Hacía varias noches que Daniel no había tenido ninguna pesadilla y todo se lo debía a Jack. Desde que estaba cuidando de él, Daniel se sentía bien, al menos lo suficiente como para haber vuelto al SGC. Sin embargo esa misma mañana, todo se había estropeado; había estado frente a la enfermería y no lo había podido soportar; todos aquellos recuerdos habían regresado, todas y cada una de las terribles sensaciones que jamás hubieran pasado por su cabeza; estaban otra vez ahí.
Tan sólo un rato antes, sólo, sintiendo el agua corriendo sobre su ropa mojada y rodeado del más absoluto silencio, dudó que realmente pudiera regresar a su vida tal cual era antes, temía que al final, después de todo el esfuerzo que el coronel había puesto en ayudarle, no pudiera superarlo completamente.
No estaba seguro de cuanto tiempo había pasado así, pero el agujero parecía ser demasiado profundo como para ver la luz al otro lado, como para saber si finalmente había una salido en algún momento.
Entonces escuchó la voz, la misma que le había llamado cuado lo trajeron de vuelta a la Tierra desde aquel planeta, justo cuando pensaba que estaba a punto de morir o peor aún, que sus carceleros lo volverían a encontrar y el sufrimiento volvería a comenzar de nuevo para él.
En esta ocasión, Jack sonaba asustado, aunque no quisiera demostrarlo, estaba preocupado por él y aunque hasta ese momento Daniel siempre había sabido que le quería, ahora estaba seguro que lo adoraba más que a nadie en el mundo por acudir en su rescate.
Lo había sacado de allí, se había ocupado de él como siempre lo había hecho y aunque se había quedado dormido, Daniel sabía muy bien que el coronel se había quedado con él mucho después del momento en el que los sedantes hicieron su efecto, y por eso, estaba seguro que mientras estuvieran juntos, nada malo podía ocurrirle.
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Finalmente, unas cuantas horas después, Daniel se despertó, tranquilo y habiendo olvidado, al menos por el momento, el motivo por el que Jack le había llevado al dormitorio. Miró a su alrededor, buscaba al coronel, él tenía que estar allí, tal y como había dicho que haría. Sin embargo, Jack se había ido y en su lugar, tan sólo se encontró con Sam, sentada a su lado, con el portátil sobre las rodillas y trabajando como siempre.
Ella levantó la mirada, al darse cuenta que Daniel la estaba mirando fijamente. Entonces él lo vio, Carter no tuvo que decir nada y él no tuvo que preguntar para saber donde estaba el coronel.
"Hola, ¿Cómo te encuentras?"
"Buen intento, pero no va a funcionar." Pensó Daniel mientras le sonreía con tristeza a su amiga.
"Jack ha vuelto al planeta ¿verdad?" Sam tardó unos segundos en contestar, el tiempo suficiente para que Daniel obtuviera su respuesta. "Vamos Sam, los dos conocemos a Jack O'Neill y si no está aquí, sólo hay una respuesta posible."
Sam suspiró. "Si, un momento después de quedarte dormido, dijo que quería hablar con Hammond. En cuanto le dio luz verde se llevó a Teal'c y al SG-9." Daniel desvió la mirada, pues tal y como había dicho, los dos se conocían demasiado bien y Sam sería capaz de leer en sus ojos lo que estaba pensando y no quería que viera su miedo interior. "No te preocupes, estoy segura que estará bien y que no le pasará nada."
Ninguno de los dos dijo nada más, pues ambos sabían muy bien lo que pensaba el otro y mientras Sam no quería que Daniel se sintiera incómodo hablando de sus sentimientos, este no quería comenzar a decir todo lo que tenía dentro. Se conocían desde hacía demasiado tiempo como para necesitar más comentarios, más discursos de ánimo.
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Cuando sonó la alarma d que el Stargate había sido abierto y que un equipo había regresado; Daniel ni siquiera lo escuchó. Janet le había permitido levantarse por fin, unas horas antes y desde ese momento, se había encerrado en su despacho, no por miedo, no por querer sentirse más seguro, si no porque ahora era él quien estaba preocupado, porque ahora era él quien temía por la vida de Jack, sin saber si estaría bien, sintiéndose mal por no estar allí con él como lo habían hecho durante la mayoría de sus misiones.
Por eso, se había metido allí, en su mundo, con sus libros y sus diarios, para no tener que ver las miradas de los demás mientras del SGC porque aunque realmente apreciaba a sus amigos, necesitaba estar sólo en ese momento, aunque tuviera durante una hora entera la misma pagina, sin hacerle caso, si leer una sola letra, simplemente quería estar allí hasta saber que le coronel había vuelto finalmente.
El SG-9 con Jack y Teal'c a la cabeza volvió por fin, sin que nadie le hiciera una pregunta, ni siquiera Carter, que les esperó a la llegada. Jack desapareció de la vista de todos, ni siquiera cruzó una mirada con Sam, no le hacía falta para imaginarse donde se encontraba Daniel en ese momento. Simplemente salió de allí, dejando su mochila en el suelo, pero con la mano cerrada sobre un pequeño paquete, que no hubiera soltado bajo ningún concepto.
