Paper Love
Summary: Edward es un chico tímido que sufre de tartamudez, su gemela Rosalie le defiende ante los matones del Instituto. Él es sorprendido ante la llegada de una chica que rompe las expectativas del resto y decide hablarle, superando el miedo al exilio social.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, ellos son creación de Stephenie Meyer. La trama es mía por lo que queda prohibida su reproducción parcial o total sin mi consentimiento.
Capitulo XII
Recuerdos
Edward recibió la notificación por medio de su padre. Jasper le había enviado un mail a Carlisle apenas terminó de leer el expediente, en este le pidió que Edward le viniese a visitar a penas saliese del colegio. Extrañado el joven de cabellera cobriza tomó el recado y subió a su habitación por sus cosas para ir a clases.
Rosalie terminó de beber su café y corrió detrás de su hermano que iba con demasiada prisa.
—¿Pasa algo? —sonrió intentando adivinar que podía pasar por la mente de su gemelo.
Edward no tenía ánimos de hablar, realmente se sentía en el ojo del huracán por el incidente de la otra noche y no quería volver a repetir aquella escena.
Durante años Edward se vio presionado para intentar recuperar la fluidez de su conversación, años de terapia con un médico al que no quería ver nunca más, pero el hecho de ser un íntimo amigo de su padre le llevó a tener que soportar años de tratamiento con el Dr. Wallace.
—N-Nada —afirmó Edward secamente mientras le abría la puerta a su hermana.
Rosalie notó de inmediato el típico tono de voz y la rápida evasiva que usaba Edward para mentir. Le conocía muy bien y eso le molestaba aún más. Desde pequeños Rose y Edward fueron muy unidos, mantuvieron fuertes lazos y a pesar de haber crecido aún mantenían aquella hermosa relación, pero a Rosalie le molestaba darse cuenta que Edward siempre le ocultaba cosas y ella no soportaba la idea de que su hermano no fuese sincero con ella.
Cuando Edward entró en la cabina, su gemela de inmediato decidió retomar el tema.
—¿Estás bien? —inquirió —. Edward, no soy tonta ¿Ok? Que sea rubia, alta y que parezca tonta no implica que lo sea. ¿Qué te pasa?
Edward ocultó su sonrisa al escuchar los argumentos de su hermana, ella siempre sabía hacerle reír a pesar de todo.
—N-Nada, Rose —sonrió nervioso.
—No quiero ser insistente, Eddie, pero sé perfectamente que algo te pasa ¿A caso aún intentas hacerte el desentendido con esa conexión que existe entre nosotros?
Los gemelos Cullen desde siempre habían tenido una intima conexión, muchos de los médicos que analizaron la situación llegaron a la conclusión que se debía al mismo hecho de ser gemelos, es por esto que de cierta manera son inseparables.
—Rose, p-por f-favor —le reprendió Edward mientras miraba fijamente la carretera.
—Perfecto, simplemente perfecto —la rubia se cruzó de brazos —. Resulta que ahora tienes mucha más confianza en tu novia que en tu gemela que te ha acompañado de por vida.
Rosalie realmente no estaba celosa de Bella, todo lo contrario, agradecía de cierta manera que su hermano depositase confianza en su novia, ya que aquello era un gran avance, pero la intención de tras fondo era que Edward lo creyese.
—N-No s-se t-trata d-de e-eso —dijo Edward sintiéndose acorralado ante su hermana —. S-Si hub-biese algo q-que d-decir, s-serías l-la p-primera e-en s-saberlo —sonrió Edward.
—¡Andas extraño desde el incidente en el centro comercial! ¡¿Qué demonios es Edward? —exigió saber Rose.
Su gemelo mantenía presionadas las manos en el volante, estaba tenso y nervioso, esto era exactamente lo que no quería que ocurriese, volver a sentirse así de observado era incomodo para él, detestaba aquello… él no era un bicho raro que merecía el estudio del resto y no había cosa que le incomodase más que la atención de las personas que le rodeaban, le ponían nervioso, era como si cientos de millones de ojos se pusieran frente a él. No le gustaba llamar la atención, no le gustaba la gente, realmente era eso, él no quería tener a su alrededor tanta gente.
