Chain Life

Advertencias: Twincest hecho de una forma muy extraña. Me disculpo de antemano por todo el contenido "inapropiado" que puedan encontrar en este fanfic.
Disclaimer: ¡Vocaloid no me pertenece! Hecho sin fines de lucro.
Primera Parte, Capítulo #11: Pulsaciones (I)

El corazón puede pasar de su ritmo normal a un latido desbocado en cuestión de segundos, pero siempre mantiene un compás constante, repetitivo. Un, dos, un, dos, un, dos.

Sus latidos son el signo más claro de vida… Pero todos sabemos que ningún corazón es capaz de latir por siempre. En algún momento debe detenerse, ¿verdad?

Luces, cámara… ¡Vocaloid!

Escena I, Juntos… de Nuevo

Se había puesto pantalones y mangas largas. Hasta llevaba bufanda y toneladas de corrector y base cubrían sus marcas. Ahora entraba de nuevo al hospital, que le traía recientes recuerdos, algo amargos. La última vez que estuvo allí la había pasado muy mal. Entró en silencio, arrastrando los pies y examinando el ambiente. Estaba exactamente igual a como lo había dejado hace pocos días. La secretaria la reconoció.

- ¿Señorita Kagamine? – la llamó con sorpresa - ¿Puedo ayudarla? – Se ofreció cortésmente.

- Esto… Mi amiga está en una de las habitaciones y me gustaría ir a visitarla.

- ¿Cómo se llama su amiga? – Indagó la joven mujer escribiendo algo en el teclado.

- Hatsune… Miku Hatsune – Informó, algo nerviosa.

- Hatsune Miku se encuentra en terapia intensiva – Confesó la mujer con voz neutra – Si desea ir a verla su habitación es la 001 del primer piso, pero ella ahora se encuentra con el doctor. Le estamos dando toda la prioridad que podemos.

- Bien. Gracias.

Rin salió disparada hacia las escaleras con dirección al cuarto nombrado. La velocidad a la que iba, efecto de la adrenalina, hizo que por un momento, sus dolores musculares desaparecieran por completo, pero al llegar al pasillo correspondiente se encontró con una buena cantidad de conocidos, parados firmemente en puerta, haciendo que su corazón, por un segundo, se quedara helado.

Se acomodó la bufanda, dejó que su cabello cubriera parte de su rostro y se acercó a ellos con cautela.

- Hola, Rin... Linda bufanda – Fue Kaito el primero en verla, haciendo un gesto amigable con la mano que ella correspondió.

- Nos encontramos aquí de nuevo, ¿ehh Shion? – Respondió en tono casual. Hizo un ligero gesto de saludo con la cabeza al director de la institución, quien se paseaba de un lado al otro con evidente desesperación. El hombre le dirigió una mirada en la que se percibía claramente la preocupación que llevaba dentro.

- ¡Cómo no me dijo! ¡¿Acaso no confía ella en mí?

- Tranquilícese, señor Gackupo – Pidió Luka en tono serio, permitiéndole a Rin ver que también ella se encontraba allí – Shh…Shh… Va a ver que en breve el doctor saldrá de ahí con una sonrisa…

- ¿Miku está ahí adentro? ¿Y qué dijeron los doctores? – Preguntó Rin súbitamente, mirando a Kaito con interés, pero su hermano fue más rápido.

Kagamine Len se levantó de golpe, mirándola a los ojos en la expresión más severa que jamás se había visto en él.

- ¿Tú lo sabías, verdad hermanita? Tú eras la única persona a la que Miku le contó esto.

- ¿Sabías que mi hija está enferma de quién-sabe-qué y no me lo dijiste? – Casi gritó el hombre en tono histérico.

- ¿Qué tiene Miku… Rin? – Indagó el azul con curiosidad, al parecer era el único en conservar la compostura, aunque se veía más serio de lo habitual.

- Y-yo…yo… Miku… -Tomó aire, y se preparó para dar una fuerte noticia a los personajes parados frente a ella, a punto de entrar en histeria – Miku tiene lupus – Contó agachando la cabeza, incapaz de hacer frente a la sorpresa que se asomaba en los rostros de aquellas personas.

Escena II, Por amor

- ¿Por qué? ¿Por qué me haces esto? – Preguntó nervioso, mientras retrocedía como quien tiene miedo de que lo ataquen. ¿Cuándo se había convertido su pequeña alumna en esa mujer frente a él que sonreía perversa?

- Por la misma razón por la que tú aún no te deshaces de Kaai – Confesó lentamente, sin borrar aquella sonrisa sardónica – Por amor…

- Niña… - La llamó, plantándose por primera vez frente a Miki, aparentando decisión – Puede que Yuki no sea mi sobrina, pero yo no le he hecho nada malo…

- Es cuestión de tiempo – Afirmó muy segura, dejando su acercamiento para más tarde para empezar con su cuota de amenazas - ¿Ya te lo has imaginado, verdad? Tsk… -Negó con la cabeza y el dedo índice, en señal de desaprobación – Un maestro pedófilo no hace ningún bien… ¿Qué dirá de usted el señor Gackupo cuando se entere?