Sam fue directamente hasta Teal'c y esperó a que este dijera algo. "¿Cómo se encuentra Daniel Jackson?" Sam asintió sonriendo, pero no dijo nada, quería saber más, tenía que saber más. "Los esclavos han sido liberados y devueltos a sus casas. Ahora procederán a juzgar a sus captores."
"¿Y el coronel no ha hecho nada?" Por mucho que Sam quería preguntar, lo mismo que todo el comando deseaba saber, no se atrevió a preguntar directamente lo que el coronel le había podido hacer a los que habían torturado a Daniel.
"No, despareció en busca de algo, pero no se sobrepasó con nadie, dijo que dejaría que la justicia de los aldeanos lo hiciera."
Si no fuera Teal'c quien se lo estuviera contando, Carter no se lo creería, después de cómo había visto a Jack tras la vuelta de Daniel, creía que si volvía al planeta podría cometer una locura. Pero dejarlo bajo la justicia de los aldeanos. "Lo ha hecho por Daniel ¿verdad? Porque Daniel no hubiera permitido hacerlo, porque creía que eso sería traicionarle." Teal'c tan sólo asintió, tal cual hacía siempre, no hacían falta más palabras en ese momento, pues Sam estaba en lo cierto.
Teal'c había visto al coronel muchas veces fuera de si, a punto de tomarse la justicia por su mano, pero siempre había sido Daniel quien se lo había impedido, quien le había pedido que hiciera las cosas de otra manera. Por lo que ahora veían todos y sobre todo Teal'c, Jack había cambiado mucho, Daniel lo había completamente y poco a poco parecía que estaba pensando más como él.
Ese día el coronel lo había demostrado. Nada más llegar a la pequeña fortaleza, Jack se había comportado como él mismo, había ordenado a sus hombres que encerraran a todos los que allí vivían, que atendieran a los heridos y que dejaran libres a los esclavos que ya pudieran marcharse a casa.
Jack mostró una foto a los detenidos. "¿Alguien ha visto a este hombre por aquí?" Antes de marcharse del SGC se había hecho con una foto de Daniel, que siempre había guardado con él. Los presos no dijeron nada, algunos miraron hacia otro lado, pero uno, nada más que uno, miró fijamente la foto y sonrió, Jack sintió que se le revolvía el estómago al verlo.
"Si, estuvo aquí, pero intentó escapar y seguramente moriría en el bosque, no creo que tuviera ninguna posibilidad." El hombre continuó sonriendo y Jack no pudo resistirlo por más tiempo.
Se acercó a él y lo levantó del suelo. "Ese hombre está vivo, está en casa conmigo y te juro que te mataré por lo que le has hecho." Bajo la atenta mirada de Teal'c, Jack golpeó al hombre en la cara con toda la fuerza que pudo. Lo vio caer al suelo, sin perder la sonrisa de los labios.
"¿Ah si, vas a matarme? Veo que te tiene bien sujeto ese insubordinado, nunca supo ser un buen trabajador aquí. Si se hubiera portado como debía, los castigos no hubieran sido tan intensos con él." El hombre se echó a reír, por lo que no vio acercarse de nuevo a Jack y continuar golpeándole.
"¡O'Neill!" Teal'c separó al coronel del hombre, tuvo que usar toda su fuerza para que Jack no se volviera a lanzar a por él, pero al final consiguió pararle.
"¿Castigos? Maldito bastardo, estuvisteis a punto de matarlo porque no os dejó hacerle…" Jack respiraba con dificultad; volver a recordar como había visto a Daniel al volver de allí le daba ganas de acabar con el hombre allí mismo, sin miramientos, sin contemplaciones, simplemente matarlo sin más.
Pero no, no podía hacerlo, no podía acabar con él y luego decírselo a Daniel; no se lo hubiera perdonado nunca, Daniel no era como y por mucho daño que le hubieran causado allí, prefería que fuera juzgado y que cumpliera la pena que allí le impusieran.
"Llevadlos al pueblo." Dijo finalmente, tras conseguir calmarse lo suficiente como para pensar con claridad. "Entregadlos al pueblo y dejad que ellos se encarguen de todos estos desgraciados." Los miembros del SG-9 fueron cogiendo uno a uno a todos a los detenidos, hasta que por fin llegaron al hombre al que Jack no le había quitado la vista de encima. "Decidles que este es el lider, seguro que les interesa mucho la información."
Jack se dio cuenta que al hombre le cambiaba el semblante de repente y que además había dejado de sonreír. "Ya ves, puede que yo no te vaya a matar, no quiero mancharme las manos con tu asquerosa sangre, pero estoy seguro que habrá más de uno allí fuera que estará deseando ponerte las manos encima."
