Bajo la profecía de un fin inevitable, la facción nordica ha encontrado la única esperanza que puede evitar este destino fatal, por ordenes de las deidades principales, una joven valquiria tiene el designio de llevar a este elegido y que en sus manos recaera proteger a la humanidad o desencadenar el Ragnarok y reinar sobre este.
Y heme aquí con otra nueva actualización de Lost Ragnarok. Aprecio mucho los review que me han dejado en la ultima actualización, asi que vamos a lo que nos atiñe… Its Time To Reviews!
naxigiampieri2012: Seeeeeh, caíste en el engaño, pero como era de esperarse todo estaba planeado, al igual que lo de Sona. Te aseguro te llevaras mas sorpresas de estas.
BlackAuraWolf: Pues tus sospechas fueron ciertas. Creeme que en muchas cosas me estoy basando en la LN, por ejemplo características de los personajes, tratando de no caer en los usuales OC, como el de una Rias que es una hijaperra desalmada. ¡Claro que no! ¡Ella jamás ser asi en esta historia! Y creeme, la batalla personal entre Rias y Sona ha comenzado, y si se volverá demonio Issei, todo puede pasar.
Darius619: Vaya que lograste captar la idea de donde viene el personaje de este episodio. Sobre lo de la "ejecución" de Issei a manos de la pelirroja, era mas que claro que era una mentira, digo ella y sus siervos no serian capaces de hacer eso, mucho menos a alguien que quieren como amigo. Y sabes, espero que compartas las teorías sobre Sona interesándose en Issei, quien quita y se puedan cumplir.
Uchica-Issei-DXD: Declaracion de guerra entre Rias y Sona si… pelea de las greñas o en barro entre las chicas por ganarse a Issei… dudoso… que Issei termine aliado a una de ellas, improbable… o no?
Adriana-Valkyrie: ¡Amix! Realmente me dejaste con el ojote abierto cuando vi tu largo pero nutrido review, no sabes como extrañaba leer tus opiniones, pero ante todo quiero que estes bien, asi que esperare ansiosa tus reviews cuando puedas.
De entre todo lo rescatable, me alegra saber que te haya gustado todo lo que he plasmado en estos episodios, y que puedas permitirme ser quien te quite lo purista respecto a tomar elementos de otras historias y aplicarlas en un fanfic determinado, te aseguro que todo será de manera adecuada y sin OC, como por ejemplo la adicion de Mami Tomoe, asi como la de los personajes de la saga de juegos que mencionas.
PD: ¡Yo también quiero un mote de escritora!
Kuroi to Tamashi: ¡Te la creiste Kuroi! Me alegra que hayas acertado sobre la pieza nueva de Sona, y que ahora se ha desatado un conflicto entre herederas por atraer la atención de Issei. Por otra parte, aquí te resuelvo la duda sobre si Issei recibe su Power Up o algo asi. Y también muy pronto develare la verdad sobre Xenovia y porque actua asi, al igual de lo que le paso a Irina. Y no te preocupes, tenias razón en actuar asi, pero te lo aseguro, yo jamás de los jamases, pondré a Rias como una desalmada y canija, no sin motivo lógico, y eso si me animo, a ella no la veo como alguien mala.
Mister NBA: Cuando recuerdo ese dichoso GIF, las ganas de reir aumentan mas. Akeno siendo un poco mas cercana a Issei y una rival para Ross, eso júralo. Y si, Asia es una ternurita, ¿Cómo no puedes amarla siendo como es? Sobre Koneko, pues ni fu ni fa, aun no llega el momento de que que la Neko-Loli brille. Rias Is Da Best Waifu! Meh, Sona tiene a Tsubaki, Reya, Tomoe y Tsubasa para atraer a Issei, y Ross… se fue a descansar con gastos pagados xDDD.
PD: Irina esta… perdida por ahí xDDDD
Y bueno chicos, asi sin mas… ¡Aquí el episodio!
~Descargo de responsabilidades~
La historia de High School DxD no me pertenece, de ser asi Akeno y Asia tendrian mayor participacion, no habria principal en el harem e Issei seria mas serio como protagonista y no un chico obsecionado por las tetas.
Historia basada en la idea original de bustercall, quien amablemente me la cedio para crear esta historia
PD: Pienso que Akeno deberia mandar en el harem, ella es tan linda y pro.
PD2: Creanme chicos, esta historia es la primera en la que me centrare de forma deprimente y con hechos reales de la vida de un mundano habitante de Midgard
PD3: Sin recomendación de temas, pueden colocar el que mas les guste y crean que es conveniente al leer.
PD4: Ara Ara, siento que a muchos esto les va a caer algo pesadito.
Capitulo 11
Impotencia
Sentir como sus músculos se tensaban por todo su cuerpo, el respirar agitado al hacer que el aire entrara por sus pulmones a toda velocidad, como su piel se erizaba y la sensación humeda al sudar copiosamente, su corazón bombear sangre de forma frenetica mientras intentaba mantener la cordura debido al ambiente pesado que se sentía en ese parque deshabitado. La manera en que Issei se sentía, era demasiado excitante, pero al mismo tiempo contenía un atisbo de miedo, y eso era comprensible tomando en cuenta que frente a el, estaba un sujeto que no aparentaba ser lo que mostraba por fuera
Asia no estaba en mejores condiciones. La pobre chica al saberse el centro de atención de ese demente, temblaba cual hoja de papel, apretando con suma fuerza el brazo libre del castaño, buscando protección ya que aunque no lo quería admitir, sabia que poco podia hacer para apoyar al joven Hyoudou. Y eso solo provoco en la chica un sentimiento algo difícil de describir, aunque resumiendo en pocas palabras, ella se sentía como una completa inútil.
