- Sígueme Sasuke
Con algo de duda, el moreno acompañó a la pareja. Llegaron a un escritorio donde había un señor anotando unas cosas.
- Buenas tardes.
- Hola K. Amigo. Hacía tiempo que no participabas.
- Not today my friend (Hoy no amigo mío) Vengo a inscribir a dos concursantes.
- Bien. ¿Nombres?
- Primero mi prometido. Nombre artístico: Yumeria.
- Bien. ¿Quién más?
Antes de que K dijera su nombre, el moreno se adelantó.
- Yo...
- Nombre artístico...
Tenía que pensar en un buen nombre artístico, pero dijo lo primero que se le vino a la mente
- Zyanya
- Bien. Ya quedaron registrados. El concurso empieza en 15 minutos, mientras pueden relajarse. Hay una barra de bebidas por allá.
- Ven Hiro vamos a relajarnos. Quédate cerca, no te vayas a perder Zyanya.
- Si ya, aquí los espero.
Hiro fue a sentarse a una mesa mientras K iba por unas bebidas. Un hombre se acercó a su mesa.
- Hola guapa, no quisieras ir a dar un paseo conmigo.
- Lo siento, yo...
- Viene conmigo.
- Oh lo siento.
El hombre se fue. K se sentó con su prometido y le pasó su bebida. El pelirrojo podía ver como parecía que K se comía su cuerpo con sus ojos.
- K... ¿Te gusta lo que ves?
El rubio dejó su bebida y se acercó al pelirrojo para besarlo. Fue un beso hambriento. Después se separaron.
- Por supuesto que me gusta.
- Y... no preferirías casarte... con una mujer.
El rubio comprendió hacia donde iba la pregunta. Era la clásica duda prematrimonial.
- Mira Hiro. Puede que me gusten mucho "estas" cosas...
Decía mientras señalaba las bubis falsas. El rostro de Hiro se ensombreció un poco.
- Pero me gusta más el saber que debajo de esto está tu terso pecho...
Mientras hablaba estaba besando el cuello de Hiro y sus manos recorrían la periferia de los senos falsos.
- Tus pequeños pezones que no tienen nada que ver con los de una mujer. Me gustan tus piernas, tus brazos, todo tu. Incluyendo...
Una de las manos de K viajó un poco al sur, casi llegando a...
- Me gusta saber... que si levanto esta falda... me encontraré con algo que me gusta... que nunca encontraré en una mujer...
- Oh K...
- No llores amor o se te correrá el maquillaje
- ¡K!
Y volvieron a besarse. Hiro estaba tan feliz de tener todo el amor de ese hombre. Unos besos más y ya les estaban hablando para el concurso.
- Bien Uchiha. Escucha. La primera etapa será una pasarela sencilla. Ve detrás de Hiro. Si pasas a la siguiente ronda te diré que hacer.
- Vamos Sasuke-san.
Ambos se formaron en una fila mientras K iba a sentarse entre el público, en primera fila.
La canción "Don't stop the music" empezó a sonar y los travestis empezaron a desfilar había unos tan bien caracterizados que parecían mujeres en verdad (como Hiro y Sasuke) y había otros que de plano daban lástima. Fueron 20 participantes. Caminaron a través de la tarima mostrando sus atributos. Unos como si fueran verdaderos modelos. Otros con pena (Como Hiro) y otros con caras de enojo (Como Sasuke).
Después del desfile se les pidió que se pararan en la parte de atrás del escenario.
- Bien. Esta noche hemos tenido más bellezas que en ocasiones anteriores, pero saben las reglas. 5 afortunados pasaran a la siguiente ronda.
El presentador hablaba mientras los concursantes estaban expectantes.
- Los ganadores de la primera eliminatoria son: Yumeria...
Hiro dio un paso al frente, algo ruborizado por haber pasado.
- Lily, Ino, Amy y... ¡Zyanya!
Los ojos de Sasuke casi salían de sus órbitas, al igual que los de Hiro y K. El moreno esperaba que todo terminara pronto, pero parecía que tendría que seguir sufriendo un poco más.
- Tomaremos un receso de 15 minutos antes de la segunda etapa.
Los concursantes bajaron de la tarima. K corrió con Hiro y lo besó. Sasuke iba llegando con cara de poco amigos.
- Felicidades Sasuke.
- Ni se te ocurra decirlo.
- Bueno. Deja te explico la siguiente etapa. La verdad no pensé que pasarías, así que no me vine muy preparado pero podemos arreglarlo. La siguiente etapa es de trajes de baño.