—N-No q-quiero q-que a-ahora p-piensen q-que po-porque hablé f-fluido l-lo v-volveré a hacer —intentó explicarle Edward.
Rosalie no necesitó más respuesta, entonces era aquello, el hecho de sentir presión sobre él.
Edward y Rose llegaron mucho antes que los hermanos Swan por lo que los esperaron en el estacionamiento. La gemela de Edward no insistió en el tema y comprendió a su hermano, si él no quería ser el centro de atención se encargaría de que Bella y Emmett se enterasen.
Cuando llegó Bella, Edward se sintió bastante incomodo, saludó como todos los días a Emmett y caminaron con sus respectivas parejas a la clase de biología.
La incomodidad de Edward radicaba en la misma idea obstinada que podía compartir Bella con Rose: la exagerada preocupación por su bienestar.
Su novia se acercó a él y le besó tiernamente, haciéndole olvidar aquel descontento que había vivido en la mañana.
—¿Cómo estás? —le sonrió una vez alejándose de él.
Edward le tomó la mano para volver a caminar juntos, cada vez que acariciaba la piel de Bella sentí un estremecimiento en su interior que era intenso, demasiado intenso, tanto así que le costaba hablar.
—B-Bien —sonrió —. ¿Y t-tú?
—No quería venir a clases, tener que levantarme temprano no me gusta —sonrió —. Pero vine por ti.
Edward besó la mano de Bella y entraron al instituto.
Aquella mañana, luego de la clase de Biología, Rose, Bella y Emmett tenían clase de Algebra, Edward se había eximido de aquel ramo por lo que generalmente se iba a la biblioteca a estudiar.
—¿Te vas a la biblioteca? —sonrió Bella —. ¿Te acompaño?
Edward la reprobó con la mirada.
—V-Ve a c-clases —fue todo lo que se atrevió a decir.
Bella se levantó en puntillas para besar los labios de Edward una vez más y sentir así aquel nerviosismo y cosquilleo exquisito que le provocaba el simple roce de sus labios.
A pesar de que el noviazgo de Edward y Bella ya no era un secreto para nadie, no faltaban las curiosas que miraban sorprendidas aquellas escenas. Muchas se cuestionaban que pretendía realmente Isabella Swan al estar de novia con Edward, muy pocas creían que ella podía encontrar algo en él, mientras que Mike Newton aún observaba a la parejita con disgusto.
Él no había olvidado el último desaire que vivió por culpa de ambos, pero estaba esperando el momento oportuno para cobrarse el agravio. Miró con desdén una vez más a los tortolitos y se marchó a su clase.
—¡Nos vemos después! —se despidió Bella mientras se unía a Rosalie y Emmett.
Edward alzó su brazo y se despidió nuevamente de Bella.
Desde la mañana Edward había estado anhelando un momento para estar solo, necesitaba pensar todo, necesitaba respirar tranquilo, desde lo ocurrido ni siquiera en su casa podía sentirse libre de estar bajo la lupa.
Se sentó en uno de los cubículos dispuestos para el estudio silencioso y dejó sus libros encima de la mesa.
¿Qué era lo que querría Jasper para citarlo fuera de horario? Se suponía que asistía una vez a la semana, para él eso era regularidad, pero le parecía extraño después de todo lo acontecido que justo en ese instante le citara.
¿Habría hecho algo su padre que había hecho necesaria su presencia ante Jasper?
Edward intentó descartar la idea de que Jasper ahora sabía la verdad.
Alice entró a la sala un poco más retrasada de lo usual, estar en el seleccionado de gimnasia rítmica últimamente se había vuelto más tedioso que de costumbre.
Se sentó al lado de Bella y le sonrió.
—¿Otra vez tarde? —le susurró la castaña.
—Si, pero no es mi culpa —sonrió.
Ambas fingieron poner atención a la clase, mientras que Rose estaba enviándose papelitos con Emmett a pesar de estar sentado juntos.
—¿Qué tal Jasper? —le volvió a susurrar Bella mientras el profesor dibujaba en la pizarra.
—Bien, hemos estado bien, aunque últimamente nos vemos poco, pero nos contactamos por el celular —sonrió Alice —. ¿Y Edward?
