Capítulo 12: La Decisión


-... estás seguro de eso?... No... me parece extraño su actitud... No me ha llamado supongo que espera que llegue a Quantico...

Elle y JJ jugaban jin, y Gideon leía un libro distraído, justo en el momento que Hotch hablaba por teléfono con Morgan. JJ observaba a su jefe con atención, su expresión era de preocupación, así que decidió mandar un mensaje a García.

-Qué sucede?

-Mmm... no sé, algo con Reid parece... pero se quien me podrá decir...

-...Estoy de acuerdo con ella, es lo mejor para Reid en este momento... No lo dejes solo... estaremos ocupados con los informes del último caso, así que quédate por hoy con él...si, dile a García que regrese a la oficina, bien.

Luego de terminar su conversación se acercó a sus compañeros y se sentó frente a Gideon. Respiró profundo y explicó.

-Reid tuvo una recaída muy fuerte.

-Pero está bien?

-Por el momento si, pero los médicos están preocupados por el ritmo de vida que está llevando, y no sé como, pero Strauss llegó al hospital.

Gideon se enderezó de su asiento y se quitó los anteojos visiblemente molesto. -Qué ella hizo qué?!

-Tranquilo Jason... Habló con los doctores, y los tres decidieron que lo mejor en su condición era una licencia.

-Oh, por favor Hotch, crees realmente que ella lo hizo por que se preocupa por él?!

-Gideon, escucha lo que te estoy diciendo: la condición de Reid es delicada, y aunque no soy un fan de ella, en esta ocasión estoy de acuerdo con su decisión. Él no puede seguir trabajando. Lo intentamos, le dimos oportunidad, y no duró más allá de un mes... Yo, tengo que pensar en su salud, es lo más importante.

Ambas mujeres escuchaban con preocupación la discusión entre sus jefes. JJ sentía una gran tristeza, al igual que Elle.

-Hotch, cuánto tiempo estará fuera?, pregunta la rubia.

-Tres meses.

-Tanto tiempo?!

-Es lo que recomendaron los médicos.

Gideon se levanta molesto de su asiento, -Es ridículo! Están poniendo en una bandeja la cabeza de Reid...

-Bueno, Jason, no estoy de acuerdo contigo... Primero, Morgan ha estado con él todo el tiempo, desde que lo encontró inconsciente en su apartamento, y él me asegura que la condición de Reid es de preocuparse, incluso está de acuerdo con Strauss...

-Y Morgan aborrece a Strauss, si le da la razón, es por algo...

-...y segundo, ajjjj... lo siento por lo que te voy a decir, Gideon, pero el equipo no puede seguir pagando por tus problemas con ella. He hecho todo lo posible por apoyarte, pero ahora se trata de la salud de Reid, y en eso, no voy a ser negligente.

Gideon no dijo nada más. Se fue al fondo del avión con su libro y se sentó a parte de todos. Hotch lo observó en silencio y no dijo nada más.

-Y que dijo Spence?

-Está muy molesto, pero no hay marcha atrás.

-JJ, tu celular...

La joven lee el mensaje que le acaba de llegar de su amiga... 'Ya está mejor, pero se siente muy enojado y triste, y además, echó a Morgan. Las necesito, chicas. García'.


Horas después, en el Hospital

-Es ira...

Esta fue la respuesta de Elle cuando Morgan y García explicaron el comportamiento de Reid en las últimas horas. Junto a la trigueña, estaba JJ, impresionada por el retroceso de su amigo.

-Por dices que es ira? Contra mí?

-No. Es... complicado. Los pacientes con cáncer sufren un impacto emocional muy fuerte. Es diferente en cada persona, pueden sentir miedo, frustración, depresión. Creo que Reid ha contenido mucho ira y, ahora explotó.

-No creo que sea tan simple, Elle. Hasta ahora había estado tranquilo.

-Lo se JJ, pero tu sabes que el tiende a esconder sus emociones. Reid no es de hierro, muy por el contrario. No está enojado contigo, Morgan. Es... la situación, el saberse tan vulnerable, enfrentarse a la posibilidad...

-No, ni lo digas.

-Escucha, García. Si queremos ayudarlo, debemos llamar las cosas por su nombre, al menos cuando él no esté presente. Padece leucemia, él podría morir. Así que tenemos que ser capaces de entenderlo y aceptarlo, solo así podremos ayudarlo a enfrentar todo esto.

-Y cómo cuidaremos de mi g-man ahora que está con permiso?

-Babygirl, creo que la cuestión es si él va cuidarse a si mismo.


