Capítulo 10: El rey de espadas
Era el décimo mes desde que inició la búsqueda de los nuevos caballeros dorados, todos habían progresado estupendamente, en unos cuantos meses más el viaje del Patriarca llegaría a su fin, pero mientras tanto, tenía la prioridad de encontrar al siguiente caballero dorado.
El poder nato, es un privilegio que a pocos se les concede, sólo se habían detectado dos casos de este tipo de personas, uno resultó ser un chico amable que debido a sus dones no le encontraba un sentido a su vida, su nombre era Ion, Ion de Sagitario, él pudo aceptarse a sí mismo y encontrar un motivo para seguir viviendo, ese motivo era Athena.
El otro caso, era un chico diferente, al contrario de Ion quien no encontraba qué hacer con su vida, la vida de este otro giraba en torno a un único objetivo, y no era precisamente cuidar de alguien más.
Inglaterra, es un gran país y sus ciudades son extensas y la gente parece tener un poco más educada a comparación de otros países que he visitado.
Disculpe Patriarca, pero ¿Por qué debo cargar yo con la armadura de Capricornio?
Eres joven y lleno de fuerza Ion, tú no necesitas un entrenamiento rígido como los demás, por eso puedes acompañarme y brindarme tu ayuda.
O sea quería a alguien que cargara esto por usted…
Vamos, alégrate, ya debes de haber sentido que la armadura está reaccionando en este lugar.
Es verdad, al parecer aquí se encuentra el elegido por la armadura, sólo espero no encontrar soldados de Cronos cerca.
Apuesto que los acabarías con facilidad.
Una cosa es tener un oponente en el cual centrarse por completo, pero si me llego a enfrentar a un número mayor de enemigos con poder considerablemente grande no creo que la tenga fácil.
Bueno, no creo que simples soldados sean un problema para ti.
Yo tampoco.
Habían caminado durante horas buscando a alguien que pudiese emanar un cosmos que resuene con la armadura, habían dividido sus caminos, Harbinger le dio una recomendación a Ion antes de separarse.
Recuerda que él todavía no es un caballero, por lo que su forma de actuar será muy impredecible, trata de entenderlo y luego haz que te entienda.
Para él era fácil decirlo, sin embargo Ion no se consideraba una persona que cuente con un gran poder de convencimiento, Kaito de Hologurium era el ejemplo más claro que tenía.
¿Dónde podría andar?
Él miró hacia atrás, más específicamente a la armadura que cargaba (cubierta para que no todos la vieran) y pensó.
Seguramente, la armadura está yendo hacia su dueño y yo sólo soy el intermediario… ¡…!
Ion sintió que la armadura vibraba, estaba sintiendo el cosmos de alguien fuerte, rápidamente el chico corrió hacia donde sentía ese cosmos, hasta que llegó a un edificio.
De alguna manera el joven entró para descubrir que en su interior se llevaba a cabo un evento con mucha gente como espectadores, era un torneo de lucha, el estilo de pelea era libre para cualquier participante.
Tiene sentido que aquí se encuentre el elegido por la armadura de Capricornio.
El presentador tomó el micrófono para dar un anuncio:
¡Damas y caballeros! Hemos disfrutado de este torneo como nunca antes, pero es hora de dar inicio a la batalla final, para quien de estos competidores es el peleador más fuerte de todo el país.
El público aplaudía enloquecido, al parecer el evento estaba terminando quedando sólo lugar para la batalla final.
¡Qué pasen los competidores! Primero que nada, ¡aplausos para Arturo!
Un chico entraba al campo, tenía la misma edad de Ion, su pelo era corto y castaño casi dorado, tenía una estatura normal y caminaba con tranquilidad hacia el centro.
¡Y ahora demos un aplauso a Alexander!
Del otro lado un chico mucho más grande entró, tenía casi la misma contextura de Arturo pero por mucho más grande que él, su pelo era oscuro y lo miraba de manera amenazante.
Ambos llevaban polos sin mangas, pero a diferencia de Arturo, Alexander tenía todos brazaletes aparentemente de tela en cada brazo.
