=360 grados=
Bella POV…
¿Alguna vez me había sentido tan tranquila en mi vida? Sentía como la yema de sus dedos hacia círculos en mi espalda desnuda, haciéndome suspirar más de lo que yo hubiera querido, aunque quisiera quedarme de esta forma todo el día, no podía hacerlo, en algún momento tendría que abrir los ojos…
-buenos días…- susurró y deslizó sus labios por mi hombro, haciéndome sonreír… yo solo emití un sonido indicándole que ya había despertado, finalmente abrí los ojos… me sonrió.
-tengo hambre…- fue lo primero que dije y él se echó una carcajada corta, nunca lo había escuchado reír de esa forma y debo admitir que me encantó ese nuevo sonido, sonreí de oreja a oreja.
-me lo supuse, ¿quieres bajar o quieres que ordené que te traigan el desayuno a la cama? Puedo hacerlo yo…
-vamos juntos… pero creo que debes ayudarme…- murmuré somnolienta y hundiendo mi rostro en su pecho desnudo, Edward me abrazó y me besó en la coronilla…- me duele un poco la pierna.
-eso es por mi culpa, perdona…- me sonrojé al pensar porque sentía esa pequeña molestia y me acaloré al recordar cada sensación, le sonreí mirándolo a los ojos y comencé a levantarme poco a poco hasta quedar sentada, me giré para ver a Edward y se veía tan malditamente despreocupado, uno de sus brazos estaba bajo su cabeza y con su mano libre recorría mi espalda de arriba abajo muy suavemente.
-eres hermosa Bella…- murmuró con una sonrisa y yo me sonrojé, lo vi acomodarse de la misma forma en que yo estaba y acunó mi rostro entre sus manos…- perdóname por todo lo que te he hecho pasar, por favor…- bajé la mirada al recordarlo pero él tomó mi mentón con dulzura para que le sostuviera la mirada…- te juro que nunca, dejaré que algo te pase, creí que no volvería a sucederme pero, Bella, estoy enamorado de ti, realmente te quiero y me importas…
-¿de verdad?- inquirí bastante bajito, él acarició mi mejilla…
-más de lo que te imaginas… y no soportaría tenerte lejos, por eso no puedo dejarte ir, quiero tenerte aquí conmigo…- comenzó a inclinarse hacia mí y yo ya comenzaba a respirar irregularmente…- cerca, tocarte… besarte y hacerte mía siempre, Bella… me vuelves loco…- terminó diciendo en susurros y atacó mis labios con dulzura, cada fibra de mi ser despertó en ese momento e intenté acercarme más a él, coloqué mis manos sobre sus mejillas y eso hizo que Edward me besará con más fiereza; deslizó una de sus manos sobre mi cintura y después tiró con lentitud de la sábana que me cubría el pecho hasta dejarme desnuda frente a él…
Apoyándose de un brazo, fue acomodándome bajo su cuerpo, y cuando yo ya estaba acostada de nuevo sobre la cama, él apartó sus labios de los míos, para dejar besos por mi cuello, sus manos iban deslizándose lenta y suavemente por mi cintura y mis piernas, rozando la yema de sus dedos en los lugares que sabía me hacían estremecer y jadear su nombre sin ninguna vergüenza…
-ahh…- jadeé echando mi cabeza hacia atrás y hundiendo mis manos en su cabello, Edward acababa de pasar su lengua sobre uno de mis pechos, me mordí el labio y cerré los ojos para dejarme llevar por completo con lo que sentía…- Edward…- un sinfín de veces deseé tener mi pierna completamente curada para poder igualarme a él y hacer el amor como debía hacerlo, deseaba acomodarme sobre él y besarlo hasta que no pudiera más…- ¡Dios…Edward!- gemí sin importarme que alguien me escuchara, él estaba tocando mi sexo haciéndome arquear la espalda y abrir la boca para intentar tomar el aire que necesitaba, sus labios ahora estaban sobre mi vientre y sentía muy bien la sonrisa que tenía…- Ed…- contraje el abdomen y hundí mi cabeza entre las almohadas cuando él hundió su cabeza entre mis piernas, sentía el cielo en este momento, quería gritar, jadear, gemir su nombre hasta que no pudiera más pero no podía, no era capaz de soltar palabra alguna, solo gemidos algo distorsionados y jadeos en busca de aire… me estaba matando de placer y me encantaba que lo hiciera…