—¿Te lo contó Rose? —dijo Bella fingiendo poner atención.
—Algo me comentó anoche, pero ¿Cómo está él?
—La verdad es que no lo sé, he intentado omitir por ahora el tema —explicó Bella.
Isabella Swan, era una chica muy inteligente y podía notar en la forma de actuar de su novio, en sus gestos y miradas que se sentía incomodo, pero eso para ella no era una excusa para no hablarle del tema, así que decidió no hacerlo hasta que ella notase que Edward no estaba a la defensiva.
Rosalie le había estado enviando papeles a Emmett para decirle que a penas saliesen del aula debían desviarse del camino de siempre, tenían que ir hacía el gimnasio antes que el casino en donde se encontrarían con Edward, ella quería advertirles del comportamiento de su hermano, sobre todo a Bella.
Entonces así lo hicieron, Alice, Emmett, Rose y Bella caminaron hacía el gimnasio que a esta hora comúnmente estaba vacío.
—Tú dirás —dijo Bella.
—Se trata de Edward, como todos saben después de lo ocurrido en el centro comercial ha estado extraño. En la mañana intenté saber que era, pero su explicación fue muy vaga diciéndome que detestaba ser el centro de atención y que eso le incomodaba demasiado, creo que lo ideal es que obviemos lo que paso y lo dejemos así —dijo Rose intentando convencer al resto de que era mejor olvidarlo.
—Si tú lo dices —le tomó de la cintura Emmett.
—No me parece —dijo Alice.
Todos la quedaron mirando sorprendida, se suponía que si había alguien que debía negarse era Bella, pero no Alice.
—¿Por qué no? —dijo Bella sorprendida.
—Porque hacer oídos sordos a lo que ocurrió con Edward da paso para que él siga tal cual está, para Edward es cómodo no intentar superarse, para él es mejor que la gente que él quiere lo acepte y ya está, así no habrá superación ni se mejorará de su tartamudez —dijo Alice decidida.
Ella le había insistido muchas veces a Jasper para que le dijese el por qué del problema de Edward, pero su novio jamás le había mencionado nada y entonces ella le explicó la misma teoría que le había expuesto a sus amigos hace minutos y Jasper le concedió la razón.
Para Bella la teoría de Alice era muy cierta, mientras más tranquilo dejasen a Edward menos se preocuparía, pero Rosalie estaba furiosa, casi al borde de la ira y sus amigas no comprendían el por qué.
—Miren chicas, sé que quieren lo mejor para mi hermano —intentó calmarse —. ¡Pero ustedes no estuvieron con él cuando le obligaban a repetir una y otra vez lo que pasó esa noche! —dijo saliéndose de sus casillas.
¿Esa noche? ¿Qué pasó para que Edward estuviese así? Rose sin querer había dado pie a muchas más interrogantes en la mente de Bella que pensaba con gran rapidez y barajaba cientos de teorías.
—No quiero que hable de esto ¿Entendido? —dijo Rose tomando la mano de Emmett y saliendo del gimnasio.
Bella y Alice se quedaron mirando atónitas, de inmediato siguieron a su amiga sin emitir comentario alguno.
Edward estaba extrañado, ninguno de sus amigos había llegado a la mesa que solían usar a la hora de almuerzo, iba a marcar el teléfono de Bella cuando vio entrar a su hermana junto al resto del grupo.
—¿Qué vamos a pedir? —dijo Rose fingiendo que nada había ocurrido,
—Lo de siempre —rió Emmett.
—¡Vamos a ver que hay! —dijo Alice dando saltitos y alejándose de la mesa para darle privacidad a Bella y Edward.
—¿P-Por q-qué han t-tardado? T-Todo el r-resto d-de la c-clase e-estaba a-aquí —inquirió Edward un poco molesto.
—Alice, Rose y yo fuimos al baño —sonrió Bella —. Ya sabes cosas de chicas.
Edward asintió.
—L-Luego d-de l-la c-clase de L-Lenguaje m-me d-deberé ir s-solo —le comentó Edward sin querer decirle para donde iría.
—¿Dónde vas? —dijo Bella con una sonrisa para evitar sonar controladora, aunque realmente lo era.
