DISCLAIMER: los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la trama es de una amiga mía!
El secreto de mi hermano. Capitulo XI
XI
Nuevamente tuve una mañana rutinaria, en la cual solo pasó lo que pasaba todos los días. En el primer recreo de la escuela, Renesmee y yo nos encontramos con Jessica y Ángela, quienes nos frenaron para charlar con nosotras. Yo todavía le guardaba rencor a Jessica por insinuársele a Jasper cuando era mi novio.
- Hola, Alice. Hace mucho que no te juntas con nosotras.- Saludó Jessica mirando a Nessie desprecivamente.
- A, si tienes razón. Lo lamento mucho pero ahora me junto con Renesmee.- Dije sonriente abrazando a mi amiga.
- Ah, que lástima. ¿Ella es tu nueva mejor amiga?- Dijo Ángela.
- Si.- Dije.
- Qué lastima que no te juntes más con nosotras. ¿Qué pasó?- Dijo Jessica.
- Oh. Pues, ¿te acuerdas de Jasper?- Dije.
- Si claro. El chico ultra guapo que nos presentaste.- Dijo Jessica con mirada perdida.
- Si, cuando se los presenté era… mi novio.- Dije dejando de sonreír. Jessica hiso una cara rara y frunció el seño.- Luego te vi… tratando de acercarte a él y bueno, por un motivo u otro rompí con él.
- ¿Por qué no me dijiste que era tu novio?- Dijo Ángela.
- Chicas me tengo que ir. Un beso.- Dije marchándome con Renesmee al lado.
Luego, mi amiga y yo, seguimos disfrutando del recreo. Después sonó el timbre y debimos entrar a clases de biología. La profesora llegó tarde, pero venía de buen humor.
- Hola chicos, hoy les tengo una tarea grupal. Quiero que estudien sobre las plantas en grupos de a dos que voy a armar yo. Esos grupos van a trabajar en casa y dentro de tres semanas van a presentar su trabajo.- Dijo la profesora luego de haberse sentado en su silla.
Hubo muchas quejas de parte de los alumnos, y mi sonrisa se disminuyó al saber que tenía pocas posibilidades de estar con Renesmee en grupo. Mi amiga me miró triste y dijo:
- Creo que tenemos una posibilidad de no estar juntas.
- Si, ojala que no sea así.- Dije igual de triste.
La profesora comenzó a nombrar a las parejas de trabajo, pero yo no le presté atención hasta que dijo:
- Renesmee y Diego.
Le sonreí con tristeza a mi amiga y luego volví a mirar a la profesora, prestando atención a cuando decía mi nombre. Pasaron muchas parejas, entre ellas Riley y Bree, Ángela y Jessica, Jacob y Tanya. Pero cuando llegaba al final dijo mi nombre. Me quedé petrificada, no podría haber sido con alguien peor.
- Alice e Isabella.- Dijo la profesora.
Bajé la cabeza y miré mi banco. ¿¡Por qué! ¿¡Por qué! No es que yo la odiara, sino que al parecer ella si a mí. O tal vez miraba así a todo el mundo, pero no quería trabajar con ella.
La clase terminó, afortunadamente y, como Nessie se había quedado charlando con ese tal Diego sobre donde y cuando se juntarían, decidí buscar a Bella para hablar sobre cuando y dónde nos íbamos a juntar. La encontré con sus séquitos en el bar de la escuela y a penas la vi me acerqué a ella.
- Hola Bella, ¿puedo hablar contigo?- Dije tímidamente.
Ella asintió y se paró, nos alejamos un poco de Tanya e Irina para luego poder comenzar a hablar.
- Bueno, venía a preguntarte en dónde y cuando nos tendríamos que juntar para hacer lo de biología.- Dije hablando con un poco menos de timidez.
- Pues, tendría que ser en tu casa porque si vamos a la mía dudo que nos podamos concentrar. No es que me esté invitando sola a tu casa ni nada por el estilo.- Dijo ella.
- Si, con Renesmee en tu casa me sería imposible concentrarme y mucho menos dejar de hablar con ella asique nos juntamos en mi casa. ¿Qué opinas de mañana?