Hotch y Gideon iban en la camioneta, sin decir un comentario, hasta el mayor decidió hablar.

-No es que no me preocupa su condición, Hotch. Pero esa decisión la debimos tomar nosotros, no ella.

-Dime, sinceramente. Tu lo hubieras hecho? Le habrías dicho que estaría de licencia por tres meses?

-Yo... no sé... Tal vez, él podria...

-No, no Gideon. Es una decisión ya tomada, decisión que apoyo al 100%.

-Y, ahora? Se te olvida todo lo que ha hecho?

-Creeme que lo último que estoy pensando en este momento es en ella, pienso en él, en cómo va a actuar a partir de ahora. Jason, por primera, lo enfrentaron a la realidad crudamente, y aún es muy joven, no tengo idea de como reaccionará. Me preocupa, y de alguna manera me siento culpable.

-No, no debes sentir...

-Es así, soy su superior, más que eso, ajjj... lo veo, los veo a todos, muy cercanos a mi. Y siento que lo descuidé. Nunca se quejaba de nada, aunque se sintiera cansado o hambriento. Recuerdes el año pasado, cuando me quede con Haley? Llevaba semanas enfermo y no dijo nada! Debí pensar en eso, estar pendiente de él.

-Morgan lo estaba, además, Reid es bueno en lo que hace, no iba a dejar que ninguno se preocupara, sabía como ocultarlo.

-Exacto, es bueno en eso, pero nosotros tenemos más experiencia, debimos ser mejores que él.

-Y qué vas a hacer ahora?

-Hablaré con Strauss, veré que piensa, pero te aseguro una cosa: Reid va a estar fuera esos tres meses, eso no es negociable.


Los cuatro seguían esperando a ser autorizados para ver a Reid, cuando JJ recibe una llamada.

-Oh... disculpen chicos.

Mientras JJ se va aparte, el Dr Price pasa por el salón de espera. Inmediatamente Morgan se pone de pie y se encuentra con él.

-Doctor, cómo está Spencer?

-Está mejor. Se han estabilizado sus signos vitales, pero, no hemos logrado que coma.

-Dios! Es terco!

-Pensé que tal vez ustedes podrían hablar con él, le haría bien.

-Cuando podrá salir?

-Esperaría que mañana, pero no lo dejaré ir hasta que coma. Además, me comuniqué con Smith. Quiere que vaya a consulta inmediatamente. Aquí le hicimos los exámenes básicos, pero en el Macey podrán hacerle estudios más completos.

-De acuerdo, haremos que coma. Gracias.

Al terminar con su llamada la rubia se acerca, y ve sus caras largas.

-Pasó algo con Spence?

-Tu terco amigo no quiere comer.

-Yo lo obligaré, aunque tenga que amarrarme a él.

-García, no creo que logremos algo con eso.

-JJ tiene razón. No podremos estar con él siempre, debe cambiar su actitud.

-Bueno, ustedes dos tendrán que ver como hacen con eso, porque García y yo debemos volver a la oficina.

-Ohhhh... en serio? Pero mi white sugar me necesita.

-Siiii... pero también tu bossman. Vamos García, Elle y Morgan cuidarán de él.

-Bien, pero me llaman si algo pasa.

-Descuida, muñequita, lo haremos.


-Pase!

-Jefe Strauss.

-Aaron, lo estaba esperando, siéntese.

Hotch entro y tomó asiento, frente al escritorio de Strauss, con su mejor cara de poker.

-Me imagino que si no me mencionó la situación médica del Dr Reid de los últimos fue debido a las muchas diferencias que hemos tenido.

-Sinceramente así es.

-Entiendo. Escuche, se que no estamos en los mejores términos, pero creame cuando le digo que, a pesar de lo que ha pasado, quiero el bienestar del Dr Reid. Además, pensé y pienso que era mejor que fuera yo la que tomara la decisión de incapacitarlo, y no usted. Cuando lo vi, estaba muy afectado, no pensaba con claridad...

-Qué quiere decir con eso?

-Me refiero a lo emocional. Es un golpe fuerte, no importa la edad que uno tenga. Creo que no está ni fisica ni mentalmente en capacidad de trabajar, de hecho, estoy convencida que sería hacerle un daño permitirle que trabajara así. Espero que lo entienda y, por esta vez, estemos de acuerdo.

-Lo estoy, y le agradezco.

-Bien, la licencia regirá a partir del día de ayer, que fue cuando colapso, y su regreso al trabajo activo, será después de los tres meses, y con el visto bueno de los médicos.