- Miki… por favor… ¿acaso tienes idea de lo que estás diciendo? – Lentamente, mientras ella se creía dueña y señora del poder, Kiyoteru se acercaba a la ventana para visualizar a su protegida… desprotegida. ¿Qué le estaba haciendo aquella mujer que no podía distinguir?

Dejó a la caprichosa alumna sola en su clase, para ir en socorro de la niña de ojos miel.

Ella hizo un puchero, maldiciendo más para el viento que para su amado, ya que éste se había esfumado por la puerta, dejándola con la palabra en la boca.

Escena III, La decisión más difícil

El pelimorado, aquél que era mayor que todos, fue el primero en palidecer. Kaito miró instintivamente al hombre, y seguidamente a Luka. Ninguno de los tres lo había previsto, pero… ¡Aquella enfermedad estuvo frente a sus ojos todo el tiempo! ¡Y no lo supieron!

Len no tuvo tiempo de reaccionar, estaba shockeado por la noticia, dado que era el único que no se lo esperaba ni por asomo. En eso, el hombre mayor se dirigió a la puerta y la abrió de golpe, haciendo que todos los demás entraran también tras su paso.

Allí tendida estaba ella, con el doctor a su lado. Estaban conversando cuando fueron interrumpidos. El rostro de ella mostraba por primera vez, las ronchas rosadas que el maquillaje había sabido ocultar por mucho tiempo, y sin embargo sonrió al verlos. El doctor se espantó al ver a tanta gente junta en el reducido espacio.

- Doctor… hemos estado esperándolo afuera por más de una hora. Exijo su informe – Pidió tendiéndole la mano en espera del historial y los resultados.

El hombre intentó sonreírle, pero al no ser correspondido se limitó a explicar la situación de Hatsune.

- Según me ha comentado su hija, esta enfermedad podría ser genética – Hizo una pausa, mirándolo a los ojos – ¿Me equivoco? – Gackupo negó con la cabeza lentamente, como un niño pequeño al que tratan de explicarle algo difícil – Bien, pues yo le he explicado que hay un procedimiento para librarse de esta enfermedad, pero tiene sus riesgos…

- No – Contestó en seco, entendiendo completamente a lo que se refería el médico – No volveré a confiar en ustedes…

- No confíes – Le desafió una tímida voz, suave, que provenía de la joven – Después de todo, es mi decisión, y lo sabes, Gackupo – Sí, lo sabía, Miku era legalmente capaz de tomar sus propias decisiones debido al inconveniente del año pasado.

- ¡No! – Negó, sin dignarse a ceder - ¡Sabes perfectamente que tu madre no pudo sobrevivir a esa cirugía! ¡No estoy dispuesto a perderte a ti también!

- Ya me perdiste hace mucho.

Su discusión fue interrumpida por una voz amarilla, bastante confundida.

- No lo entiendo – Admitió el Kagamine menor con el seño fruncido, harto de pensárselo tanto – El lupus no es mortal.

- No es mortal si se trata a tiempo – Le contestó el doctor como si fuera obvio – Pero dadas las circunstancias, es necesaria una intervención quirúrgica.

- ¡Cuyas posibilidades de vivir son del 25%! – Protestó el hombre morado, muy cerca de perder la cordura.

- No tengo opción – Le respondió la verde desde su lugar – No operarme no es una opción, y aunque mi madre haya muerto en esa misma sala, murió intentando sobrevivir a esto – Pronunció lentamente, para que todos la comprendan, aunque se notaba que le costaba un poco hablar debido al oxígeno que molestaba a su nariz – Y yo quiero hacer lo mismo. Punto final.

Su padre abrió la boca para objetar, pero fue crudamente callado.

- Puedes guardarte tu opinión para alguien a quien le importe, gracias.

Escena IV, La única pista

Llegó al patio ahora completamente vacío, jadeando y completamente asustado. ¿Quién sería capaz de llevarse a una tierna niña como la suya?

En el banco donde hace unos minutos ella estuvo sentada, quedaba ahora solamente un tonto abanico de tonos rojizos y con detalles dorados. Se detuvo a observarlo detalladamente, lo abrió y recordó que ya lo había visto antes… Lo usaba siempre una de sus alumnas, alegando que eran muy comunes en su país de origen, Corea.

¿Acaso la virtuosa Ritsu había tenido algo que ver con este siniestro?

No quería creer eso… pero el abanico en sus manos era coreano… al igual que Yuki.

Tenía que hablar con su superior urgentemente.

Apenas deteniéndose para respirar, llegó todavía más cansado a la secretaría. En la oficina del director no había ni un alma.

- El señor Gackupo tiene dificultades familiares – Le informó su secretaria detrás de un amplio cubículo lleno de papeles- Asumo que volverá pronto.

- Oye… ¿sabes qué clase tiene ahora Namine Ritsu? – Preguntó con desesperación. Necesitaba hablar con esa niña, quien seguramente conocía a la mujer que se había robado a su Yuki.