-Edward… oh si… ¡ED…! – sin decirme ni una sola palabra obviamente, él dejó de hacer lo que hacía, quise gritarle que volviera a tocarme pero antes de que si quiera pensara que decir, él chocó sus labios con los míos y pegó su cuerpo más a mí, gemí sobre su boca por el sin fin de sensaciones y también por la pequeña punzada de dolor sobre mi pierna… sus manos pasaron por mis muslos y sentí que comenzaba a acomodarse, yo lo necesitaba demasiado, quería que él me abrazara con fuerza cuando ambos llegáramos al clímax…
-eres mía Bella…- susurró en mi oído…- siempre lo serás…- inconscientemente asentí a lo que dijo, no lo dudaba, yo ya era de él, me miró a los ojos mientras se adentraba en mí, lento y acariciando mis mejillas…
-siempre…- musité con una sonrisa la cual él me correspondió y allí todo comenzó, su cuerpo chocando con el mío haciendo que cada centímetro de mi ser se estremeciera, sus jadeos sobre mi oído y sus gestos mostrándome lo mucho que disfrutaba estar conmigo, las pequeñas sonrisas que se dibujaban cuando yo decía su nombre en medio de toda esa burbuja de pasión y sobre todo el sentir que éramos uno, sus labios estaban sobre los míos cuando el momento se aproximaba y sus estocadas eran cada vez más rápidas y profundas.
-Bella…
-estoy cerca… ¡ah Dios! Edward más…- rogué atrayéndolo hacia mí para besarlo, él hizo todo lo que le pedí, siempre dándome gusto en las cosas que deseaba y además, sus labios no se separaron de los míos, nunca desde esa ultima frase coherente que logró salir de entre mis labios… las cosquillas empezaban a recorrer mi cuerpo, la pequeña burbuja ya no podía ser contenida en mi vientre bajo y sentía el miembro de Edward bastante listo en mi interior, solté un gemido y mordí su labio cuando sentí que todo mi interior explotaba y era presa de puras oleadas de placer, Edward no duró más que otros segundos y por fin sentí su cálido líquido llenarme por completo, llevó un vaivén suave en mi interior hasta que el orgasmo pasó para ambos y hundió su rostro en el hueco de mi garganta mientras yo deslizaba mis manos a modo de caricias sobre su espalda y mis piernas estaban a cada lado de su cintura, me gustaba estar así con él, era algo completamente inexplicable, el silencio, las respiraciones, sentir su corazón palpitar bastante rápido como lo hacía el mío y también esa paz que lograba formarse cuando éramos uno…
-te quiero Bella…- murmuró viéndome a los ojos y apoyándose en sus antebrazos… le sonreí y solamente por medio mísero minuto le sonreí, confiada de mi propia respuesta y del sentimiento que tenía en mi interior le respondí…
-yo también, más de lo que hubiera querido…- él respondió con una sonrisa por mis palabras pero después de salir con suavidad de mí y acomodarme a su lado apartó un mechón de cabello de mi rostro…
-me encanta tu mirada… podría estar viendo tu rostro todo el tiempo sin aburrirme, princesa… eres muy hermosa ¿Lo dije antes cierto?
-sip…- murmuré y acto seguido comenzó a besarme como si fuera la última vez que lo haría…
Tres semanas y media después…
-¿Haz tenido molestias?- me estaba preguntando Kyle al momento de quitarme los puntos de mi pierna, yo negué apretando los labios, estaba nerviosa, odiaba estar herida…- bien, terminaré pronto Bella…
-adelante, hazlo lo más rápido que puedas…- murmuré con voz nerviosa y él soltó una risita; después de quince minutos que se me hicieron eternos, ya podía ver mi blanca piel con una línea rojiza, donde había entrado esa maldita bala, suspiré aliviada y vi a Kyle guardar sus cosas.- ¿Sabes donde esta Edward?- inquirí, no lo había visto en todo el día, de hecho, tampoco había amanecido con él, cuando desperté, solo sentí la fría almohada a mi lado y la sábana que cubría mi cuerpo desnudo.