—I-Iré a v-ver a J-Jasper —dijo secamente.
—¿Puedo ir contigo? —sonrió Bella, pero al ver que Edward no ponía muy buena cara añadió —. Así podemos pasar tiempo juntos y a la vuelta podrías ir a tomar un helado.
—L-Lo s-siento, p-prefiero i-ir s-solo, s-será e-en o-otra o-ocasión —dijo Edward viendo como todo el resto volvía a sentarse junto a él.
Bella se sintió molesta, pero intentó comprenderle, por lo que no continuó insistiendo y le dedicó su mejor sonrisa.
La clase de lenguaje pasó sin mayor importancia, todos se fueron a casa con un par de tareas extras que no les venía bien cuando tenían mucho que estudiar.
—¿Te vas a ver a Jasper? —dijo Rose.
—S-Si —añadió Edward abriendo la puerta del volvo —. ¿T-Te v-voy a d-dejar a c-casa?
—No te preocupes, me voy con Bella y Emmett —le besó en la mejilla su hermana.
Bella se quedó un momento a su lado, le miró fijamente a sus hermosos ojos verdes y le sonrió intentando olvidar todo lo que había ocurrido en el almuerzo, aquella pequeña discusión había opacado los ojos de Edward y ella no quería eso.
—Te quiero —sonrió Bella acariciando la mejilla de su novio.
Edward la abrazó aún más fuerte contra sí y le sonrió, aunque esa alegría no se reflejó en sus ojos y ella lo notó.
—T-También t-te q-quiero —estrelló sus labios en contra de los de ella y se fundió en un tierno beso.
Edward dejó caer en el bolsillo de la casaca de Bella una pequeña nota, ella no lo notó ya que estaba abrazada a él con fuerza.
—Nos vemos mañana —sonrió su novia.
Edward dio marcha al volvo y desapareció en la carretera, no tardó en llegar al Hospital ya que no bajó la velocidad de 130 Km./h.
Se dirigió al despacho de Carlisle antes para avisarle que iría a la cita de Jasper, se encontró con la secretaria que le dio el paso de inmediato.
Carlisle agradeció que su hijo hubiese venido y le aconsejó que aprovechase la sesión, Edward no comprendió las palabras de su padre, pero no se dedicó a analizarlas más aún.
Una vez en la oficina de Jasper, se sentó en el sofá y esperó allí la llegada de su psicólogo, observó una vez más el entorno que le rodeaba, los hermosos y alegres cuadros contemporáneos. Se levantó para observar uno de ellos que estaba hermosamente decorado y se mantuvo allí mirando los cuadros de los estudios del joven amigo de su padre. Caminó entorno al escritorio y sin querer fijó la mirada en unos papeles que tenía sobre él, sin dudarlo reconoció un antiguo archivo que descansaba sobre otros.
Tomó su viejo expediente y lo hojeó, mientras su corazón quería salir del su pecho.
¿Esto era lo que había hecho su padre? ¿Acaso sería capaz de habérselo entregado él mismo? Sabiendo lo difícil que era para él volver a recordar todo aquello, su padre había entregado aquel archivo a Jasper, que ahora tendría la maravillosa idea de hacerle recordar.
Edward estremeció ante las imágenes de todo lo que vivió, aquellas incomodas imágenes que muchas veces le atormentaron y que hasta hace poco recordaba con frecuencia.
Ahora comprendía el por qué de la inusual llamada de Jasper para que asistiese hoy, no quería seguir allí, dejó el expediente en donde estaba y a pesar de estar temblando decidió salir de allí sin más.
Tomó su mochila que estaba en el suelo y giró la perilla para encontrarse tras la puerta con Jasper.
—Ya veo que has descubierto de que trata esta sesión —dijo revolviendo su café e impidiéndole el paso a Edward.
Vio la mirada enajenada que el joven Cullen tenía y no se alarmó por ello, sabía perfectamente que él reaccionaría así, de hecho había dejado adrede el expediente allí, dispuesto para que Edward lo viese y recordase con más claridad y por si mismo lo que ocurrió.
