Hola Lectores!!! Muchas gracias por los reviews, alertas, y favoritos!!! Perdonen la pequeña demora, y la verdad es que no tengo excusa… Solo me queda atrapada en los quehaceres del dia a dia :S.

Oh, y nota para Melivampiresa, SimiCullen y zara-swan-cullen (si se pasa por aquí): Muy buena la fiesta de Pinky, ah? Que rico el polvito de la felicidad (inserte cara del psicópata). Oh, por cierto, tengo que ver donde lo venden…

Disclaimer: Nada es mìo, solo el argumento, Tony y Christine. Todo lo demás es de la buena Stephanie Meyer.


Bella POV.

Estaba en el cuarto de juegos con Nessie, un día después de mi discusión con Edward. Todo se había tornado muy incomodo, y Rose lo percibía. Esto último solo servía para incrementar mi ira. La pequeña Nessie lo notó, y me estaba mirando curiosamente.

- ¿Te pasa algo, Bella? – Me preguntó la niña. Le sonreí, una falsa sonrisa, se supone, la que ella no se tragó. – Sabes que puedes contármelo, ¿verdad? – Insistió. Le sonreí tiernamente antes de asentir con la cabeza.

- Sí, lo sé. Pero no es nada importante, así que puedes estar tranquila. – Estuvo renuente, pero asintió con la cabeza. En ese momento, Anthony entró al cuarto a paso apurado.

- Renesmee, tenemos que irnos. Tía Rose nos lleva. – Dijo Tony, sin siquiera mirarme, y clavándole una mirada severa a Nessie. Las facciones de la niña se retorcieron.

- Pero yo no quiero ir con ella. Se está comportando muy extraño. – Se quejó, mirándome a mí como diciendo "ayúdame". Yo me veía impotente ante la situación.

- Y yo me pregunto por qué será. – Dijo Tony sarcásticamente, al momento en que me lanzaba una mirada asesina. Sin otra palabra, salió del cuarto de juegos.

- Vamos, Nessie, tienes que ir. No será tan malo, solo ignora si alguno de los dos te dice algo que te moleste. – Le dije levantándome y extendiendo una mano para que ella se levantara también.

- Es que es muy difícil. A veces pienso que ambos me odian, y la verdad no sé por qué – Me dijo ella, su voz quebrándose con lagrimas y sollozos. Me arrodillé para estar a su nivel y removí las lágrimas que caían por sus mejillas.

- Escúchame bien, Nessie. Ellos no te odian. Lo que pasa es que eres muy diferente a ellos, y aunque no lo quieren aceptar, lo diferente es a lo que le tienen miedo. Prométeme que no vas a hacer caso a lo que te digan. Sé amable con ellos, y se darán cuenta de lo buena que eres y lo mal que te han estado tratando. ¿Harías eso? – Le pregunté. La pequeña asintió con la cabeza antes de abrazarme fuertemente.

En ese momento, la puerta del cuarto de juegos fue abierta de nuevo. Esta vez, era Rose.

- Lamento interrumpir el hermoso momento, pero creo que Tony les dijo que Nessie debía irse y que yo los iba a llevar a tutoría, ¿No es cierto, criada? – Preguntó con desdén, lo que hizo que Nessie y yo nos separáramos. Me dieron ganas de cachetearla por llamarme criada, pero no me iba a rebajar.

- De nuevo, para que lo entienda de una vez por todas, no soy una criada. Soy una niñera. Y sí, tiene razón, Señorita, Tony nos avisó. Nessie necesitaba ayuda y yo se la brindé. Discúlpeme por hacer mi trabajo. – Le respondí con un aire sarcástico, a lo que ella se enojó aún más.

- Escúchame, criadita. A mí no me hablas así. Ve al auto, Nessie, ya vamos tarde por culpa tuya y de la criada. – Dijo. Si las miradas mataran, Nessie y yo estuviéramos bajo tierra. Los vi alejarse en el auto, así que salí al patio trasero, y empecé a caminar en círculos.

Las lágrimas de rabia e impotencia salían de mis ojos furiosamente, mientras caminaba en círculos. Ahora no podía acudir a Edward, así que las cosas eran mil veces peor ahora.

