Después de tanto tiempo... x3

Enjoy


—Necesito hacer una llamada.

—Bien.

Estaban detenidos en mitad de la calle, mientras ella marcaba en su móvil.

—Hi, Mike. It's me —comenzó a hablar en un rápido inglés que a Matt no le costó seguir, algo sobre una banda, instrumentos, y que se fuera ahora mismo al castillo. —Great! —exclamó la castaña. —Tell her, please! I need both of you. Thanks a lot —cortó la llamada, toda sonriente, y guardó el móvil en el bolso.

—Who was it? —preguntó él, y ella le miró, divertida.

—Era Michael. Lo necesito de inmediato, así que le pedí que se fuera ahora mismo al Digimundo.

—¿Y para qué lo necesitas tan urgentemente? —preguntó, tratando de sonar indiferente.

—Para preparar el show de esta noche —sonrío. —Solíamos tener una banda en la época de escuela.

—¿Una banda? ¿Qué tipo de música tocaban? —preguntó, curioso.

—Pues intentábamos que nuestro estilo fuese variado. Nunca compusimos canciones, sólo hacíamos covers de canciones que nos gustaran a los tres.

—¿A los tres?

—Además de Michael y yo, estaba mi amiga "Rei".

—No me has hablado de ella.

Mimi rió.

—No he tenido ocasión. Pero ya la conocerás. Va a encantarte.

—¿En serio?

—En serio. Ella me recuerda mucho a ti.

—¿Por qué?

—Porque son parecidos.

—¿En qué cosa?

—Pues… en la actitud. Ambos tienen esa actitud como de indiferencia con el mundo, pero la verdad es que les importa mucho todo, ¿no?

—¿Qué se supone que significa eso?

—Algún día te lo explicaré —y se alejó de él con una sonrisa.

—Ven aquí —la llamó y fue tras ella.

.

En el salón principal del castillo del Shogun Gekomon, el resto de digielegidos se encargaba de los preparativos. El lugar rebosaba de actividad. Filas y filas de Otamamon y Gekomon entraban y salían, yendo de un lado a otro, cargando con bandejas de comida o acomodando y reacomodando las mesas y sillas.

Tai ayudaba en la cocina junto con Palmon. Agumon estaba vetado del lugar por tratar de comerse todo, así que ayudaba a Sora y a Piyomon con la decoración.

Izzy y Jō se encargaban de las luces y el sonido. Mientras Jō iba por allí conectando los cables, Izzy estaba en la computadora checando la resonancia de los micrófonos, y Gomamon y Tentomon lo ayudaban en eso.

—Está quedando perfecto —exclamó Mimi apenas puso un pie dentro del salón principal, seguida de Matt. —Esta noche será genial.

—Hey, Meems.

Mimi volteó a ver quien la llamaba y soltó un gritito de emoción.

—¡Mike! —corrió hasta su amigo y se lanzó hacia él. —Qué bueno que ya estés aquí.

—Y no he venido solo —un pequeño digimon de color verde se asomó detrás de él.

—Hola Betamon —le saludó la castaña.

—Hola Mimi.

—Pero no me refería a Betamon —rió el rubio platinado, y señaló a alguien que estaba cerca del muro.

Mimi miró y ahogó un grito de alegría. Matt miró, curioso. Era una chica pálida, de cabello oscuro y ojos azules, como los suyos.

—¡Rei! —se acercó a la pelinegra y le sonrió. —Viniste.

—Eres un molestia —le sonrió. —Pokomon y yo íbamos a ir a esquiar.

Una criatura amarilla acarició el tobillo de Mimi con la cola.

—Hola Mimi —saludó el digimon. —La verdad es que tenía muchas ganas de ir a esquiar, pero me puso feliz el poder venir a tu fiesta —sonrió.

—Qué bueno que hayan venido. Necesito preparar algo genial para esta noche y deben ayudarme.

Rei le dedicó una media una sonrisa.

—Molestia —dijo, golpeando la frente de Mimi con su dedo índice.

—¡Ouch! No seas mala —dijo, frotándose el lugar adolorido. —¡Oye! —dijo con renovado entusiasmo. —Quiero que conozcas a alguien —la tomó de la mano y la llevó hasta Matt. —Yamato, quiero presentarte a mi amiga Rachel, aunque odia Rachel y prefiere que la llamen "Rei". Ella es mi mejor amiga en los Estados Unidos.

El rubio extendió la mano a modo de saludo.

—Mucho gusto —dijo.

Pero Rei no le tomó la mano.

—Yamato, ¿eh? —dijo. —El famoso Yamato —agregó entre dientes.

—Rei… —Mimi la miró, un tanto preocupada, pero tras unos segundos, ella estrechó la mano de Matt.

—Un gusto también —dijo antes de soltarlo y de alejarse de ambos.

—¿A dónde vas? —le preguntó Mimi un tanto perpleja.

—Te espero con Michael —dijo, al tiempo que Pokomon brincaba hacia sus brazos.

—Creo que no le agradé —comentó Matt.

—No digas eso —rió ella, nerviosa. —Lo que pasa es que no le gusta conocer gente.

—Como sea… Será mejor que busquemos un lugar donde ensayar.

—De eso ya me encargué —Michael estaba detrás de ambos, sonriendo. —El castillo tiene muchas habitaciones.

—¿Y los instrumentos?

—Ya están allá.

—Entonces vamos —exclamó la castaña con entusiasmo. —Oye Michael, ¿sabes que le pasa a Rei?

Michael se rió.

—¿Qué? —dijo la castaña, perpleja.