De nueva cuenta, tenia que recurrir a la protección del chico quien la había ayudado, y al cual le debía mas de lo que podia pagarle.
-¿Kagura? M-me parece que te equivocas. – Titubeo el chico de cabello castaño, confrontando al sujeto que seguía mirándolos de forma acechante,, o mejor dicho, observaba a la joven rubia como un trozo de carne fresca. – A-aquí no hay nadie con ese nombre, por ende… n-no hay nada de tu interes.
-¿Creiste que el tratar de esconderte iba a funcionar? – Al parecer el desconocido paso por alto a Issei, ya que esas palabras parecían estar dirigidas a la monja de cabello rubio, quien solo solto un chillido de miedo. – Puede que esas perras no hayan acabado contigo, pero yo terminare lo que ellas empezaron.
-O-oye, ¿A quien crees que le hablas? – Volvio a hablar el Sekiryuutei comenzando a temblar de miedo puro, dado que ahora ese demente hizo un movimiento que lo lleno de temor, y en el caso de Asia, la aterro por completo.
El rubio-pelinegro saco de su bolsillo lo que parecia ser una arma blanca, en este caso un cuchillo algo largo, el cual al ser blandido, emitió un ligero resplandor plateado, además del sonido de algo cortando el aire. Pero lo mas escabroso de todo, fue que el sin titubear o siquiera mostrar algo de temor, paso el filo de la navaja por su lengua, como si saboreara el sabor del metal del instrumento.
-Tu fin ha llegado. – Susurro con un tono bastante bajo, antes de abrir los ojos al limite y mostrar una sonrisa demencial. - ¡Muere perra!
No se supo explicarlo, ya que ni siquiera se podia entender el como había sucedido. Eso fue lo que aterro a la joven seguidora de Dios, ya que lo que sus orbes jades pudieron presenciar, se salía de toda explicación lógica, aun cuando cosas ilógicas eran lo que menos se presentaban en estos dias, tomando en cuenta que lo que anteriormente se consideraba como mito, era una realidad en todo sentido.
En un solo instante, la chica paso de estar resguardada tras las espaldas del joven castaño, a estar tirada en el piso, recuperándose del ligero golpe que recibió al chocar contra el duro y frio piso, pero solo pudo ver por unos instantes, lo que significo el inicio de una pelea… en la cual el ganador parecia ser evidente.
Sus ojos jade solo alcanzaron a notar en un breve segundo como una onda deformada por la velocidad, alcanzo a Issei quien por la rapidez de ese movimiento, solo pudo anteponer la Twice Critical a modo de escudo antes de ser proyectado para atrás, recibiendo un golpe que parecia ser fulminante, pero que solo lo aturdió al ser golpeado con fuerza contra algunos árboles del parque.
Issei quejándose del golpe que se llevo en la cabeza, abrió ligeramente los ojos buscando con la mirada a su enemigo, sin embargo durante la búsqueda visual de su enemigo, fijo la mirada unos instantes en su Sacred Gear, llevándose una sorpresa desagradable al ver el Arte Sagrada que evidenciaba algo… macabro.
El guantelete rojo, que anteriormente le había salvado la vida durante el encuentro con la Caida de nombre Kalawarner, y que uso para resguardarse de un posible embate mortal, el mismo que parecia tener una dureza muy significativa, ahora portaba una hendidura de extremo a extremo, de casi tres centímetros, provocada por la misma navaja que aquel individuo seguía sujetando, mientras que este se mantenía mirándolo de forma fija, antes de que reaccionara de forma… algo extraña.
-Anda, intentalo otra vez mocoso… - Susurraba ese individuo al mismo tiempo que se agachaba… y sacaba la lengua agitándola de lado a lado, mofándose por completo del joven Sekiryuutei quien solo veía esta escena con la mayor incredulidad posible. - … Si tienes las agallas pedazo de mierda.
El pobre de Issei abrió los ojos al máximo, mientras que dos lagrimas rebeldes comenzaban a caer por la comisura de sus ojos, y en esta ocasión, no era provocado por su fobia a las féminas, sino que el origen de esa forma de actuar, se debía a lo irreal y demente que era aquella escena sin sentido alguno.
Si el creía haber conocido el miedo y el horror a lo sobrenatural a manos de Raynare y Kalawarner… era porque había un nivel aun mayor y desconocido para el.
~0~0~0~0~0~0~0~ Residencia En Kuoh~0~0~0~0~0~0~0~
En un pequeño departamento ubicado en el centro de la ciudad, las luces de la vivienda estaban encendidas, en clara señal de que sus ocupantes aun estaban despiertos, aunque eso era algo lógico tomando en cuenta que aun no había llegado la hora de ir a dormir.
