OMG ! CUANTO TIEMPO SIN VERNOS! LO SE SOY UNA PÉSIMA PERSONA, PERO COMO DIJE, NO ABANDONE NADA, SOLO ESTABA SALIENDO DE UNA DURA DURA DEPRESIÓN, PERO AQUÍ ESTOY DE NUEVO SALIENDO DEL TRANCE, DEL BLOQUEO POCO A POCO Y VAMOS CON ESTE CAPITULO CORTITO, SE ACEPTAN SUGERENCIAS E IDEAS POR FA NO SE LIMITEN QUE TODOS Y CADA UNO DE SUS COMENTARIOS ME ALIENTAN A CONTINUAR, TAMBIÉN SI ODIAN O AMAN LA HISTORIA SE VALE DECIRLO, OBVIO DE MANERA RESPETUOSA :D LOS AMO Y GRACIAS POR ESPERAR
GLEE NI PLL NI THE L WORD ME PERTENECEN LA HISTORIA SI
ENJOY
Capitulo 12
Es culpa del alcohol
En este mundo hay cosas muy comunes, cosas que muchas veces las personas no toman en cuenta, las palabras, los sonidos, los gestos, los movimientos, siempre hay sucesos que te avisan ciertas situaciones en la vida, y en ocasiones cerca de estas situaciones, hay personas que son capaces de notar una señal de ese tipo por mínima que sea, como sea, donde sea, y de quien sea.
Quinn Fabray siempre habia estado orgullosa de tener ese don, era algo de familia, ya que su madre prácticamente le habia enseñado a perfeccionar esa divina percepción que tenia, no a propósito claro, pero como mencione antes, Quinn era observadora, atenta a todo lo que la rodeaba, fue gracias a eso que se dio cuenta de que Rachel quería hablar con ella, así que detuvo su andar y se adentro en la primer habitación que vio, excusándose con las chicas de que tenía que darse una ducha, Rachel simplemente la siguió sin titubear.
Una vez dentro de la habitación, Quinn se sentó en la cama, observando en todo momento la ventana y el día caluroso detrás de esta, estaba pensando, o mejor dicho estaba tratando de recordar, tratando de darle algo de sentido a las ultimas horas, pero no lograba nada, y ese sentimiento de frustración la estaba abrumando desde el momento en que se despertó semi–desnuda en la habitación de Rachel, en la cama de Rachel, con Rachel.
––. ¿Estás afligida? – se escucho la voz de Rachel a su espalda, y podría jurar que estaba solo a unos centímetros de ella
––. Estoy afligida – afirmo – no me gusta no recordar Rach – continuo ante el mutismo de su compañera – me hace sentir vulnerable
––. No me gusta que te sientas vulnerable – exclamo Rachel poniéndose frente a ella – siento que estoy haciendo mal mi trabajo – un dejo de tristeza asomaba en sus ojos –estoy aquí para protegerte – sus miradas se encontraron y Rachel continuo – nunca estarás vulnerable mientras estés conmigo
––. Lo se Rach – concedió Quinn – pero aun así – añadió ladeando un poco su cabeza – me gustaría poder saber que fue lo que paso
––. Porque no empezamos a recordar poco a poco lo que paso anoche – Rach propuso con una sonrisa
Flashback*
La música sonaba fuertemente por todo el lugar, las luces se movían rápidamente en el techo, apenas iluminando la pista de baile, donde se escuchaban los gritos y voces de las personas ahí, Quinn no habría podido contarlas aunque se quedaran quietas, no con la poca iluminación y la música ensordeciendo sus oídos, distrayéndola, pero eso no era realmente lo que le importaba, y tampoco era lo que realmente la distraía, ya que un par de brazos rodeando su cintura acaparaban su atención
––. Esta todo bien? – pregunto la morena y en su voz se podía notar el alcohol que corría por sus venas
––. Todo perfecto – no habia mentiras en aquello, simplemente la noche estaba pasando de la mejor manera, Emily y Hanna tenía tiempo que se besaban sin reparo alguno en los sofás a los que se habían movido, un poco mas adentrados en el club, Gillian bailaba de una manera muy curiosa, y Victoria le seguía el juego y los pasos en todo momento, realmente todo estaba perfecta
––. Bailemos – fue una sugerencia que Quinn hiso en el oído de Rachel, una muy provocativa sugerencia, a la cual la morena no se negó-.