- No, tienes que estar bromeando. Ni loco.
- Uchiha... quedamos en que participarías o renuncio.
- Me vengaré K... te lo juro...
- Tranquilo. La siguiente etapa es de comparación de cuerpos masculinos. Tengo la tanga perfecta.
A Sasuke se le desfiguró el rostro. K se fue a traer las prendas y consiguió dos trajes de baño de varón... demasiado exquisitos...
El de Sasuke era negro, y el de Hiro de un color verde oscuro.
- Vamos cámbiense.
- Ni loco me cambio contigo enfrente K. Yo me voy a un vestidor privado.
- Como quieras.
El moreno desapareció por una puerta, mientras que K tomó a su novio y lo dirigió a un vestidor.
- Déjame ayudarte amor.
K se paró detrás de su novio y comenzó a bajar el cierre del vestido. Bajo este apareció un sujetador. Todo esto parecía tan sensual. Deslizó lentamente los tirantes del sujetador por sus brazos, dando un beso a cada tramo de piel que aparecía. El vestido cayó hasta el piso, mostrando la ropa interior del pelirrojo. Un bóxer azul. Terminó del quitar el brassier con los senos falsos y lo tiró a algún lado.
- Tenemos que quitar eso, si no, no puedes ponerte el traje de baño.
Hiro asintió y una franja rosa apareció en su rostro. K se acercó a él nuevamente y con sus manos tocó el cuerpo de su futuro esposo. Sus manos recorrieron su torso, sus tetillas y su espalda, hasta llegar a la cintura. Metió sus dedos dentro del elástico de la prenda y empezó a jalarlos hasta bajarlos y sacarlos de sus piernas.
Por unos segundos admiró el cuerpo de su futuro esposo. Era hermoso. Tomó el nuevo traje y le pidió que subiera las piernas para poder correr la prenda. La subió rozando la sensible piel de su pareja hasta ajustar a la prenda en su lugar. Le acomodó el cabello un poco y le quitó el maquillaje.
- Listo. Estás perfecto.
Le dio un beso más y salieron para encontrar a un Sasuke algo desesperado usando un exquisito bañador negro que no dejaba nada a la imaginación.
- Siento como si estuviera desnudo.
- Te ves bien Uchiha, aunque no tan bien como mi prometido.
Volvieron a formarse, siendo presentados por el anunciador y desfilando nuevamente por la pasarela. Sasuke sentía como si se estuviera muriendo de la pena, con tantos ojos que parecían querer comerlo vivo.
El anunciador les dijo nuevamente que se colocaran en la parte trasera del foro para la votación.
- Sé que están ansiosos por saber quiénes serán nuestros dos finalistas. Bien. Los jueces han decidido y las dos personas que tendrán la oportunidad de ganar un viaje a Cancún todo pagado son: Yumeria y Zyanya.
Hiro saltó de alegría y Sasuke estaba congelado... otra vez. Pues que tenían esos jueces en la cabeza. Que acaso no veían que el ya quería irse. Maldición ahora tenía que soportar una prueba más.
Bajo del escenario más hastiado que nunca. Hiro también bajó del escenario. K ya los estaba felicitando.
- Congratulations my dear (Felicidades mi amor). Congratulations to you too Sasuke (Felicidades a ti también Sasuke). Quien hubiera dicho que quedarías es la final. Pero te aseguro Sasuke que no podrás ganarle a mi Hiro.
- Ni tengo intenciones K. Lo que quiero es irme de aquí. ¿Cuál es la última prueba?
- Es con el mismo vestido de la primera. De hecho, es una simple decisión final, así que... ¿Quieres que te ayude o que te ayude Hiro?
- Hiro, gracias.
- Well (Bien) los dejaré solos tienen 20 minutos.
K desapareció por una de las puertas, y Sasuke vio como Hiro se empezaba a poner su vestido rojo y se arreglaba el cabello.
- Le aconsejo que se empiece a vestirse Sasuke-san, si no, no le alcanzará el tiempo.
- Eh... si
15 minutos después ya estaban listos, vestidos y maquillados.
Era hora de la etapa final. La voz del anunciador se escuchó por todo el recinto.
- Bien ha llegado el mejor momento de la noche.
Vítores, gritos y aplausos se escucharon por todos lados.
- El momento de saber quién será el afortunado ganador de un viaje a Cancún. Primero, vamos a felicitar a nuestros dos participantes que han logrado llegar hasta aquí. Yumeria y Zyanya.
