¡Feliz navidad a todos! Compañeros, gracias a todos los que han estado siguiendo este fanfic. Este cap es un tributo a la idea de multiverso que plantea Discord en la precuela centrándome más que todo en el Jefazo y a la navidad en familia; y no tanto en las bromas de Spike, un pequeño especial de navidad. Y bueno, hoy pongo mis notas al principio ya que se me ocurría que podría hacer un especial de este fic para fin de año.

Piensen bien porque los personajes del fic (o bien, también yo) estarán respondiendo a todas sus dudas así que si tienen alguna pregunta que hacerles o a mí, por favor mándenmelas ya sea por PM o review y trataré de contestarlas a todas en el especial; pero como quien mucho embarca poco aprieta, doy un máximo de 3 días para registrar sus preguntas. No es por ser mala gente sino que por practicidad. Espero les guste la idea y comencemos:

Feliz navidad, feliz Hearts Warming Eve:

Twilight colgaba cuidadosamente las guirnaldas, series de luces y demás, todo tenía que ser perfecto para la Heats Warming Eve, pues sus padres, Shining y Candace acordaron que la pasarían todos juntos; y precisamente en su Palacio.

—Bien, todo está más que perfecto. En cuanto al árbol…

Caminó hacia la sala en donde Spike se supone que estaría poniendo el árbol de Hearts Warming Eve pero se lo encontró con la nariz metida en un comic como siempre.

—¡Jajajajajajajajajaja! Esto sí que es genial, ¿cómo le harán las Power Ponies para salir de esta? Vaya, ese Ultimate Drum sí que es único.

—Ehem… ¡Spike, si mal no recuerdo tú mismo te ofreciste a ayudarme a poner los adornos de Hearts Warming Eve — dijo Twilight ligeramente irritada.

El dragón se rio alegremente, todavía sin dejar de leer su comic; pero pronto chasqueó los dedos, y en un santiamén el árbol estaba listo, como si nada.

—Ahí tienes, relátate un poco Twilight. Es la época más bonita del año, cuando los ponis recuerdan la amistad. Toma aire, respira el olor a pino que llena el ambiente y alégrate. ¿Quieres chocolate caliente?

Volvió a chasquear los dedos apareciendo dos tazas del humeante líquido. Twilight lo miró aun algo irritada pero se relajó y riendo, se dejó caer en un sillón tomando un sorbito.

—¡Whoa, Spike! Esto está delicioso, ¿Qué le pusiste?

—Nada Twi, es sólo un pequeño experimento que llamo el chocolate de los chocolates, luego de tomar un sorbo de esto jamás volverás a querer probar ni un poco de ningún, pero ningún otro chocolate caliente.

Twilight abrió los ojos de la sorpresa y escupió la bebida mientras que Spike se retorcía de la risa en el suelo.

—Jajajajajajaja, es juego Twilight. Sólo le puse menta y malvaviscos. ¿Relájate, sí?

—Pues ja-ja — dijo Twilight limpiando con su magia el desastre que hizo. — Pero bueno, me alegra que estés de mejor humor Spike. Tus bromas… bueno, no has estado muy bien últimamente; y tu última broma fue demasiado extrema comparada con las que haces regularmente.

—Lo siento — dijo Spike recordando el último desastre. — Esa vez soy el primero en admitir que nos pasamos de la raya, pero lo bueno es que aprendimos que hay límites.

Y aunque no hubieron daños permanentes a la propiedad (como siempre todo se arregló automáticamente cuando el poder del arcoíris limpió todo aquel desastre), la psiquis colectiva de los pobres profesores terminó en tal estado que de último minuto cancelaron los exámenes finales y adelantaron las vacaciones.

Al final de aquel incidente (en especial porque quería mucho a su maestra) Babs se sentía culpable y todo y juró que no volvería a sugerirle ideas a Spike.

—Tratémoslo de ver por el lado positivo, ¿sí? — Dijo Twilight, quien sólo por no empeorar más el estado de ánimo de Spike no le reclamó por esa locura. — Los potros están muy contentos con eso que no hubo exámenes este año.

—Sin mencionar que la banda Blue Floyd ha vendido más álbumes que nunca luego que la Princesa Celestia prohibiera por decreto real la canción de Another Tile in the Roof — dijo Spike con una gran sonrisa.

