¿Cómo saber si tu Capitán ANBU te odia?

Todos los personajes y escenarios de Naruto son propiedad intelectual de Masashi Kishimoto. Este Fan Fic fue escrito sin ánimos de lucro, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Dile NO al plagio.


XII. Cuando te mira a los ojos desearías nunca haberlo conocido

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—¡Sakura-chan! —llamó un Tenzō ligeramente aporreado mientras se ponía a caminar tras ella.

—¿Dónde está?

—No va a recibirte, Sakura, lo siento —Intentó calmarla.

—¡¿Dónde está?! —Su grito hizo eco por todo el techo del domo subterráneo que hacía momentos había servido como campo de entrenamiento y ahora estaba destruido en más de dos terceras partes.

Tenzō suspiró y se encogió de hombros, fue sólo entonces que se permitió recuperar el aliento; después de todo, desde el pequeño "incidente" no había hecho más que ir y venir por todo el lugar— Abajo, pero lo de no recibirte es en serio. Está encerrado en un salón de conferencias… ¡Espera! —Sin embargo, ya la chica se había ido por las escaleras a toda prisa.

—¿Para qué me llamaron entonces? —preguntó al ANBU que traía pegado cual chicle, mientras cruzaba los angostos pasillos como una fiera—, si claramente a él no le importa un cuerno.

El usuario del Mokuton apuró el paso para no quedarse atrás— En realidad creí que de suceder algo no daría tiempo llegar al hospital.

—No exageres, Tenzō. Sabes que no iba a matarlo —Escucharon un voz y se detuvieron. Sakura apretó los dientes mirando fijamente la enorme puerta doble cerrada a su costado.

—Senpai ―jadeó el aludido, aprovechando para limpiarse un poco la ceniza que se le mezclaba con el sudor de la cara, en un gesto que también pudo interpretarse como resignación―, si yo no hubiera actuado a tiempo… —Recordó entonces cómo varios ANBU, incluido él, tuvieron que intervenir frente al ―había que reconocerlo― impresionante despliegue de Ninjutsu de Kakashi, antes de que pasara a mayores.

—No habría pasado nada —insistió la profunda voz—. Al menos nada peor que esto.

—Sakura-chan —El hombre ablandó su semblante al verla apretar los puños con impotencia—, si hubiera sabido de esto, jamás los habría dejado entrenar juntos. ¡Me habría ofrecido a suplir a Kakashi-senpai yo mismo! ―sinceró. Después de todo, no había sobrevivido de ser el subordinado de Lobo y víctima de todas sus maldades, por nada. Y si él había sufrido hasta hace no mucho por un tonto comentario hecho en el momento incorrecto durante sus tiempos de recluta, ¡ni se imaginaba lo que Makoto debió de haber pasado siendo el actual novio de la ex del Capitán!—. Te llamé porque esta locura tiene que acabar. ¡Kakashi-senpai parece haber perdido completamente la cabeza! —Y Sakura no podía estar más de acuerdo—. Buscaré a alguien para que abra la puerta —Pero ella negó con la cabeza y volvió a encarar el frío hierro.

—¿No vas a abrirme? —preguntó directa.

—No —Escucharon después de un momento—, me siento más seguro aquí.

Sakura bufó amargamente, era obvio que se sentía seguro allí. Las salas de conferencia de los cuarteles ANBU eran de los sitios más seguros de toda la aldea, tanto que estaban dispuestos entre las primeras opciones para resguardar al Hokage en caso de ataque. Y era evidente por qué: sólo entrar al cuartel era una proeza; luego, evadir trampas, evadir a los ANBU y seguir internándose hasta los últimos niveles de aquel laberinto subterráneo, le daba un nuevo significado al cariñoso alias "Escuadrón del Infierno". Además, las puertas dobles de hierro macizo estaban aisladas y si la voz de Kakashi se escuchaba, era sólo porque él no se había valido de los sellos silenciadores.

Un escondrijo muy seguro, pensó la pelirosa.

―¡Sakura-chan!

Muy seguro si no daba la casualidad de encontrarse con la discípula de Tsunade-sama, en todo su iracundo esplendor.