-tuvo que salir a Nueva York…
-¡¿Qué?- emití con un chillido y mi corazón comenzó a palpitar más rápido de lo debido…- pero… porque no me dijo nada… ¿Y Emmet?
-fue con él, Bella tranquilízate por favor…
-¿tranquilizarme? ¿Cómo quieres que este tranquila? Edward se largó a la ciudad donde Jacob lo esta buscando hasta por debajo de cada piedra… no puedo estar tranquila pensando que se pueden encontrar y…
-shhh… Bella… todo esta bien, no es la primera vez que deben ir, nadie lo reconoce, confía un poco…
-pero… Kyle… las cosas pueden cambiar, además, el tal Aro ha estado amenazando a Edward continuamente…- el interpelado se giró hacia mí y me miró con el ceño fruncido…
-¿Cómo sabes eso Bella?
-yo lo… escuché una platica que Edward tenía con Emmet, no he querido preguntarle nada a Edward pero… tengo miedo de que ese tipo haga algo en su contra.
-si lo fuera a hacer, Edward lo sabría, también, todo lo que Jacob haga en la agencia lo sabe, tiene personas infiltradas, Edward no es tonto, sabe como actuar.
-Jacob tampoco es estúpido y eso lo debe saber.
-por supuesto que lo sabe, son hermanos ¿no?
-si…- dije con un hilo de voz y ese sentimiento de culpa que no sentía desde hace casi un mes volvió a mí… Kyle se sentó a mi lado en el sofá y colocó su mano sobre mi hombro, levanté la mirada para verlo.
-no te sientas así ¿de acuerdo? Las cosas que pasaron entre Edward y tú fueron por algo y se que ambos se quieren más de lo que puedan imaginar…
-eso no cambia nada Kyle, Jacob sigue siendo su hermano y yo sigo casada con él… lo estoy traicionando…
-no… no le des a Jacob el papel de la víctima, no cuando él ha sido uno de los más culpables de todo esto… él no es lo que tú crees Bella… nunca lo ha sido.- tragué en seco, ¿Qué no lo conocía? Dos años con él y aun no lo conocía…- Edward llegará a las nueve, no te preocupes, me pidió que te cuidara y que te dijera que confiaras en él, ahora que ya lo hice, te dejo sola, avisaré a Peter que estas lista para comer…- me sonrió…- puedes bajar dentro de unos quince minutos, te veo en el comedor.
-gracias…- susurré.
Comí solamente con Kyle, intentó hacerme plática por unos minutos pero no funcionó muy bien, cada dos minutos miraba hacia la ventana e inclusive cuando terminamos de comer, me fui a la sala a esperar…
-Bella, ¿Qué tal si te distraes un rato en la piscina?
-no lo creo Kyle… no tengo muchas ganas de hacerlo…- musité y miré hacia la ventana, él suspiró y fue entonces cuando yo sentí algo feo en la garganta, carraspeé para quitarme el mal sabor y me llevé una mano al cuello… demonios, cada vez era más fuerte…
-¿te duele la garganta?- inquirió acercándose a mí…- tal vez pescaste un resfriado, haber…
-no… estoy bien es solo que…- las manos en mis boca me hicieron callar…- por Dios, apesta…- espeté, Peter estaba limpiando el suelo con una de las empleadas y el olor del aromatizante era muy fuerte, tanto que me daba nauseas…
-¿Qué apesta?- inquirió Kyle viendo a Peter, el cual se encogió de hombros…
-es eso…- señalé y otra vez sentí como todo se venía a mi boca… me levanté del asiento como alma que lleva el diablo y me fui corriendo hacia lo más cercano, el fregadero donde vomité violentamente lo que había comido antes…
Cuando sentí que ya no tenía nada más, me enjuagué la boca lo mejor que pude, al girarme, me encontré con Kyle cruzado de brazos…
-la comida debió intoxicarme...- dije restándole importancia…
-soy el médico, es mi deber dar diagnósticos, no el tuyo… así que, a tu habitación, voy a ver que tienes…
-no, solo dame un maldito par de pastillas y ya…- el tipo resopló rendido, ya me conocía lo suficiente como para comprender que no me iba a hacer cambiar de opinión…
-ok, ¿te duele la cabeza? - negué y me mareé por mover mi cabeza tantas veces pero me mordí el labio…- ¿más nauseas?