-No creo que él sane tan rápido.

-Pero esperemos que esté más fuerte y en mejores condiciones. Si no hay nada más, es todo.


Elle y Morgan estaban justo en la puerta, pero antes de entrar, Morgan la tomó del brazo.

-Qué pasa?

-Creo que es mejor que entres tu sola?

-Morgan...

-Él no quiere verme, y por llevarme la contraria se pondrá más terco, además tu lo entiendes mejor que nadie en este momento.

-Bien, veré que puedo hacer.


Strauss estaba conversando por teléfono, cuando Gideon entró molesto a su oficina, sin anunciarse. La asistente de ella lo persiguió y le rogaba que esperara afuera, pero hizo caso omiso.

-Es momento de que hablemos, así que cuelga, porque no me pienso ir.

-Annie, déjanos a solas, por favor... Si, debo dejarlo señor, tengo un asunto importante que atender... Si señor, mañana entonces... Me quiere decir que demonios cree que hace, entrando a mi oficina de esa forma!

-Quién te crees TU para acosar a Reid!

-U, un momento, acosarlo?! De qué hablas?

-Crees que puedes engañarme, pero te conozco bien Erin...

-Nooooo, TU crees que me conoces, pero no es así! Y tampoco tengo porque dar explicaciones de mis acciones, así que te exigo que salgas de mi oficina, AHORA!

-No voy a permitir que arruines su carrera, BAU es su vida!

-No es así! Gideon, BAU es un trabajo, solo eso, y no voy a arriesgar su bienestar por que en este momento es una prioridad...

-Ahhhh, y desde cuando te interesa su bienestar!

-No hace mucho, debo admitirlo, él me dio todas las razones para estar en su contra...

-Oh, por Dios Erin! No te justifiques!

-Sabes lo que él hizo hace dos meses? Me desafió directamente frente al Director, a MI!... Y no voy a negarte que desde entonces he estado encima de él...

-Y ahora que cambio según tu?!

-No quiero cometer los mismos errores del pasado, y tu sabes muy bien a que error me refiero.

-Ahora tu! Porqué Ryan y tu no dejan a los muertos descansar!

-Dime algo Gideon, cuándo te acuestas todas las noches, no sientes remordimiento? Pesar por lo que pasó con Gorham?

-Ya basta! Yo no tengo porque hablarte de mi vida privada, solo te diré esto, llevo años aguantandote, porque el ataque era hacia mi, pero si insistes en dañar a Reid, tu y yo tendremos un problema.

-No me quieras engañar, y hacerme creer que te preocupa ese muchacho!

-Claro que me preocupa, es como un hijo...

-Cómo un hijo? Cómo Stephen?

-No menciones su nombre...

-Ni siquiera le hablas Jason, te olvidaste de él, cómo olvidaste de Gorham, y cómo también harás con ese muchacho... Sabes porque me desafió? Por defenderte a ti! Ese chico te idolatra, tal como lo hacía Joshua Gorham, y al igual que él, Spencer Reid iba a seguirte, sin importar su enfermedad. Pero eso no va a pasar, no voy a perder a otro buen agente por causa tuya. Ahora vete de mi oficina, que ya te tuve mucha paciencia.


Cuando Elle entra a la habitación del genio, el encargo de la limpieza está retirando su comida, que no ha sido tocada. Reid está recostado, viendo hacia la ventana.

-Señor, disculpe, me regala esto.

-Claro, supongo que nadie se lo va a comer.

Reid escucha, pero no vuelve a mirar. Elle empuja la silla cerca de la cama, se sienta y abre el recipiente.

-Esto se ve bien.

-Qué quieres Elle?

-Yo, quería verte, es todo. Cómo te sientes?

-Cautivo.

-Ja, si supongo. El doctor dice que te dejará ir mañana, solo si comes.

-No tengo apetito.

-Mírame Reid...

El joven gira su vista hacia su amiga, quien lo ve sonriendo, con un recipiente de gelatina.

-Pensé que le habías pedido la comida al señor.

-Qué! Eso? Iacccc... se veía asqueroso entiendo porque no querías comertelo, pero esta gelatina se ve riquísima, y ya que no la quieres...

-Oh, vamos Elle, no soy un niño, no voy a caer en un truco tan viajo.

-Cuál truco? Ohh, crees que te voy a chantajear con la gelatina? Claro que no, jamás insultaría tu inteligencia. La gelatina es para mi.

La morena sacó un bocado de gelatina que inmediatamente metió en la boca. En ese momento, Reid reaccionó rápidamente y le arrebató el recipiente de la mano.

