Cumpleaños Cornamenta.
El primer semestre había pasado rápidamente, y el tercer año de Selene estaba a punto de terminar, los profesores nunca dejaban de elogiarla, era simplemente brillante, sin embargo que se podía esperar de una chica entrenada por el mismímo Albus Dumbledore, la amistad con Régulus Black para sorpresa de propios y extraños crecía rápidamente, a Selene le encantaba su sentido del humor y el hecho de que tratara bien al elfo domestico de su casa. Además el ayudaba un poco a saciar la curiosidad de Selene sobre los límites de la magia, así que ellos intercambiaban libros, apuntes y conversaciones ante la mirada estupefacta de los merodeadores, y los amigos de Régulus.
Las conversaciones generalmente iban en torno a cuestiones meramente académicas, sin embargo la sed de conocimiento de Selene era impresionante— ¿Cómo es que no fuiste sorteada en Ravenclaw?—le preguntó una vez Régulus mientras hacían un ensayo en la biblioteca para transformaciones.
-Porque no se respetar tanto las reglas y tampoco soy tan alzada—dijo ella con su mirada aún en el libro—aunque el sombrero seleccionador me dijo algo…no, no vale la pena—dijo ella viendo a Régulus recordando aquel momento, capturando la atención del chico.
-¿Qué te dijo?—pregunto él divertido de la expresión de Selene.
-Que la luna también tiene un lado oscuro—dio ella frunciendo el seño—no se a que se refería—dijo ella.
-Bueno es simple, se refería a ti—dijo Régulus gesticulando con su mano, mientras madame Prince los mandaba a callar, Selene levantó su mirada y se sentó derecha, aun sin entenderlo—Honestamente Selene, era muy lista para algunas cosas, pero para otras eres igual de distraída que tu hermano, ¿Qué significa tu nombre?—preguntó Régulus con cara de obviedad.
-Luna—entonces Selene abrió los ojos con mirada de comprensión—se refería a mi, a que yo tengo un lado oscuro—dijo ella, mientras Régulus asentía su cabeza y seguía escribiendo—Por eso me quería poner en Slytherin—soltó ella de pronto.
El joven sonrió ampliamente de manera depredadora—ya quisieras ser tan genial—dijo el con una risita.
-Oh cállate serpiente rastrera—soltó ella con un bufido, y los dos comenzaron a reír y siguieron con su trabajo.
-Tengo que presentarte a Severus, se van a caer bien, tiene una mente bien despierta—dijo él.
Entonces Régulus puso los ojos en blanco al ver entrar a Lucius a la biblioteca—te buscan—dijo él, mientras ella volteaba a la puerta y comenzaba a recoger sus cosas, para ir con su novio.
-Nos vemos Regi—dijo ella con una sonrisa sarcástica pintada en su rostro.
-¿Sabes que odio ese apodo, cierto?—puso cara de sufrimiento, y ella le devolvía una sonrisa esplendida—esa sonrisa también—dijo el de ultimo.
-Te veo en Defensa—soltó ella.
Mientras su novio le daba un beso en la mejilla y le quitaba los libros de las manos.
Después del baile las cosas con Sirius una vez más se habían quedado en un limbo, lo más raro de todo es que había cortado con Marlene y había regresado a su rutina de fajarse y tirarse a lo que se moviera, siempre y cuando hubiera un cuerpo caliente disponible, por él no había problema, después de aquel beso su comportamiento respecto a Selene era más errático.
Sirius Black no sabía como lidiar con los sentimientos en general, complicaban demasiado las cosas según él, sabía como lidiar con el placer, la atracción, se había autoproclamado un total hedonista, confundiendo muchísimo a Selene puesto que en ese beso había mostrado otra cosa y la había hecho sentir como si él correspondiera sus sentimientos, sin embargo Sirius Black estaba empecinado en demostrar que no le importaba nada en el mundo; por lo que Régulus había dejado entre ver, ya que al igual que su hermano mayor era exageradamente privado; las cosas no iban nada bien en Grimould Place repercutiendo en su comportamiento, convirtiéndolo en alguien más soberbio, arrogante e irreverente. Eso no impedía que sus actividades "extracurriculares" siguieran sucediendo.