-no por ahora… seguramente estoy así por los nervios.
-entonces ve a descansar…
-si eso es lo único que me queda, eso voy a hacer…- musité con los dientes apretados y pasé a su lado para irme a la habitación, me lavé los dientes cuando estuve en el baño y también la cara, todavía tenía un poco de asco pero podía sobrevivir, estúpido pollo rancio que hizo la cocinera hoy… me acosté en la cama y abracé la almohada como siempre acostumbraba… como deseaba en estos momentos tener un celular y llamar a Edward, suspiré y cerré los ojos…
A las nueve estará aquí, todo irá bien… decía una y otra vez mi voz interior, pero esa misma persona dentro de mí, me decía que algo andaba mal, que mi tranquilidad y lo que estaba viviendo con Edward no iba a durar para siempre, o al menos no lo suficiente como nosotros lo queríamos…
Sentí la cama hundirse a mis espaldas y pocos segundos después, una de sus manos se deslizó por mi brazo hasta hacer contacto con mi cintura, sus labios tocaron mi mejilla y sentí su dulce aliento junto a mi oído, sonreí…
-¿cansada? - oír su voz fue lo que necesité para abrir los ojos, todo estaba en penumbra… ¿Acaso Edward había cerrado las cortinas? Giré un poco mi rostro para ver la ventana y me sorprendí al ver las estrellas en el cielo…
-¿Qué hora es?- murmuré somnolienta…
-las diez y media… se que Kyle te dijo que llegaba a las nueve pero hubo contratiempos…- fruncí el ceño ¿había dormido tanto?- ¿estas molesta? Lo comprendo, no te…
-¿dormí toda la tarde?- inquirí interrumpiéndolo…
-eso me dijo Kyle, también me comentó que te sentiste mal, ¿Estas mejor ahora? ¿Quieres algo para cenar?
-no… gracias… y si, me siento mejor, ya estas aquí…- él me sonrió…
-hermosa Bella…- susurró y me dio un beso en la coronilla, hice un mohín, yo quería besos pero no ahí… él rió…- voy a cambiarme y vuelvo para que descanses ¿de acuerdo?- él se levantó de la cama y me di cuenta que ya se había quitado el saco, así que solo se quitó la corbata y comenzó a desabotonarse la camisa, mientras caminaba a la puerta del baño se sacó los zapatos…
-¿Edward?- le llamé y me puse de pie lento…
-¿Qué sucede cariño?- inquirió con voz ronca, el muy cruel ya sabía lo que yo quería…
-no quiero descansar…- murmuré y me saqué la blusa de un jalón para después quitarme el sostén, Edward sonrió de lado y yo me colgué de su cuello…
-¿Qué quieres amor? Soy capaz de hacer lo que tú quieras…
-quiero que me hagas el amor… toda la noche…- dije con voz suave y me paré de puntitas para alcanzar sus labios, en cuanto hicimos contacto, él me levantó de las caderas y en segundos caímos sobre la cama, con la misma rapidez la ropa fue cayendo al suelo hasta que sentí su cuerpo desnudo sobre el mío…
Su lengua masajeaba la mía deliciosamente y sus manos tocaban mi cuerpo sin vergüenza… acomodé mi pierna derecha un poco más arriba de su cintura y como pude nos hice girar… Edward sonrió complacido por lo que había hecho y jaló de mí para besarme con fuerza, comencé a mover mi pelvis contra la suya y Dios, mi cuerpo seguía estando sensible como lo había estado desde hace algunos días… dejé de besarlo porque ya no soportaba jadear en su boca, necesitaba tomar aire…
-Bella, me estas matando…- murmuró con voz entre cortada y yo eché mi cabeza hacia atrás, sus manos alcanzaron mis pechos y comenzó a masajearlos… las sensaciones parecían estar multiplicadas por tres y eso me encantaba…
