Primero que nada quiero agradecer a todas las personas que se han dado la molestia de leer este fic y de comentarlo, son maravillosas. Pero hoy sobre todo agradezco la paciencia que me han tenido, pensé que nunca volvería a escribir. Espero les guste el capitulo es mas bien corto, pero tiene algunas cosas interesantes.

Agradeceré cada comentario personalmente.

Disclaimer: Hawaii Five 0 no me pertenece lo que es una lastima ya que seria rica y conocería a Alex y Scott =)

PESCA MILAGROSA

Flashback

-¿Se lo propusiste? –preguntó Jane abriendo el auto.

-No pude, tuvo uno de sus arranques de celos y tuve que disimular.

-Es una lastima, ya me estaba imaginando mi vestido de dama de honor.

-No te imagines nada y ayúdame con estos bolsos.

-Al menos me mostrarás los anillos –pidió arrastrando el bolso con dificultad- ¿verdad?

-Esta bien, míralos –dijo sacando una pequeña caja de su bolsillo- Tendrás que guardarlos, conociéndolo revisará hasta la pelusa de mi ombligo si sospecha algo.

-Son muy sencillos y bonitos –dijo tratando de ver con la poca luz un par de anillos de platino- Les siento como un relieve ¿Los grabaron?

-Si, es una promesa y nuestras iniciales entrelazadas. Lo podrás ver con paciencia y más luz luego, no quiero dejar mucho rato a papá y a Steve solos.

-Yo los cuidaré bien Dan –Aseguró Jane guardando la cajita en su bolsillo.

-Fin Flashback-

A las cuatro de la mañana el padre de Danny golpeó la puerta pidiendo que se levantaran pronto ya que les esperaba un viaje de al menos 2 horas para ir a pescar.

Danny se levantó a regañadientes, mirando como el moreno seguía durmiendo, no imaginó que éste se había quedado dormido hacía un poco más de una hora.

Mientras rebuscaba en el closet, en algunas cajas embaladas el viejo traje de neopreno, comenzó a hacer ruiditos para despertar al comandante.

-Despierta bello durmiente, el sueño de belleza ha terminado.

Steve se cubrió la cabeza con la almohada, tratando de seguir durmiendo, pero Danny se le acercó suavemente, besando su cuello y sin aviso lo destapó, dejando al moreno a descubierto.

-Vamos Danny, déjame dormir cinco minutos más… por favor.

-Bien, cinco minutos –dijo alejándose mientras se desnudaba completamente- Me bañaré solo entonces.

El moreno despejó su vista mirando el hermoso trasero de Danny, produciendo en él la renombrada erección matutina, no tardo ni 10 segundos en estar en la ducha con el rubio, despertando bajo las intensas caricias que se dieron durante la ducha.

-H50-

Quince minutos después bajaron vestidos y sonriendo, el padre de Danny los miró alzando una ceja, sacudió la cabeza y siguió arreglando su caja de pesca.

-Buenos días Tom –saludó Steve sonrojándose un poco.

-Buenos para ustedes –dijo el hombre- ¿Se pusieron los trajes de neopreno?

-Si padre –respondió el rubio sentándose en la mesa.

Casi a las cinco de la mañana partieron rumbo a la costa, Tom dejó que Danny condujera, a pesar de los alegatos del moreno, el que además fue obligado a ir en la parte trasera entre Jane y Margaret, que iban durmiendo apoyadas en sus hombros, el moreno no tardó en ceder también al sueño. Su compañero lo miraba cada cierto tiempo por el retrovisor, pareciéndole adorable la escena. Estuvieron en relativo silencio al menos por un par de horas, hasta que el canoso habló.

-¿Qué harás con la bruja de Rachel si te casas con Popeye? –Tom preguntó en vox baja.

Danny le lanzó una mirada de furia, pero luego no pudo evitar reír.

-Qué mala costumbre la tuya de ponerle sobrenombres a la gente. Primero a Norah ¿Cómo le decías… la ardilla?

-No hijo, le decía la marmota.

-Nunca entendí porque le pusiste ese mote… luego fue Carol, le decías Casper… supongo que era muy pálida.

-Jaja… no, le decía Casper porque era como toda amistosa y a Norah le decía marmota por su forma de comer.

-¿En serio? Nunca le vi nada extraño.

-Tomaba la fruta con las dos manos y hacía ñaca, ñaca, ñaca –El viejo trató de reír despacio mientras imitaba a la mujer.

Danny sonrió, disfrutando los recuerdos que le producía su padre. Antes de seguir hablando miró por el retrovisor, para cerciorarse de que Steve siguiera durmiendo.

-Rachel ya sabe que estamos juntos, pero no sé cómo reaccionara si le digo que me quiero casar con él.