Rachel guiaba tomándola de la mano llevándola a la pista de baile, tenían una enorme sonrisa, amabas sonreían como si no hubiera futuro, y ambas sabían que esa noche, por lo menos estaba todo bien.
La melodía sonaba de una manera genial en aquel lugar, Quinn solo podía pensar que tenían que ir mas seguido, mientras Rachel se empezaba a mover al compas de la música, siguiendo el ritmo empalagoso y sexy de la canción, Quinn no estaba acostumbrada a aquello, siempre habia sido una muchacha apartada del mundo, las únicas fiestas a las que asistía eran las de sus "amigas", esas que solo le hablaban porque su apellido era Fabray, pero que le habían retirado la palabra al momento en que supieron que algo andaba mal con Britt, esas fiestas horribles y llenas de hipócritas eran las únicas que sus ojos habían visto, esas y las pijamadas odiosas llenas de prejuicios acerca de la apariencia, pero, regresando al punto anterior, no, Quinn Fabray nunca antes habia estado en un club nocturno y mucho menos gay, así que ahora que estaba bailando con Rachel tan pegada a su cuerpo y toda la gente a su alrededor solo las consideraban dos chicas mas, estaba feliz, y lo mostro moviendo mas sus caderas, lo mostro poniendo más energía a sus movimientos y más aun lo mostro disfrutando junto con Rachel, disfruto de besarla, disfruto de abrazarla e indiscutiblemente disfruto de estar ahí, ese intercambio sin lugar a dudas era una de las mejores cosas que jamás le habían pasado.
*Fin Flashback
––. ¿Tú no recuerdas nada? – Pregunto Quinn a Rachel – aparte de lo que yo dije
––. Pues hasta donde tu dijiste – contesto pensativa – me parece que después hicimos una ronda de shots no?
––. ¿Lo hicimos? – Pregunto sorprendida Quinn – pues después de que te dije que necesitaba descansar no recuerdo casi nada – dijo con un poco de pena Quinn
––. Pues yo solo recuerdo un par de shots después todo es confuso –dijo Rachel mientras se rascaba la cabeza
––. ¿Tú crees que tu y yo… lo hicimos? – pregunto dudosa Quinn, y la verdad es que el hecho de siquiera pensar que no recordaba su primera vez, la enojaba, aun si no habia pasado nada
––. Pues no lo se Quinn, pero si lo hicimos y ninguna de las dos lo recuerda – dijo pensativa – creo que no es una ocasión valida – termino con una risa un poco amena que tranquilizo a Quinn internamente, al parecer en esa salida, lo que pasa en el Light's Out se queda en el Light's Out
*Flashback
––. Fondo, fondo, fondo, fondo – varias personas aglomeradas alrededor de la mesa gritaban ovacionando a Gillian que levantaba en su mano un caballito de tequila lleno, mostrándolo al público y de un solo movimiento lo vaciaba completo en su boca
––. ¡SI! – corearon las personas alrededor de la mesa, entre las cuales se encontraban, Rachel, Quinn, Hanna, Emily y Victoria que intercambiaba puestos con Gillian.
Las cosas no cambiaron mucho en los últimos 20 min, y todas las chicas pasaron por lo menos dos veces junto con otras personas, al parecer eran el alma de la fiesta, aun no sabían como terminaría la noche, pero esperaban que no hubiera contratiempos, al parecer todas estaban muy bien acompañadas y Quinn y Rachel solo querían seguir conociendo sus labios, ahora con un suave sabor a midori, tal parecía que el alcohol en sus venas hacia que pensaran menos en la situación y mas en el beso que llevaban a cabo, parecía que a estas alturas ya se habían besado de todos los modos posibles, pero con cada sensación nueva, descubrían que no era así, descubrían que aun había mucho camino por recorrer, y ninguna de ellas tenia prisa en conocerlo por completo, al contrario se besaban mas lento, saboreaban el sabor de la otra, y disfrutaban cada sensación como si fuera la ultima, parecía que nunca se cansaban, que no era suficiente y es verdad no lo era, eran ansiosas, como dos locas que no pueden saciarse jamás, dos necesitadas de calor humano, que ahora no se conformaban con el mas intenso hervor de sus cuerpos, y ambas lo sabían, sabían que no podían reprimir ese deseo, que si, eran prácticamente desconocidas cohabitando en la misma casa unos días, semanas quizá, pero sus organismos opinaban lo contrario, por que tal parecía que sus cuerpos se extrañaban y exigían un reencuentro, añoraban el volver a tocarse, tal vez eran tonterías de su mente, pero no eran tonterías del corazón.