- Está bien, ¿termina la escuela y me voy a tu casa o qué?
- Si, apenas salgamos de la escuela venís a mi casa.
- Okey. Chau.- Dijo. Giró sobre si misma y volvió a hablar con sus séquitos.
Si, ahora ella vendría a mi casa, genial. Lo único que no quería era estar cerca de la prima de mi mejor amiga.
El resto del día fue demasiado aburrido como para soportarlo. Cada veinte minutos pedía permiso para ir al baño a distraerme un poco. Estaba harta, quería irme a mi casa. No podía pensar en nada. ¿Qué iba a hacer cuando estuviera en mi casa? No pude ni siquiera distraerme pensando algo sobre Jasper, Edward, Elealzar, Ben, Ángela, Jessica, Renesmee, Rosalie, Emmett, Carlisle, Esme, mis padres biológicos. Nada podía hacer que el tiempo pasara más rápido.
Cuando por fin se acabaron las clases corrí hasta el estacionamiento sin despedirme de mis amigos. Pero cuando llegué noté que el Jeep todavía no estaba allí. Refunfuñé para mis adentros y me senté a unos metros de la entrada al colegio, a mirar pasar a los chicos. En medio de ese vuelterío de alumnos, vi pasar a Elealzar y Ness, quienes se acercaron para despedirse. Luego pasó Bella y más atrás Edward y Ben.
- ¿Qué haces aquí?- Dijo Ed al verme sentada en el asfalto.
- Llamo la atención- Dije en tono sarcástico y continué:- Espero a Rose y Em. No llegaron todavía.
Edward se despidió de Ben y después se sentó a mi lado. Seguían pasando chicos, hasta que vi a Jasper. Él se acercó a nosotros tímidamente y se frenó en frente mío.
- Alice, ¿puedo hablar con vos?- Dijo él titubeante.
- Depende de qué.- Contesté mirando para otro lado.
- Entonces tomo eso como un no. Adiós chicos.- Dijo y se dio vuelta.
- Jasper.- Dije antes de que se fuera.
- ¿Si?- Dijo dándose vuelta y frenándose.
- Te lo digo como… Espero que no suene chocante, pero… acéptalo. Lo que pasó, pasó. Es hora de que lo enfrentes.
Él asintió y se marchó a paso desganado. No pude verlo, asique cerré los ojos. Edward suspiró y yo abrí mis ojos. Lo miré desconcertada, mientras él estiraba su mano hacia la mía, que reposaba en mi rodilla. Pero a la mitad del camino, su mano se frenó y luego volvió a su lugar. Mi hermano suspiró nuevamente.
Miré hacia el estacionamiento por un segundo, hasta que sonó mi celular. Mientras yo sacaba mi teléfono, sonó el de Ed quien se paró rápidamente y atendió. Yo atendí medio segundo después que él.
- Hola.- Dije a la vez que me paraba.
- Alice, ¿por qué no habías contestado antes? Te llamé seis veces. Bueno eso no importa, tengo malas noticias. – Dijo Esme desde el otro lado del celular hablando rápidamente y sin dejarme hablar.
- Ma, ¿Qué pasó? Nunca escuché mi celular, por eso no te atendí.- Dije.
- Alice, Emmett y Rosalie tuvieron un accidente de tránsito mientras iban a buscarlos. Salió un auto en contramano y los chocó pues ellos no los vieron. Carlisle salió disparado al lugar del accidente y me ordenó que los fuera a buscar a ustedes dos por lo que no tengo noticias de ellos. Estoy muy cerca de la escuela, por favor espérenme.- Dijo con voz temblorosa. Luego cortó sin dejarme decir nada.
Edward estaba a mi lado, muy cerca para su sobreprotección. Lo miré y le dije:
- ¿Quién te llamó?
- Carlisle, Emmett y Rosalie tuvieron un accidente. Él está con ellos.- Dijo mirando para abajo.