—Pero cambiando de tema — dijo Twilight antes de irritarse con Spike. — Esta Hearts Wariming todo debe de ser perfecto, la familia estará reunida por fin luego de un largo período. Spike, seguramente mamá y papá estarán muy orgullosos de ti por tu nuevo trabajo y porque ahora tienes un puesto tan importante en el mundo.

Spike sonrió orgulloso, pero entonces recordó algo que le venía molestando desde hacía un poco de tiempo.

—En cuanto a eso Twilight, creo que no podré estar en la fiesta con ustedes.

Twilight volvió a escupir el chocolate debido a la sorpresa.

—¿Disculpa? Spike, es nuestra familia, no puedes dejarla de lado así como así. ¿O me estás diciendo que planeas hacer otra de tus bromas esta Hearts Warming Eve?

—¡No es eso Twilight! — Se defendió Spike. — Es que ya tenía otro compromiso. Me mandaron una invitación a una fiesta de navidad, lo que demonios sea eso, en la misma fecha de Hearts Warming Eve y no puedo faltar. La nota incluso dice que el Jefazo estará más que contento con mi presencia y que quiere estrecharme la garra en persona.

—Spike… — dijo Twilight tristemente.

—Twilight, no es que no quiera, compréndeme. Quería decírtelo pero estabas tan emocionada planeando la fiesta con la familia que no tuve el valor de hacerlo antes; pero descuida. Estaré aquí para recibir a todo el mundo y charlar un poco con todos y…

Twilight asintió con tristeza ya sin ánimo de seguir hablando.

—Comprendo, ¿sí? Ahora tienes mucha responsabilidad con tu nuevo estatus de dios del caos. Yo entiendo Spike, yo entiendo; recuerda que me perdí la celebración del verano con mis amigas por esto de ser Princesa.

Estaba desanimada y Spike también, pero la invitación del Jefazo sonaba a algo bastante serio y no quería decepcionar a su nuevo jefe. Así pues no siguieron con el tema y a la mañana siguiente fueron a la plaza mayor para recibir a los señores Sparkle a quienes Twilight les envió un carruaje para que viajaran cómodamente.

Candace y Shining vendrían más tarde, ahora lo importante era recibir a los mayores.

—¡Los veo! — Anunció Spike, ayudado por su visión incrementada por sus poderes del caos.

—¡Qué bien! — Dijo Twilight alegremente preparándose para abrazar a sus padres.

Finalmente la carreta aterrizó y los señores Twilight Velvet y Night Light salieron alegremente.

—¡Niños! — Saltó la señora Velvet a abrazar efusivamente a Spike y a Twiligth tras atraerlos hacia ella con su magia; para luego besarlos sonoramente en las mejillas. — Niños, cuánto tiempo sin verlos. Por Celestia, cómo han crecido. Es tan bueno verlos, no puedo creer que mis pequeños ya sean todos unos adultos. Es increíble, niños, ¿por qué no nos escriben más seguido? Los hemos extrañado como no tienen idea, ¿no es así Night?

El semental se limitó a darle a Spike una afectuosa palmada en la espalda y a Twilight un beso en la mejilla.

—Hola chicos. Les diría más pero Velvet ya dijo todo lo que queda por decir — dijo con una gran sonrisa el señor Light. —¿Qué se cuentan de nuevo?

—Ya habrá tiempo de ponernos al día papá, pero primero pasemos a casa — dijo Twilight. — Spike preparó chocolate para todos, ¿no Spike?

—No pero puedo hacerlo aparecer así como si nada — dijo Spike mientras se encogía de hombros chasqueando sus dedos.

Pronto tanto Night Light como Twilight Velvet se vieron sentados en una cómoda silla voladora que tenía un servicio completo de chocolate y galletas propias de la época.

—¿Está bien viajar con clase o prefieren caminar? — Preguntó Spike con una sonrisita presumida.

—Oh, esto sí que es vida — dijo Velvet acomodándose en la mullida silla voladora de Spike. — Cierto que mi hijo menor es ahora un poderoso dios del caos. ¿No es genial Night? Todos nuestros retoños han triunfado en la vida: Shiny un capitán de la guardia y Príncipe de Cristal; Twily la Princesa de la Amistad y Spike el señor del caos y la desarmonía. La familia sí que vuela alto.

—¿Decías algo querida? — Se rio Night Light disfrutando del chocolate. — Lo siento mucho, me perdí en mi chocolate. Spike, esto sí que es una delicia; con razón la Princesa está tan ocupada tratando de conseguir la receta del famosísimo dulce de los dulces.