Paso un largo rato en el cual todas estaban tan metidas en su rollo que ninguna noto lo tenso que estaba el ambiente entre unas mesas cerca de ellas, nadie se dio cuenta hasta que se escucho un disparo y todo mundo empezó a gritar, Gillian inmediatamente se quito a Victoria de arriba y comenzó a buscar a su alrededor a las chicas, estaba muy mareada y le era difícil enfocar bien lo que estaba a su alrededor, cuando las hubo localizado a todas comenzó a dar instrucciones un poco raras
– Santanba… Santanbna! – decía Gillian repetidas veces aun cuando todas las chicas estaban alrededor de ellas, y se seguía escuchando el alboroto, aunque estaban todas alrededor de Gillian y parecía que tenían via libre para salir ninguna se movio solo veian a Gillian esperando mientras esta clamaba por Santana en todas direcciones
– Santana no vino… seguro se quedo afónica y no podía caminar – Hanna hábilmente le respondía mientras se quitaba de encima a un joven con muchas copas de mas, que había resbalado y se sostenía de ella
– No afónica es cuando no puedes hoblar? – Quinn le preguntara siseando
– Hablar – corregía Emily que al parecer era la que menos se tambaleaba
– si eso – volvía a decir hasta que Rachel dejo de bailar y se metió en la platica
– pero Santana no llega hasta maña–ana
– chicas ceo que tenemos que movernois – Victoria se habia unido y hablaba un poco alarmada al ver que los guaruras empezaban a sacar a todo y que el chico con la pistola se movía directo hacia ellas, comenzaron a moverse tan rápido como sus pies lo permitían aun escuchando algunos tiros dentro del lugar, y cuando estaban ya dentro del coche, Gillian manejaba uno y Hanna el otro, se estaban tomando su tiempo para avanzar y no pensaba acelerar hasta que un disparo roso un poco un espejo lateral arruinándolo, justo en ese momento cualquier signo de ebriedad dejo su sistema momentáneamente y acelero siendo seguida a pocos metros por el automóvil de Hanna que de ves en cuando curveaba un poco raro, a pesar de ser policía Gillian no se preocupaba mucho por el limite de velocidad, cosa que a todas les quedo claro ya que Victoria se aferraba al asiento y a la manija de arriba por que realmente iban muy rápido y temía salir volando por el parabrisas, en el peor de los casos, y lo peor es que su visión mareada no le habia permitido ponerse el cinturón de seguridad… serviría rezar? Dios la escucharía aun sabiendo que habia pecado al tomar en exceso?... bueno no perdía nada al intentarlo.
Llegaron rápidamente a la casa, Gillian se subió un poco la banqueta aplastando por consecuencia algunos rosales de su madre, aunque ella seguro no lo notaria, se bajaron a tropiezos de los carros y esperaron a que Rachel le atinara a la cerradura y una ves que todas pasaron Rachel cerro la puerta, sin darse cuenta de que su chaqueta se había atorado en la entrada al cerrar su casa, y en lugar de abrir la puerta prefirió quitarse la chamarra en ese lugar; una vez que hubo caminado hacia la sala, se dio cuenta que todas la estaban esparcidas y prácticamente dormidas, todas excepto Quinn, quien se estaba quedando dormida parada y con su chamarra a medio poner, así que tambaleándose un poco llego hasta ella y con lo que pensaba que era un suave movimiento sacudió bruscamente a Quinn quien abrió los ojos inmediatamente y al enfocarla sonrió, suavemente la tomo de la mano y en silencio fueron subiendo las escaleras, al entrar a la recamara Quinn comenzó a besar a Rachel, primero fue un beso lento, un beso lento pausado que pronto se convirtió en algo mas, pronto se convirtió en un beso mas fuerte, los cuerpos dejaron de estar estáticos y comenzaron a moverse frenéticamente, encaminándose a la cama por alguna bendición de dios no cayeron directamente al suelo y pudieron llegar sanas y salvas a la cama.
