Alcanzada

XII

Alcanzada


- ¡MÁS PASIÓN, MALDITA SEA!- Gritaba el instructor una vez más

Sin rechistar, todos reiniciaron la escena una vez más. El señor Karpov los miraba sentado en una de las butacas, con los papeles de la obra en mano mal enrolladas y muy arrugadas por haber golpeado repetidas veces contra todo lo que estaba cerca cada vez que creía que la escena estaba fatal representada. Iryna, que se había vuelto su nueva secretaría, no sabía como hacerle frente a aquello. Natasha, por su parte, no comprendía como hacerle frente a aquello, pero igualmente lo intentaba.

Una de las noticias más fuertes tras su regreso, fue saber que Antonovna finalmente había muerto y por ello tenían un nuevo jefe. NO fue nada inesperado, ya tenía sus años encima pero igualmente Natasha no sabía como encajar una más. Quizás el nivel de consuelo de sus amigas y el carteo constante con Bucky si que habían sido un alivio, aunque cada vez los notara muy distantes. Quizás era ella que no se terminaba por acostumbrar a su nueva o por fin todos estaban cruzando esa linea a adulto tan compleja y falta de ilusiones.

Al terminar los últimos ensayos, agarró sus cosas y se marchó hacia la entrada, donde vio a Steve. Si bien había dejado de ser su modelo cuando terminó todo el papeleo con su hermano, no quería dejara sola y siempre que tenía un momento, la buscaba para acercarse a ella. Ya no le desagradaba tanto la idea y realmente le gustaba pensar que por fin había encontrado un buen amigo en la puerta de al lado.

- Estaba pensando... ¿Que harás después de mañana?

- Como es día libre, me la pasaré en casa intentando recuperar el oído...Karpov grita de una...

- ¿Y los fuegos artificiales del parque?

- ¡NO! Ya me quieren arrastrar Sharon y Tesla y realmente no me apetece escuchar ruidos mientras el cielo se llena de colorines y humo

- ¿Y si te invito yo?

- Menos

Natasha debía admitir, aunque fuera a regañadientes, que había estado haciendo el mico demasiado tiempo. Como parte de la estupidez humana, no quería, pero era algo tan obvio y tan catado, que realmente tenía que hacerlo por las buenas o por las malas. Siempre acababa dándole vueltas a ese asunto que llevaba con ella a la espalda mucho tiempo: ¿Debía obligatoriamente amar a alguien?

Quizás ver como el ser que más había querido en su vida se marchaba sin decir adiós había reavivado su pregunta interna.

¿Qué quería realmente?

Ya era una maldita adulta y no sabía realmente que quería para su futuro. Tania estaba intentando ligar con un trabajo fijo, Tesla chateaba con un chico mientras podía seguir con todos los proyectos Tarasova y los suyos propios, Sharon no tenía a nadie pero era feliz a su modo con series, helados, intentar hacer que fuera con Steve y trabajando de abogada. ¿Y ella? Ella solo iba de papal en papel, sin preocupar que pasaría si no la admitían, sin vivir sola con todos los problemas en un alquiler... No sabía como se sentía con un hijo en los brazos, no sabía que era cocinar en serio, no sabía realmente que sería trabajar para su propia casa... ni siquiera tener una relación estable. Absolutamente nada.

- Es normal lo que sientes- dijo Tania entrando sin avisar, sorprendiendo a la pelirroja- Intentas dar un paso muy amargo en la vida, de adulto a niño, y nunca es como lo pintan. Es un conflicto mental del que, según quien salga victorioso, tomaras una ruta. Y no puedes dejar que nadie coja una decisión por ti

- Tania...

- Siempre me pregunté que harías si te llegabas a enfrentar a Shostakov o Belova- se sincero su amiga sentándose en la silla del escritorio. Algo del que carecían sus otras dos amigas era del toque que tenía Tania Belisnky a la hora de hablar de cosas realmente profundas- La verdad, cuando todavía no habías llegado aquí con tu padre, me preocupaba mucho por como estarías, ya que vivías muy tranquila y feliz, sin conocer lo amargo como Tesla y sus familias de acogida gracias a Iván Petrovich. Eras la "Tsarina", Natasha. Y cuando se estalló irremediablemente la bomba, tu forma de reaccionar me pareció lo normal. No era nada glorioso, ni odiable, era lo normal. Temí cuando llegaste a este gran país dolida, encerrada en tu propio dolor. ¿Realmente superaste todo ello?

- ¿A qué viene todo esto?- preguntó a la defensiva

- Responde

- En cierto modo, con la ayuda de Steve y Bucky. Rompimos los recuerdos, hice amigos...

- La verdad

- Obviamente todavía no puedo olvidar ese gusto en la boca, Tania. Pero me sentí liberada. Pero... en cierto modo me decepcione de algo- Tania seguía escuchando seria, sin pestañear, esperando firme- estaba en grupo, el grupo lo era todo, el grupo... que ante la llegada de nuevos eran celosos, entre ellos la traición se pagaba muy caro y podían pensar los planes más extraños para poder...