—¿Es famoso? — Preguntó Spike.

—Claro que sí — dijo Night Light. — Salió un reportaje en todos los periódicos: "La obsesión de Celestia; la obra maestra del señor del caos en funciones". Nunca me sentí más orgulloso, aquí entre nos esa Celestia es una presumida y es bueno saber que uno de mis hijos se las arregló para ponerla en su lugar.

—¡Night! ¿Cuántas veces te he dicho que ahorres tus comentarios? Más ahora que estamos ante una Princesa.

—Antes que una Princesa es mi Twily, ¿verdad amor? ¿No delatarás a tu viejo, no es así?

Twilight bajó la cabeza algo abochornada por el asunto. Su hijismo era difícil de sobrellevar cuando se trataba de las opiniones políticas de su padre, pero fuera de eso todo estaba bastante bien; aunque sentía que Spike estaba robando demasiada atención. Bueno, de todos modos se iría a su fiesta así que mamá y papá lo disfrutaran mientras pudieran.

Llegaron al Palacio, el cual estaba bellamente decorado siguiendo las indicaciones de Twilight, pero la mayor parte del trabajo la hizo Spike; si a trabajo se le puede llamar chasquear los dedos y tenerlo todo listo. Tal vez era muy fastidioso pero cuando quería ayudar, lo hacía muy bien.

—Precioso, ¿no tuvieron mucho problema al decorar semejante Palacio? — Quiso saber Velvet.

—Para nada mamá — dijo Twilight. — Con nuestra magia todo fue pan comido. ¡Pero no nos quedemos aquí, sentémonos y pongámonos al día! Hay tantas cosas que nos hemos perdido.

—¿Y de quién es la culpa por no escribir? — Provocó juguetonamente Night Light. — Pero sí, tienes razón. ¿Saben? Por fin logré mi gran sueño de irme a esquiar a las montañas. Fue genial, divertido y de lo más emocionante que he hecho en mi vida.

—Pero creí que mamá no quería que intentaras porque te podrías lastimar — dijo Twilight preocupada.

—Y claro que se lastimó — dijo Velvet suspirando. — Pero no fue planeado, resulta que una tarde al querer salir del baño terminó en un hotel en las montañas. Yo por mi parte por querer regresar al dormitorio terminé en la biblioteca municipal de Trottingham y luego en un centro comercial de Maredrid. ¿Te suena Spike?

El chico soltó una carcajada recordando aquello; y Twilight, se armó de paciencia.

—Ese día de no ser por Shining no hubiéramos logrado solucionar las cosas, vaya que nos diste qué hacer esa vez Spike.

—Bueno, yo lo veo como algo bueno — bromeó Shining Armor entrando al Palacio en compañía de Candace. — De no ser por esa broma quién sabe cuándo nos hubiéramos visto hermanita. Además no fue tan malo, muchos de mis guardias dijeron que vieron lugares interesantes; y hasta Flash dice que visitó a su hermano perdido. ¿Interesante, no?

—Así es, prefiero mil veces una broma de esas a querer llamar la atención haciéndose el enfermo, ¿no crees? — Dijo Candace con una sonrisa. — Bueno, pasando a otro tema, trajimos algunos bocadillos en caso quieran comer.

—Y del ponche de huevo de cristal que tanto te gusta pa — dijo Shining con una sonrisa.

El señor Night Light sonrió y ni lento ni perezoso se fue a servir una copa; era una suerte que Shining trajera varias botellas.

—Tranquilo viejo, más te vale que dejes para el brindis de la media noche — dijo Shining.

Toda la familia celebraron la ocurrencia, era una bonita celebración en familia y nada podía salir mal. Los señores Sparkle compartían de nuevo con sus hijos; mientras que los más jóvenes intercambiaban anécdotas y demás. Era todo bastante animado y salvo que la reserva de ponche iba disminuyendo rápidamente gracias a Night Light; nada arruinaba este ambiente festivo que se respiraba. La Hearts Warming Eve era una celebración para toda la familia. Pero entonces dieron las cinco y Spike se levantó.

—Bueno, esto está muy animado y en realidad no quisiera irme pero tengo un compromiso importante. Lo siento mucho — se disculpó el joven dragón.

Todos menos Twilight lo miraron confundidos.