Paso un buen tiempo en el cual Rachel se dedico a recorrer con devoción el cuerpo de Quinn, mientras esta tocaba sin ningún pudor todo lo que podía de Rachel, tras unos minutos intensos Rachel comenzó a levantar discretamente la playera de Quinn, mientras ella se estremecía un poco con el suave tacto de su acompañante, Rachel le estaba regalando sensaciones que nunca había experimentado, (por obviedad) y que además jamás imagino, siempre había pensado que tener esos momentos con Rachel serian increíbles, pero no pensó que tanto, y mas ahora que sentía algo muy duro en su pierna y es que Rachel masajeaba con increíble vehemencia sus pechos, sentía que cada vez sus pezones estaban mas sensibles y eso que aun tenia el brassier, lo peor o lo mejor era que aun ante esa sensación se sentía súper híper mega ebria, sentía y olía todo como si fuera alcohol, todo le daba vueltas y no enfocaba bien a Rachel, pero eso no le impedía acariciar por enzima de los bóxer el miembro de Rachel, y tampoco impedía que esta gimiera un poco mas alto de lo que la había escuchado nunca, Rachel comenzó a posicionarse en medio de sus piernas de un momento a otro y ella de pronto sintió miedo, (aun ebria) pero no la detuvo, al contrario continuo el movimiento que Rachel había comenzado, un movimiento continuo y rítmico con sus caderas, que era muy erótico, muy sexy, aunque claro el simple hecho de estar con Rachel era sexy, estaba tan metida en sus pensamientos que no se dio cuenta de que le movimiento había prácticamente desaparecido, y ahora estaba siendo victima de un sueño terrible, del tipo de sueño que te toma tan fuerte que ya no controlas bien los parpados, fue tan inconsciente de su sueño que cuando menos se dio cuenta, ya estaba haciendo eso que le hizo falta hacer con Rachel, en sus mas profundos sueños.
*Fin Flashback
Ssssssssssssssssss en la habitación de al lado ssssssssssssssss
––. Me parece curioso que sepas quien soy – contesto Gillian al escuchar a su hermana llamarla de ese modo
––. Se un montón de cosas Gill – contesto Santana, un poco arrogante, este era un nuevo tema de discusión
––. Me preocupa el no saber de donde viene esa información, no se si sea de un sitio confiable – hiso una pequeña pausa para tomar aire, esto no era algo que esperara – Santana ¿que es lo que sabes? y ¿como lo sabes?
Necesito saberlo para poder llevar a cabo esta conversación – había endurecido un poco la voz, sabia que no estaba molesta con su hermana, pero no sabia bien que terreno estaba pisando y era mejor ser precavida
––. Hace poco estaba sola con mamá en casa, ella creía que yo estaba en mi habitación pero al salir de la recamara escuche ruidos, eran ruidos que ya había escuchado antes, pero ni Rachel ni yo sabíamos de donde provenían así que cuidadosamente seguí el sonido – su mirada se tornaba entre confusa y enojada, definitivamente estaba viajando a ese día – resulto que el extraño sonido venia del sótano, yo solo había bajado ahí unas cuantas veces, pero rápidamente vi cosas que no eran de mi hermana ni mías, y vi a mi madre guardando algo en una caja detrás de muchas tablas y cosas, estaba ocultando algo en una caja, y lo estaba ocultando aun mas
––. Eran mis cartas – en un susurro lo dijo, Gillian lo sabia, en el fondo siempre lo había sabido, su madre las había leído, y ahora entendía de donde llegaban esas galletas en su cumpleaños y navidad, su ilusión de un admirador secreto se esfumo, pero ahora sabia que su madre no se había tragado lo que Hiram le había dicho
––. Mi curiosidad gano y me oculte cuando mi madre salió, yo sabia que no iria a mi cuarto si pensaba que yo dormía, así que las encontré y las leí – una pequeña pero sincera sonrisa se había instalado en los labios de Santana, estaba feliz de tener a su hermana ahí
––. ¿Por que nunca respondiste a ninguna carta? – ahora esa duda en la cabeza de Gill era mas grande
––. Por que temía que mencionaras que te había respondido en la siguiente carta, y mamá siempre las interceptaba antes de que nadie las viera, supongo que estas aquí por que mandaste la carta antes – Santana no hallaba otra explicación
––. Si la mande una semana antes, Rachel la encontró y respondió, de inmediato supe que no estaban ellos, así que decidí venir
––. ¿Todo lo que mencionas en las cartas es real?, el abuso, los golpes, ya sabes, tu interesante trabajo – Gillian asentía emocionada mientras sonreía – y ¿Qué hay del tipo de la miel, lo atrapaste?