-estas tan mojada Bella… puedo sentirte…- dijo con voz completamente erótica y yo sonreí, seguí moviéndome, su miembro chocaba con mi entrada y cada vez lo sentía más duro, creo que yo estaba a punto de correrme sin que él estuviera dentro de mí…
-ahh Edward… uhmm…- gemí y lo miré a los ojos antes de besarlo, él intentó girarse pero me sujeté de la cabecera de la cama para que no lo hiciera…- no, quiero hacerlo así…- murmuré y sin dejarlo hablar me monté sobre él y solté un gemido bastante alto, un poco más fuerte que él cuando lo sentí dentro, muy dentro…
-mierda Bella… amor estas ardiendo…
-si…- acepté, lo sentía, sentía el fuego corriendo por mis venas, sentía mi corazón palpitando a mil por hora, todo… podía sentir todo…- oh Dios, Edward… me encantas…- gemí y comencé a moverme, haciendo círculos lentos y aumentando cuando sentía las oleadas de placer crecer… Edward colocó sus manos en mis caderas, las deslizaba por mi cintura hasta mis pechos, pellizcando mis pezones haciéndome gemir su nombre y luego volvían a mis caderas para aumentar el ritmo…
Mis manos recorrían su torso y en ocasiones me inclinaba para besarlo, mordía sus labios y él exploraba mi boca con su lengua, nuestro beso era bastante violento y eso era completamente excitante…
-¡Edward!- chillé llena de placer y aumenté la velocidad de mis movimientos, llegué a poner mis manos en su pecho para impulsarme, necesitaba más, mucho más y estaba tan cerca… cada vez que saltaba sobre él, su miembro entraba más en mí y sentirlo tan duro y cálido me hacía delirar…
-Bella… así pequeña… más rápido…
-¿así? ¿Lo sientes como yo Ed?- me mordí el labio al ver sus gesto, esto le gustaba mucho, lo sabía… sus manos apretaron mi cintura y yo me moví más rápido… estaba tan cerca…
-¡Bella!- gimió con la voz más erótica que había escuchado y…
-ahh… ahh… Dios… si… ¡Edward!- grité justo en el momento de la explosión, como todas las noches pasadas, sentirlo llenarme me hacía sentirme completa, nos hacíamos uno solo y el orgasmo era lo mejor, largo e intenso… cada parte de nuestro ser se desprendía y se combinaba junto con la del otro… para al final solo mirarnos a los ojos y besarnos con calma…
-eres maravillosa…- susurró acariciando mi espalda cuando yo descansaba mi cuerpo sobre su pecho…
-Edward te amo…- murmuré sin pensar y luego coloqué mis manos en sus mejillas para besarlo, él me correspondió y nos hizo girar…
-yo también…- me sonrió acariciando mi rostro…- te amo…- volvió a inclinarse y yo sentí una paz inmensa, como si todo estuviera bien cuando él me dijo eso, eso no fue todo, como yo se lo había pedido, hizo el amor conmigo hasta que ambos estuvimos lo suficientemente exhaustos como para detenernos y mirarnos a los ojos mientras nos llenábamos de caricias el uno al otro…
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
-dije que no quería molestias Sam…- gritaba Jacob desde su escritorio, estaba buscando unos archivos en la computadora…
-esto te interesa…- dijo alguien que no era Sam, Jacob levantó la mirada y se encontró con ese par de orbes azul celeste… Aro Vulturi estaba allí…
-¿acaso estas en medio de un plan suicida? Puedo ordenar que te arresten ahora ¿lo sabes?- inquirió Jacob bastante confiado… Aro estaba igual, sabía que Jacob no le haría nada cuando le dijera lo que necesitaba escuchar… afuera de la oficina, Godric, uno de los espías infiltrados de Edward, se detuvo cerca de la puerta para poder escuchar en cuanto reconoció que el hombre que hablaba con Jacob era Aro…
-¿arrestarme? Pero si yo no he hecho nada… ¿o sí?