De una patada, su fuerza catastrófica le había permitido estampar una de las enormes puertas contra la pared, que, aun abollada, rebotó tras el impacto en lugar de desplomarse sólo por obra y gracia de unas magníficas bisagras— Tenzō-taichou —masculló, con los ojos brillantes siempre fijos en el interior de la oscura habitación―, por favor déjenos.

Tenzō pasó saliva. Antes de desaparecer, se repitió como un mantra que aquel era un mal necesario y que él no estaba siendo un reverendo idiota al dejarles solos a propósito. Únicamente cuando ya no estuvo a la vista, Sakura avanzó.

La habitación parecía una fría mazmorra, como todo el cuartel. Una débil vela apenas dejaba ver el rastro de sangre que se extendía por el suelo junto con pedazos de vendas y un par de tijeras. La joven también reconoció otros artículos de primeros auxilios, pero no reparó en ellos, se dedicó a avanzar siguiendo el largo de la enorme mesa de conferencias hasta donde la oscuridad se hacía demasiado espesa como para reconocer de inmediato a la figura sentada a lo más al fondo sobre ésta.

Kakashi no tenía su máscara puesta y, además, lucía terrible. Al verlo, lágrimas de rabia invadieron sus cuencas.

—Hola, Sakura-chan —saludó sonriente como si nada pasara, por poco y también meciendo inocentemente los pies bajo la mesa. Una fuerte bofetada fue lo que se llevó el muy sinvergüenza—. Sí, yo también te he extrañado después de tanto tiempo —agregó, sin siquiera hacer esfuerzo por aliviar su mejilla enrojecida y palpitante.

—¡¿Pero qué diablos pasa contigo?! —le gritó al borde de la histeria— ¡Pudiste haberlo matado!

—No —corrigió él, con su habitual calma—, pude haberlo matado en la primera ronda, cuando él no sabía que habían ANBU reales infiltrados entre los participantes; pude haberlo matado cualquier jueves, cuando yo estaba de guardia y él se quedaba hasta tarde; o durante nuestras prácticas privadas, a puerta cerrada; incluso pude haberlo hecho mientras dormía en tu cama… tan cerca... Habría sido fácil ―agregó, como saliendo de un trance―, ni lo hubieses notado ―No que el Ninja Copia hubiera pensado mucho en ello, aparentemente. Entonces volvió a sonreírle como restándole importancia al asunto—. Como ves, las probabilidades de que muriera hoy, rodeado de otros ANBU y, muy en especial, bajo el ojo vigilante de Tenzō, eran muy pocas. Tu preocupación y esta escena, por tanto, injustificadas.

A cambio de su explicación sólo recibió otra fuerte cachetada― De acuerdo, esa sí dolió. Por favor, no más.

—¡¿Te parece gracioso?! —inquirió con filosos ojos.

—En absoluto.

—¿Por qué haces esto?

—¿No es obvio?

Sakura dejó escapar un bufido de frustración y se puso a dar vueltas por la habitación, pasándose las manos por la cara una y otra vez— ¿Sabes lo que él quería? ¡Qué nos volviésemos a hablar! —Finalmente lo encaró y ahora, armándose con las vendas y el agua oxigenada se dispuso a limpiarle la sangre y suciedad de la cara, más por costumbre que por nada—. Pensaba que no era correcto que estuviésemos peleados, que no era sano, ¡no una alumna y su sensei! ―vociferó, con el sabor de la ironía amargándole cada sílaba― Y si Tenzō no te hubiese detenido, por eso Makoto ahora estaría muerto.

—Y sería culpa suya. Nadie le pidió entrar en ANBU, la gente sabe a lo que se enfrenta cuando viene aquí.

—¡No seas hipócrita! —le gritó, casi derramando el tarro al empapar otra venda—. Su único pecado fue haberse enamorado de mí, ¡y lo sabes!

Él cerró los ojos y se dejó consentir aunque sus toques fueran bruscos— No es un mal muchacho, estoy de acuerdo —comentó, sólo para que ella lo ignorara olímpicamente—. Pero no es suficiente para ti.

Sakura no pudo evitar soltar una risa amarga— ¿Y tú sabrías de eso, no?

—Sí —afirmó, abriendo los ojos y ella lo miró fijo.