- A mi me llamó Esme diciendo lo mismo, y agregó que no tiene noticias de ellos y que ya viene por nosotros. ¿Qué sabes de nuestros hermanos?
- Solo que están bien todos los del accidente, tanto ellos como la persona que conducía el coche que los chocó. Solo tienen unas cortadas y creo que Emmett se rompió el brazo. Podría haber sido algo peor.
- Si, creo que esas son buenas noticias.- Dije mirando el piso. Luego me moví un poco y abracé a mi hermano. No me importaba si rechazaba mi abrazo, esta era una situación similar a la del día en el que nos dijeron que éramos adoptados, cuando tomé la mano de Rose sin que me importara si ella la rechazaría.
Para mi suerte, Ed me correspondió el abrazo. Hundí mi cara en su pecho sintiéndome segura y no dije nada. Nos quedamos ahí parados hasta que llegó Esme. Cuando vi que bajó del auto corrí hasta ella. Su rostro tenía señales de que había estado llorando.
- ¿Tienes noticias de ellos?- Le dije aún abrazada a ella.
- No, Carlisle no me deja saber nada. Por lo menos no hasta que ellos estén en el hospital. No quise insistirle, porque comenzaríamos una pelea y ahora hay que ser fuerte.- Me dijo apretándome contra su pecho. Cuando ella vio a Ed, me soltó y se le acercó a él:- Hijo, ¿cómo estás?
- Bien, ma. No te preocupes por mí. Por favor vayamos al hospital.- Dijo él.
Subimos al auto y marchamos hasta el hospital en el cual trabaja Carlisle. Estaba tan nerviosa que me comía las uñas de las manos. Tardamos un rato en llegar, porque Esme iba procurando no ir demasiado rápido.
Cuando llegamos, Esme llamó a Carlisle para preguntarle en que habitación estaban los chicos y cuando supimos en cual estaban nos dirigimos hacia allá. Renegamos con las enfermeras un segundo ya que no nos dejaban entrar, pero luego salió mi papá y nos permitió pasar.
Cuando vi a mis hermanos, comencé a llorar involuntariamente. A Esme también se le escaparon algunas lágrimas. Ninguno hablaba.
Rosalie estaba dormida, y Emmett simplemente estaba acostado mirándonos.
- Estoy bien, ma.- Dijo Em con las pocas fuerzas que tenía.
- Mírate. No me convences.- Dijo Esme llorando.
- No te preocupes, solo es un brazo quebrado. Pudo haber sido peor- Insistió Emmett.
Cuando Emmett terminó de decir eso, Esme hizo una mueca que expresaba disgusto y se adelantó un paso hacia él. Se volteó y miró a Carlisle quien le sonrió y le dijo:
- Puedes acercarte, solo ten cuidado porque podrías hacerle daño.
Esme asintió y se acercó a su hijo para acariciarle la mejilla. Yo me encaminé hasta el lado de Rosalie, para observarla dormir.
Su rostro estaba pálido y tenía algunas lágrimas secas. Uno de sus ojos estaba medio morado, mientras que la nariz tenía un raspón grande. En cuanto a su cuerpo, se notaba que estaba todo raspado, golpeado y amoreteado.
Me quedé ahí viéndola sin percatarme de la presencia de los demás. Hasta que Edward, que sin darme cuenta había llegado hasta mi lado, me hizo salir de mis pensamientos y me dijo que ya nos íbamos.
Cuando estuvimos en casa, no me despegué ni un momento de mi mamá. Emmett y Rosalie pasarían la noche en el hospital, junto con Carlisle, y mañana podrían volver a casa. Cada tanto, caía lágrimas gruesas de mis ojos mientras recordaba la apariencia de mi hermana mayor. Traté de olvidarme de que ellos estaban golpeados y concentrarme en cualquier cosa.
Luego, cuando estábamos comiendo, Ed dijo que le dolía la garganta y en eso me concentré. Traté de recordar los dolores de las enfermedades e imaginarme que sentía Ed, solo para pasar el tiempo y olvidarme de Emmett y Rosalie.
Apenas terminamos de comer subí a mi habitación y me dormí.