Una pequeña sala de estar, junto a una cocina pequeña pero bien amueblada, con un segundo piso donde habían dos habitaciones que servían como dormitorio, conformaban el sitio que fungía como vivienda de la joven de cabello rubio y ojos platinos, dígase Jeanne D´Arc y su acompañante, otra chica de cabello rubio peinado en espirales y ojos ambarinos de nombre Mami Tomoe, quien en ese momento vestia un sueter de manga larga color crema con un moño rojo en el cuello, falda a los muslos cuadriculada y medias negras junto a unos zapatos escolares color café. Ambas estaban sentadas en la sala del departamento, siendo Jeanne quien veía la televisión y cambiaba los canales de forma aburrida, siendo vista por Mami quien estaba sentada, junto a una taza de té en sus manos y una tetera con una tacita de cerámica adornada elegantemente.
-Tsk, y yo que crei que no seria una noche aburrida. – Suspiro con aburrimiento la joven caballero, ante la mirada dudativa de la joven rubia quien la miraba de forma fija. – Y tal parece que Ross no querra salir de su habitación por un largo tiempo.
-Onee-Sama, ¿No debería de estar dando rondines de vigilancia por la ciudad? – Pregunto la jovencita de ojos ambarinos, a lo que la Caballero solo cerro los ojos, como si no le importara lo que había escuchado.
-Nah, de igual forma eso será también aburrido, además eso le toca al niñato de Leonardo, mira que largarse solo porque ese imbécil lo llamo de inmediato. – Solto un bufido de enojo Jeanne, recordando como Leonardo dejo a Mami a su cargo por unos cuantos dias, sin siquiera pedirle opinión alguna o ayuda, solo diciendo que se marchaba con ese gesto apagado a pesar de tener solo diez años.
-Lamento ser una molestia Jeanne Onee-Sama, pero parece que aun no confían por completo en mi. – Se excuso Mami con un ligero tono de tristeza en su voz, cosa a la que reacciono la chica de ojos platinos con una ligera risita que llamo la atención de la ojos ambarinos.
-¡Que va Mami-Chan! No te sientas como una inútil solo porque aun no confíen en ti. – Expreso la caballero mientras seguía cambiando los canales de la televisión. – A mi me costo medio año en ganarme la confianza de todos, aunque como te habras dado cuenta, esa loca castaña de las armas y el taradito gallego siguen sin agradarme.
-Entiendo Onee-Sama. Prometo que me ganare la confianza de todos los demás. – Se dijo a si misma la chica del cabello en espirales, antes de tomar un sorbo de su taza de té, todo ante la mirada de gracia de la joven de Orleans, quien encontraba una gran compañía en la jovencita ahí presente, misma que también hallaba en Rossweisse, Issei y Asia, a quienes no había ido a ver estos dias debido a que en opinión propia, era mejor dejar pasar algo de tiempo antes de intentar algo para arreglar la relación frágil que ahora tenían los hermanos Hyoudou.
Pero a pesar de ello, Jeanne estaba aburrida mortalmente, ya que realmente no tenia nada que hacer,y y ciertamente ver televisión todo el dia no era algo productivo, y mucho menos algo que la entretuviera. ¡Queria que algo pasara joder! ¡Por lo menos un roce con los Demonios, Caidos o una criatura sobrenatural, lo que fuera!
-Onee-Sama. – La voz algo vacia de Mami, fue lo que hizo que la joven caballero despegara su vista del aparato visual, notando como la chica miraba de forma fija su taza de té mientras mostraba un gesto de desagrado, reflejado en sus ojos entrecerrados y una mueca algo imperceptible en ella pero evidente si uno prestaba suficiente atención. - … Uno de ellos esta aquí.
-¿Ah? ¿A que te refi…? – Pero al percibir un poco el ambiente que las rodeaba, la Doncella de Orleans pudo sentir a la perfeccion el crecimiento de un poder obscuro en el ambiente, sin embargo el problema no era el hecho de que un ser demoniaco estuviera aumentando sus poderes al límite sin vacilar por un momento.
El problema en todo esto, era que ese poder era uno que conocía a la perfeccion, no solo ella, sino también sus compañeros, tal como lo demostró la reacción de Mami Tomoe. Lo peor de todo esto, era que ella podia sentir dos leves emanaciones de energía, una de ellas de poder destructivo y otra sacra, las cuales le pertenecían a dos personas que ella conocía a la perfeccion.
-Ese maldito… ese maldito hijo de perra. – Los ojos de Jeanne se afilaron, mientras que su boca comenzó a mostrar un gesto de ira que intentaba reprimir, mientras que en un ligero brillo, ella cambiaba sus ropas casuales a su vestido azul con blanco, por debajo de su armadura de guerrera santa, mientras que tomaba rápidamente su celular de la repisa, marcando un numero telefónico, el cual tardo algo de tiempo en ser contestado. - ¡Con un carajo, responde!
-¿Hola? – Una voz que se notaba algo abatida contesto el teléfono, siendo la joven Asgardiana quien había contestado la línea telefónica, recibiendo a cambio… algo que realmente no espero.
-¡Rossweisse, que carajo te crees que estas haciendo! – La Doncella de Orleans solo atino a gritarle por medio del celular, en sus palabras se notaba el enojo que se hacia presente en la rubia al saber que Issei y Asia estaban en peligro. - ¡Se supone que debes cuidar de Issei-Chan y Asia-Chan, y en este momento están en peligro!