Era obvio que Lucius notara esto y tomará las cosas a su favor, acercándose más a Selene, hasta llegar al punto de pedirle que fuera su novia regresando del descanso de navidad, en las vacaciones le enviaba mínimo 3 lechuzas por día, para hastío de James que solo recibió dos cartas de Lily con quien iban lentas las cosas, bueno ahora podía sostener una conversación con ella sin ser maldecido hasta el próximo Halloween.
-¿Lucius?—dijo ella con una sonrisa traviesa en sus labios, enronqueciendo su voz una octava más y poniendo esa cara con la que él no le negaba nada, el simplemente se rió era victima de la manipulación femenina.
-¿Qué pasa Selene?—dijo él, esbozando una sonrisa cazadora, ya que había visto que el corredor se estaba quedando vacío para su conveniencia, la tomó de la cintura y comenzó a acorralarla contra una pared.
-Mañana tienes ronda ¿cierto?—dijo ella un poco nerviosa por éste tipo de cercanía, sentía el pecho de él contra su pecho, el afirmó mientras rozaba los labios de la chica, y colocaba una mano acunando su rostro, y comenzaba a besarla lánguidamente—me estaba preguntando—beso—si tal vez—beso—podrías cubrirme—beso—en una broma—beso—que pienso—beso—hacer—termino por fin la chica.
-Mmmm, ¿se puede saber en que consistirá la broma?—dijo él, ella sentía que se iba a negar, pero pasado mañana era el cumpleaños de James y ella se lo festejaría como todo un merodeador, entonces ella fue la que empezó a besarlo cadenciosamente, dejo sus labios para besar su frente, su nariz, sus mejillas y su barbilla y poner esa bendita mirada a la que él no podía decir que no. Al final del pasillo un chico alto de melena larga y negra observaba el intercambio con un rostro contorsionado de celos, mientras sus ojos grises se fijaban en la chica que tenía al lado y le sonreía de forma picara, siguió con su camino, con esa imagen mental.
-Quiero hacer algo en el gran comedor, por el cumpleaños de mi hermano, ¿me ayudarás?—el ponderó su pregunta y asintió.
-Tendrás hasta las 12, que es cuando termino mi ronda, ¿está bien?, yo te cubro—ella afirmó fervientemente su cabeza y le jaló la mano para ir a comer.
….
La noche antes del cumpleaños de James, Selene en compañía de Lily, Alice y Marlene salían furtivamente de la torre, los chicos estaban quien sabe dónde celebrando con anticipación el cumpleaños de James (estaban en Hogsmade, en las tres escobas tomando unas cervezas de mantequilla y brindando). Las chicas iban vestidas totalmente de negro y con pasamontañas, como si fueran a hacer un atraco.
-No puedo creer que me hayas convencido de hacer esto—gimió Lily, suspirando exasperada, cargando una bolsa negra pesada al estilo Santa Claus.
-¿Estás segura que no nos van a atrapar?—dijo Alice mientras caminaba detrás de las chicas volteando a ver el retrato de la dama gorda y como la seguridad de la sala quedaba atrás.
-Segurísima—dijo Selene con una sonrisa pintada en su rostro— ¿Marlene trajiste las escobas?—preguntó mientras jalaba otra bolsa.