—Lo siento. Pero ya sabes cómo es Rei. Iba a irse a esquiar, y tuvo que venir aquí, y no sólo eso —miró a Matt por el rabillo del ojo y se echó a reír de nuevo. —Ya sabes que Rei es sobre protectora contigo.

—¿Y eso qué? —continuó ella, perpleja.

Michael le sonrió, aún divertido.

—¿No recuerdas lo que te dijo la primera vez que nos hablaste de lo que había pasado con Matt?

—¿Ah? —Mimi parecía aún perdida. —Eso fue hace mucho tiempo, no lo recuerdo…

—Ella dijo: A ese tipo habría que darle una paliza.

Mimi abrió los ojos con mucha sorpresa, y miró a Matt, nerviosa.

—¿De verdad dijo eso? —repitió el rubio con una sonrisa burlona.

—No hablaba en serio —se apresuró a decir Mimi. —Es que Rei es… Rei es… —miró a Michael en busca de ayuda.

—Rei es muy temperamental —rió el americano. —Y como está enamorada de Mimi…

—¡Michael! —Mimi lo miraba con el ceño fruncido.

—Lo siento —se disculpó él sin dejar de reír. —Rei es muy sobre protectora con Mimi —le explicó a Matt, mirándolo. —Detesta cualquier cosa que haga que Mimi se ponga a llorar, así que tú estás en la lista de sus personas menos favoritas en el mundo.

—No me digas —replicó Matt con ironía, un tanto fastidiado.

—Bueno, después de lo mal que estaba Mimi por ti —Michael dejó de reír, y lo miró con el semblante serio. —Pero por lo que veo, ya hicieron las paces, y eso me alegra —miró a su amiga y le sonrió. —Eso te hace feliz, ¿no Meems?

Mimi estaba toda roja, y evitó mirar a Matt. Michael se echó a reír.

—Si no se dan prisa, Rei se enfadará muchísimo —el pequeño Pokomon se acercó a ellos, y Michael se agachó para cogerlo con las manos. —Rei está de mal humor —rió Pokomon. —¿Qué le hicieron?

—No le hicimos nada —dijo Mimi con tono de enfado. —Y antes, quiero ver a Palmon —miró en derredor, buscándola. —¿Dónde está?

—En la cocina, croak —dijo un Gekomon que pasaba por ahí.

—¿Y dónde está la cocina?

—En el ala este, croak. Le diré a alguien que vaya por ella, croak.

—Muchas gracias —sonrió Mimi. —¿A dónde iremos a ensayar? —le preguntó a Michael.

—Al ala oeste —sonrió.

—¿Puedes enviarla al ala oeste? —le preguntó al Gekomon.

—Puedo, croak.

—Muy bien. Es mejor que nos vayamos ya para comenzar lo antes posible —empezaron a caminar hacia Rei y Betamon, pero Matt no los siguió. —¿Qué sucede? —le preguntó Mimi.

—Creo que es mejor que no vaya con ustedes.

—¿Qué? ¿Por qué?

Matt miró a Rei.

—Por ella.

—Pero… —comenzó a protestar Mimi. —¿No necesitarás una banda?

—Bueno, sí. Necesito un bajo y una batería.

—Yo toco batería —dijo Michael. —Mimi me obligó a tomar clases cuando se le ocurrió la idea de formar una banda. Y Rei toca bajo también, creo que trajo uno.

—La convenceré para que toque contigo —dijo Mimi.

—Pues buena suerte en eso —le dijo Matt.

—Pero entonces debes venir con nosotros…

—No —dijo Matt. —Primero ensayen ustedes. Si les queda algo de tiempo, ensayaran conmigo. Pero no quiero que estés en mi ensayo.

—¿Por qué no? —dijo, dolida.

—Quiero que mis canciones sean una sorpresa para ti.

—¿Por qué?

Michael sintió que esa conversación les concernía sólo a ellos dos, así que con el rostro serio, se reunió con Rei.

—Porque… porque todo lo que cantaré hoy será para ti —le dijo. Mimi se ruborizó levemente, pero no dejó mirarlo. —Y quisiera pedirte algo —continuó él.

—¿Qué?

—Quisiera que cantarás esa canción que querías mostrarme y que me negué a escuchar.

—¿Te refieres a…

Él asintió. —Por favor.

Se miraron fijamente durante segundos eternos.

—Lo haré —dijo ella.

—Bien. Nos vemos más tarde.

Ella asintió, se despidió de él con un gesto de la mano (un gesto que para él fue adorable) y se marchó con sus amigos.

Él se quedó ahí, y dejó escapar un suspiro imperceptible. Encontraría a Gabumon, y luego buscaría un sitio tranquilo donde ensayar sus canciones.


Ahahahaha Dx, sé que tardé demasiado Dx. Perdón!

Y este capítulo... bueno, qué puedo decir? Cada vez que escribo me sale algo desastroso, y esto es lo mejorcito que pude sacar de mí Dx.

No estaba segura de meter un personaje OC, pero es que simplemente salió... A mi me gusta Rei xD, y me gusta que esté "enamorada" de Mimi, como dice Michael xDDDDDDDD, y que odie a Matt me parece genial xDDD. Yo soy de esas amigas que odian a los tipos que rompen en el corazón de sus amigas ¬¬ xD.

Y eso es todo, ya me voy... xD

Mil gracias a:

Taioralove, Nailea, Valerii Hyuga, Puchisko, patroclo, Adrit126, digimon4ever99, neorosemon, Sakura Tachikawa (feliz cumpleaños linda, perdón por el mega retraso Dx), paolis, Darling Cinderella ;D.

En serio que gracias por leer, y en verdad es mega genial que el capítulo pasado haya gustado tanto TuT.

Espero que me sigan leyendo esto Dx.

Hasta otra.

Lyls