-¿Eh?¿Ise y Asia?- La voz de la joven Valquiria se escucho un poco mas despierta, aunque ahora se escuchaba algo incrédula ante lo que escucho de su amiga. – Jeanne, Ise y Asia estan…
-¡Estan en peligro porque por tu estúpida forma de actuar, decidiste dejarlos abiertos al ataque de algún desconocido hijo de perra! – Grito de rabia la jovencita, y sin haber obtenido una respuesta mas que el silencio de la bocina del otro lado, bufo fastidiada por la acción de la peli platino. - ¡Sabes que, al carajo, si quieres deprimirte hazlo, pero yo ire a ayudarlos, con tu ayuda o sin ella!
Jeanne solo cerro la tapa de su celular con fuera, reflejando la ira que se había apoderado de ella, pasando su mirada a la joven Tomoe que la miraba expectante ante lo que ella fuera a hacer.
-Es mejor que te quedes aquí Mami, aun no estas lista para lidiar con "esos" tipos. – Respondio saliendo a toda prisa del departamento, dejando sola a la rubia de rizos quien ahora solo apretaba con fuerza la agarradera de su tacita de té, tratando de soportar la ira que le causaba el sentir aquella emanación de energía realmente asquerosa.
Mientras tanto, la joven caballero había salido a toda prisa de su hogar, aprovechando que la noche provoco que las calles estuvieran algo vacias, lo que le fue de gran ayuda para usar su velocidad absurdamente notable, mientras que juntaba las palmas de sus manos, seguido de sujetar la empuñadura de una espad a de doble filo que creo de su otra palma. Sus ojos se habían vuelto parecidos a los de un felino, ya que se habían rasgado de la pupila, mientras que una tenue aura sadica la rodeaba por completo.
En su travesía, un poste telefónico se atravesó en su camino, a lo cual ella solo respondió con un tajo al aire rápido, mismo que en unos instantes corto en fragmentos el objeto que obstaculizaba su visión, claramente se notaba que la ira la carcomía lentamente por dentro, aunque no se sabia si era porque un ser desconocido había atentado contra Issei y Asia, o porque era uno de los "tipos" a los cuales Mami y ella le tenían un odio enorme.
-Lo juro por mi honor de Caballero… por el nombre de mi antepasado, la Dama de Orleans… juro que si ese malnacido hijo de Gaia le toca un pelo a mi Issei y a mi Asia. – Gruño con una voz algo distorsionada, quizás por la ira o por el mar de emociones que se había apoderado de ella. - ¡JURO QUE LO DESCUARTIZARE Y ME BAÑARE CON SU REPUGNANTE Y MALOLIENTE SANGRE!
~0~0~0~0~0~0~0~ Parque de Kuoh ~0~0~0~0~0~0~0~
Ya habían pasado varios minutos desde la escena demente, donde aquel tipo desconocido había "provocado" a Issei para que lo atacara, siendo que el joven castaño no tuvo mas opción que responder al "enfrentamiento" al cual fue retado, todo por la seguridad de la joven monja quien ahora mismo se encontraba escondida detrás de un árbol, mirando con horror puro como el joven castaño estaba siendo objeto de un castigo demasiado severo.
A pesar de que por las experiencias sufridas a manos de las Caidas, Issei aprendió un poco de defensa personal, además de usar movimientos de pelea callejera que aprendió viendo en la televisión, todo eso mas la combinación con el aumento de poder que le brindaba la Twice Critical, no era suficiente para siquiera poder contraatacar o devolver alguno de los golpes y embates que le propinaba el sujeto frente suyo, quien por cada golpe que le asestaba al pobre de Issei, una carcajada demente dejaba escapar de su garganta, dando la apariencia de un loco desquiciado que al parecer amaba la violencia al limite.
Cada "Onda Distorsionada" creada por el movimiento rápido del brazo, sumado al cuchillo que añadia una ráfaga cortante a sus ataques, iban haciendo mas mella en la Twice Critical que ya estaba llena de cortes y hendiduras por toda la superficie, volviéndola un pseudo despojo de la original Sacred Gear, que ahora era apenas y un recuerdo de lo que era en un principio.
-Ugh. – Repentinamente, el castaño vomito un flujo de sangre debido a que su cuerpo ya presentaba severos daños producidos por los inmensos cortes que se habían hecho presentes por toda su piel, los cuales le daban una imagen de un humano masacrado cruelmente y sin piedad alguna.
Pero aun con ello, el no había tirado la toalla. No había dejado de luchar en un intento por mantener a salvo a Asia Argento de aquel sujeto que no tenia intenciones nada buenas para con ella. Le daba igual si su cuerpo era usado como un afilador de cuchillos, si le provocaban centenares de cortes y heridas profundas por todo su físico, si el terminaba en medio de un charco provocado por su propia sangre que emanaba de sus heridas recién hechas. Se había jurado a si mismo, mantener a salvo a la chica que se había vuelto su primer amiga, aquella que lo quería por lo que era y no por su pasado. La única mujer con la cual el se sentía feliz y contento.