Muchos aplausos se escucharon. Unos animando a Yumeria, otros lanzándole propuestas indecorosas a Zyanya. El ambiente estaba muy prendido.
- Bien. La contienda ha estado dura, pero los jueces han llegado a una decisión. El ganador de un viaje a Cancún todo pagado con boletos de avión incluido es...
- Vamos Draco...
- Itachi... ya cenamos... tengo que ir a... mi casa...
- Nadie te espera en tu casa, mejor vamos a la mía.
Itachi y Draco estaba en el auto del primero. El moreno estaba tocando la entrepierna del rubio sacándole suspiros.
Draco le había insinuado al moreno que le gustaría cenar con él. La verdad era que ya no tenía dinero para cenar y tenía hambre. Necesitaba una manera de enganchar a Itachi. Siendo vicepresidente de Akatsuki, ganaba mucho dinero. Si se casara con él...
Llegaron al departamento de Itachi en pocos minutos y empujándose, llegaron hasta la alcoba principal. El moreno arrojó al rubio a la cama y empezó a recorre su cuerpo con lujuria.
Rápidamente se deshicieron de sus ropas hasta quedar como Dios los trajo al mundo. Itachi dejaba besos por todo su cuerpo, haciendo al rubio gemir de placer. Lentamente fue descendiendo hasta tener frente a sí la virilidad del rubio.
- Itachi... Onegai...
El moreno, entendiendo su súplica, tomó su miembro entre sus manos y le dio una gran lamida desde el nacimiento hasta la punta.
- Aaahhh... Itachi...
Estos gemidos incentivaron a Itachi a tragarse de un solo bocado la hombría de su amante en turno. Recorrió aquel miembro con pericia, repartiendo caricias con sus manos. Uno de sus dedos encontró aquel lugar que deseaba poseer de nuevo.
Hizo un poco de presión para hacer entrar el dígito. Un nuevo gemido se escuchó en la habitación.
Dos dedos más acompañaron al primero, preparando al rubio para la tan ansiada penetración.
- Itachi... Onegai... Hazme tuyo...
El moreno se alejó de su hombría y sacó sus dedos de aquel delicado paraje. Se colocó en posición y de un empujón se encontró rodeado por una tibia cavidad.
- Hmmm...
- Aaahhh... Draco... eres tan... estrecho...
Unos segundos pasaron antes de que el moreno se empezara a mover. El vaivén empezó lento para después terminar en un movimiento desenfrenado. Pocos movimientos bastaron para que ambos descargaran sus excitaciones.
El moreno se levanto para acomodarse al lado del rubio que se refugió en sus brazos.
- Te amo Itachi...
- Eehhh... sí... yo... yo también...
El rubio inmediatamente cayó dormido. El moreno se puso a pensar. Tendría que terminar con esto antes de que el rubio se enamorara más.
- ¡¡¡Yumeria!!!
Un gran estruendo se escuchó en el lugar. Hiro saltó de la emoción y abrazó a Sasuke que estaba aliviado. Hiro y K podrían irse de luna de miel y él podría irse ya a su casa.
El anunciador le dio a Hiro un sobre con todos los documentos del viaje. K llegó corriendo a abrazar al pelirrojo.
- ¡¡We won my love!!! ¡¡¡We won!!! (Ganamos mi amor, ganamos)
- Ganamos K
Y se dieron el beso de su vida.
- Bueno. Esto ya se acabó. Yo ya me voy.
- Pero Sasuke, falta la fiesta.
- No gracias. Quiero quitarme esto.
- Ok Then... See you tomorrow (Ok, entonces... nos vemos mañana)
Sasuke salió rápidamente de allí. No quería estar más tiempo en ese lugar. Se recordaría en el futuro no volver a apostar nada con K.
Caminó unas cuantas calles cuando recordó que no traía coche. Ahora cómo regresaría. No podría hablarle a Sakura, pues se volvería loca. Sólo traía su celular. Debía volver a la empresa por su coche, pero ni siquiera traía dinero y Sakura no podía verlo llegar así a su departamento. Si es que aún lo estaba esperando. Entonces se le ocurrió llamar a la única persona que podría ayudarle.
- Bueno... Casa de la Familia Uzumaki. Habla Tsunade.
- Buenas noches señora Tsunade. Perdóneme por llamar tan tarde, pero me urge hablar con Naruto. Soy Sasuke Uchiha. Presidente de Akatsuki.
- Un momento.
Tsunade se había levantado un poco asustada con esa llamada. Eran las 2 de la mañana. Se levantó de su cama y fue a la habitación de su hijo que de seguro aún dormía.