-eres uno de los líderes Aro, junto con Edward… ¿crees que no lo se?
-si, tu hermano… ¿cierto?- Jacob frunció el ceño y se enfureció al instante, odiaba que alguien le recordara que Edward compartía su sangre…- bastante inteligente, al parecer más que tú…
-no hables de ese imbécil…
-¿A no? Pues a eso vine… a decirte todo lo que necesitas…
-¿de que hablas?- Aro sacó un sobre amarillo de su saco y lo dejó en el escritorio de Jacob, el cual estaba completamente sorprendido…- ¿Qué quieres a cambio de esto?
-quiero salir limpio de todo… te estoy dando la información de tu hermanito, la ubicación de su casa, del lugar donde él y tu esposa están viviendo…- Jacob comenzó a respirar erráticamente…- a cambio solo quiero que me libres de muchos cargos…
-¿todos? ¿O solo algunos?
-todos…- dijo Aro bastante serio y mirándolo a los ojos…- libre de todo a cambio de encontrar a tu esposa y si quieres, de matar a tu hermano, porque eso es lo que quieres ¿no? Sacarlo del mapa…
-no te equivocas…- Jacob lo pensó por un momento, no había nadie en ese piso, lo más probable es que todos estuvieran en el piso de arriba, en la cafetería o si no, estaban yéndose, esto estaba resultando bastante sencillo…- solo una pregunta Aro…
-¿Qué?
-¿Por qué lo traicionas?
-por poder hijo… por lo mismo que tu también lo traicionaste… puro y simple poder… Edward me esta estorbando bastante, me ha echado a perder mucho negocios, así que te lo estoy dando en bandeja de plata…
-me lo estas vendiendo a decir verdad…
-tómalo como quieras, de todas formas…- dijo y después se rió con sorna…- es tu hermano de quien estamos hablando… así que… ¿es un trato?
-nadie debe saber que es mi hermano.- Aro se encogió de hombros a lo que dijo Jacob mientras tomaba el sobre…
-nadie lo sabrá… así como nadie sabrá de nuestro trato, ni siquiera él…- Jacob abrió el sobre y sacó los papeles, como Aro lo había dicho, allí estaba todo y la furia comenzó a cegarlo en cuando vio el lugar donde Edward se encontraba, seguía en el país y más cerca de lo que hubiera imaginado…
-siempre ha estado aquí…- siseó lleno de rabia…
-si… ha estado moviéndose en tus narices Jacob…- él interpelado apretó la quijada y nunca había experimentado tanta rabia como ahora…
-estas libre de todos los cargos Aro Vulturi, nadie sabrá que estas aquí y tampoco habrá testimonios de que tú eres uno de los principales del círculo… puedes estar tranquilo.
-me alegra escuchar eso Jacob… entonces…- extendió su mano y Jacob la estrechó…- es un trato…- el otro asintió…- solo hazme otro pequeño favor, así yo no tendré que ocuparme de nada y tú te sentirás aliviado…
-¿Qué quieres?
-quiero que mates a Edward Cullen…- musitó.