- ...Recuperar a Sharon- ella terminó la frase bastante dura- Sabemos toda la historia de aquello y creo que finalmente comprendiste que ella no era la mala, si no la presión del grupo y como la gente podía llegar a ser

- Me decepcioné de como nos trataron después. Me esperaba más. Un algo. Pero al ver que estábamos las dos solas, siendo sinceramente amigas, contando todo como lo hacía con Clint, sentía que las mentiras de los demás era algo que si dolía. Cuando me enteré de las mentiras de Steve antes de ser pareja, de como Bucky no me contó sus verdaderos planes de futuro... me podían de gran forma

- Piensa que en la universidad las cuatro hicimos piña para evitar los males del exterior y nos fue mejor de lo que nos esperaba- sonrió al recordar algunos momentos de esa época, al igual que su amiga- y que ahora estamos las cuatro

- Pero esto nunca fue lo que imagine- finalmente soltó aquello que no la dejaba en paz- Yo siempre imagine que estaría en Rusia, bailando hermoso ballet, con una familia que fuera feliz. Me he encontrado con decepciones desde el momento de Belova, con compañeros con una cara que realmente no me esperaba, con actuaciones más allá del ballet, con la oficina del paro y el alquiler en una casa que tenía problemas con las cañerías, mi padrastro muerto en accidente igual que mis padres, un hermano de sangre que por su nueva familia se preocupa del dinero y no de mi... y mis amores han sido fracaso tras fracaso. Y estoy segura que a la hora de morir, no seré más que polvo y me perderé como Petrovich

- ¿Y que si nada era como pensabas? ¿Eso es realmente motivo para poder estar así?- le preguntó poniéndose realmente seria- Natasha, la vida no es más que el camino hacia la muerte y la inmortalidad no es más que el perdurar de un nombre en los libros de historia que luego los niños tirarán en las hogueras. No ansíes eso. Ansía una vida plena, algo que sepas que ha valido realmente la pena. Y para ello, tienes que cerrar esas puertas que no te dejan ir libre. Ya encaraste a Belova y Shosotakov, déjalos en el olvido, ellos ya tienen su propia cruz. Las tres de esta casa sabemos que, aunque no sea completo ballet, el escenario es tu casa y cantas, bailas y actúas con algo que las demás no cuentan: la facilidad de ser la otra persona. Con respecto a la casa, tu sabes que no es nuestra culpa, y sabes que cuando realmente queramos ser auténticas adultas, cada una tendrá un núcleo familiar del que gozará o no. Nunca contaste con un hermano vivo o la muerte de tu padrastro, son cosas que con la fuerza del tiempo, llegaron sin previo aviso. Ya admites todo realmente y si, te costará ir adelante, pero no hay otro remedio. ¿Realmente crees que son fracasos amorosos los tuyos y no experiencias?

- Por mucho que le cambies el nombre, realmente vivo al lado de un ex novio que me sigue pretendiendo y sigo hablando por mensajes con otro...

- Quizás es hora de que te decidas a quien amas o si prefieres la vida de soletera

- Gracias por las clases de hoy, maestra Belisnky- dijo con una sonrisa levantandose- ¿He sido a única?

- Tania no necesita de ello, esta tomando todas las precauciones posibles para no caer ante el chico de internet. Pero Sharon... es como la "niña valiente". Aprendió mejor que tú el asunto de madurar y ya veras las novedades que nos va a traer

- ¡Dame un adelanto!

- ¡NO! Ocúpate de tus asuntos YA

Si bien la conversación de Tania fue demasiado claro para ella. Agarró el ordenador y le mando el que se prometió a si misma la última carta para Bucky. Debía ser totalmente clara, contarle todo lo que había hablado y cual era su decisión. Era algo que le debía por toda la paciencia que habían tenido, viéndose realmente poco y manteniendo un hilo que notaba cada vez más tenso, del que cada uno de ellos no sabía como reaccionar. Pero sería valiente y seguir. Seguir. Escribir algo como si nunca lo hubiera hecho. Nada más enviar la carta más larga de su vida, se sintió un poco nerviosa por su reacción pero un poco más libre. Agarró toda la ropa del armario y buscó la prenda que mejor quedara con ella, decantándose por una sudadera rayada y simples vaqueros. Metió en los bolsillos el móvil, dinero suelto y las llaves antes de ir a golpear la puerta de Steve Rogers. Desde la mirilla, las tres amigas vieron como Natasha le pedía que fueran a dar un paseo, chocando la mano victoriosas.

Lo llevó al parque, donde cada uno de ellos. Todavía no era la hora de los fuego, ni estaba anocheciendo, pero debía hacerlo de inmediato. Tenía que vomitarle toda la información que tenía para que estuviera preparado. Su elección lo era todo, lo había escogido a pesar de cada uno de los riesgos y no se iba a amedrentar, era adulta y tenía que apoquinar con cada cosa que escogiera, como en uno de esos juegos gratuitos para el móvil.

Le contó hasta la carta a cambio de que fuera totalmente sincero con ella. Ella sabía que algunas decisiones los tomo no solo por alguna influecia como todos, también por el miedo infantil. Pero debían encarar a todo de inmediato.

- Y bien... ¿Que sera de nosotros, Natasha?

- ¿La verdad? Lo que él futuro quiera- dijo bastante simple, sentándose en la hierba y mirando como por fin el cielo cogía un tono diferente- Estoy harta de comerme la cabeza, quiero honrar los valores de Iván, quiero formar mi familia y no huir cada vez que tenga un problema. Si quiere que este con Bucky, cuando él me diga iré a recogerle y asumiré la vida de la esposa de un soldado fiel a su patria. Si quiere que seas tu, te aviso de que la casa que cojamos lejos de las chicas, para que cada vez que nos encontremos nos llene de nostalgia