- Naruto... mi amor... despierta...
- Mamá... 5 minutos más...
- Naru... te habla tu jefe.
Como si le hubiera caído un rayo, el rubio se levantó inmediatamente.
- Mi jefe
- Si Naru, Sasuke Uchiha.
El rostro del ojiazul se iluminó.
- Gracias mamá.
Tomó el teléfono y contestó.
- Habla Naruto
- Naruto. Qué bueno que se encuentra. Discúlpeme por llamarle a éstas horas pero necesito su ayuda
- Lo que sea señor ¿Qué necesita?
- Me encuentro en la calle. No traigo dinero ni auto y necesito regresar a la empresa.
- Si quiere voy por usted señor.
- Se lo agradecería mucho Naruto. Estoy frente al club Diva.
- En seguida voy señor.
Y colgó. Él rubio saltó de su cama y se puso rápidamente unos pantalones y una camisa. Afuera, su madre había ido por un vaso de agua.
- ¿Qué sucede hijo?
- Sasuke-san me necesita. Regreso en un rato mamá.
- Ve con cuidado hijo.
- Sí.
Naruto salió a la calle y rápidamente llamó a un taxi. No tenía auto, así que era la única manera de llegar.
Llegó hasta el lugar donde se suponía estaba su jefe, pero sólo había una señorita muy bonita sentada en una banqueta. Ésta, la ver el auto, inmediatamente se paró y se dirigió al auto.
Naruto pensó que era una sexo servidora dispuesta a ofrecer sus servicios.
- Disculpe señorita pero yo...
- Gracias por ayudarme Naruto.
- ¿Sasuke-san?
Ahora que lo veía bien. Sí era su jefe. Y se veía realmente... lindo...
- Si soy yo.
- Se... se ve muy bien señor...
- Ya no diga disparates. Y vámonos.
- Sí señor. ¿A dónde quiere ir?
- ¿Tendrá una ropa que me preste? No quiero que el guardia de Akatsuki me vea así... "Con lo chismoso que es"
- Podríamos ir a mi casa Sasuke-san.
- Bien.
Le dieron las instrucciones para que los llevara a casa de Naruto. El viaje fue silencioso, pero Naruto no podía evitar lanzarle miradas a su jefe. Se veía realmente bien
El trayecto fue corto e inmediatamente llegaron a casa de Naru.
- Pase Sasuke-san. Está en su casa.
La casa de Naruto era humilde. Pequeña y acogedora. A pesar de no tener muchos lujos (como su departamento) podía sentirse un tibio ambiente hogareño.
- Espere unos momentos señor. Le traeré algo de ropa.
- Sí.
Sasuke se sentó en una pequeña sala. Esperando. De pronto apareció una rubia por una puerta.
- Naru ¿Ya llegaste?
La rubia vio a una morena muy bonita sentada en su sala.
- ¿Quién eres tú?
- Ah... yo...
- ¿Eres novia de mi Naru?
- No... Yo...
- Debe ser... eres muy bonita... no hay duda de que mi pequeño tiene buen gusto, aunque yo pensé que le gustaban los hombres, aunque después del último novio que le destrozó el corazón, ya me estaba preocupando que no pudiera volver a querer a alguien.
- ¿Le destrozó el corazón?
- Sí ese desgraciado que...
- ¡Mamá!
El rubio había alcanzado a escuchar lo que estaba diciendo su mamá y decidió a intervenir antes de dijera cosas de más. Ese tema era muy íntimo para él y no estaba dispuesto a combinarlo con situaciones laborales.
- Hola hijo, tu novia es muy bonita.
Para este momento, el moreno estaba levemente ruborizado.
- Mamá... no es mi novia... es mi jefe.
- Mucho gusto señora... Sasuke Uchiha a sus servicios.
Dijo Sasuke con una voz demasiado varonil para la situación. La señora no hizo más que ponerse rojo tomate y pedir disculpas.
- Oh lo lamento mucho, no sabía es que...
- No hay cuidado señora, lo que sucedió es que perdí una apuesta.
- Ahhh... pues déjeme decirle que se ve muy bien.
- ¡Mamá!
- Ya me voy. Naruto no te desveles.
- Sí mamá.
La rubia se fue a su habitación con una sonrisa.
Mientras en la sala...
- Lo siento Sasuke-san... a veces mi madre no sabe cuando parar de hablar.
- No hay problema. Por cierto. Lo que estaba diciendo...
- Eso no tiene importancia Sasuke-san. Le traje estas ropas. Son mías. Parece que somos de tallas parecidas. Espero que le queden.