-¡Hijo de perra! – Fue en un momento totalmente inesperado, que el joven castaño logro asestarle un golpe a la mandibula al rubio/pelinegro, quien retrocedió un poco debido al impacto recibido, sacándolo de lo que aparentemente, era un estado de ira desmedida y que lo volvió en si por unos momentos, un tipo que buscaba sangre humana recién extraida del cuerpo humano.
Para sorpresa del tipo de traje negro, Issei Hyoudou nuevamente presentaba pequeños cambios en su físico, semejante a la escena donde el enfrento a Kalawarner cuando tenia a la joven Asia como rehén. El aura rojizo/obscuro lentamente fluia de su interior al punto de formar una estela que cubria todo su cuerpo, la Twice Critical comenzó a regenerarse hasta volver a su forma original, mientras que los ojos de Issei mutaban a una pupila negra y un iris rojo sangre, combinado con los colmillos que crecieron un poco y se hicieron notorios.
La única diferencia en esta ocasión, era que a pesar de haber sufrido el cambio que modifico por completo su forma de actuar hace poco, en ese momento Issei Hyoudou conservaba su raciocinio y conciencia, lo cual realmente era necesario en ese momento tan critico.
-Tuuuu… bastardo malnacido… - Aunque quizás era muy pronto para sacar conclusiones, ya que la voz del joven Sekiryuutei definitvamente no era la suya, sino mas bien una combinación de su propio tono de voz y uno muy grave y obscuro de origen desconocido. - … - ¡Maldito imbecil!
-¡Ajajajajajajajaja! ¡Esa es la actitud que estaba buscando pedazo de mierda! – Reia de forma demente y alegre el rubio/pelinegro mientras volvia a jugar con su cuchillo sin sacar la mano que guardaba en su bolsillo del pantalón.
-¡Gyaaaaaa! – Para la mala fortuna del susodicho, el aura que cubria al joven Sekiryuutei no era solamente para intimidar con su presencia, sino que al parecer, le otorgaba un aumento de poder físico… y algo de insensibilidad, ya que no había otra explicación para justificar el hecho de que a pesar de que Issei se estaba desangrando poco a poco, a este parecia no importarle.
Y eso se hizo presente cuando Issei en un estado de "Salvajismo Primitivo" y usando una velocidad absurda para los estándares conocidos, le conecto al tipo del traje negro un golpe en la cara, que mas bien parecia ser un zarpazo que por "fortuna" no le provoco una herida seria al individuo, pero que si logro arrojarlo hacia los arboles del parque, derribando algunos en el proceso.
La joven monja, que seguía escondida detrás de un robusto árbol, veía toda esta escena con mucho pavor, mas que nada ocasionado por la forma tan… agresiva y sin sentido, con la cual estaba actuando el castaño al que ella quería mucho. Uno podia suponer que esta transformación en Issei era algo normal para la joven Asia, ya que ella estuvo involucrada en el combate que tuvo el Sekiryuutei y la Caida, el problema en esto, era que en ese momento la portadora de la Twilight Healing había caído inconsciente, debido a lo pesado del momento ocurrido.
El ver esta escena, donde Issei había perdido todo rastro de cordura, con el único fin de protegerse, y mantenerla a salvo de las garras de aquel sujeto, solo provocaban que de los orbes jades de Asia Argento, varias lagrimas traicioneras brotaran sin detenerse…
Todo por su debilidad.
Su maldita debilidad.
-¡Roaaaaaarrrrgggg! – Al igual que la vez pasada, la Twice Critical de Issei marcaba un numero "Cuatro" en el orbe del Sacred Gear, lo cual había aumentado aun mas su fuerza física y velocidad, a cambio de sacrificar todo rastro de conciencia y volviéndolo una simple bestia salvaje y demente, lo que irónicamente, le había servido para nivelarse al poder del demente de cabello negro/rubio, quien se levanto de varios troncos derribados, con su traje negro un poco sucio, pero con evidentes señales de un castigo violento al cual fue "sujeto de pruebas".
Aquel tipo, que rápidamente se limpio el hilo de sangre que caia de su boca, vio con un gesto amargo al castaño que ahora estaba apoyado de manos y pies en el suelo, imitando a un lobo salvaje con gruñidos incluidos, siendo que ahora el era quien estaba en desventaja.
-Imbecil… Hijoputa… - El desconocido, bajando la mirada por unos instantes, comenzó a mostrar un temblor que invadió todo su cuerpo, seguido de llevarse la mano libre a su cara, alzarla hacia el cielo… y comenzar a reir como un desquiciado mental. - ¡Buajajajajajajajajajaja! ¡Pedazo de mierda! ¡Puto idiota! ¡Cabron Bastardo! ¡Buajajajajajajajaja!
Del interior del saco de aquel tipo, varias serpientes de un color negro intenso comenzaron a recorrer todo su cuerpo, seguido de enredarse por su brazo, torso, cintura y piernas, fusionándose a su cuerpo por medio de un resplandor blanquecino, ocasionando un cambio algo ligero en el tipo, pero que al mismo tiempo, significaba malas noticias en cualquier caso.
La masa muscular del rubio/pelinegro se hizo mas notoria, logrando romper en algunas partes la ropa de su torso, una ligera aura negruzca poco a poco lo cubria, sin contar que aquel "dopaje" que había sufrido, también le trajo consecuencias en su psique.