—¿Te vas? ¿Pero a dónde amigo? Creía que nos la pasábamos bien — dijo Shining.

—Lo siento Shine, pero tengo una invitación a una fiesta de navidad. No sé qué sea ni por qué cae en la misma fecha de la Hearts Warming Eve pero bueno, la invitación dice que el Jefaz…

Candace le hizo una señal que se callara. Claro, las reglas decían que no podía hablar del Jefazo con gente fuera de la compañía.

—El anfitrión me quiere conocer, eso es. A mí y a todos mis agentes del caos.

Candace asintió aunque los señores Sparkle no entendían nada. Shining sí, pero porque al ser el esposo de Candace tenía acceso a información clasificada.

—Vamos hijo, no nos vemos en un tiempo, ¿y en serio tienes que irte? — Preguntó Velvet.

—Lo siento, sí, realmente lo siento. Cuando Twilight me dijo que planeaba esta reunión ya le había enviado mi tarjeta de confirmación al Jefa..nfitrión.

—Bueno ni modo, saludos al jefanfitrión — se lamentó Night Light. Lástima, le gustaba compartir con Spike.

—Pero se quedarán a pasar la noche, ¿no? — Se apresuró a decir Spike. — En ese caso nos vemos en la mañana. No se preocupen, ya vamos a compartir.

—Que te diviertas — le sonrió la alicornio rosa.

Spike sonrió y salió del Palacio tristemente.

—No se preocupen — les dijo Candace a los entristecidos señores Sparkle. — Se va a aburrir y va a durar en esa fiesta menos de lo que creen. No es del tipo que le agraden a los niños. En todo caso saludarán al Jefazo y regresarán como si nada.

—Candace — dijo Twilight. — ¿Tú puedes explicarme qué es eso del Jefazo y la navidad?

Candace negó con la cabeza.

—Lo siento Twilight, pero no puedo. Reglas son reglas. Algún día lo sabrás pero de momento conténtate con pasarla bien esta Hearts Warming Eve. Y te aseguro que va a estar a tiempo para recibir las doce con el resto de nosotros.

Mientras tanto Spike se apareció en la casa club de las Crusaders esperando a que llegaran poco a poco.

Scoots y Sweetie llegaron juntas, por lo visto no les fue difícil salir de su casa sin llamar demasiado la atención, pero a Apple Bloom la tuvieron que esperar. Para los Apple, también la Hearts Warming Eve era una noche familiar y había familia de visita (no tanto como en la reunión pero de todos modos bastantes) y Apple Bloom no tuvo muchas oportunidades para quitarse de encima a sus parientes hasta que inventó una excusa para subir a su cuarto y mandar a su doble de plastilina mientras que ella entraba en su forma del caos y con su agilidad logró hacerse camino hasta estar con sus amigas.

—¡Uf! Es divertido esto de estar con la familia pero no podía perderme esto de la navidad, ¿qué será?

—No sé, pero ahora sólo faltan Night y Mist — dijo Scootaloo ya transformándose en Scootadark.

—Pero si yo ya estoy aquí — dijo de la nada Night Seed.

—¿Cómo lo hiciste? — Preguntó Sweetie Black.

—Poderes de Pinkie Pie, no trato de entenderlos; sólo los uso — dijo alegremente la potrilla. — Ahora en cuanto a Mist.

Al rato Rumble llegó volando a toda velocidad.

—Lo siento mucho chicas, pero mis padres vinieron de visita y como son soldados de la Guardia Lunar apenas si los vemos. Creo que me distraje un poco.

—¿Seguro no quieres quedarte? — Ofreció Spike.

—Báh, suena divertido. Además mi hermano se puso a hablar sobre lo de la fábrica del clima y quién lo para cuando empieza. En todo caso, ¡feliz Hearts Warming Eve chicas! lo que me pidieron — dijo el joven pegaso extendiéndoles unos papeles. — Autógrafos de los capitanes Black Swordsman y Lighting Flash. Cortesía de mis padres.

Las potrillas le agradecieron de corazón el regalo; pero no tenían tiempo para andarlo admirando; así que se transportaron al evento.

Una vez más Spike estaba ante el lugar entre los mundos, como siempre extraño y por completo vacío. Parecía que no había suelo pero por lo mismo no se caían porque no había lugar donde caer. Recuperados de la sorpresa inicial, el alegre grupo se puso en camino al que supondrían que era el único salón de eventos en todo aquel lugar.