La rubia asintió y siguieron su camino al gran comedor— ¿Para qué dijiste que necesitabas las escobas?—dijo Marlene mientras se asomaba por un pasillo y hacia señas. Todas caminaban de puntitas y se pegaban a las paredes— ¿Sabes que si tu hermano y Sirius descubren que también tomé sus escobas me van a matar?—
-Para subir al techo—respondió Selene mientras escuchaban unos pasos firmes acercarse. Cuando vieron una rubia cabellera cruzar el recodo todas volvieron a respirar—Y no se van a enterar—
-Tengo las llaves, muy bien ya te lo dije Selene tienen hasta las 12—las cuatro chicas fueron detrás de Lucius para que les abriera las puertas del gran comedor, entonces las chicas entraron a ejecutar el plan de acción—después de esto me debes, como unas cuantas buenas sesiones de besos—dijo Lucius jalándola hacía él—cuatro de hecho—dijo él
-2 y el pastel de chocolate que tanto te gusta—el negó la cabeza y sonrío malévolamente—esta bien, te daré tus sesiones de besos—dijo ella juguetonamente.
-Esa es mi chica—
….
A la mañana siguiente los merodeadores vieron entrar a las chicas muy cansadas y somnolientas al gran comedor, James esperaba al menos un feliz cumpleaños por parte de Lily, sin embargo ella simplemente llegó y se sentó murmurando algo así como—me debes una Potter—además si algo podía ir peor su hermana no aparecía por ningún lado, el esperaba un pastel o algo así.
Entonces las chicas se sentaron derechas cuchicheando algo sobre que ya era hora, pero no pasaba nada y seguían observando a la entrada del gran comedor, a lo lejos comenzaron a escuchar una escoba volar, entonces todas las cabezas se levantaron y voltearon a la puerta para ver entrar a Selene Potter montada en una escoba, de la escoba venía colgada una especie de manta que decía "Feliz cumpleaños Jamie".
Los vitoreos iniciaron, los merodeadores estaban algo impresionados, no por completo hasta que de la varita de Selene salieron chispas a un rincón del techo del gran comedor, en serie comenzaron a explotar unos cohetes de muchísimos colores, el humo que dejaban pintados a todos de colores morados, verdes, amarillos, el gran comedor era una fiesta de colores, hasta que las mechas llegaron a la parte de detrás de la mesa de los maestros, y un gran León se formó y comenzó a correr a la puerta rugiendo, explotando y dejando un letrero "Travesura Realizada", Selene ya los había escuchado decir eso muchas veces, así que no era extraño que conociera la frase, James estaba estupefacto, y decir orgulloso era muy poco para lo que se sentía, todos en la mesa de Gryffindor aplaudían, e inclusive Dumbledore se veía divertido.
Por si fuera poco Selene de último momento lanzó unas serpentinas con su varita, mientras Lily, Marlene y Alice, traían el pastel para James y lo felicitaban, era un pastel enorme, James simplemente no lo podía creer.
El gran comedor terminó lleno de confeti, pólvora, humo, serpentinas y colores. Cuando Selene bajo de la escoba James la estrujo en un fuerte abrazo—Ni yo mismo lo hubiera hecho mejor—dijo él riendo a carcajadas.
-Feliz cumpleaños Jamie—dijo ella felizmente—te amo hermanito—
-Y yo a ti—
Lily observaba el intercambio de los hermanos Potter con muchísimo interés, ver a James cerca de su hermana era simplemente rarísimo, si ella estaba triste hacia cosas graciosas para hacerla reír, la protegía como a nada en este mundo, e inclusive había logrado que sus amigos hicieran lo mismo por ella. En ese momento Lily Evans se preguntó ¿Cómo sería ser el centro del universo de James Potter?... y ahí la realidad la golpeo, ella estaba enamorada de ese chico arrogante, egocéntrico y snob.
Lily se levantó, se colocó frente a James Potter, le dio un beso en la mejilla y le dijo—Feliz cumpleaños James—el sonrió como un tonto, poniendo esa mirada que solo le dedicaba a ella de loco enamorado y para impresión de todos los que observaban el intercambio de sus compañeros Gryffindor, Lily Evans le tomó la mano y le dijo—vamos o llegaremos tarde a clases—ese día algo cambio en el intercambio normal de aquellos dos.