—Tú me dejaste.

—No —corrigió, sin esquivarle la mirada―, te pedí un tiempo.

Esta vez la carcajada de Sakura fue sincera. ¡Aquel hombre era un verdadero descarado!— ¡Kakashi, no te dejaste ver por seis meses, por favor!

—Seis meses que no desaprovechaste en absoluto.

Oh no, ¡eso sí que no!— Ni se te ocurra hablarme así —le apretó el muslo lo suficiente como para sacarle un pequeño quejido—. No tienes una puta idea.

No sabía si la advertencia había funcionado o se trataba de algo más, pero cuando Kakashi volvió a hablar su tono en realidad cambió—: Pudiste haberme esperado.

Sakura dejó el tarro de agua oxigenada con furia sobre la mesa— ¿Esperado? ¿Esperar qué? ―Parecía increíble pero había pasado un año ya desde que Kakashi desapareciera de su vida sin más explicación que aquella penosa excusa. Un año desde aquel enero en que rompiera su corazón en mil pedazos y con su indiferencia, dolorosamente se los hiciera tragar después como si de vidrio molido se tratasen: un puñado a la vez, cada día durante sus seis meses de total ausencia―. ¿A que algún día sintieras lástima de mí? —preguntó a su vez, mientras rebuscaba compulsivamente en el botiquín—. ¿A que lo pensaras bien para no tener arrepentimientos? ¿A ver si en realidad nuestra relación valía toda la pena? —En este punto las lágrimas ya salían sin su control, y su infructuosa búsqueda por vendas extra no era más que una pretexto para no mirarle―. ¿A ver si no encontrabas una opción menos problemática? ―Preguntas como esa le habían asediado sin descanso desde aquella vez― ¡No lo entiendo! ―No lo había entendido entonces, ni lo entendía ahora: ¿Por qué se había marchado justo cuando parecían estar viviendo lo mejor que les había pasado en la vida? —¡Maldita sea, Kakashi! ¡¿Tienes idea de todo lo que sufrí por ti?!

Él la tomó fuertemente de las muñecas, haciéndole soltar el maletín de plástico y demandando de inmediato toda su atención— ¿La tienes tú, de todo lo que yo sufrí? —interrumpió, sin poder contenerse un momento más. Su voz era un gruñido sombrío que no conocía de luz y al ponerse de pie, se le hizo el doble de alto— Sí, Sakura, necesitaba tiempo para pensarlo. Necesitaba seis meses para pensar en lo joven que eres; necesitaba ciento ochenta días para pensar en que yo había sido tu primera relación estable; necesitaba cuatro mil trescientas horas para pensar en que la mujer que más amaba en el mundo, apenas había dejado de ser mi alumna. Claro que no lo entiendes ―continuó duramente― eres joven y piensas que no tienes nada que perder ―Y eso era lo que más le torturaba, el hecho de que ella estuviera comenzando un ciclo del cual él ya estaba cansado; el hecho de que su inexperiencia le impidiera distinguir entre sentimientos reales de una euforia juvenil. ¿Qué tal si todos aquellos que los veían con malos ojos, tenían razón? ¿Qué tal si ella era demasiado joven? ¿Qué tal si esa pasión que compartían resultaba sólo ser parte de una mera etapa? ¿O un experimento para ella?

¿Qué tal si Kakashi no podía soportar una pérdida más?

―Necesitaba cada minuto de cada día para asimilar que estaba a punto de amarrarte a ti, joven, hermosa y brillante —acentuaba las palabras tras cada paso con que la acorralaba— a un hombre oscuro, con el doble de tu edad. ¡Necesitaba esos malditos meses para convencerme de que al unirme a ti no te estaba robando ni un segundo de libertad! ―Porque habían momentos en los que se sentía así, como un ladrón.

Sakura se asustó al escuchar cómo el botiquín de plástico se partía bajo su firme paso. Estaba paralizada, retrocedía pero él no la soltaba, se sentía muy pequeña y acorbardada. Le dolían las muñecas, él la estaba lastimando.