- Si gracias. ¿Dónde puedo cambiarme?
- Ese es un baño.
- Gracias.
Sasuke desapareció por la puerta del baño, dejando a Naru solo. Recordar esa experiencia siempre lo ponía muy triste.
Unos minutos más tarde. Sasuke salía del baño con sus mejores ropas, que sólo usaba en ocasiones especiales. No podía darle cualquier prenda. Era un pantalón de corte recto color negro y una camisa celeste de manga larga con saco negro. Se veía bien.
- Gracias por todo Naruto. Mañana le regreso el traje después de mandarlo a la tintorería.
- No hay cuidado señor. Nos vemos mañana.
- Hasta mañana.
Naruto le prestó un poco de dinero para el taxi. El moreno se fue, asegurándose a sí mismo que esa noche había pasado la mayor vergüenza de su vida.
En su casa Naruto era la persona más feliz del planeta.
- "Sasuke-san... tan divino..."Un nuevo amanecer en Akatsuki.
Naruto había llegado temprano y ya estaba trabajando en su oficina para cuando llegó su jefe.
- Naruto
- Sí señor
- Aquí está la ropa que me prestó ayer. Quiero agradecerle por ayudarme
- No hay problema señor. Puede contar conmigo para lo que sea.
- Ehh... si gracias...
El moreno salió de la oficina dejando solo al rubio que puso una cara soñadora y abrazó sus ropas. Aún olían a Sasuke.
A la hora de la comida, Naruto fue a su casa para hablar con Harry. El embargo de Akatsuki estaba avanzando.
En la habitación de Naru...
- Naru... con estos documentos prácticamente tenemos a Akatsuki en nuestras manos.
- Lo sé.
- De plano tu jefe es un tonto
- ¡No le digas así! No hay dinero para pagarle a los bancos y Sasuke-san prefiere que Akatsuki sea embargado por Rage Inc antes que los bancos lo hagan.
- Pero Naru.
- Lo peor es que sus padres, los señores Uchiha, vienen desde Kyoto a una junta de comité. Y me aterra que descubran que Akatsuki... ya no les pertenece.
- Naru... Ahora Akatsuki es casi nuestra...
Sasuke estaba comiendo solo en restaurante de renombre. Estaba analizando todo lo que estaba sucediendo... y el hecho de que Akatsuki ya no le pertenecía.
- ¿Cómo pudo suceder esto?...
La empresa seguía realizando unos cuantos comerciales, pero aún así, no recibían el suficiente dinero para solventar a la empresa, todo por tomar decisiones equivocadas
Durante la tarde, en presidencia...
Una llamada entró al teléfono de Sasuke, y como el presidente no estaba, Naruto salió de su oficina a contestarlo.
- Presidencia Akatsuki.
- Buenas tardes habla Kano Yamaka, representante del Banco de Tokio, queremos hablar con el Señor Sasuke Uchiha, o con su asistente Naruto Uzumaki.
- Sasuke-san no se encuentra, pero yo soy su asistente.
- El plazo para pagar sus deudas ha caducado Uzumaki-san.
Justo en ese instante iban entrando los hermanos Uchiha a presidencia y estaban escuchando la conversación.
- Sí Yamaka-san, sé que hoy debíamos haber dado el pago, pero estamos replanteando la forma en que vamos a realizar los pagos al Banco.
- Bien, porque no quisiera tener que recurrir a las autoridades.
- No señor, no creo que sea necesario involucrar a la policía en esto.
El rubio le envió una mirada preocupada a su jefe, que también estaba preocupado.
- No se preocupe señor, cuando llegue Sasuke-san le digo que se comunique con usted. Gracias.
Y el rubio cortó la comunicación.
- ¿Llamaban del banco?
- Sí señor. La situación es crítica. Nos están amenazando con demandar a Akatsuki si no les pagamos.
- La vigencia del pagaré ya pasó ¿Cierto?
- Sí señor.
- Entonces la información del proceso de embargo de Rage Inc contra Akatsuki se hará pública.
- Sí señor, y cuando los bancos se enteren se van a lanzar contra nosotros.
- Tranquilo Naruto. Inicie el proceso de embargo contra Akatsuki.
- Sí señor.
Naruto estaba en su oficina. Le había hablado a Harry para que contratara a unos abogados para iniciar el proceso de embargo. Este le había insistido mucho si podía ir a Akatsuki a saludar a su amor rubio, pero Naru le decía mil y un veces que Draco era una vil serpiente (XD)
En un restaurante de categoría media estaba Harry con su abogado.