-¡Ajajajajajajajajajaja! – Reia de forma demente, antes de llevarse ambas manos a la boca mientras miraba hacia el cielo, seguido de extender sus brazos a los lados y mostrar sus ojos en blanco, incluido que de su boca, saliva que se había vuelto una especie de espuma brotaba sin cesar. - ¡Grrrrrrwaaaaaaaaaaaa!
En pocas palabras… al fin se había perdido en la vorágine de la locura demencial.
-¡ROOOOAAAARRRGGGHHHH/GWAAAAAAAAAAAAAAA! – Dando un grito desenfrenado ambos peleadores se lanzaron al combate, intercambiando un puñetazo el cual choco contra el puño del enemigo, ocasionando una onda expansiva de energía que simbro todo lo que se encontrara encerrado en la barrera creada por el sujeto de cabello rubio/pelinegro.
El impacto hizo que ambos peleadores retrocedieran metros hacia atrás, solo para que comenzara un intercambio de impactos llenos de salvajismo puro. Por medio de zarpazos provenientes de las uñas convertidas en garras afiladas por parte de Issei, asi como de ondas cortantes generadas por la arma blanca del sujeto desconocido, el sonido de choque, impactos llenos de una fuerza abrumadora y los instintos de asesinato provenientes de cada uno de los implicados en el combate.
A pesar del daño físico que cada uno estaba recibiendo, producto de los impactos que recibían de parte del enemigo, quizás fuera por la adrenalina del momento, o porque habían perdido todo rastro de cordura, ninguno de los implicados se había percatado de que Issei estaba poco a poco desangrándose, ya que su piel comenzaba a notarse algo palida, debido a la falta del liquido vital que no solo escurría de sus heridas anteriores, sino de los brutales golpes que recibia en el rostro y estomago, obligándolo a vomitar el liquido vital del ser humano.
Con el hombre misterioso la cosa tampoco era buena. Los zarpazos provenientes del Sekiryuutei le habían ocasionado heridas penetrantes en el pecho y brazo derecho junto a su mano homologa, pero por el exceso de poder que había recibido de parte de las serpientes negras de hace unos momentos, había olvidado toda sensación de dolor que le pudiera molestar en la pelea.
El intercambio de golpes había durado poco mas de diez minutos, los cuales parecían haberse convertido en horas por lo terrible del asunto que se podia ver en el campo de batalla. Leves charcos de sangre en el piso, el cual estaba todo dañado por los impactos hechos con los cuerpos de los implicados. Una escena dantesca que pocos podían imaginarse, producto de un enfrentamiento que poco a poco iba dejando a un ganador evidente… aunque no del modo esperado.
Un cuerpo que se notaba demasiado palido, un rostro demacrado y que reflejaba unas ojeras que intimidaban, un respirar agitado e inestable, asi como un cuerpo tembloroso y agotado. Issei Hyoudou, aun con esa energía rodeándolo había logrado poner en jaque al enemigo, cuando en un momento de euforia al extremo desato el mas puro salvajismo que se podia concebir, tratando a su enemigo como un saco de entrenamiento, al usarlo como recipiente de un centenar de zarpazos y puñetazos que lo superaron de forma extraordinaria. Aunque como era de esperarse, el esfuerzo impreso para lograr tal hazaña, fue el de un desangramiento masivo de parte de Issei, un cuerpo que a duras penas podia soportar el castigo recibido, y una mente totalmente en blanco, que solo se dejaba guiar por el instinto de ver en miles de pedazos a su "presa", su enemigo mortal, aquel al cual quería ver derramar sangre por todo el suelo.
La escena que mostraba el sujeto que quería asesinar a Asia, era demasiado deprimente. Su cuerpo lleno de heridas sangrantes, a punto de caer en la inconsciencia y sin poder moverse en la forma en que el deseaba, dejaban completamente claro que ni el aumento de poder alterno que sufrió, fue suficiente para poder acabar con un chico cuyo poder poco a poco iba incrementándose, con el único precio de convertirlo en una bestia salvaje sin piedad alguna.
Lo único que atino a hacer, fue levantarse de forma pesada y titubeante, mirando como el castaño que a duras penas se mantenía consciente, ultimaba el ataque final, cerrando su puño derecho con todas sus fuerzas y gruñendo cual bestia rabiosa, sin dejar de ver a su objetivo, que solo quedo de pie con los brazos caidos y la mirada baja, como si se hubiera resignado al hecho de que ya no podia hacer mas para aniquilar a esa basura humana, que le impedía cumplir con su objetivo relacionado con Asia.
-¡Urrrrrgraaaaaaaaahhhh! – Lanzando un último grito demencial, el castaño a toda velocidad y con una fuerza abrumadora, se abalanzo sobre el rubio/pelinegro dispuesto a ultimarlo de una vez por todas, por medio de un golpe fulminante que acabaría con su vida.
Parecia ser que todo terminaría aquí, que el ganador ya estaba declarado y el resultado seria satisfactorio. Pero hubo algo que impidió que todo esto terminara para bien.