-Me parece que ella no tiene derecho a opinar de nada –Tom miró hacia atrás y agrego- el chico me cae bien, y si tengo que defenderlo de la bruja, pues lo haré.

Danny sonrió, y puso su mano en el brazo de su padre, no podía estar más feliz de lo que estaba ahora.

-Se te ha dado bien el aceptarlo –le sonrió al patriarca Williams.

-No lo creas hijo, sabes que nunca fue mi opción, y sabes que me lo tome mal al principio, tal vez si me hubieses preparado… fue fuerte encontrarte con otro hombre en la cama. De hecho antes de despertarte con mis gritos, te miré dormir un rato, nunca te vi tan tranquilo, parecías pleno.

-¿Me…? ¿Nos estuviste mirando dormir? Eso asusta un poco -contestó el rubio en una mueca risueña.

-Olvídalo, no lo volveré a hacer… ahora gira a la derecha.

Se introdujeron a un bosque, más que nada era la entrada de un parque. Se detuvieron junto a los arboles cerca de una mesa de picnic y una parrilla.

-¿Vas a despertarlos? –preguntó el rubio apuntando al trio que roncaba en el auto.

-Déjalos dormir un poco mas, vamos a preparar las cañas, luego se nos unirán.

Salieron del maletero a sacar las cajas con anzuelos y carnada. Y se acomodaron en la mesa a unir las cañas y revisar los carretes y los hilos.

El padre de Danny sacó una lata que destapó dejando al descubierto un trozo de tierra del que rebosaban lombrices al por mayor.

-¿Aun crías tus propia carnada? –Danny puso cara de asco- Pensé que mamá te lo había prohibido.

-Uno de los secretos del matrimonio hijo mio, es saber negociar. Yo obtengo carnada, ella abono para sus rosas.

Se pusieron las botas de gomas y partieron a la orilla del acantilado, desde donde se podía observar el faro.

-No veníamos juntos desde que te divorciaste –Tom lanzó el anzuelo.

-Tuve un par de años difíciles, si es que no lo recuerdas.

-¿Sales a pescar en Hawái? He oído de un pez con el nombre mas largo y extraño que haya oído en mi vida… honopononomonono.

-Ay padre, se llama… Humuhumunukunukuapuaa… más de un año en esa isla sin necesidad de aprenderlo, pero ayudando a Grace en sus tareas de Biología, de tanto repetírselo… pues se me grabó.

-¿Qué no harías por esa niña Daniel? –su padre le despeinó un poco- ¿Y ya tiene novio?

Danny se puso rojo de rabia, miró a su padre echando chispas.

-Pues no y no lo tendrá aun. ¿Y tu adorada Jane ya tiene novio? –respondió con sarcasmo.

Esta vez fue el Tom el que parecía tener llamas saliendo de su cabeza.

-Ese fue un golpe bajo.

Tom miró hacia atrás y vio acercarse a Steve, empujó a Danny al agua. El castaño en 2 segundos estuvo en la orilla a punto de saltar pero, el brazo del viejo Williams lo detuvo en seco.

Danny comenzó a emerger del agua.

-¡Vas a ver viejo desgraciado!

-¡Tenme mas respeto, soy tu padre! –Le respondió riendo, y mirando a Steve le susurró- Te dije que sabe nadar y que te lo demostraría. Solía hacérselo tanto a Matt como a Dan.

Steve no estaba nada de feliz, pero al fin entendió la insistencia del hombre con lo del traje de neopreno y una muda extra de ropa.

-El agua debe estar muy fría –observó sacándose su chaqueta, dispuesto a dársela a Danny que ya estaba llegando arriba.

-A punto de congelarse hijo, ve por una toalla ¿Maggie y Jane ya empezaron a encender el fuego?

-Fue lo primero que hicieron al bajar del auto, ahora entiendo porque.

Danny se acercó a su padre, quien tuvo que huir ya que el rubio intentaba abrazarlo todo mojado.

-Vas a ver Thomas Alfred Williams cuando te atrape –decía corriendo con el pelo mojado goteándole en la cara- Te dije que nadaba Aquaman, así fue como tuvimos que aprender ¡Porque nos tocó un padre bruto! -gritaba riendo mientras su padre se escondía detrás de un árbol.

Steve, comenzó a reír también del pelo alborotado de su rubio. Quien se sonrojó, pero sonrió con malicia.

-¿También quieres un abrazo cariño? –Dijo comenzando a perseguir a Steve que corrió a ponerse detrás de Maggie- Claro te cubres con mi madre, que gran cobarde eres Superseal.