Edward no podía creerlo, se sentía arrinconado como si fuese un animal al que debía cazar, no sabía que hacer, si empujar a Jasper y salir arrancando o quedarse allí, quieto y sin decir nada. Su cuerpo temblaba completamente y cada vez le era más difícil mantenerse firme, dio un suspiro decidido a abandonar la sala.
—Ha-Hágase a u-un l-lado —pidió Edward intentando mantener la calma.
—Edward, escúchame es necesario esto, no seré agresivo bajo ningún concepto y no utilizaré técnicas que utilizaron contigo en el pasado, no te haré recordar si eso es lo que crees —aclaró Jasper quien, según Edward, parecía demasiado calmado.
Edward no creía ni una sola palabra de lo que Jasper decía, no le creía porque no tenía por qué creer en los médicos, ni en nadie, ni siquiera en Bella… ahora le calzaba todo perfectamente, era por eso que ella había estado tan dulce y comprensiva, más aún cuando se ofreció a acompañarle.
—N-No l-le c-creo, h-hágase a u-un l-lado, p-por f-favor —pidió nuevamente.
—Edward, créeme, te lo pedí la primera vez, confía en mí —Jasper caminó hacía él —. Jamás te haría daño, simplemente te someteré a hipnosis.
¿Hipnosis? —pensó Edward. Él había oído hablar de aquel método que se utilizaba últimamente, pero que había riesgos que se corrían al someter a un paciente a hipnosis, ni siquiera el mismo Jasper podía asegurarle que era seguro.
El médico pudo ver el rostro de desconcertado de Edward e intentó continuar explicándole.
—Edward, por favor, siéntate, créeme que no hablaremos de esto si no lo quieres, pero por favor siéntate —dijo mirándole fijamente a los ojos.
—L-Lo s-siento —susurró aún confuso.
Hizo a un lado a Jasper evitando lastimarle, pero la necesidad de huir de allí era imperante, no quería bajo ningún concepto revivir aquello, mucho menos encerrarse en lo que tanto había evitado recordar, más que por la muerte de su nona, era por las veces que se vio obligado a entrar en la oficina del médico que tanto repudiaba.
Corrió por los pasillos del hospital, intentando borrar las imágenes de aquel hombre.
El Dr. Wallace se había ofrecido a tratar la naciente tartamudez de Edward, algo que para Carlisle reflejaba la sincera amistad de Joseph Wallace, un compañero de infancia y luego de universidad.
Desde un principio Edward le dijo a su padre que aquel hombre había tenido algo que ver en la muerte de su abuela, que no quería seguir yendo a las consultas y sesiones con aquel hombre, pero Carlisle no creía en aquello y le envió una y otra vez a las terapias con Joseph, jamás vio maldad en su amigo de años y creyó en aquello antes que en su hijo, algo de lo que se vino a arrepentir poco tiempo después.
Para Edward aquel hombre era el motivo por el cual no podía confiar, era un hombre vil y malvado que había destruido la seguridad de una familia, para Edward desde el primer momento Joseph Wallace había sido el asesino de su nona.
Hola chicas.
Parto de inmediato aclarando algo: Sé que dije que este fic no tendría más de 10 capitulos, pero me he dado cuenta que la trama da para más y no es que
quiera alargarlo porque si, es que considero necesario para la comprensión del fic.
Ahora se aclaran unas teorías, unas pocas teorías...
En el siguiente cap veremos más de lo que le pasó a Edward, aunque sé que muchas tienen ideas :)
¡La universidad me impide actualizar como antes!
Perdonenme si no he escrito, pero no es que no quiera, creanme, que es la uni .
Subiré cuando pueda... siendo sincera haré el esfuerzo de actualizar los fin de semanas.
El fin no tendrá más de 20 caps.
Y LES CUENTO QUE ACTUALICE: Mr. Misterious :) pasen las que aún no lo han hecho.
También les cuento que inauguré otro FANDOM... el de Harry Potter :)
Si quieren pasar por un one shot que hice que se llama: The prefects Bathroom :)
Dejenme RR allí please :)
¿Merezco RR por el esfuerzo? :)
jejeje En realidad no es esfuerzo es un placer.
besitos
las quiero
Manne.
/Me fui al cerdo con la nota del autor/
