¡Hola!, lamento no haber actualizado. Espero que hayan tenido una bonita Navidad y les deseo un próspero Año Nuevo. Aquí traigo el siguiente capítulo:D
Habían pasado unos cuantos días y la joven pelinegra decidió hacer acto de presencia en la empresa, sin embargo, los empleados comenzaron a hablar respecto al rumor que se había corrido sobre ella y Gohan.
— ¿Viste que se casó Videl con Gohan?, ¡Según se casaron e incluso publicaron las fotos!, ¡Tan guardadito que se lo tenían! — Se escuchaban a los empleados
La pelinegra suspiró y se dirigió a su oficina sin decir nada.
— ¡Videl! — Se escuchó un grito a lo lejos, provenía de la rubia Iresa, que traía en las manos una revista que tenía de portada una de las fotos que Shapner había tomado de Gohan y Videl. — ¿Se casaron? ¡No pueden!, la mamá de Gohan y la mía… Hicieron algo inesperado — La rubia tomó asiento y observó fijamente a Videl — ¿Dónde está Gohan?, hay algo que debo comentarles… Y es algo serio, me acabo de enterar — Suspiró.
Videl al escuchar tales palabras se preocupó, ¿Qué es lo que tendría que contar?, se preguntaba la pelinegra. Estaba preocupada, desesperada y ansiosa, deseaba que Gohan llegara para así poder enterarse de lo que estaba sucediendo, pero por algún motivo, Gohan todavía no se presentaba en la empresa, no sabían el motivo así que decidió llamarle, sin embargo éste no respondía las llamadas telefónicas, lo cual hizo que se preocupara aún más. "¿Por qué no llegaba? ¿Le habrá pasado algo? ¿Decidió huir del país? ¿Dónde está?", todas esas preguntabas se hacía la pelinegra.
—¿Qué sucede? — El azabache apareció inesperadamente y decidió sentarse en uno de los sillones, podía sentirse la tensión en el lugar.
—Ustedes dos…— Refiriéndose a Gohan y Videl — No pueden estar juntos, mamá llamó diciendo que Gohan y yo ya estamos casados… ¡Nos casaron sin pedirnos permiso!, no sé cómo es que consiguieron casarnos a los dos.
Aquella noticia tomó por sorpresa a los dos jóvenes. Videl salió rápidamente de la oficina pero alguien la jaló y era Gohan deteniéndola, sin embargo, Iresa tomó del brazo a Gohan con el mismo motivo, que era detener.
Algunos empleados se percataron de eso y observaron la escena atentamente, sin saber que decir.
—¡Estamos casados! — Los tres dijeron al mismo tiempo, causando confusión en los empleados.
¿Cómo? ¿Gohan estaba casado con Videl o con Iresa? ¿Acaso era una broma? ¿Gohan en realidad es un mujeriego?
Las empleadas tomaban a Gohan como una persona que solo andaba en busca de mujeres, para después enredarse con ellas, también pensaban que era un ambicioso debido a que estaba con Videl. Eso arruinó la reputación de los tres, en especial la de Gohan.
El azabache miró fijamente a los empleados y se percató de las mujeres que comenzaban a hablar mal de él.
—Parece ser un mujeriego ambicioso, ¿no lo crees? — Algunas empleadas comentaban
El azabache se molestó y decidió soltar a la pelinegra, para después llevar a Iresa a un lugar más apartado y con menos gente, así podrían hablar sobre la situación.
—¿Cómo que ya nos casaron? ¡Explícame! — El azabache gritó furioso, no podía creer que su madre le haya hecho eso
—Así es, tienen los papeles… Me lo comentó mi madre hoy, antes de venir al trabajo — La rubia bajó la mirada y suspiró.
—¡Iresa yo no te amo! — El azabache gritó nuevamente
—¿Entonces amas a Videl, cierto? — El tono de la rubia cambió repentinamente y lo observó fijamente, causando un leve sonrojo en el azabache
—No amo a ninguna de las dos… — El azabache la jaló levemente — Iremos a ver a nues… — Fue interrumpido por un beso de la rubia
Videl se encontraba buscándolos, "¿A dónde habían ido?", preguntó. Después de buscarlos por unos cuantos minutos, dio con ellos, sin embargo, llegó en el momento menos indicado y se percató del beso. "Así que la amas a ella", pensó y decidió irse del lugar. Estaba enojada y algo triste. "¿De verdad me gusta Gohan?" se preguntó una y otra vez, "Parece que debo dejarlo ir", unas lágrimas recorrieron sus mejillas al recordar aquella escena.
—¿De verdad no me amas? — Preguntó después de separarse
El azabache se sonrojó violentamente y se quedó sin habla, "¿Por qué demonios hizo eso?" se preguntó a sí mismo. No podía responderle a la rubia, no estaba seguro de lo que sentía por ella ni de lo que sentía por Videl, tenía muchos sentimientos atravesados y tendría que volver a pensar nuevamente sobre eso.