- Namine ha retirado su inscripción al instituto esta misma mañana – Afirmó la mujer luego de escribir algo en su teclado con suma rapidez.

Escena V, Una noticia inesperada

- Entonces realizaremos el procedimiento en 72 horas a partir de ahora mismo – Concluyó el doctor, anotando en su agenda los datos correspondientes – Hasta luego, y por favor cuídense – Dicho esto, y mirando severamente a todos, y en especial al alterado Gackupo, el galeno salió del cuarto, dejando latente un silencio sepulcral, que fue roto por la enferma a los pocos minutos.

- Rin… ¿Me haces el favor de llamar a Ritsu y pedirle que venga? – Pidió la verde, pero mientras Len sacaba el teléfono para pasárselo a su hermana, Kaito se decidió a explicarle a Miku las malas noticias.

- Ritsu volvió a Corea – Comentó en tono neutral – una amiga las llevó a ella y a Meiko de nuevo a su país – Era increíble que después de tanto tiempo Miku siguiera creyendo que Ritsu era el nombre de una mujer… Pero Kaito no sería el que le diga la verdad, prefería no meterse.

- Quieres decir – empezó ella con los ojos muy abiertos y en expresión calculadora – que tal vez me muera en tres días… ¿y esa maldita no se va a dignar siquiera a llamarme?

Rin quería echarse a reír, porque a diferencia de los demás, comprendía el verdadero significado de las palabras de la verde, pero se lo aguantó. Después de todo era la única que sabía lo de Ritsu y Miku. Unos ojos azules la observaban con desaprobación.

- ¿Y tú que me estás viendo, cuatro ojos? – Acusó cruzándose los brazos en forma defensiva, obteniendo como respuesta de su hermano un malhumorado bufido, una risita nerviosa de Kaito y una almohada voladora directo a su cabeza, cortesía de la Hatsune.

Backstage – Detrás de Escena -, Comentarios

Personalmente me gustó este capítulo. Ignoro la razón, pero ya ven. Ya están comprensibles la mayoría de las sorpresas, pero personalmente muero por ponerme a escribir lo que pasará en la segunda parte de Pulsaciones. Creo que los tengo muy malcriados, miren que actualizar 2 veces por semana! xDD Perdonen por tardarme, pero ya saben. Cambié el título de la historia… de nuevo. Siento que ahora los capis me quedan más cortos… ¿Será mi imaginación? Bah.

Creo que la mayoría no conoce la enfermedad que padece Miku. A decir verdad, la elegí al azar y esa me pareció la mejor. Y sí, el lupus puede ser hereditario, y mortal si no se trata (para variar, yo jodiendo con mis enfermedades… Un día de estos haré un fic de hospital y dejaré de joderlos, no se preocupen xD)

Sobre los gemelos… la segunda parte es más entretenida. Sólo informo a curiosos :)

Akaa-chan, Lena, Lallen, Rin-Hatsune (creo que no le llegó mi respuesta o.o), Ayuki, Andy: respondidos en privado.

Miyako

Que me alegro mucho al saber que les he dejado una buena impresión de Hatsune. A mí tampoco me gusta como idol insoportable, pero deben admitir que con este carácter es muy pasable *-* En la segunda parte (a mi parecer) se entiende mejor la personalidad de Miku. Gracias y saluditos! :)

Teto

Awwww gracias! Qué ternurita *-* Yo también me mareé un poco al escribirlo, pero es lo que hay xDDD Tuve inconvenientes, pero qué va. Gracias y saluditos!

Yoko

Me gusta esa palabra, es la tercera vez que me la dedican y me siento como importante ü La verdad… ya se enterarán de eso después. En el siguiente capi la aparición de Mikuo es magistral *-* Gracias por comentar, Saluditos!

Cherry

Jajaja gracias, pero personalmente pienso que el cap anterior fue un desastre en orden y esas mierdas xDD Espero que todo mejore, de corazón :) Y no te preocupes… Mental distortion… suena muy bien, pero ya me convencieron para Chain life xDD

Hidari Kagamine

Jajajaja xDDD no fue a propósito, pero me disculpo!

Es que yo ya tenía eso todo planeado (no… miento… hasta que me lo dijiste no me di cuenta xDD)

Wheeee!Te repito lo que le dije a Miyako, me encanta saber que les ha gustado Hatsune. Ese fue una de mis metas al escribir este fic… pero con la segunda parte me amarán… Miku se porta! Yo amo a esa idol, lo siento xDDD

Eso mismo! Ahora Len será cruelmente molestado y los gemelos estarán peleando mucho, te lo aviso de antemano!

La verdad como jodo a Yuki me da algo de penita x-x Pobre! Dell…Dell… tengo que ponerme a pensar en dónde puedo meterlo, si se te ocurre algo, aunque no tenga mucho que ver con mi fic, dilo, porque yo meto a los personajes a partir de ideas y pedidos. Así, sobre la marcha, entraron Luka y Gackupo xDDD

Wheeee! El segundo, tú me obligaste a subir esta continuación tan pronto, es que… yo adoro los comentarios! xDDDDDD

Gracias!

Los quiere

Moon