Pero no, había dos.

Ambos se miraban bastante lujosos y criaturas de todas formas y tamaños se dirigían a ambos lados. Unos cuantos se les quedaban viendo raro al grupo pero seguían de largo hablando entre ellos. Izquierda o derecha, ¿a dónde ir?

Fue cuando una voz conocida reconoció a Spike.

—Oye, ¿de casualidad no eres el dragón de Twilight Sparkle?

Spike se volteó, la que le hablaba era Chrysalis. Iba en un vestido elegante verde oscuro que hacía juego con su cabello y se miraba bastante bien.

—Reina Chrysalis — dijo el dragón con un hilo de voz.

La Reina Chrysalis miró al grupo y luego adivinó:

—Ya, no sabes a qué salón de eventos ir, ¿no?

Spike asintió en silencio.

—Ya veo. Es el de la izquierda. Vengan, los llevo.

Y comenzó a caminar. Un poco confundidos al principio, el equipo del caos siguió a Chrysalis. Se hizo un silencio incómodo, pero Chrysalis les sonrió para bajar un poco la tensión.

—Vamos, no hay por qué sentirse intimidados por mí, todos somos villanos ahora si no estoy mal. Igual que ustedes no me meto con Celestia porque sí, lo hago porque el Jefazo me paga para eso. Eso sí, hay niveles de villanía. De quienes me mantendría alejada si fuera ustedes es de Tirek y Sombra.

—¿Por qué? — Quiso saber Shadow.

Chrysalis miró al grupo de niños y suspiró:

—Que les quede claro: no nos gusta hablar de esto, ¿entienden? Se los digo sólo porque somos compañeros de trabajo. La fiesta en el otro salón la ofrece el gemelo del Jefazo, el dueño de la empresa rival y para quien trabajan Tirek y Sombra.

—¿En serio tiene un hermano? — Preguntó Mist. — ¡Genial! ¿Y cómo se llama?

—Nosotros lo llamamos el Otro; o si lo prefieren, la Fuente de Todo el Mal. Y todos sus empleados tienen un poder endemoniado, literalmente. Bueno, llegamos.

El salón era enorme, tan hermoso como el Castillo de Canterlot cuando había alguna celebración con grandes paredes con cientos de ventanas para aceptar la luz natural; con varios tonos de verde y azul. En la pared del fondo había una gran ventana con la forma de una gran flor.

La decoración recordaba bastante a la Hearts Warming Eve: pinos naturales creciendo en el suelo, decorados hermosamente con luces de colores, listones de varios colores brillantes, bombas resplandecientes y grandes estrellas en las puntas. El suelo, el suelo estaba cubierto de una alfombra natural de agujas de pino; todo un toque hermoso y familiar.

—Vaya, ¿soy yo o al Jefazo le gusta mucho la naturaleza? — Preguntó Sweetie mirando la alfombra natural.

—Bueno, aquí entre nos potrilla es una de las creaciones de la que estoy más orgulloso — dijo una afable voz detrás del grupo.

Todos saltaron hacia atrás algo sorprendidos, Chrysalis sólo le ofreció el casco respetuosamente.

—¡Señor Jefazo! Feliz navidad y gracias por invitarme a su fiesta.

—Es un placer Chrysalis, pasa y siéntete como en tu casa — dijo amablemente el Jefazo. — Para mi Hijo y para mí es un honor tenerlos a todos aquí.

Chrysalis miró hacia la mesa de los bocadillos, en donde había de toda clase para complacer a las diferentes criaturas de la concurrencia; que charlaban muy animados entre sí disfrutando de la decoración y la buena compañía.

—Y hablando de su Hijo, iré a saludarlo y desearle un muy feliz cumpleaños ya que está por ahí. Con su permiso, Señor Jefazo.

Y se fue tranquilamente mientras que Spike y las Crusaders no sabían cómo reaccionar ante este Ser que tenían enfrente. Se miraba tan anciano pero tan joven a la vez que desconcertaba a todos. Eso sí, todo Él inspiraba una gran paz y tranquilidad con sólo verlo. Era bastante agradable la sensación de estar cerca de Él.