El coronel y Teal'c fueron saliendo de la habitación, hasta que, un momento antes de hacerlo, escucharon una voz proveniente desde atrás. "¡Me divertí con él, le escuché y gritar y creo que incluso lloró! Espero que tengas suerte y vuelva a caer en mis manos, porque si no…" Jack se dio la vuelta y fue hasta el hombre, dándole varios puntapiés en las costillas hasta que lo vio hacerse una bola y gemir. Se detuvo y saco la Zat, disparando contra él hasta que quedó inconsciente.
Todavía dejó el arma un momento más en su mano, quería volver a dispararle, acabar con él y que no volviera a hablar de Daniel nunca más, pero de nuevo se detuvo, al darse cuenta que eso era lo que quería, sabía lo que el pueblo le iba hacer si lo encontraba y si el coronel lo mataba, sería menos doloroso. Por ese motivo, Jack se dio la vuelta, hacia donde estaba Teal'c y los dos se marcharon. "No le digas nada de esto a Carter y Daniel, tan sólo los hemos entregado." Teal'c asintió y los dos se dirigieron al Stargate.
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Jack no llamó a la puerta, simplemente la abrió y lentamente entró en el despachó de Daniel. Sin decir nada, se acercó a su ordenador y apretando una tecla, escuchó con la música comenzó a sonar por toda la habitación. Tal y como había pensado allí estaba "Crazy circles" de Bad Company. Le había sorprendido desde el primer momento en el que había descubierto que Daniel no solía escuchar habitualmente música clásica o algo similar, pero le encantaba saber que tenían gustos musicales similares.
Daniel se dio la vuelta, al comenzar a escuchar la música a su alrededor, estaba tan concentrado en la nada, que incluso se sobresalto al comenzar a oírla. Entonces lo vio, allí estaba el coronel, plantado delante de él, sonriéndole. Lo miró de arriba abajo, desde luego acababa de volver, ni siquiera se había cambiado de ropa y a Daniel le sorprendió que no hubiera ni una gota de sangre sobre su ropa.
Había imaginado todo lo que Jack podía llegar a hacer allí y ver que en realidad todo había sido una completa ilusión en su cabeza, le hizo sentirse mejor. El coronel se acercó a él sin decir nada, hasta que tuvo delante y alargó la mano hacia él.
"¿Por qué has tenido que ir? Podría haberte ocurrido algo." Jack no le hizo caso
"He encontrado esto." Daniel sintió que le temblaba el pulso mientras acercaba su mano hacia la de Jack. "Vamos, al fin y al cabo son tuyas." Daniel lo miró, su sonrisa todavía en sus labios, le hizo sentir bastante mejor.
Jack puso sobre su palma el pequeño paquete y con manos algo temblorosas todavía, Daniel comenzó a abrirlo. Al hacerlo encontró sus gafas, algo rotas, pero sus gafas al fin y al cabo, las mismas que había perdido allí.
"Al registrar el lugar, vi que todavía las tenían allí, como si todavía estuvieras allí. No podía permitirlo, no quería que nada tuyo permaneciera en un lugar tan horrible." Daniel bajó la mirada, ¿realmente todavía esperaban recuperar y volver a usarlo como lo había hecho? Sin embargo, la mano de Jack sobre su barbilla, moviéndose con suavidad, el hizo volver a mirarle. "Tenía que ir, deshacer el mal y ayudar a todos los que como tu estaban sufriendo. Tu tuviste mucha suerte, pero sólo pensar que todavía te estuvieran… bueno ya sabes, que fueras uno de los que nos encontramos allí, no podía soportarlo, tenía que hacer algo."
"¿Les has matado?" Aquella pregunta salió tan rápido de su boca, que Daniel ni siquiera se dio cuenta que realmente lo había dicho, pero tarde o temprano lo hubiera hecho, y no quería guardársela por mucho tiempo.
Jack se abrazó a el con fuerza, Daniel sintió las manos de Jack casi clavándose en su espalda, pero no le importó, sino todo lo contrario, le gustaba tenerlo así, tenerlo de vuelta y a salvo era todo lo que le importaba en ese momento.
"No, quise hacerlo, estuve a punto de hacerlo, pero no pude." Jack introdujo su mano entre el cabello de Daniel. "No pude hacerlo por ti, porque tu no lo hubieras hecho." Daniel sonrió y se levantó de la silla, sin separarse de Jack.
Se sentó sobre la mesa, con el coronel delante de él y por primera vez, fue él quien le besó, quien juntó sus labios con los de Jack, quien atrajo todo su cuerpo hasta el suyo y quien le besó con toda la intensidad que pudo.
"Estamos rodeados de cámaras, podríamos irnos a un sitio más tranquilo." Jack lo miró a los ojos, no se había dado cuenta de lo mucho que lo conocía, incluso sobre lo que no habían llegado hablar nunca. Sonrió y le cogió de la mano tirando de él.
"Antes de venir aquí, pase por la sala de video y les pedí, por cincuenta dólares que dejaran sin vigilancia tu dormitorio hasta esta noche." Daniel se mordió el labio, besando un momento después a Jack, no sabía como le había dicho mucho tiempo atrás cuales eran sus sentimientos por él. Dejó que lo sacara de él y un momento después, ambos desaparecieron por el pasillo hacia su dormitorio.