- Señor Potter, ya demandamos a Akatsuki. Llegué a un acuerdo con el Ministerio Público, de manera que el embargo sea solo precautorio hasta que las deudas sean saldadas. Estos son los documentos.
El abogado, un moreno de ojos miel, de nombre Blaise Zabini, le pasó los documentos al ojiverde.
- Entonces Sasuke no tendrá problemas ni escándalos en su empresa cierto.
- No. El embargo es precautorio, pero aún así, el señor Uchiha recibirá la visita de un perito (N/A: Aquí en México, un perito es como un representante del Ministerio... algo así), para que haga un inventario de la empresa y se pueda levantar el acta del embargo.
Harry se asustó
- ¡¿Qué?!
Inmediatamente el moreno llamó a la empresa.
- Naru
- Hola Harry, ¿Qué pasó con el abogado?
- Malas noticias Naru. Un perito va a ir a Akatsuki a sacar inventario.
- ¡¿Qué?!
- Esa fue mi reacción. El licenciado Zabini me dijo que era obligatorio, para que pudiera redactar el acta del embargo.
- ¿Y cuándo va a venir?
- Mañana
- No... No, no, no, no, NO
- ¿Qué sucede Naru?
- Mañana hay junta de comité Harry. Van a estar los señores Uchiha aquí, además del señor Seguchi que le encantaría tener la cabeza de Sasuke-san en un plato. ¿No podemos aplazarlo?
- Lo intentaré Naru.
Y la comunicación se cortó.
- ¿Y ahora que vamos a hacer?
En la noche en casa de Naru.
Harry y Naru estaban en la habitación del segundo, comiendo unos postres que le había hecho su mamá.
- ¿Lograste cambiar la cita Harry?
- Lo siento Naru, créeme que lo intenté. Le di al abogado mil y una excusas, pero el perito ya tenía la fecha establecida y no se puede cambiar.
- No sé qué hacer Harry... Mañana estarán personas muy importantes ahí y si se dan cuenta de todo esto. Además, tuvimos que maquillar el balance otra vez. Todo está saliendo mal Harry.
- Tranquilo Naru. Quizás puedan hacer que pase desapercibido.
- Esa es una buena idea Harry
Siguieron platicando hasta que se despidieron y el moreno se fue.
Tsunade fue a la habitación de su hijo a ver como estaba.
- Hola mamá
- Hola amor. ¿Cómo has estado?
- Con mucho trabajo.
- Eso lo sé. Me refiero a ti como persona.
Por eso adoraba a su mamá. Parecía saberlo todo.
- Siento un gran peso sobre los hombros mamá.
- Mmm.....
- La empresa está pasando por tiempos difíciles y Sasuke-san necesita de mí.
- Yo sé que harás lo mejor Naru.
- Te amo mamá.
- Yo también bebé.
Tsunade amaba profundamente a su hijo (N/A: Amor de madre, no piensen mal) y aunque creciera, siempre sería su pequeño. Lo que más quería era verlo feliz. Después de aquella ocasión, pensó en que la felicidad no regresaría a su rostro, pero esperaba estar equivocada.
La mañana había llegado, y la hora de la importantísima junta de comité se estaba acercando.
El teléfono del asistente de presidencia sonó.
- Presidencia Akatsuki.
- Naru
- Harry ¿Qué sucede?
- Acaba de hablarme Zabini. El perito va para allá.
- Gracias por avisarme Harry. Nos vemos más al rato.
- Hasta luego Naru.
La comunicación se cortó y Naru salió de su oficina rápidamente para avisarle a su jefe. En presidencia, estaba Itachi y Sasuke hablando de la próxima junta de comité, cuando llegó Naruto.
- Sasuke-san, ¡¡Sasuke-san!!
- ¿Qué sucede Naruto?
- Un perito de ministerio público viene en camino a levantar el acta de embargo
- ¡¿Qué?! Pero Naruto. Hoy es la junta de comité. Mis padres no deben de tardar en llegar.
- Lo sé Sasuke-san. Traté de cambiar la fecha, pero fue imposible.
- ¿En cuánto tiempo llega?
- Una hora.
- Maldición. Sólo nos queda esperar.
45 minutos después...
Los señores Fugaku y Mikoto Uchiha iban entrando por la puerta principal, seguidos de Tohma. En la recepción los recibieron Iruka y Kakashi con una gran sonrisa. Los señores Uchiha eran muy apreciados en la empresa. Sasuke y Naruto iban bajando por el elevador a saludar a sus padres. Al abrirse las puertas, a Naruto casi le dio un infarto. Por la puerta iban entrando Zabini y el perito. Rápidamente le dijo a su jefe que se llevara a sus padres.