—¿Tienes tú idea de lo que sufrí al verte en brazos de otro hombre? ¿Mientras él te hablaba y yo no? ¿Mientras él te tocaba y yo no? ¡¿Mientras él te besaba y yo no?! ¡Con qué derecho! ―bramó, rodeándole la cintura y apretándola contra él.

Él, quien le había enseñado a amar.

—Kakashi, cálmate, me estás haciendo daño —Sakura tembló cuando su espalda chocó contra la pared. Nunca había visto los ojos de su antiguo sensei chispear con aquel brillo desquiciado, la tenían paralizada.

―Tener que soportar todos estos meses su inmunda sonrisa en mi campo de entrenamiento todas las mañanas... ―A costa, seguramente, de las suaves caricias con las que ella lo despertaba, cuando Kakashi ni siquiera podía soñar ella. No, definitivamente no se iba a calmar.

Grandes manos empezaron a recorrer su delicada anatomía sin ningún decoro, siempre manteniéndola prisionera con su firme peso— ¿Te parece poco que me contuviera de arrancarle las entrañas con los dientes cada día de estos últimos meses? Dime, ¡¿era justo hacerme sufrir así?!

—Kakashi… —Oh, pero él no había terminado de hablar.

—Y ahora vienes aquí con este suéter —soltó con desprecio, no tardando un segundo en destrozar la prenda tan atípica en ella, como si hubiera querido taparse para torturarlo todavía más— pretendiendo que después de todo este infierno por el que me has hecho pasar, puedas llegar y abofetearme con esas suaves manos, exigir explicaciones con esa dulce voz, fingir enojo con esos ojos, ¡¿y esperar que yo no tenga sangre en las venas?! —Atacó su cuello cual animal hambriento, voraz, saboreando hasta el último palmo de su clavícula.

—¡Kakashi! —Sacárselo de encima era un esfuerzo inútil.

—¡Maldición Sakura! —bramó, deshaciéndose de la cinta con que ella se sostenía el pelo corto en una cola, para poder enredar por fin los ansiosos dedos en su suave melena con el mismo desahogo de quien sumerge en agua una mano quemada; su exquisito aroma tan conocido golpeándole de pronto en la nariz—. Qué más tengo que hacer para que te des cuenta que estoy perdiendo la cabeza, que ya no tengo fuerza de voluntad, que ya ni me importa si te merezco o no. ¡Me cansé de perder a las personas que amo! —Ella agradecía que estuvieran tan adentrados bajo tierra, de otro modo a estas alturas todo el cuartel podría enterarse de sus gritos.

―Kak…

Fue entonces cuando le sostuvo firmemente el rostro― Te amo, Sakura, nunca he dejado de amarte ―Y fundió sus labios con los de ella por la fuerza, desesperado, sediento, gruñendo de alivio al encontrar su lengua bajo la suya. No importándole cuánto ella pataleara, lo mordiera o pellizcara, sabía que al final, como siempre, terminaría cediendo. Así como lo estaba haciendo en ese preciso momento, tímida, suave, gentil pero correspondiendo, al fin. Porque sólo él podía encenderla con un roce y sólo ella podía calmar sus tormentosas ansias.

—Um…

Sakura sintió su mundo dar una vuelta y algunos objetos caer al suelo. Lo próximo que supo fue que estaba boca arriba sobre la mesa y Kakashi terminaba de hacer jirones el resto de su ropa.

Volvió a besarla, como si se le fuera la vida en ello. Sintió un espasmo de adrenalina al escucharla gemir su nombre. Sabía bien que era inútil para ambos resistirse, él era de ella y ella era de él, así era como las cosas nunca habían debido de dejar de ser.

La miró un momento: su mirada lasciva, su pecho y cara rojos de excitación, de sus besos. En un minuto él la había puesto a jadear así, a temblar de deseo bajo su cuerpo, no Makoto. Le haría olvidar ese nombre ¡Por todos los demonios del infierno, le haría olvidar su propio nombre! No podía soportarlo, tantos meses sin tenerla le rompían de pasión los huesos. Se quitó la armadura de un jalón y dejó que ella le quitara su camiseta negra con impaciencia. Piel con piel se encontraron y un choque eléctrico los estremeció. Sakura estaba segura que no había nada en el mundo que se comparara con esto, le pareció absurdo cómo habían sobrevivido tanto tiempo sin ese calor sacudiendo hasta la última fibra de sus cuerpos.

