¿Aprendiendo? con tío Levi... (SIETE AÑOS)
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Levi estaba un poco indeciso: ¿Pegarse un tiro o dos? Desde que llegó a su trabajo después de la junta en la escuela de Eren, su jefe le ha estado riñendo sobre tomarse privilegios que no se le han concedido.
Estaba de acuerdo con ese punto, no lo volverá a hacer en un margen de un año, es su jefe si, así que hará como que le hizo caso. Aún así, tenía ese dilema de los tiros, no ha parado de hablar sobre los valores y todas esas cosas de jefes. Aburrido y sin distracciones, comenzó a leer discretamente los papeles que le dio la directora y en cuanto leyó "gesticular cada letra" los deshecho a un lado y se cubrió la cara.
—¿Te aburro, Levi?
—Sinceramente, si. No soy un niño, entendí desde que dijiste que no me tomara privilegios.
—No sólo te reprendo a ti, también a Hanji —apuntó a la mujer que parecía en trance. Sentada cruzada de brazos viendo fijamente al frente—. ¿Se habrá dormido con los ojos abiertos?
—Es probable.
El rubio suspiró en un intento por serenarse. Y eso que se durmió en la sala de juntas, el descaro de sus empleados era impresionante.
—Pueden irse —se frotó la punta de la nariz, regañar también era cansado.
—Eren sale a las dos —le dijo mirando el reloj. Era las doce del medio día—. Mikasa tendrá visita y lo cuidare el fin de semana.
—Bien —meditó unos segundos—, te daré trabajo en casa para que no lo dejes solo y nos veremos hasta el lunes.
—No es necesario —quizo decir "no quiero deberte nada" pero bueno, estaba siendo tolerable.
—No te preocupes por eso, tengo un sobrino de su edad y me recuerda mucho a él.
—Está bien —se levantó del asiento dispuesto a seguir con su trabajo para que no se le acumule.
Para cuando era la hora de salida, Levi ya estaba fuera de la escuela rodeado de madres que esperaban a sus pequeñas criaturitas.
Una maestra estaba en la puerta y mandaba a llamar a los niños en cuanto veía las caras conocidas.
—Vengo por Eren Jaeger.
—¿Y usted es?
—Soy su tío.
—Nadie me aviso que otra persona vendría por él.
—He venido antes, soy su tío.
—Disculpe pero no puedo entregarle a el niño.
—Soy su tío.
¿Qué no entiende esa mujer que es tu tío? Está bien que no se parezcan, ni que tengan el mismo color de cabello, o el mismo tono de ojos, o... Bueno, entiende la desconfianza.
—Mire —vio que las personas comenzaban a amontonarse—, háblele a su madre y que nos diga su nombre y con eso.
—No traje conmigo el celular, ¿no pueden llamarle ustedes?
—Pues… —las personas estaban impacientándose— ¿Qué le parece si traigo al niño y si le reconoce se lo puede llevar?
—Trato.
La maestra habló por un micrófono y a otras varios niños más, Eren entonces se acerco a la reja y la mujer le preguntó si le conocía.
—Mi novia —dijo el infante con los ojos brillantes y una sonrisa surcando su pequeño rostro infantil.
El hombre entonces se vio en un incómodo momento pues las madres habían escuchado y le vieron con gesto horrorizado.
—Ah, usted es Levi entonces —el hombre asintió pues no le quedaba de otra—. Me pudo haber dicho eso, usted es famoso entre las maestras. Ya sabe, su sobrino habla maravillas de usted.
Levi volvió a asentir y luego le entregaron a Eren, este sonrió feliz mientras tarareaba una canción siendo arrastrado por el hombre.
Mikasa ahora le debía la dignidad y su buen nombre.
—Eren —llamó su atención.
—¿Si?
—Ya hemos hablado sobre no decir que soy tu novia, soy tu familiar: tío hombre.
—Pero…
—No, dime sólo tío.
—Está bien… —el niño agacho la cabeza, al parecer había hecho entristecerle.
—No te regaño, pero las personas pueden pensar mal y separarme de ti, ¿eso quieres? —Chantaje emocional, con un niño es fácil.
—¡Claro que no! —levantó su pequeño puño al aire.
—Bien, ahora como compensación por tus malos hábitos, tendremos que hacer tarea.
—¡Pero si es viernes!
—Exacto.
Compadece a su sobrino, pero él quería tener un fin de semana tranquilo.
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—Palitos y bolitas, palitos y bolitas dice ahí. ¿Qué se supone estas haciendo?
—Palitos y bolitas —contestó el infante con el lápiz en la mano. ¿Qué estaba haciendo mal?
Levi se le quedo mirando a la libreta, ésta tenía palitos y bolitas, si, pero en forma del aparato reproductor masculino. Cosa que no le diría a su sobrino.
—Sepáralas, no pongas una bola, un palito y una bola. Hazlo por renglón, en uno palitos, en otro bolitas.
—Ah, ¡es fácil!
Claro, fácil; pensó irónico. Ya llevaba diez minutos tratando de explicarle.
