ahora el que preguntaba era Ussop, con cierta agonía y ansiedad— ¿Ella está bien?—Repregunto.
-Ella está en el hospital ahora, sana y salva o eso creo…
-¿¡EN EL HOSPITAL!? ¿¡ESO CREES!?—Volvió a gritar Luffy.
Hanako ya apretaba sus dientes y sus puños al tiempo. Su cara estaba roja de ira y casi que destripaba el pobre móvil con una fuerza sobrehumana. Para Robin no pasó desapercibida esta reacción. La morena se rio y se levantó de su lugar.
-Buscare a los chicos y traeré algo de café. Espérame aquí—Aviso y luego se perdió en el pasillo.
-¡CALLATE PENDEJO Y PASAME A NAMI!—Hanako ignorando todo lo que Robin le había dicho, seguía presa de la ira.
Oyó un quejido y luego una voz que suspiraba.
-¿¡Cómo que en el hospital!?—Pregunto la pelinaranja exaltada— ¡No nos dijiste nada de eso!
-Es una larga historia, luego se los contare. Por ahora tengo que esperar aquí por ella.
-Así que está bien ¿no? ¿Tu como la viste?—Inquirió Nami, un poco ya más calmada.
-Sí, aun no me han dado malas noticias, así que pueden estar tranquilos.
-¿Y tú como estas?
-Yo, igual de jodida que siempre. Pero quiero pedirte un favor. Trata de persuadir a mi madre mientras llego ¿Vale?
-Claro, claro…
-No quiero llegar y que tenga un revolver en la mano, por favor.
La pelinaranja rio con gana—No tienes nada de qué preocuparte, aquí te esperaremos. Así que cuida de Vivi-chan ¿Vale?
Hanako iba a responder pero la voz de Ussop la interrumpió—¡Yo, el rey de las mentiras, te ayudare a buscar una excusa!
La chica sonrió, en realidad no tenía tan mala suerte como creía. Los tenia a ellos y eso ya era más suficiente. Una parranda de locos, pero los mejores que había conocido—No lo dudo, Ussop.
-¿¡EHHHHH!?
-Otra vez este hijo del demonio…
-¿¡QUIERES DECIR QUE DURMAMOS ACA!? ¿¡QUE PODRE DORMIR CONTIGO!?—La voz de Luffy se oía llena de emoción y felicidad. Hanako chisto y pensó en echarle la madre de nuevo, pero a la gente ya se le daba la costumbre de interrumpirla todo el tiempo.
-¿¡ESTAS LOCO!? —Escucho gritar a Kumadori—¡JAMAS ME HA DEJADO DORMIR CON ELLA!...¿¡Y CREES QUE DORMIRA CONTIGO!?
-¿¡QUE TIENE DE MALO!?
Hanako bloqueo un momento el receptor de su cerebro ante las voces de los chicos, y continuo hablando con Nami—Bueno, yo me quedare aquí y los estaré llamando ¿Vale? No se preocupen, los otros tres locos están conmigo.
-¿Los otros tres locos?—Pregunto con extrañes la pelinaranja.
-Zoro, Robin y Sanji. Después les explicare todo bien, tal y como pasó.
-De acuerdo Ziru-chan, cuídate. Te esperamos aquí—Dijo y colgó.
Hanako apenas se percató de que Robin no estaba. Así que decidió quedarse quieta en ese lugar y comenzar a pensar en lo que haría. Después de tener la información necesaria de Doflamingo, no podía quedarse queita y como si nada. Probablemente, tendría que salir por patas. Tampoco era tan estúpida para dejar que la atraparan de un momento a otro, debía pensar en cómo movería sus fichas. Ahora estaba en un lio grande, y tarde o temprano su madre tendría que saberlo.
Después de tanto forzar sus pensamientos, comenzaba a quedarse dormida. Pero entonces escucho un ajetreo al final del pasillo que la hizo espabilar.