De nueva cuenta, el aura rojiza/obscura que rodeaba a Issei, se desvaneció en el aire por completo, sus facciones físicas volvieron a ser las de un humano, incluyendo el hecho de que el castaño se detuvo en su frenético intento de asesinato, para solamente abrir los ojos de par en par, con su cuerpo sacudiéndose violentamente y un hilo de sangre escurriendo por la comisura de sus labios. Algo parecido a lo que le ocurrió hace dias, cuando había llegado la culminación de su combate contra Kalawarner, mismo enfrentamiento donde el perdió por culpa de esa reacción física.
Misma que se había vuelto a repetir.
Pero no hubo siquiera tiempo de pensar en ello. Simplemente no lo hubo. Ya que todo se trato de una simple farsa, un engaño, una mentira. Aquel sujeto desconocido, que se suponía estaría debilitado y sin poder continuar con el combate, solo fingió su estado físico alterado, ya que al ver como el castaño se detuvo de forma abrupta, rápidamente se abalanzo sobre el y lo sujeto del cuello con una presión tremenda, impidiéndole a un shockeado Issei respirar adecuadamente.
-¡GWAHAHAHAHAHAHAHAHAHA! –El rubio/pelinegro rio demente por unos cuantos segundos, antes de patear con fuerza el estomago de Issei, quien abrió los ojos hasta donde mas pudo, mientras que saliva mezclada con sangre brotaba de su boca.
Pero lamentablemente, eso solo era la punta del iceberg, del castigo que el castaño iba a recibir.
Aquel sujeto lo solto dejándolo caer al piso de forma pesada, solo para carcajearse demencialmente por unos instantes, antes de patearlo para alzarlo en el aire con la fuerza imprimida, seguido de conectarle un gancho que lo mantuvo en el aire, combinado con una patada que lo iba a arrojar hacia atrás de no haberlo sujetado con su mano que había guardado en el bolsillo de su pantalón… antes de finiquitarlo por medio de una onda de energía en forma de taladro cónico, el cual atrapo al castaño dentro de él, llenando su cuerpo de cortes pequeños pero serios; un castigo que duro diez segundos antes de desaparecer, dejando caer al piso algo indescriptible.
Issei Hyoudou había caído inconsciente, entre la línea de la vida y la muerte con una imagen física palida, su cuerpo lleno de heridas que iban de lo pequeño hasta lo grotesco, con su Sacred Gear desactivado y cayendo a unos cinco metros de distancia, justamente cerca de una Asia Argento, quien solo vio con un gesto gélido y unos ojos aterrorizados, como Issei Hyoudou, el chico que se convirtió en su primer amigo, aquel que no la juzgo por tener un don especial, y que le ofreció su amistad, su hogar y formar parte de su familia, había sido convertido en un despojo humano que había sido martirizado de la peor forma posible.
Todo lo había hecho por ella.
Solo por ella.
Por su bienestar… y su felicidad.
-¡ISEEEEEEEIIIII! – Una llorosa Asia se abalanzo sobre el cuerpo del castaño, tomándolo de su chaqueta y moviéndolo de lado a lado, intentando que despertara mientras sus lagrimas caian sobre el cuerpo inmóvil del chico frente suyo, el cual no daba respuesta alguna ante ese gesto físico. - ¡ISSEI NO TE MUERAS, POR FAVOR, NO ME ABANDONES! ¡NO QUIERO VOLVER A ESTAR SOLA, NO QUIERO PERDERTE, POR FAVOR, NO TE MUERAS!
Ajeno a esa escena demasiado deprimente, el individuo causante de aquella masacre contra el Sekiryuutei, volvia a gritar de manera demencial, mientras que una estela de energía negra comenzaba a cubrir la mano donde aun sujetaba el cuchillo, que aun conservaba manchas de sangre, que ya ni se sabia si provenía de el mismo, o del masacrado castaño.
Y mientras el parecía estar maquinando algo perverso, Asia había invocado su Twilight Healing para curar al castaño entre lagrimas de dolor, siendo que estas se iban haciendo más grandes al ver que el castaño, a pesar de mostrar una recuperación satisfactoria en su físico, el tono de su piel blanca como la nieve no cambiaba en absoluto, al igual que su temperatura corporal, que iba disminuyendo lentamente.
-¡ISSEI, NO, NO ME DEJES, NO ME DEJES! – Sin saber que mas hacer, todo por su impotencia y su propia debilidad, Asia solo atino a abrazar contra si misma al joven castaño, colocando su cabeza entre sus mullidos pechos, mojando su cara con las gotas salinas de sus orbes jades y temblando de horror e impotencia, al ver como el Sekiryuutei irremediablemente, abandonaría este cruel mundo en unos cuantos minutos. - ¡LO PROMETISTE, PROMETISTE QUE ME LLEVARIAS A CONOCER JAPON, QUE ME ENSEÑARIAS A HABLAR JAPONES, QUE IRIAMOS A COMER HELADO Y A JUGAR EN LOS VIDEOJUEGOS! ¡PROMETISTE QUE JAMAS IBAS A ABANDONARME!
Todo este sentimentalismo lleno de dolor y pena, fue lo que le impidió a la joven monja, ver como el rubio/pelinegro de forma brutalmente loca, creo una ráfaga cortante usando la energía de su mano izquierda, parecia a una luna menguante de color negra que cortaría todo lo que se le atravesara en su camino.