Cuando el niño borró todo y comenzó de nuevo, él se fue a la cocina a preparar algo de comer.
Cuando encendió la estufa y puso el sartén con aceite en la lumbre, empezó a cuestionarse sobre su arte culinario. ¿Era normal que salieran llamas del utensilio? Abrumado, intento apagar la llama con agua. Pero una llamarada salió de repente y tuvo que alejarse cubriéndose con una tapa.
Eren había terminado su trabajo y cuando volteó para enseñárselo a su tío, vio una extraña luz roja salir de la cocina, curioso, se acercó y observo sorprendido como su tío luchaba con el fuego.
¡El sargento era realmente sorprendente!
Minutos después, el llamado a la puerta se escuchó y su tío abrió; llegando así con comida de la calle.
—Es de la comida china.
—¡Sabe rico!
—No le digas a tu madre nada sobre lo que pasó aquí.
—Sip.
Agradece que su sobrino ya entienda y capte rápido.
Una vez terminado el pequeño descanso, volvieron con la tarea.
—Dime que dice aquí.
—Si, es… correr —respondió con duda. No quería que su tío creyese que era tonto.
—Correcto —Eren sabe leer bien, ¿por qué le habrán dicho que no?— Y aquí.
—Saltar —El infante esbozó una sonrisa con más confianza.
—Bien —apuntó entonces cualquier otra cosa— ¿Y aquí?
—Es… mamá.
—No… —claramente dice inhumano. Aunque comprende, Mikasa es algo parecido.
De repente, Levi entendió el problema.
—¿Qué letra esa? —el niño se le quedo mirando unos segundos y luego negó—. Es la de tu nombre.
—¿Eren? —El hombre asintió— ¿Ene?
—Cómo va a ser… —Levi se rasco el pelo un poco exasperado—, ¿cómo exactamente lees las oraciones?
—Reconozco palabras, pero no sé leerlas.
—Entiendo… —tendría que pasar a algo que no quería hacer—. Bien, gesticula conmigo las siguientes letras.
—¿Qué es cular?
—Gesticular —le corrigió.
—Gesculo.
—¿Ges, qué? Nunca digas eso frente a nadie…
El infante asintió un poco perdido.
Pasaron dos horas y el niño daba muestras de entendimiento, al fin.
—Entonces se la "ache" es muda.
—Si, lo es.
—¡Las palabras hablan!
—No, se dice así cuando no se pronuncia. A menos que venga la "ese" o "ce" antes.
—La "ese" de viborita.
—Si, esa —enseñar a un niño era difícil, las maestras deben tener un don—. Ahora que ya entendiste, dime que dice aquí.
—¡Eseol! —Levi miró la palabra y suspiró de nuevo.
—Dice "sol". La "ese" en las palabras se pronuncia como un silbido y… ¿Sabes qué? Olvídalo, en un momento vuelvo.
El niño no le hizo mucho caso, se dedico a según él leer pronunciando como había aprendido.
Para cuando Levi volvió, las hojas que la directora le había dado estaban regadas en el piso y Eren estaba en su computadora portátil.
—Eren, ¿cómo identificas todo lo que ves ahí?
—¡Hanji me puso marcadores!
Hanji, maldita. Por su culpa Eren es un flojo.
La puerta al ser abierta se escuchó y al asomarse vio a su rubio jefe saludarle desde la entrada.
¡¿Por qué?! ¡Cambió las cerraduras! ¡Cambió todo para que nadie entrara! Nadie respeta su privacidad, nadie.
—¿Cómo entraste?
—Estaba abierto.
Ah, si. Le abrió al de la comida china. Estúpido de él.
Otros rubios cabellos se asomaron detrás y vio con sorpresa al niño amigo de Eren.
—Buenas tardes, señor Levi.
—¿Le conoces? —la cara de sorpresa de Erwin al apuntarle le molesto. Apuntar es de mala educación.
—Ah, si. Él y Eren me dieron un libro.
—¿Te gustó? —le habló Levi. Le llamó la atención el titulo y el resumen así que un día lo compró para él y como se le había olvidado de que debía llevar regalo simplemente hizo que lo envolvieran. A fin de cuentas era nuevo.
—Aun no le entiendo bien, pero espero acabarlo pronto.
—Bien, pasen —Aunque ya estaban dentro...
Eren vio con sorpresa a su amigo rubio y corrió a saludarle.
—¡Armin! —gritó contento mientras le abrazaba y daba vueltitas con él.
—Acabamos de vernos, Eren —comentó un poco mareado, su amigo era muy efusivo.
—¡Te enseñare un juego!
—Eren —le habló Levi—, no vino a jugar. Te ayudará con los ejercicios.
—Oh —su entusiasmo mermó un poco y sus verdes ojos enfocaron a la otra persona—. ¡Tío Erwin!
—Hola pequeñin, me da gusto verte.
El infante cabeceó renovando su entusiasmo y alzó los brazos para ser cargado por el mayor.
Levi vio irritado la escena, su sobrino no hacia ya eso con él.