-¡Ya te dije que no, Killer, largo de una vez!
-¡Estas herido Kidd, deja de hacer tanto bochorno y tomate las pastillas!
-No necesito esa mierda, te dije que no duele un carajo.
-¿En verdad? ¿Entonces qué tal si hago presión aquí?
-¡MIERDA! ¡HIJO DE PUTA!
Hanako pestañeaba una y otra vez y aun no se lo creía. Saliendo de un consultorio, se encontraban Kidd y el enmascarado que era… ¿Killer? Bueno, algo así. Los dos se peleaban sin ningún tipo de prudencia, ganándose un "Shhh" de parte de algunas enfermeras, ya que molestaban a los pacientes en estado crítico.
-No parece que este día sea tan malo después de todo…—Hanako con una sonrisa ladina, decidió ir a saludar a su chico preferido. O así lo llamaba, después de haberla pasado tan bien con él en su primera cita.
-¡Ya te dije que no, maldita sea!—Lo escucho gritar con furia mientras se acercaba más al dúo.
-Tsk. Si no me haces caso a mí, tendré que decirle a Hanakito…— Le decía Killer con tono de burla, notando la presencia de la chica.
-¿Y ahora de que mierda hablas…?—Preguntaba este con perplejidad.
Killer le hizo una ademan para que volteara a mirar a su derecha. Ahí estaba Hanako, mirándolos con burla y cruzada de brazos.
Kidd se sonrojo hasta mas no poder y no pareció reaccionar después de unos segundos, hasta que Killer le pego una palmada que lo dejo sin aire.
-¿Qué hay, Hanako?—Le pregunto el rubio amablemente—No esperábamos encontrarte por aquí.
-Yo bien… ¿Y ustedes? ¿Qué hacen por acá?
-Kidd—El enmascarado señalo al pelirrojo y este trago saliva.
Hanako entonces se fijó en un pequeño detalle, Kidd tenía un brazo vendado y podía apreciarse la sangre machando el vendaje— ¿Qué diablos te paso…?—Fue lo primero que atino a preguntar.
-Na-nada grave…yo…
Killer no podía creerlo. Su varonil, arrogante y sádico amigo ¿Decayendo ante los poderes atrayentes de una chica? Eso era nuevo. Bien sabía que Kidd estaba embrujado por Hanako, pero no se esperaba que hasta tal extremo. Se veía vulnerable, rojo y tímido.
-¿Es joda no…? ¿Qué te paso allí?—Hanako se fue acercando con lentitud al pelirrojo y toco la herida que este tenía. Este pego un respingo y casi se desmayó ante el contacto.
-Una bala, le extrajeron una bala del brazo—Explico Killer, ganándose una mirada desaprobatoria de Kidd y una cara de póker de Hanako.
-¿Eso era nada, Kidd?—Hanako lo fulmino con la mirada en medio de un dulce puchero—Explícate.
Kidd no pudo evitar sonreír de manera egocéntrica. La chica se preocupaba por él. Eso era un punto más a su favor, solo un poco más y… ¿¡Pero qué diablos estaba pensando!? ¿¡Cuando él pensaba en algo más que en acostarse con una mujer!? Esa chica lo estaba exprimiendo, inconscientemente pero lo hacía.
-Unos cabrones intentaron robarnos y termine con un tiro en el brazo. Pero eso, comparado a la forma en que los deje, no es nada. Ya deben estar chamuscándose en el infierno.
Hanako no pudo evitar carcajearse y revolverle el pelo a Kidd con cuidado— ¿Siempre es así, Killer?
-Problemático desde nacimiento, Hanako—Respondió el, mirando divertido la escena. Más que todo al ver como Kidd se sonrojaba y se quedaba quieto, dejando que Hanako le acariciara la cabeza.
-Bueno, claro que yo no tengo nada de que quejarme. Los problemas llegan a mí como un imán y yo los recibo con los brazos abiertos.