- ¿Bella? ¿Estás bien? – Me preguntó una voz conocida; Jacob. Volteé y él estaba ahora frente a mí. Negué con la cabeza antes de lanzarme a sus brazos y darle un abrazo. Él parecía renuente, pero me lo devolvió. Cuando me separé de él y lo miré a los ojos, vi que había cierto dolor en ellos. Fruncí el ceño a eso; me confundió. – Voy a ser honesto contigo. He escuchado cosas. Las paredes de esta casa son tan delgadas como el papel. Sé lo que pasa entre Edward y tú. Y también sé que es por eso por lo que Rosalie y Alice están aquí – Me dijo, el dolor en su mirada haciéndose más evidente. Suspiré profundamente.

- No hay nada entre Edward y yo. Espero que la perra de Rosalie se dé cuenta de una vez por todas y me deje en paz. – Dije. Jacob se vio aliviado con mi respuesta, pues esbozó una rara sonrisa.


3era Persona POV

Jacob se acercó más a Bella, eliminando todo espacio posible entre ellos. En su mente había actividad constante. También había duda, pero decidió seguir el impulso.

- Jake… Jacob… ¿Qué estás…?

- Demuéstralo. – La interrumpió la voz gruesa de Jacob. Bella abrió los ojos completamente, muy asustada por lo que le había pedido Jacob. Pero por otra parte, pensó Bella, esto podría ser algo bueno. Claro que podía serlo, si se olvidaba de Edward con Jacob, todo seria sencillo. Volvería a los planes que tenía desde un principio; dejar el trabajo una vez que tuviera el dinero suficiente. Finalmente, Bella se dejó llevar por la idea y se puso de puntillas para acercar su rostro al de Jacob, quien a la vez se inclinó hacia ella.

Finalmente, sus labios se juntaron. Para Bella, ese beso era torpe e incomodo. Para Jacob, el beso era el mejor que había tenido en toda su vida y era mucho más de lo que él había imaginado en sus fantasías. Bella sintió ganas de separarse de Jacob, pero no lo hizo pues no quería romper sus sentimientos.

- ¿Qué demonios? – Escucharon un grito desde el portón. Se separaron de un tiro y miraron a quien los había interrumpido; nada más y nada menos que Edward.

- Edward… No es lo que crees. – Dijo Bella inútilmente.

- Bella, no intentes defenderte. Yo sé lo que vi. – Susurró Edward, alejándose a paso apurado hacia su despacho.

- ¡Edward! – Gritó Bella, pero cuando Edward siguió su camino y no la escuchó, ella corrió tras él. Jacob solo observaba con una sonrisa pícara, pensando que ya había destruido la relación entre Edward y Bella, por lo tanto, Bella era solo suya.

Mientras tanto, Bella siguió a Edward hasta el despacho de este, quien cerró la puerta a sus narices. Al ver que estaba cerrada con seguro, Bella empezó a golpear la puerta a mano abierta.

- ¡Edward! ¡Déjame entrar! ¡Solo quiero explicarte! – Gritaba Bella desde fuera del despacho. Edward abrió la puerta de un tirón.

- Lo único que hay que explicar aquí es que tu querido Jacob se va mañana. Definitivo. – Dijo Edward con voz firme y segura, cuando en el fondo solo había rabia y dolor.

Bella sentía que su mundo le daba vueltas, pero decidió que era tiempo de decir lo que pensaba. Ese fue el error de Bella; decir lo que pensaba y no lo que sentía. Pero, a fin de cuentas, necesitaba probarse a sí misma.

- ¿Y con eso que vas a arreglar? No puedes culpar a Jacob por dejarme ir, Edward. Que lástima que Jacob pierda su trabajo por recoger la piezas de mi corazón. Es una verdadera lástima. – Se defendió Bella. Al decir esas palabras, sintió que su corazón se rompía, pero tomó eso como una buena señal. Edward se vio impotente a las palabras de Bella. Tanto, que un par de lágrimas salieron de sus ojos.

- Oh, y si despides a Jacob, ten por seguro que yo me voy también. – Agregó Bella, quien a pesar de querer llorar con ganas, no dejó salir una sola lágrima. Volteó para salir del despacho, pero justo cuando llegó a la puerta, unas palabras la sacaron de sus pensamientos.

- "Yo que creí que me amabas". ¿Te parece conocido? – Bella miró hacia los ojos de Edward por encima de su hombro, pero la situación la había vuelto tan insensible que solo pudo negar con la cabeza (a pesar de reconocer lo que Edward había dicho) y salir del despacho de una vez por todas. Como pensó el día anterior después de su discusión con Edward, todo iba a empeorar.


Saqué la frase "todo va a empeorar" del review de Paoliiz B. Masen :P

Review si les gusto!!! Gracias por leer :)