—Traidor —murmuró con enojo.
Erwin cargó a Eren con gusto revolviéndole sus cabellos castaños en el proceso y luego le bajo para que pudiera trabajar. El niño inflo las mejillas en un gran puchero.
—Lo siento, pero tienes que hacer tarea.
—Eren, vamos —Armin le jaló para que le siguiera y recoger los papeles.
Levi vio con asombro la facilidad con la que el pequeño rubio hacia entender a Eren cosas complicadas y como en cada respuesta correcta este le daba un pequeño abrazo como recompensa.
Su sobrino parecía contento con cada acción.
Se sentaron en la pequeña área que Eren tenía para colorear y pintar, ya tuvo un accidente tirando pintura y acuarelas cerca de sus sillones, no quería volver a pasar por algo así de traumante de nuevo, por eso decidió hacerle su espacio.
—Los niños deben ser tratados con amor y recompensar actos buenos.
—Yo le recompenso a mi manera.
—Eso lo sé, por eso Eren te quiere tanto —le sonrió divertido—. Hasta dice ser tu novio.
—Cállate.
Erwin cayó, no tenía la intención de ser echado por su amigo, sólo me molesta un poco. Ahora entiende porque Hanji suele hacerlo tan seguido.
Hablando de ella…
—Parecen como una parejita Yaoi.
—Son niños, eso no es posible —comentó distraído Erwin.
—¿Qué haces aquí? —frunció el ceño al reconocer a Hanji, de nuevo. En su casa.
—Pasaba por aquí casualmente, la puerta estaba semi abierta, la vi y entre.
—Vives en el piso de abajo, no puedes venir y decir que pasaste por casualidad.
—La vida está llena de misterios.
—Tú eres un misterio, no entiendo como sobrevives.
—Tu amor me hace fuerte.
Levi balbuceó tratando de rebatir esa absurda afirmación y al no encontrar algo coherente que decir crispó los puños y se fue a sentar a la sala.
Zoe rió ante la pequeña batalla verbal ganada y con pequeños saltitos se acercó a los pequeños.
—A ti, pequeño rubio mega súper ultra lindo, no te conozco —tocó la pequeña mejilla de Armin y luego la estiro dejando una zona rojiza en ella—. ¡Eres igual de adorable que Eren! ¡Muero de ternura!, ¡muero!
—Hanji, ya acabe los juegos que me dejaste.
—Eren, no me has saludado como se debe —repuso firme viéndole seriamente.
El niño le miro fijo unos segundos y luego comprendió. Se levantó de la silla e hizo una pose. Una mano detrás, la cabeza ligeramente inclinada y con la otra mano hizo la señal de amor y paz mientras guiñaba un ojo.
Hanji sacó su celular y le tomo una foto mientras levantaba su pulgar en alto como aprobación y luego le dio unos dulces.
—Veo que has estado practicando.
—¡Los dulces son deliciosos!
—¡Eso, Eren!
Y luego comenzaron una pequeña sesión; poses, guiños y caras inocentes.
Levi tenía un tic en el ojo al ver que Hanji había entrenado a Eren como… como… no sabe describir tal atrocidad. ¿En qué momento? ¿Pasó todo eso con él presente?
Erwin suspiró ante la escena y se acercó a donde estaban.
—Armin es mi sobrino, no se te ocurra acercártele —El tono de voz del rubio hizo que a la mujer se le erizaran los vellos de miedo.
Smith podía ser una persona intimidante, sólo que ese pequeño detalle lo pasaba por alto ya que se comportaba amable la mayoría de las veces.
Asintió como pudo y corrió hacia la sala sentándose a un lado de Levi.
—Dame tu celular —ordenó el hombre de cabellos brunos.
—¿Qué?
—Da-me-lo —arrastró la palabra, pausando cada silaba de manera terrorífica.
—Ten, ¡ten! —le aventó el objeto, también olvidaba que Levi era igual de intimidante que Erwin.
O más…
El hombre lo desbloqueo, fue a configuraciones y formateo el aparatejo.
—¡¿Por qué?! —lloriqueaba al ver su preciado material de la infancia de Eren ser consumido en un pequeño click.
—Porque puedo.
Y porque puede se cambiará de apartamento.
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Muchas gracias a todas las personitas que se dan el tiempo de comentar, leer y dar en favoritos o seguidores.
Contestó Reviews:
Yunna: Lo querrá hasta que se muera (¿?) ¡Chibi Levi en el próximo capítulo! Gracias por tomarte el tiempo para comentar :3
Mzkysi: Tu comentario es tan largo… *se enamora de los comentarios largos* Bueno, si, entiendo lo del LeviHan jajajaja todos lo piden, pero me gustan más los momentos extraños que suelen vivir los personajes. Pero bueno, haré las insinuaciones xD A mi también me gusta JeanxArmin, quizá haga un capítulo donde salgan puros niños, no sé :3 Me da gusto que te agrade, trato de mejorar las descripciones y no basarme tanto en los diálogos, pero si a ti te gustan me da alegría *-*