-Hijo deja a Steve tranquilo y mejor te sacas esa ropa mojada, ya está listo el fuego- dijo su madre tendiéndole la toalla- Nunca entenderé estos juegos de hombre.

Danny se sacó las botas de goma y la ropa mojada, quedando en el apretado traje de goma que cubría su cuerpo, su novio no pudo dejar de mirarle, ya que el apretado traje se ceñía completamente en el hermoso cuerpo de su amante.

-Deja de babear Steve –le dijo Jane risueña dándole un suave codazo en las costillas- ¿Quieres café?

-Si gracias –respondió tímido.

Tom se acercó a buscar un café, se notaba tranquilo y risueño, Danny lo miro haciéndose el molesto.

-No me mires así, debía demostrarle al soldado anfibio aquí presente, que mi hijo sabe nadar.

Maggie le acercó el vaso y lo regañó con la mirada.

-¿Tú también mujer? Hoy no tengo suerte, todos me juzgan –Tomó su caña y se fue riendo.

Al rato el rubio y Steve se acercaron a pescar tranquilamente, dejando a las mujeres tranquilas conversando.

-¿No te parece un lugar hermoso para casarse? –Dijo distraídamente Maggie- ¿Dónde tienes los anillos?

-No sé de que hablas –dijo la chica tosiendo- ¿Qué anillos?

-Olvidas de que mi cocina tiene la mejor acústica y una ventana enorme desde donde lo veo todo.

-Madre, eres terrible –Jane sacó la cajita con los anillos- Son hermosos, Dan me pidió que los mandara a hacer cuando Steve estuvo en el hospital, se aprovechó de que dormía para sacar la medida.

-Son muy lindos –leyó lo que estaba grabado- "Te amaré en la tierra, en el mar y en el cielo"… Es tan romántico.

-Y bastante militar… -Jane guardó nuevamente la cajita.

-Ya verás que cuando encuentres a alguien, lo encontrarás todo romántico y especial.

-Pues parece que no llegará nunca… -encendió un cigarro- Creo que ya me estoy aburriendo.

-¿Del paisaje? Pues es muy lindo, incluso parece que saldrá el sol.

-No madre, de esperar a mi príncipe azul.

-Ya verás que llegará cuando menos te lo esperas ¿Me ayudas a preparar la comida? Mira que presiento que solo pescaran un resfrío.

Un poco mas allá los tres hombres guardaban silencio contemplando el paisaje mientras esperaban que los peces picaran. Nada interrumpía el canto de los pájaros y el sonido del viento entre las ramas.

-Me rindo –dijo el rubio- No hemos pescado nada y ya llevamos como tres horas aquí.

-No tienes paciencia Danno –replicó el moreno.

-¿Paciencia? Me extraña que no hayas sacado una granada y la hayas lanzado haciendo explotar a los peces y de paso a nosotros.

-Tampoco es que me agrade mucho quedarme tanto rato esperando a que pique…

Steve fue interrumpido por el movimiento del hilo de su caña. Parecía enorme por el movimiento que hacia en el hilo, Danny se le acercó rápidamente ayudándolo a tirar de la carretilla de hilo. Ambos cayeron hacia atrás, mientras Tom adquirió el control de la situación, levantando el hilo que en su extremo tenía un pez de más de 50 centímetros.

-Tenias razón cuando me dijiste que era Aquaman, mira que hermosura –bromeó mostrando al enorme pescado- Vamos a limpiarlo. ¿Aun están en el suelo? No es tiempo de retozar, vamos a cocinarlo.

Mientras su padre se alejaba, Danny se levantó riendo, y le dio la mano a Steve para que se levantara, pero una mueca de dolor le detuvo antes. El moreno puso su mano en el lugar de su cicatriz, sintiendo algo que corría bajo el traje de goma.

El rubio le ayudo a quitarse algunas capas de ropa, bajo el cierre del ajustado traje y vio que la cicatriz se había abierto un poco.

-¡Jane trae el botiquín! –Dijo poniendo la camisa de Steve sobre la herida- ¡Apúrate!

La rubia se acercó a ellos sosteniendo el botiquín, hizo a su hermano a un lado e inspeccionó la herida. Saco unos guantes de la caja algo de antiséptico y procedió a limpiar y parchar la herida.

-No es nada, solo se le soltó un punto, pero tendrás que olvidarte del Toro –luego miró a Danny- Y del sexo, al menos por un par de días.

Ambos ayudaron a Steve a levantarse y a vestirse, acercándose donde estaba el matrimonio Williams preparando el pescado. Danny sacó su móvil del auto, se alejó buscando señal.

-Necesito una hora para controlar un paciente operado de apendicitis… como a las 5 es buena hora… Steve McGarrett… si, es su paciente… bien gracias señorita.

-H50-