—Y usted es de quien todos hablan joven Spike, nuestro empleado más joven. He sido un gran seguidor de su trabajo, todas sus obras tienen esa chispa infantil que le arreglan el día a cualquiera. Incluso los otros señores del caos han estado diciendo: "Discord hizo una buena elección". Me alegra mucho tenerlos entre nosotros a usted y a estas adorables potrillas. ¿Cómo las ha tratado Spike? ¿Les gusta trabajar junto a él?

Todas se sentían algo desconcertadas ante el Ser, pero de todos modos sonrieron, la sensación de paz que transmitía hacía muy fácil el comunicarse con Él. Se podría decir que era como hablar con un abuelo muy cariñoso.

—Ha sido una experiencia muy interesante — dijo Shadow Bloom. — Mi hermana siempre me ha tratado como una niña y digamos que ser su contraparte hace que me tome más en serio, aunque no sepa quién soy yo en realidad.

El Jefazo le sonrió.

—Ah, dímelo a mí. Los hermanos, a veces son todo un dolor; ¿y qué hay de ustedes?

—Bueno, a mí me gusta mucho crear el caos — dijo Mist. — No he estado tanto tiempo en el equipo como las chicas pero puedo decir que es agradable y divertido. Y pensar que estaba a punto de delatarlas a cambio de un juguetito; mis poderes son lo mejor de lo mejor.

Sweetie se quedó pensativa.

—A mí me ayuda mucho a fortalecer mi relación con mi hermana. Digo, antes no me prestaba atención; ahora que soy una agente del caos no tiene más remedio o nosotros ganaríamos.

—Sí, es divertido competir con Rainbow de igual a igual — dijo Scoots. — Mi hermana mayor es genial y todo como mentora; pero me agrada mucho más que sea mi rival.

El Jefazo les acarició la cabeza con ternura.

—Ah, me alegra mucho que les guste lo que hacen niños. Y me alegro también que sus relaciones con sus hermanos mejoren gracias a esto; ¿pero qué hay de ti, pequeña? ¿Por qué bajas la cabeza querida Night? ¿No te agrada crear el caos?

—No es eso Señor Jefazo — dijo Babs avergonzada. — ¿Pero no está molesto por nuestra última broma? Creíamos que era una bromita inocente más; pero nos pasamos de la raya y…

—No te preocupes por eso Night, lo importante es que aprendieron. Y en todo caso, deberías ver lo que han hecho otros señores del caos en otros mundos; por eso me agrada que todos sigan siendo niños, cuando son mayores a veces pierden el humor y terminan siendo más peligrosos.

—¿Entonces está bien? — Preguntó Spike.

El Jefazo se encogió de hombros.

—Todos tienen su propio estilo Spike, y si están tan afectados por eso quiere decir que tendrán más cuidado para la próxima. Pero bueno, pasen a la fiesta por favor.

Entonces se alejó para hablar con los demás empleados. De veras que para ser el Jefazo era muy amable con sus empleados; quienes venían de muchísimas dimensiones diferentes. Muchas veces los miraban y hacían una pequeña inclinación de cabeza a modo de saludo; o bien entablaban conversaciones.

Conocieron a más de algún señor del caos que se caracterizaba por crear desastres mucho más crueles que los que ellos hicieron con la frecuencia hipnótica de Another Tile in the Roof.

—Ah, sí — les contó uno de ellos. — Yo un día transformé toda el agua del mundo en alcohol. Eso sí que fue divertido; ver a todos los habitantes del mundo completamente ebrios por igual. Y encima el chistecito me duró como semana y media; porque los héroes de mi mundo no podían hacerme nada si ni siquiera podían caminar derecho. ¡Genial! Los pobres después tuvieron una cruda tan grande que no me pudieron detener cuando llené las nubes de leche con chocolate hirviendo. Eso lo saqué de Discord, pero con el toque genial de usar le líquido caliente. La pobre gente…

Todas miraron a Scootaloo como advirtiéndole que ni se atreviera mientras que ese señor del caos reía como idiota recordando aquello.

Otro de ellos era realmente intimidante, pues se decía que por mucho tiempo trabajó para el Otro; pero por un desacuerdo de sus honorarios se pasó con el Jefazo.

—Podrían decir que soy un tipo perezoso, mi forma de trabajar es crear criaturas con gran poder destructivo; cada una más destructiva que la otra y luego dejarlas sueltas por el mundo. Así no más, me da igual qué pase después. Los guardianes del equilibrio luchan y todo; pero yo siempre estoy creando cosas nuevas, temibles e indomables. Es una lucha de nunca acabar.