Ya nada importaba para Asia. El primer amigo que ella tuvo cuando creía todo perdido. Cuando pensó que había sido abandonada por Dios, y que su castigo no tendría fin. Ese chico que llego a su vida como una bendición del mismo cielo, y que le lleno de una felicidad que jamás había conocido. Ese chico que ella consideraba mas que un amigo… mas que un hermano… mas que una persona especial…
… Ese chico… Issei Hyoudou… ese joven… del cual poco a poco… iba enamorándose… con el amor que solo una mujer… le podia expresar a un ser amado…
-¡NOOOOOOOOOOOOOOO! – Fue ahí que, quizás el dolor de la jovencita Asia Argento fue escuchado por alguien en el cielo, siéndole respondido por medio de un acto, que podría parecer como un milagro de la bóveda celestial, del padre de todo, del ser creador de la humanidad.
Estando a tres metros de distancia entre el ataque y ella, frente a Issei y Asia, un resplandor platinado surgió de la nada, transformándose en lo que parecia ser un espejo de tono plomo brillante, con detalles cincelados labrados de forma hermosamente elegante, y que desprendía un poder muy puro y poderoso, freno el ataque de energía cortante, originando un chirrido estruendoso y una cantidad de chispas muy significativa, antes de que ese mismo objeto devolviera la onda de energía hacia el rubio/pelinegro, quien a duras penas logro esquivar su propio ataque, aunque una parte de ese poder le dio en el brazo derecho, el cual comenzó a sangrar de manera moderada.
El ataque se perdió entre los arboles que aun permanecían de pie, ocasionando una explosión muy considerable, que provoco una nube de polvo, ramas y hojas secas, que cego la vista de los presentes por algunos minutos, además de un sonido horripilante, que también tardo en desvanecerse.
Cuando el polvo permitió que todo fuera un poco mas claro, se podia observar como Asia había caído inconsciente junto al Sekiryuutei, quien seguía respirando aunque parecia hacerlo de forma pesada y con mucha dificultad. Milagrosamente habían sobrevivido a un ataque mortal gracias a un espejo que los protegió de aquel embate… ¿Pero de que se había tratado? ¿Y quien fue quien lo creo?
Tristemente eso no servia de mucho, mas aun cuando el enemigo de mentalidad demente y sadica, que además había perdido toda capacidad de raciocinio, iba caminado hacia el duo de jóvenes de forma pesada pero amenazante, siendo que ahora su "objetivo" había caído inconsciente, y eso le facilitaba por mucho las cosas, solo tenia que sujetar a la monja de su cuello, y abrirle el pecho de lado a lado hasta sacar de dentro de ella lo que su líder buscaba afanosamente.
Pero cuando estaba a escasos metros de lograr su objetivo, una espada salida de la nada se interpuso en su camino, obligándole a detenerse solo para recibir en el pecho una poderosa patada que lo arrojo violentamente metros atrás, chocando contra la maleza que se había vuelto madera y despojos herbarios.
La causante de todo esto, era la joven Caballero Jeanne D´Arc quien había atravesado la barrera que protegía el parque deshabitado, y que ahora se encontraba mirando arrodillada a Issei y Asia quienes estaban inconscientes. La rubia de ojos platinados rápidamente saco de entre sus ropas un sello de tele transportación, mismo que uso para crear un portal debajo de los cuerpos del Sekiryuutei y la monja, desapareciendo en un halo de luz que los llevo lejos de ahí.
Una vez hecho esto, ella se levanto y en ese momento, mostro por medio de sus gestos faciales, la ira y rabia que la carcomía por dentro. Sus pupilas rasgadas parecías a las de un felino, un aura color blanca como la nieve rodeando su cuerpo, y un instinto de matar algo macabro, fueron las señas que ella mostraba, mientras desenfundaba la espada que tenia en su cintura, blandiéndola con fuerza y mirando el sitio donde el sujeto había caído y apenas se estaba recuperando del impacto recibido.
-Maldito hijo de puta… como… como te atreves… - Susurraba la joven Caballero mientras mostraba sus dientes aserrados, solo que ahora su boca mostraba una furia desmedida que esperaba ser liberada por cualquier método posible. - ¡COMO TE ATREVES A TOCAR A MI ISSEI Y A MI ASIA! ¡BASTARDO!
El aura que ella desprendía poco a poco iba haciéndose mas y mas fuerte, mostrado en la fuerza que aplicaba al sujetar la empuñadura de su espada, mirando fijamente a su objetivo, antes de desaparecer en una mancha borrosa, y aparecer frente al sujeto quien se encontraba de pie algo aletargado por la fuerte sacudida que recibió, con su espada en lo más alto posible y con ese gesto de furia difícil de describir.
-¡MALDITO HIJO DE GAIA! ¡TEÑIRE MI ESPADA CON TU INMUNDA SANGRE MALDITA!
Finito. Con este es ya el penúltimo episodio antes de cerrar este mini-arco, antes de pasar al que muchos de ustedes seguramente les causa mucha intriga. Asi que ya saben chicos, pronto vendrán cosas muy interesantes en el nuevo arco, asi que espérenlo. Por mi parte es todo, nos vemos en una próxima actualización, cuídense y bye bye.
Asamiya Athena Deshita!
Dark Zephir comienza a tararear mientras escucha "Don´t Stop Me Now" de Queen