- Hola hijo mío.
- Hola mamá... papá... qué bueno que llegaron. Porqué no avanzan a la sala de juntas. Tengo unas cuantas cosillas que hacer. Nos vemos arriba.
- Claro hijo...
Los señores Uchiha se desconcertaron un poco, pero igual y siguieron al elevador. Subieron al piso de presidencia. Saludaron a Draco, a Shuichi, a Kiba y a Shino, a Eiri, a Sakura y a su otro hijo Itachi y avanzaron a la sala de juntas (Seguchi pasó de largo, regalándole a todo mundo miradas de muerte XD)
Sasuke y Naruto se acercaron al abogado.
- Licenciado Zabini, licenciado Nott. Qué bueno que llegaron. Iruka, porqué no va al departamento de imprenta y se trae otro paquete de hojas. El suyo ya se está acabando. Kakashi, acompáñelo, no se le vaya a caer.
Sasuke prácticamente los corrió. No quería testigos, ni que nadie se enterara de la presencia de los abogados.
- Licenciado Zabini. Él es Sasuke Uchiha, mi jefe y presidente de Akatsuki.
- Mucho gusto.
- Yo soy Theodore Nott. Actuario del ministerio.
- Mucho gusto.
- Vengo a levantar el acta del embargo decretado dentro del proceso Rage Inc - Akatsuki
- El embargo efectuado es por 100 millones de dólares, valor total de la empresa, aunque sólo será un embargo precautorio.
- Sí claro.
Zabini veía al presidente demasiado tranquilo.
- Sasuke-san. ¿Qué no entiende que el joven Naruto le está embargando toda la empresa, y para efectos legales, Akatsuki ahora le pertenece?
- Comprendo completamente señor Zabini, pero no me voy a poner a discutir en este momento. Hagan lo que tengan que hacer. Sólo les pediré un favor. Hoy tenemos gente muy importante en la empresa y no quisiera que por ningún motivo se dieran cuenta de su presencia aquí, ni del motivo de su visita. Les suplico discreción.
- Seremos discretos Sasuke-san
- Este embargo no implica que rematen la empresa ¿O sí? (N/A: Rematarla significa venderla para que con el dinero de su venta, se paguen sus deudas)
- No, claro que no. Sólo es precautorio. Pero no puede venderla, traspasarla o cerrarla, porque en teoría no le pertenece.
- Bien. Naruto. Atienda a los señores. Yo iré a la junta.
- Sí señor.
La sala de juntas ya estaba llena. Allí estaban la familia Uchiha, Deidara (Siendo constantemente acechado por Itachi), los hermano Tohma y Sakura (Tohma con la misma cara de enojo e insatisfacción de siempre y Sakura como siempre de lambiscona con su prometido y tratando de llamar su atención) y Eiri.
Éste último estaba refunfuñando. Ya casi había pasado una semana y el mocoso no había ido a su oficina. Además, siempre encontraba la manera de no toparse con él. Inclusive en una ocasión (Que por cierto lo había llenado de tanta rabia que había tenido que irse si no quería golpear a alguien) había visto a la bola rosa muy risueña con uno de los muchachos de postproducción. Ya se las arreglaría para volver a tener a ese niño entre sus piernas.
La junta fue muy tranquila. Con el balance general nuevamente maquillado, todos pensaban que las cosas en la empresa iban bien.
Cuando la junta terminó, todos se fueron, menos Itachi y Sakura.
- Itachi, espérame en mi oficina, necesito hablar contigo.
- Sí aniki
Itachi salió dejando a Sakura y a Sasuke solos.
- Finalmente solos mi amor.
- Sakura... tengo que trabajar
- Sólo uno mi amor.
Sakura jaló al moreno de la corbata y le plantó un beso. Sasuke la abrazó y pasó sus manos sobre sus pronunciadas curvas. El beso se volvió más hambriento hasta que Sasuke puso distancia.
- Sakura, tengo que trabajar.
- Nos vemos en la noche en tu departamento.
- Sí.
Un último beso, y la pelirrosa desapareció por la puerta. Sasuke fue al encuentro con su hermano, mientras Naruto estaba trabajando en su oficina.
Estuvieron trabajando un rato, hasta que escucharon una conversación interesante desde la oficina de Naruto.
- Hola Harry
- ¿Harry?