-Eyyy... pensé que no tenías hambre.

-Cállate y dame la cuchara.

Elle sonrió y se la dio. El joven empezó a comer rápidamente, en un instante volvió a ver a su risueña amiga, y sonrió también.

-Te odio.

-Si, es lo mismo que le digo a JJ todo el tiempo, y ya vez... Al menos te hice sonreír un poco.

-Se que he sido... bueno, un cretino.

-En realidad no. Pero si creo que has sido muy duro con Morgan.

-Elle, yo... no sé que hacer. Me siento... asustado. Derek tiene razón, yo... no quería aceptar que estaba enfermo. Es decir, sé que lo estoy pero con esto que pasó se hizo más real. Qué haré con mi mamá, y con... bueno, con el trabajo.

-Reid, el trabajo siempre va a estar ahí. No es que Strauss te despidió, te dio un tiempo para recuperarte, y sobre tu mamá, bueno, no se nada de ella o la relación que llevan, pero estoy segura que podrás manejarlo.

-Y después está... Morgan.

-Qué hay con él?

-Nada, olvídalo.

-Quieres que te traiga algo de comer?

-Comida del hospital? No!

-Descuida, ya tengo experiencia camuflando comida para ti, ja.

-Ja, gracias Elle.

La morena se puso de pie, pero antes de irse, el genio la llamó...

-Elle, Morgan está afuera?

-Si, desde ayer?

-Él no se fue a su apartamento?

-No. Quieres verlo?

El joven bajó la mirada, y después de unos segundos movió la cabeza positivamente.

Al volver a la salón, vio a su amigo en el mismo asiento, esperando.

-Quiere verte...

-En serio? Cómo está? Cómo lo viste?

-Bien, lo hice hablar un poco. Derek, está muy asustado, y preocupado por ti.

-Preocupado por mi? No tiene sentido, debería preocuparse por si mismo, no por mi.

-Bueno, yo iré a buscarle algo de comer, ve con él, conversen.

-Gracias.


-Ey, pretty boy, te sientes mejor?

Reid estaba recostado hacia un lado, su mirada se veía diferente. No había ira en él, pero si una profunda tristeza. Duro un poco en contestar, intentaba buscar una respuesta para él.

-Me siento mucho mejor... Elle me dijo que te quedaste toda la noche, no debiste...

-Crees que iba a irme tranquilo? Reid, estaba preocupado. Escucha, sobre lo que pasó ayer...

-Déjalo así.

-No, no podemos, tenemos que hablar.

-Derek, creo que lo mejor es que no nos veamos un tiempo.

Un balde de agua fría fue lo que sintió.

-Cómo? Pero pensé...

-Es lo mejor.

-Lo mejor? Qué quieres decir con eso? Reid, si es por lo que dije ayer.

-Va más allá que eso, realmente, quiero estar solo, lo siento.

Morgan trataba de decifrar las razones por las que tomaba esa decisión, 48 horas antes estaban muy bien, y ahora? Trato de serenarse, a pesar de su confusión y enojo

-Porqué estás siendo tan egoísta?!

-Derek, por favor, no quiero discutir... Solo, cumple con mis deseos, te lo pido.

-Spencer, si eso es lo que quieres, esta bien. Pero entiende que si salgo por esa puerta, no volveré a entrar más.

Reid bajó la mirada, sabía lo que eso significada, pero nada lo iba a hacer retroceder. -Lo sé, y lo acepto. Después de ver al Dr Smith y si él lo aprueba, me iré un tiempo de DC.

-Irás a Las Vegas?

-No lo sé aún.

-Pero y tu tratamiento...

-No te preocupes por eso ya, Morgan.

Morgan no insistió más. Se puso de pie. No iba a rogar más, si así quería las cosas, así serían. No hubo besos, ni abrazos. Simplemente dio media vuelta y salió del cuarto. En su cama, el joven no gritó, ni se exasperó. Se quedó mirando fijamente la puerta. Una parte de él deseaba salir corriendo por esa puerta y alcanzarlo. Pero no iba a hacerlo, se quedó mirando aquella puerta, mientras una lágrima intrusa corrió por su rostro.


Quería gritar. Golpear las paredes. Llorar. Estaba furioso, dolido. No sabía que hacer ni hacia donde ir. Pero no iba a suplicar más. Tal vez esto era lo mejor. Spencer lo estaba liberando. El problema era que no deseaba serlo. Morgan quería estar junto a él. Pero su actitud lo desesperaba. Ya no iba a dar más oportunidades. No más.