¡Empiecen el combate!
Alexander atacó con un puñetazo pero Arturo se hizo a un lado evadiéndolo exitosamente, acto seguido él giró le dio una patada en la espalda del gigante, siguiendo con el ritmo intentó dar un puñetazo pero fue frenado por el brazo de Alexander quien volteó a tiempo y a modo de contrataque también dio un puñetazo, afortunadamente para Arturo, él lo detuvo con la palma de su mano.
Débil, ese no es un golpe que necesitaría ser frenado.
¿Tú me dice débil? ¡Maldito mocoso!
Con toda esa ira Alexander volvió a golpear, esta vez Arturo se defendió usando el antebrazo pero éste entró en colisión con su brazalete.
¡…!
Su antebrazo retrocedió un poco debido al golpe, pero lejos de quejarse de algún dolor Arturo sonrió y le dijo a Alexander quien estaba frente suyo.
Sabes, le dije a mi manager que mientras mis oponentes jueguen limpio no me esforzaría para evitar lastimarlos, pero sabes, eso no aplica en esta ocasión.
¿Te crees mejor que yo?
No lo creo, lo sé.
Arturo extendió las palmas y juntó los dedos y de esa forma atacó, dando golpes en el pecho y esquivando con demasiada facilidad haciendo quedar en ridículo a su rival, Alexander estaba cansando de todo esto, alzó ambos puños y lo golpeó, sin embargo y para sorpresa de todos, Arturo había detenido ambos golpes al mismo tiempo con sólo el dedo índice de cada mano.
¿Cómo… es posible?
No lo es, si fuera posible cualquiera lo haría, pero lo que yo hago no puede ser igualado por nadie.
Alexander apartó sus brazos y de repente, ¡Sash! Sus brazaletes se partieron como si los hubieran cortado con un cuchillo haciendo caer pesas de metal desde su interior.
Es algo sucio pero tonto, ese peso adicional volvió más lentos tus movimientos por lo que el daño aumentado no sirvió de mucho.
Él extendió la mano y extendió los dedos.
Un simplón no merece perecer por el filo de una espada…
Corrió hacia Alexander y de izquierda a derecha agitó su mano frente a su pecho, en segundos, había cinco cortes llenos de sangre y aunque no eran mortales dejó más que estupefacto a Alexander.
Sin perder tiempo, de un salto Arturo se colocó de cabeza por encima de Alexander sujetándose de su espalda con las yemas de los dedos, inmediatamente si impulsó y con los pies agarró a su oponente por la espalda para luego asestar una poderos patada que finalizaría la batalla.
Al lanzarlo fuera del campo se había convertido en el ganador del torneo, pero sin más que decir se retiró, ya en fuera de la vista de todos, un hombre apareció detrás suyo.
Lo hiciste bien.
No fue así, tuve que contenerme aún para no matarlo.
Ah, pero pronto dominarás tu poder y no habrá nadie quien te gane, te volverás un caballero y serás invencible.
Aun no entiendo por qué hago esto, ningún humano ya significa rival para mí, sólo los caballeros representan un reto, y una vez que los derrote a todos seré el más fuerte del mundo y nadie podrá ponerlo en duda.
Pero un pescador no lucha contra el mar sin un barco, por suerte para ti, he sentido la presencia de una armadura dorada mientras peleabas.
¡¿…?!
Arturo nación con un gran poder, desde pequeño le gustaba meterse en líos, por raro que pareciera los ganaba todos sin importar contra quién pelee. Él se creía el ser más fuerte del mundo, descubrió el poder de su cosmos a temprana edad, sus manos tenían cicatrices de múltiples cortes, un poder con el que había nacido que elevó su ego hasta el cielo.
Pero fue cuando se enteró de la existencia de hombres con armaduras cuyo poder era igual de sorprendente su idea de ser el más fuerte se vino abajo, habían personas aún más poderosas, fue cuando decidió convertirse en el hombre más poderoso del mundo, y para él, la única forma de hacerlo era volviéndose un caballero, el más fuerte de todos.