Preguntó Itachi. Había escuchado rumores de que el fenómeno rubio tenía un novio, pero no recordaba el novio. Ambos escuchaban la conversación intrigados.
- No Harry, ahora no puedo hablar de eso... Sí, vino el licenciado Zabini con el perito, pero al rato te platico... es que estoy terminando de procesar unas facturas... nos vemos al rato si... adiós...
Y la conversación terminó. Afuera, en presidencia, Itachi y Sasuke intercambiaban miradas.
- Aniki. ¿No se suponía que esto del embargo sólo lo sabíamos nosotros tres?
- ¿Eehhh...? A sí claro, ¿Por qué?
- Pues que no lo estabas escuchando hablar con el tipo que lo llama a cada rato. Él le avisó de lo del embargo. Sasuke. No sería bueno ir averiguando ¿Qué es lo que está pasando? Esto no me gusta nada. Dime una cosa. ¿Tú conoces al tal "Harry"?
- No... No lo conozco
- Y tampoco sabes que pueda ser lo que está planeando. Sasuke. No te parece que es hora de saber quiénes rodean a Naruto o mejor dicho, quienes están detrás del hombre que tiene a esta empresa en sus manos... No se te olvide que viene de una familia pobre. Nunca había tenido en sus manos 100 millones de dólares
Sasuke se quedó pensando. Ese asunto era preocupante.
La hora de salida había llegado. Naruto recogió sus cosas y salió. En la oficina aún estaban Itachi y su jefe.
- Con permiso Sasuke-san. Me voy a mi casa.
- Espérese Naruto necesitamos hablar con usted.
- ¿Conmigo?
- Si con usted. Tome asiento.
Un poco nervioso, Naruto se sentó frente a su jefe, a un lado de Itachi y esperó.
- Naruto. Habíamos quedado que todo esto del embargo iba a ser privado ¿No? ¿Que iba a quedar entre los tres?
El rubio simplemente asintió
- Pues no lo creo. Itachi y yo tenemos la impresión.
- Más bien la certeza
- De que ese tal Harry, que por cierto le marca muy seguido a la oficina. Está enterado de esto. Y no lo niegue.
- Permítame explicarle Sasuke-san. Es cierto. Harry sabe lo que está pasando.
- Pero porqué Naruto ¡Porqué!
- Sasuke-san. Harry está al frente de Rage Inc. Es que yo casi no tengo tiempo. Casi vivo aquí. En cambio él puede estar al tanto de los movimientos entre las dos empresas.
- En síntesis. Su amigo Harry lo sabe todo.
Agregó Itachi. Naruto se sintió un poco triste por la desconfianza y no pudo evitar mostrarlo.
- Yo... necesitaba un aliado Sasuke-san... Harry tenía que saber todo lo que estaba pasando para poder ayudarme
- Naruto... su amigo es confiable
- Así es Itachi-san
- Naruto, ¿Porqué no me lo dijo desde un principio?
- Sasuke-san... lo siento... siempre había algo que me lo impedía. Le suplico que no desconfíen de él.
- Está bien Naruto. Váyase a descansar.
- Con permiso. Buenas noches.
- Buenas noches.
------------------
Al día siguiente, minutos antes de la hora de comida, Sasuke se encontraba solo. Naruto estaba arreglando unas cosas en otro departamento. En eso entró Shuichi a la oficina.
- Disculpe Sasuke-san. Itachi-san me mandó con estos documentos. Quisiera saber si puede firmarlos inmediatamente.
Justo en ese momento empezó a sonar el teléfono en la oficina de Naruto, pero como éste no estaba, siguió sonando.
- Disculpe Shuichi, podría ir a contestar el teléfono de Naruto en lo que yo le firmo estos documentos.
- Con gusto Sasuke-san
El pelirrosa fue inmediatamente a la oficina de Naruto y levantó el auricular.
- Presidencia Akatsuki.
- ...
- No Naruto no se encuentra. ¿De parte de quién?
- ...
- ¡Harry Potter!
- ...
- Sí no se preocupe, yo le pasó su recado sí.
En la oficina de Sasuke...
- Sasuke-san
Naruto iba entrando
- Necesito que me firme este documento para que en tesorería pueda autorizarme el dinero en efectivo.
Cuando Sasuke tomó los documentos, Shuichi salió de la oficina de Naruto y se emocionó al verlo. Con una gran sonrisa se acercó a él.
- Naruto no te imaginas quien acaba de hablarte
- ¿Quien?
- ¡Tu novio!... ¡¡¡Harry Potter!!!