Y así siguieron dándose cuenta que tal vez por ser los más jóvenes no llegaban a tales extremos, aunque.

—Bueno, dejando de lado que era aterrador, el sujeto de las criaturas me ha dado una buena idea — se rio Spike.

—Spike por favor no te atrevas a hacer algo así — le dijo Sweetie.

—No se preocupen chicas, ya me puse la meta de no llegar a ser como estos sujetos. De todos modos no veo por qué no puedo usar sus ideas a pequeña escala.

—Suena bien — dijo Mist. — Si uno de ellos puede tomar las cosas de Discord y hacerlas más dañinas, no veo por qué no hagamos las cosas al revés.

El resto de la fiesta se estaba poniendo aburrida, era algo así como una fiesta para adultos y ellos eran los únicos niños en ésta; así que lo mejor era irse, pero antes le dirían adiós al Jefazo. Era un tipo muy agradable, así que querían despedirse como se debía; igualmente de su Hijo que resultaba tan simpático como su Padre.

—Separémonos — sugirió Spike. — El que lo encuentre que mande una señal.

Estuvieron de acuerdo y se dividieron en grupos. Como siempre, Sweetie y Spike hicieron equipo; ya se estaban acostumbrando a andar juntos.

—¡Mira Spike, encontré algo! — Dijo Sweetie alegremente.

—¿Al Jefazo? — Preguntó Spike.

—No, pero al menos muérdago — dijo Sweetie señalando hacia arriba.

Spike miró hacia arriba también viendo la pequeña ramita de muérdago que colgaba sobre ellos. Y antes que pudiera reaccionar, Sweetie le plantó un fugaz beso. Ambos se sonrojaron un poco sin saber qué decir, mirándose a los ojos.

Por suerte para ellos, en esos momentos vieron que Shadow les mandaba una señal desde lejos. Sweetie sólo le guiñó un ojo a Spike:

—Bien démonos prisa, se supone que debemos ir con nuestras familias, ¿no?
todavía algo atontado por aquel beso, Spike siguió a Sweetie Belle; aunque no podía evitar sentirse bien por aquello. De todos modos no lo pensó demasiado y llegó a donde Shadow tuvo la fortuna de encontrarse al Jefazo y al Junior juntos. Tras una despedida cortés, el Jefazo les dijo sonriendo que aquella en todos los mundos era una celebración para pasarla con la familia así que no tuvieran cuidado.

—De todos modos fue un gusto tenerlos aquí — dijo el Junior. — Lamentamos que la fiesta no sea de su agrado pero claro, fue un placer conocerlos a los seis. Y suerte con mejorar la relación con sus hermanos mayores, en serio que esto de mejorar las relaciones de esta forma suena raro pero cosa de cada quién.

Se despidieron amablemente y todos juntos se acercaron a Spike que los transportó ayudado por su gran poder. Todo al final resultó en bastante paz y tranquilidad.

Cuando regresaron a Equestria, se dieron cuenta que apenas eran las ocho de la noche.

—Menos mal — dijo Apple Bloom. — Nos da tiempo de recibir las doce con nuestras familias. Chao chicas, ¡y feliz Hearts Warming Eve!

—¡Feliz Hearts Warming Eve! — Se despidieron todos y corrió cada quién para su casa.

Spike regresó al Palacio muy contento, en donde fue cálidamente recibido por toda su familia.

—Se los dije — dijo Candace. — Ese tipo de fiestas no son para Spike, tal vez cuando sea un poco mayor.

—Tal vez — dijo Spike. — Lo bueno es que misión cumplida, saludamos al jefanfitrión como le dice papá y nos felicitó por nuestro buen trabajo. ¿Y de qué me perdí?

—De nada compañero — dijo Shining. — Precisamente te esperábamos para seguir divirtiéndonos.

—Nada es lo mismo sin ti Spike, en especial las fiestas familiares.

Spike no dijo nada más y los abrazó a todos.

—Feliz Hearts Warming Eve a todos.

—Feliz navidad Spike, feliz navidad.


Sólo como nota, me limité a pintar la navidad como se celebra con las familias en mi país Guatemala. No metí a Clós ni nada porque en serio que eso ya está muy saturado y soy de los creyentes en que la Navidad es cosa de pensar en el Junior y en el Jefazo en lugar del viejito de los regalos.

Chao; nos leemos!