––. Perpetua – Gillian estaba feliz y Santana se veía que también
––. Por dios eres genial
––. Solo un poco – sonreía, Gillian por fin y después de tanto tiempo sonreía, de manera plena y sincera
––. No suelo ser muy afectuosa pero te voy a abrazar ahora – decía Santana en todo de advertencia acercándose a su hermana
––. Bueno si no lo haces tu lo hago yo – fue en ese momento en el cual ambas después de un largo tiempo se fundieron en un abrazo, al fin y al cabo eran hermanas, y nunca se habían visto, se amaban, no por conocerse si no por el simple hecho de haberse extrañado, Santana había leído las cartas y no la había juzgado, eso valia muchísimo, siguieron abrazadas hasta que de pronto entro una rubia alta a la recamara
––. Santana tienes mi… – Britt guardo silencio al ver la escena ante ella – ok me tengo que preocupar en algo?
––. Oh no, no para nada Britt, yo solo estaba abrazando de forma fraternal a Santana – contesto Gillian apresuradamente, separándose un poco de Santana – no hay nada de que preocuparse
––. ¿Fraternal? – pregunto con curiosidad
––. Si amor veras, es una larga historia pero Gill es mi hermana, de sangre – decía tratando de mantener un tono casual – es hermana de Rachel y mia
––. Pero si… no se acaban de conocer? – pregunto Britt un poco mas desconcertada de lo habitual
––. Técnicamente si, pero como dijo Santana es una larga historia, tendremos que hablarla un día de estos, ahora si me disculpan tengo que ir a otro lugar sin tanta tensión sexual – dijo pícaramente y salio de la habitación dejando a las chicas solas, mientras Santana le explicaba un poco a Britt la situación con Gill.
sssssssssssssssssssssssssss
En otro lado del mundo, mas precisamente en Pangbourne Inglaterra, dos chicas vigilaban de cerca la residencia Fabray, en la cual desde hacia unas horas se había instalado una patrulla con dos hombres dentro, mismos que habían bajado y se habían adentrado en la casa, ellas tenían que esperar a que se fueran para poder hablar con Judy y saber en que situación se encontraba todo, el ambiente era callado, hasta cierto punto tenso ya que Aria había discutido con Spencer, por varios puntos de vista en los que estaban en desacuerdo, Aria tenia unas enormes ganas de salir de ese pueblo al finalizar los estudios y Spencer era mas de la idea de instalarse ahí en el futuro, Aria simplemente no veía un futuro ahí o ¿A que le llamaba futuro?, no entendía a que futuro se refería Spence , y no por desprestigiar al lugar, pero había lugares mas grandes a los que ella aspiraba y mejores, y Spencer parecía que tenia miedo, realmente no sabia por que, no es como si siempre hubieran estado ahí, o solo conocieran eso, pero no importaba que argumentos diera Aria, siempre que tocaban ese tema terminaban discutiendo y quedaban así en un incomodo silencio sepulcral, que no era nada amortiguado por el ambiente en ese momento, ya que no se escuchaba ni el crujir de las hojas, ni el viento en los arboles, nada, nada durante lo que parecían horas, y todo indicaba que así seguiría hasta que ambas escucharon a sus espaldas lo que claramente eran pasos, Spencer por acto reflejo se puso frente a Aria olvidando las pequeñas diferencias de hacia un tiempo y no dijo una palabra, sabia que si era alguien malo de nada serviría preguntar ¿Quién anda ahí?, es decir el ladrón, asesino o maleante no le iba a responder "aquí estoy, me oculto de ustedes detrás del árbol de la izquierda, atacare a la de 3… 1… 2 hay voy!" obvio no, así que decidió poner atención a todo lo que pudiera, hasta que distinguió una figura, que salía despacio de entre los arboles, sintió como la pequeña mano de Aria se aferraba a su chamarra, Aria tenia mucho miedo temblaba prácticamente, y ella también no iba a engañar a nadie, pero tenia que ser valiente, el pecho le subía y le bajaba rápidamente, mientras en su mente planeaba un ataque rápido a cualquier oponente, y de todas las personas que esperaba ver, ella tuvo que aparecer
––. Spence, puedes estar tranquila no voy a atacarte – la voz femenina que tanto conocían salio de entre los arbustos, tanto Aria como Spencer están sorprendidas, no podían creer a quien estaban viendo
––. Alison?
...
CHAN CHAN CHAN OJALA LES HAYA GUSTADO, NOS VEMOS PRONTO LO PROMETO UN BESO
