Todo lo que no reconozcan salió de mi peculiar imaginación.
Epílogo.
Rose Weasley caminaba con la mano de su novio entrelazada a la suya. Los pasillos estaban desiertos, pues era hora de la cena y nadie quería perdérsela, pues sería la última de aquel curso para mañana en la mañana partir de nuevo a casa.
Ellos eran la excepción, pues querían estar un tiempo a solas antes de separarse. Scorpius llevaba a la espalda una vieja guitarra, que si la observamos bien, no está tan maltratada como debería de estarlo por todos esos años de uso. Era un instrumento especial, tal vez no mágico, pero con valor sentimental.
Después de tantos meses saliendo, los dos enamorados aún sentían cosquillas en el estómago cada vez que sus cuerpos tenían contacto, ya sea con un beso en la mejilla o tomarse de la mano.
-¿A dónde vamos?- preguntó Rose con una sonrisa.
-Es una sorpresa- contestó Scorpius sacándole la lengua.
Las personas que antes sólo observaban a este guapo rubio de ojos grises, se dieron cuenta del gran cambio que tuvo cuando comenzó a salir con Rose. Ya no era tan reservado y podía hablar fácilmente con las personas, sonreía a cada momento y poco a poco fue abriendo su corazón.
Llegaron a la orilla del lago, donde había una vista preciosa con la brillante luna iluminando todo a su paso, dándole un toque mágico a la velada.
Scorpius sacó una manta de su mochila y la puso sobre el suelo para que ambos se sentaran. Observó a la chica enfrente de él y sintió que la amaba cada vez más con cada segundo que transcurría. Le robó un ligero beso en los labios, al separarse tomó su guitarra y comenzó a tocar unos cuantos acordes acompañado de la voz que tanto le gustaba a Rose.
Era una noche especial
Para enamorarse
No sé si te iba a encontrar
Pero fui a buscarte
Y cuando te miré
No lo pude resistir
Y cuando me acerqué
Ya no supe que decir
Y en esa noche de ti
Yo quedé hechizado
La pelirroja lo miró con una sonrisa aún más grande, sus ojos comenzaron a empañarse. Scorpius siempre le dedicaba canciones, pero nunca una como esta.
No sé si es amor lo que siento hoy
Late más fuerte el corazón
Será que el amor ha llegado al fin
Me encanta la idea de que seas tú
Quien me lo va a enseñar
Scorpius la miraba directo a los ojos. Sabía que a su chica le encantaba que le dedicara alguna melodía, pero esta era especial, pues decía todo lo que había sentido cuando accedió a salir con él.
Quise robarme la miel No sé si es amor lo que siento hoy
Que se esconde en tus labios
Y acariciar esa piel
Que me tiene clavado
Y cuando te bese
Comencé a descubrir
Todo ese amor
Que guardabas para mí
Y esa noche de ti
Yo quede hechizado
Late más fuerte el corazón
Será que el amor ha llegado al fin
Me encanta la idea de que seas tú
Quien me lo va a enseñar
Pudiera ser que tú y yo
Somos dos corazones
Que el destino juntó…
Pero Rose no le dio tiempo de terminar, pues se lanzó hacia él en un apasionado beso lleno de amor, que le fue bien correspondido. A pesar de que el tiempo pasaba, seguía queriendo a ese chico como si fuera lo único en su vida.
-Veo que te gustó- dijo Scorpius con una sonrisa pícara.
-Es muy linda- dijo la chica ruborizada. El rubio rió y le dio un beso en la mejilla.
-La compuse en vacaciones, cuando no sabía cómo hablarte sobre el salón de música. Quería decirte lo mucho que significó la noche que aceptaste ser mi novia.
Rato después, la guitarra yacía abandonada en un rincón mientras los dos se abrazaban y besaban de vez en cuando. Miraban la hermosa bóveda celeste, prometiendo que nada los separaría de ahora en adelante; ni sus padres, a los que les contarían la verdad en cuanto los vieran.
Todo estaba bien ahora, los Malfoy volvían a ser recibidos en la comunidad mágica, Albus y Mandy seguían saliendo juntos, y nuestra pareja favorita había salido de la clandestinidad musical para llevar alegría a los corazones de los demás.
Y más allá, en la estrella más brillante del cielo, una chica observaba todo con una gran sonrisa de satisfacción al saber que su mejor amigo la recordaría siempre, y que sería muy feliz a lado de la chica que amaba, pues si algo había aprendido cuando vivía, es que la armonía perfecta, era de dos.
¡Finite incantatem!
Hola!
Sí, lo sé, un típico final feliz. Pero bueno, pobre Scorpius, merece un poco de alegría luego de todo lo que sufrió. La canción que nuestro rubio preferido le dedicó a Rose, se llama "No sé si es amor" de Reik. Es bastante linda y me pareció que expresaba justo lo que sucedía. La letra la saqué de quedeletras (punto) com.
Quiero agradecer a todos los que estuvieron apoyándome en el transcurso de la historia. Muchas gracias a sus comentarios que me alegran el día cuando siento que ya no puedo más. Esta historia fue mi desahogo de tanta monotonía en la escuela, mi compañera incondicional.
Pero no se preocupen, que aún no se deshacen de mí, habrá más de SMagicRose para rato!
Me despido con mis mejores deseos para ustedes este día de nochebuena, recuerden que es época para perdonar y amar, aunque a veces nos de cosita jaja. Es que nunca sabes cuando dejarás este mundo, y es mejor estar en paz con los demás, eso Scorpius lo aprendió a la mala.
Les mando muchos besos y abrazos. ¡¡Felices Harrynavidades!!
Nos leemos!