Los dos chicos la miraron extrañados y ella negó con la cabeza-Nada de importancia.
-Te conté lo que me había pasado Hanako, así que cuéntame ¿O no confías en mí?
La chica observo con ternura a Kidd a causa de estas palabras. Pero en su mente estaba grabada la idea de que nadie más podía saber nada respecto a eso. Y es que por poco, y toda la nación se enteraba. Ya eran 8 personas las que sabían, sin embargo, tal vez Kidd podría ayudarla más adelante. ¿Y por qué no? Debes en cuando era bueno aprovechar las oportunidades.
Hanako dudo un poco, pero decidió sacar provecho del asunto. Aunque no le pareció prudente contárselo todo frente a Killer, no tuvo más opción. Esos dos eran casi que mellizos, solo les faltaba cagar juntos y completaban su unión.
-Bien, escúchenme. Y no me interrumpan, o los dejo paralíticos…
Los dos chicos asintieron, con algo de miedo pero firmeza a la vez. Hanako de vez en cuando hablaba en serio, si es que no era siempre.
En otro lugar…
...
Una joven alta, corpulenta y de pelo negro se acomodaba libremente en un enorme sillón negro. Frente a ella, sentado en un escritorio enorme, lleno de papeles, yacía un hombre rubio de lentes puntiagudos, conocido como Doflamingo, alias Joker.
-¿Entonces qué piensa hacer? Joven amo—Preguntaba la chica con tranquilidad, al hombre que miraba con cautela cada uno de los papeles sobre su escritorio.
-¿Respecto a…Vivi-chan o Hanako-chan?—Devolvió una pregunta, y observaba a través de sus lentes a la pelinegra.
-A las dos—Respondió esta con neutralidad.
-Creo que Vivi-chan y su padre ya aprendieron la lección. Respecto a Hanako-chan, pienso que meterme con una cría no ayuda mucho al avance de mis propósitos, así que por esta vez lo dejare pasar.
-¿Qué quiere decir? Joven amo—Volvió a preguntar, aun con más incertidumbre la chica.
-Que si Hanako-chan mete más las narices en esto paya ayudar a su amiguita, Vivi-chan—Sonrió malévolamente y bajo sus gafas, dejando al descubierto sus pupilas lila—Yo mismo me encargare de borrar toda su mínima existencia de este mundo.
-¿Y los demás? ¿No cree que puedan representar una amenaza?
-Que de ellos se encarguen mis hombres, a mí no me dan ganas, ni me parece muy pulcro que digamos.
-¿No le serviría para distraerse un poco y salir de la rutina?
-No Baby-5, yo no me mancho las manos con sangre de pobres. Pero con Hanako-chan, haría una excepción.
-Y yo soy el problemático…—Se quejaba Kidd, en verdad estaba enojado por todo lo que la chica le había contado. ¿Cómo era posible que fuera tan imprudente? ¿Acaso no había visto el riesgo venir? Ahora tenía que protegerla, o el pendejo de Doflamingo seguramente le haría algo.
-Bueno, ya te lo conté…así que ahora…
-¿Preciso él? ¿No pudiste echarle el ojo a alguien más?—Interrogo Killer, con cierto tono de seriedad en su voz. Para el no pasaba desapercibida la idea de que Doflamingo era poderoso, inteligente y calculador. Capaz de hacer cualquier cosa. Hanako se había metido con uno de los más buscados y famosos de todo el planeta tierra. Definitivamente, esa chica si tenía mucha mala suerte en aspectos desproporcionales.
-No es como si hubiera querido, idiota. No sabía quién era, pero tampoco podía dejar que matara a esa chica así como así. Hay algo llamado humanidad ¿Sabes?—Le reclamo, enojada por su actitud tajante.
-También hay algo llamado prudencia ¿Sabes?—Contrataco, sabiendo de antemano que Hanako lo dejaría estéril si no lo tomaba con calma.