-Morgan, estás bien?, pregunta Gideon quien estaba extrañado, observando a su colega.

-Si... si, estoy bien.

-Y Reid? Cómo siguió?

-Bien, él está bien. Escucha, debo irme. Nos vemos.


Reid seguía en la misma posición en que lo había dejado Morgan.

-Hola, Gideon, qué bueno verte

-Cómo estás?

-Mejor, estoy esperando a Elle, fue a traerme algo de comer.

Gideon observó la extrañada mirada del joven. Y al recordar la actitud de Morgan, sumo dos más dos.

-No lo tomó muy bien.

-Quién? Qué cosa?

-Morgan... Cuándo le pediste tiempo.

-Qué?! No entiendo que quieres decir.

-Si entiendes, y se porque lo hiciste. Puedes... hacerme callar, si digo algo que no es. Se fueron enamorando, llevan juntos mmm... no mucho tiempo, pero te ilusionaste tanto, que olvidaste todo el dolor que estabas pasando. Por primera vez, te sentiste completo. No quieres atarlo a ti, no quieres que sufra, y prefieres que haga su vida lejos, porque sientes que es... solo cuestión de tiempo para que te perdamos. Me equivocado hasta ahora?

-Gideon, yo...

-Crees que al alejarlo le harás un bien, aunque signifique tu propio sufrimiento. Lo que sucede Reid, es que es a Morgan a quien le corresponde decidir que es lo mejor para él, no tu. Y con esto, le estás haciendo un daño. Así que piensa bien en lo que haces.


Eran las 8:32 p.m. Morgan conducía sin rumbo, pensando. Varias llamadas perdidas y mensajes de texto, principalmente de García, fueron ignorados. No quería hablar con nadie, ni ver a alguien que lo hiciera recordar. Paró el auto cerca de un bar, esa sería una buena noche para olvidar.

Al otro lado de la ciudad, en el hospital, Reid no podía dormir. Pensó en lo que había hablado con Ryan días antes, y ahora con Gideon. Qué podía hacer? Atarlo a él? Su salud se deterioraba más rápido de lo que había pensado, y aún no había puesto todo en orden. Estar con Derek esas semanas hizo que olvidara sus obligaciones para con su madre, principalmente. Y a pesar de que lo amaba, mantener esa relación era engañarse a él mismo y a Morgan. Tal vez podría sanar, pero el proceso sería largo. A pesar del gran vacío en su interior, esperaba estar tomando la mejor decisión.

Cuatro horas en el bar, varias cervezas encima y una bella mujer. Ambos bajaron de la camioneta, él iba totalmente feliz, la abrazaba y la besaba. Antes de poder sacar las llaves del bolsillo, un fuerte bolsazo sintió justo en su cabeza.

-Derek Maximiliam Morgan! Qué crees que haces con esta... esta señorita!

-Pero qué diablos, García! Qué haces aquí tan tarde?

-Esperándote, no respondías mis llamadas, así que vine a buscarte! Pero ya veo que estabas muy ocupado!

-Ella quién es, Derek?

-LA AMIGA DE SU NOVIO!

-Novio!

-No tengo novio!...GARCÍA!

-Si lo tienes, se llama Spencer Reid! Y usted señorita, le sugiero que se vaya antes de que averigüe quien es y la desaparezca del universo digital.

-García!

-Qué! Me vas a gastar mi apellido de tanto mencionarlo!

-Emm... Patrice...

-Pamela...

-Ok, Pamela, disculpa...a mmm... tengo que atender a mi amiga... será otra ocasión...

-Olvídalo, no me molesta estar con comprometidos, pero al menos que sepan que les gusta... Adios Derek.

Morgan abrió la puerta, tiró las llaves una mesita y se sentó, mientras que García hablaba, hablaba y hablaba.

-... no puedo creerlo, Derek! Cómo pudiste? Reid está en el hospital enfermo y tu buscas a la primera perra que encuentras!...

-García...

-No he terminado. Se que estás herido, pero eso no es razón para engañarlo...

-García...

-Sabes lo que va a sentir mi dulce de leche blanco cuando sepa que...

-PENELOPE!... García, él rompió conmigo.

-Cómo?

-Hace unas horas...

-Pero, pero porqué!

-Es necesario que hablemos de eso ahora?

-No... claro que no... Quieres?

-Si, eso creo. Realmente lo necesito...

García se sentó a su lado y lo abrazo con fuerza.

-Lo siento tanto, Morgan.

-Yo más, no te imaginas cuanto.