-eso lo voy a hacer de todas formas…- espetó Jacob, Aro le sonrió complacido y sin decir nada más se dio media vuelta para caminar hacia el exterior, cuando estuvo fuera, miró a ambos lados, no había nadie allí… nadie había escuchado nada…- ¿Sam? Quiero a todos listos, se donde esta Edward, quiero estar allí en la madrugada, tomarlo por sorpresa…- ordenó Jacob mirando la fotografía que tenía adornando el escritorio, una donde Isabella era la protagonista… Afuera, Godric sacaba su teléfono y daba el aviso…
El teléfono estaba sonando en la enorme mansión, Edward tenía abrazada a Bella de la cintura mientras ella respiraba tranquilamente sobre el torso del otro…
-Edward…- Emmet abrió la puerta sin tocar y logró despertar a su medio hermano, se talló los ojos para poder enfocarlo, Emmet se percató de Bella…
-¿Qué te sucede?- inquirió el otro…
-Jacob… Jacob lo sabe todo, Aro le dijo donde estamos ahora y viene hacia acá… llegan en la madrugada…- Edward se tensó al instante y giró su rostro para ver el reloj, eran ya las tres de la madrugada… sin decir nada, se levantó de la cama y comenzó a vestirse…
-avisa a todos… nos vamos ahora.
-¿Qué?
-a Europa… nos vamos en el primer vuelo a Francia… aún no es tiempo de verle la cara a ese imbécil…- espetó Edward lleno de rabia hacia Aro, quería vengarse de él pero ahora no era el momento, no era cobardía, pero simplemente no era el momento… todavía había algunas cosas que resolver…
-ok pero… ¿Qué hay de Bella?- preguntó Emmet, Edward volteó a verla…
-se queda… no puedo arrastrarla a ese lugar, la amo bastante como para obligarla a firmar su condena de muerte estando conmigo…
-perfecto… entonces… date prisa…- Edward se quedó solo en la habitación, comenzó a sacar todo lo que necesitaba en el mayor silencio posible, no podía despertar a Bella… ella no debía saber nada, era lo mejor…
- perdóname amor…- susurró acariciando su mejilla…- te juro que volveré a verte, volveré por ti… te amo Bella…- dijo en voz baja y la besó en los labios con suavidad, no esperó más y simplemente salió de allí, todo lo demás estaba listo, Peter y otros empleados se encargaron de alistar todo y cuando eran casi las cinco de la madrugada, la mansión quedó completamente sola… pero fue luego de una hora y media cuando Bella abrió los ojos… Edward no estaba, como la mañana pasada, él no había amanecido con ella…
-¿Edward?- lo llamó pero nadie contestó, suspiró y se levantó de la cama para poder vestirse, después de ponerse encima unos jeans y un top azul volvió a llamar a Edward…- ¿Edward?- algo estaba raro, había mucho silencio, a pesar de la hora que era, se asomó por la ventana, no había nadie… un pánico comenzó a dominarla… no, no, no… decía en su mente…- ¡¿Edward?- chilló y salió la primera lágrima, abrió cada puerta de la mansión y no encontró nada…- ¿Emmet? ¿Peter?...- se llevó las manos al torso y cayó de sentón al suelo, no había nadie en esa casa… se habían ido… pero ¿Por qué? Su respuesta llegó más rápido de lo esperado… las sirenas de las enormes camionetas y los autos perfectamente equipados llegaron a sus oídos…
-es imposible…- susurró para si misma y se encogió en la esquina cerca de las escaleras, escuchó como abrían la puerta a la fuerza y como acto reflejo se pudo de pie… su respiración era bastante errática pero aún así dio algunos pasos…- no… Edward no…- volvió a susurrar… varias cosas se vinieron a su mente, la había dejado… cerró los ojos y se poyó en la pared, cuando volvió a abrirlos, su corazón casi se detuvo al verlo allí, él la mirada sin dar crédito a lo que veía, pero aún sí, sus ojos no mostraban alegría… si, él la había abandonado, había huido y la había dejado… las lágrimas comenzaron a salir sin parar…
-Jake…- susurró antes de abrasarse con fuerza y comenzar a llorar…
Wow! laRgo el cap de hoy...xD Andoo de rapidiin xqq mañana hay escuela y ya me tengo que iir a "doRmiir" hahaha, miil gracias por los reviews y a todos aquellos que se molesten por estee episodio, no se preocupen, las cosas se pondRan mejoR...xDD
me despiido, cuiidense mucho y les manda muchos besos...x)
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REVIEEWWSS !