La chica frunció el ceño e ignoro el comentario—A juzgar por sus reacciones, ¿Saben quién es el no?
Los dos asintieron y Kidd hablo—Lo conozco a la perfección, sobre todo por…—Se paró en seco ¿Sería buena idea revelar que Law trabajaba con aquel tipo? Killer y él lo sabían, pero tal vez sería mejor mantenerlo en secreto, a menos que quisieran que Hanako enloqueciera y destruyera todo a su paso. No negaba que tenía ganas de hundir a Law, pero tampoco quería que su amada se desesperara, mas después de lo que le había contado.
-Sobre todo porque a toda hora sale en los periódicos—Mintió Killer, mirando con seriedad a Kidd. Quien al instante entendió que no debía abrir la boca todavía—Es noticia mundial.
-No dejare esto así, debo hacer algo para evitar que ese loco me encuentre, o estoy frita…
-Tengo algunos contactos, que seguro podrán averiguar algo...—Dijo Kidd, para su sorpresa Hanako le prestaba más atención de la necesaria, algo que lo hizo poner nervioso—Averiguare algo más sobre él y te lo comentare.
-¿Estás seguro, Kidd?—Inquirió Killer con inseguridad— ¿Esto es lo que quieres?
Kidd y Killer tenían contactos en el bajo mundo. No debería ser extraño, ya que los dos habían sido delincuentes años atrás, pero al haber conseguido el dinero suficiente para estudiar, se habían retirado. No sin antes intentar ser asesinados, ya que cuando entras al bajo mundo, salir es igual a morir. Los que han salido con vida, han tenido suerte.
-¿Ustedes con contactos? ¿Qué desfachateces hicieron antes…?
Los dos titubearon. Hanako los analizaba, en busca de una respuesta. Kidd mismo se había echado al agua y llevado a Killer junto con él, al decir que tenían a ciertos contactos.
-¿Todos tienen su pasado oscuro o no?—Trataba de explicarse Kidd—Algunas cosas hicimos, pero por eso mismo ahora te ofrecemos ayuda.
-¿Ofrecemos?—Preguntaba Killer, haciendo énfasis en la palabra, ya que en ningún momento el había aceptado ayudar a nadie.
-Sí, ofrecemos—Kidd casi lo mato con la mirada, así que resignado Killer solo tuvo que asentir. Además si dejaba solo al pelirrojo en esto, seguramente metería la pata de alguna u otra forma.
Los dos se complementaban de buena manera. Killer representaba el raciocinio y la cordura, mientras que Kidd era agresividad y fuerza. Si se separaban, seguramente terminarían muertos.
-Me alegro, entonces no preguntare mas—Hanako se planteó que este no era el momento de averiguar el pasado de los chicos, así que por ahora evitaría el tema y dejaría que la ayudaran—Espero su ayuda entonces, chicos.
-¿Creo que merezco otra cita por esto, no?—Cuestiono Kidd con picardía. Hanako le guiño un ojo y sonrió.
-Claro, además no hace mal salir contigo.
-Si estos llegasen a ser pareja, destruirían a todo el mundo—Pensaba Killer, con una gota de resignación y un largo suspiro.
Una morena, un alga y un cejillas se acercaban a los chicos, mirándolos estupefactos. No esperaban que Hanako ya hubiera encontrado distracciones mientras ellos no estaban.
Continuara…
Y bien! Muchas gracias por haber leído!
Espero sus coments y también espero actualizar muy pronto.
Ya entro el miércoles, NO!
-Te lo mereces, por toca huevos.
-Cierra la boca Hanako-chan, ¿o quieres que haga lemmon contigo y con Kidd?
-¿¡Que mierda!? Me las pagaras…*Totalmente sonrojada*
Gracias nuevamente. Y yo me despediré en este instante. Sin más que decir, los huelo luego!
Viva el bullying a Hanako!