Kakashi posicionó sus labios justo debajo de su oreja izquierda al tiempo que, sin problemas, con una mano invadía su estrecha intimidad. La reacción de la chica no se hizo esperar y él aprovechó el perverso placer de tenerla a la merced de sus dedos para hablar—: No quiero que nadie… nunca más… —prosiguió ronco y sombrío— vuelva a tocarte así… nunca más… —repetía en una oscura advertencia― ¿Entiendes? ―Demasiado oscura.

—¡Kakashi! —gimió ella como si ardiera en llamas.

—Excepto yo.

Dudaba que lo fuera a olvidar, porque enseguida fue todo lo que Sakura necesitó oír para que una ola de éxtasis le rompiera contra el cuerpo llenándola de sentimientos que le recordarían hasta el día de su muerte por qué Kakashi era el único dueño de su deseo.

Makoto salió corriendo.


You're gonna wish you never had met me

Tears are gonna fall, rolling in the deep...


Nota de Autora

Fragmento de "Rolling In The Deep" de Adele.

AHHHHHHHHHHH! no, no falta nada, "Makoto salió corriendo" es la última línea. DEVELADO EL MISTERIO! si es que alguna vez lo hubo...

Bueno, no fue precisamente una comedia pero... xD supongo que por lo menos después de esa última línea sí hizo sentido el título del cap no? O.O Espero se SOBREENTIENDA la 12ª señal!

!ANTES QUE NADA miren mi perfil! la sección de FanArts, Nella nos volvió a sorprender con unos chibi doujinshi del cap 8 que están MARAVILLOSOS no, en serio, son mis FAVORITOS! (no supero el rayo diabólico, NO LO SUPERO NELLA, jajajajjajajaa TE QUIERO!)!

Me disculpan si a alguien le rechinaron las caries o les dio una subida de azúcar... también me disculpan los que quizás vomitaron porque les pareció demasiado OoC este Kakashi... no sé qué decir, salió así y ya. Ummm pues sí, Sakura y Kakashi llevaban juntos un buen tiempo... hasta se estaba tornando seria la cosa peeeero: la vida, los miedos, las inseguridades, el drama... :/ (y con el pasado que se gasta nuestro Espantapájaros, no me sorprende que cuando las cosas se tornen muy íntimas, el que salga espantado sea él) si les parece ridículo lo que les pasó como pareja, están en su derecho de verlo así, pero tengan en cuenta que falta por aclarar algunas cosas y que al final, todos somos humanos y todos erramos estúpidamente en las relaciones amorosas (el amor nos vuelve estúpidos) y si estos personajes tomaran decisiones perfectas yo (y otros 100 millones de escritores) no tendríamos historia que contar. AH! otra vez me agarraron las 5:18 am... y en pleno día de clases xD, es mi manera de compensarles que me tomaré un descanso de unas tres semanas (quizás más, quizás menos) no me maten pero me he estado distrayendo demasiado de la universidad y pienso ponerme bien al día antes de continuar.

Se acerca el final... más o menos (es que este fic se me hace tan corto xD) este capítulo fue el más largo, dudo que los próximos lo alcancen (aunque en el epílogo todo puede pasar)

SE QUE ME VOY A DIVERTIR MUCHISIMO LEYENDO SUS COMENTARIOS mi predicción es que un bloque estará contento y el otro bloque estará muy WTF "pobre Makoto" mode...JIJIJI En guerra avisada no muere recluta de ANBU! o.ó señores, aquí es cuando se decide su lealtad! O es Kakashi o es Makoto y no se engañen que saben muy bien por quién se van a inclinar!

Ok esto fue todo, no olviden seguirme en twitterSSS xD (si son usuarios anónimos con más razón, porque por PM no les puedo responder y eso me entristece D:) Dibujos, cartas, quejas, dudas, sugerencias, ya saben! ahora sin dormir directo a clases, por lo menos espero que les haya medio gustado. Hasta dentro de 3 semanas, Bye!

Att:(arroba)Kenka1804

Me acabo de acordar que tenía examen hoy O_O