Durante la premiación, Arturo se fijó en Ion, sabía que él tenía la armadura porque pudo sentir el cosmos que provenía de ésta, ambos cruzaron miradas durante la entrega de trofeos, al finalizar, Ion se encontraba afuera del edificio esperando hablar con Arturo. Finalmente, él salió.
Oye, buena batalla, en verdad, quería felicitarte por ello…
Él pasó de largo ignorando sus palabras, una vez estaba dándose la espalda él habló.
¡Entrégamela de una vez!
¿…?
Ambos voltearon al mismo tiempo para verse frente a frente.
¿De qué?
Ahorrémonos tiempo, has venido para entregarme una armadura por mis habilidades, así que date prisa y entrégamela, hay muchas cosas que tengo que hacer hoy.
Ion se molestó un poco, retrocedió un paso sujetando la caja de Pandora.
Para ser alguien que ansía ser un caballero no demuestras tener la actitud de uno.
¿Y eso qué?
¡…!
Un hombre apareció detrás de Ion, era el mismo con el que estaba hablando Arturo luego de terminar su pelea.
Disculpa interrumpir así, soy el manager de Arturo, le he conseguido una buena pelea para mañana, así que debemos hacer cosas por hoy.
El tipo era un poco viejo y flaco, tenía un traje y una sonrisa que inquietaba.
Pues si están tan apurados pueden irse, yo haré lo mismo.
Tal vez sí, pero antes tienes que darme eso.
Alguien como tú dudo que pueda entender lo que es ser un caballero.
¿Y tú lo entiendes?
Iba empezar una riña entre ambos pero el manager de Arturo los paró.
Vamos, es simple.
Él miró a Ion y le dijo:
Es la decisión de la armadura, si Arturo no puede tenerla entonces no habrá problemas para ti.
Eso era cierto, al final era la armadura la que elegía a su portador, pero, ¿Por qué Ion tenía un mal presentimiento? De todas formas, alguien como él no tenía la actitud necesaria, hasta Daisho había sido negado por su armadura en un inicio, así que lo más probable es que no pasara nada.
Adelante, dejemos que la armadura escoja.
Ion abrió la caja de Pandora mostrando la armadura de Capricornio, curiosamente, nadie, ninguna persona se encontraba en los alrededores, todos se habían ido mientras conversaban, eso podía ser bueno, o tal vez no.
Arturo encendió su cosmos y la armadura resonó con él, luego ésta se unió al cuerpo de Arturo.
¡…! Pero…
El manager se dirigió a Ion luego de presenciar lo ocurrido.
¿Contento?
Arturo apreciaba la armadura en su cuerpo, por fin su sueño estaba hecho realidad.
Es más ligera que una armadura corriente, puedo sentir el cosmos corriendo por mis venas, al fin, nadie será un obstáculo.
Bien, supongo que es hora de irnos.
Ion no podía creerlo, él trató de hablar por última vez con Arturo pero.
¡Espera! ¡…!
Arturo extendió su mano con fuerza apuntando a los pies de Ion soltando una ráfaga de viento, esa ráfaga creo cinco cortes profundos en el piso fretando el avance de Ion, él miró el suelo y al levantar la vista, Arturo y el viejo habían desaparecido, entonces alguien chocó con él, se dio cuenta de que las personas habían vuelto pero caminaban como si nada hubiera pasado.
Esta noche sería muy larga…
¡Perdóneme!
¿…?
Perdí la armadura de Capricornio, ¡He fallado como caballero!
Ion estaba con la cabeza agachada, parado frente a Harbinger, él simplemente sonrió al verlo.
No la perdiste, está con su verdadero dueño ahora, esperemos, tal vez encuentre el camino a casa algún día.
Pero él… él no…
He conocido tantas personas que creí que no merecían tener una armadura dorada, muchos las perdieron y otros murieron, pero al final de todo, la armadura sabe lo que hace, descuida, ahora el caballero ha sido elegido y sólo nos queda buscar al siguiente.
En otra parte de la ciudad, en una habitación muy bien acomodada, Arturo no dejaba de ver la armadura que tenía frente a sus ojos.
Será mejor que te prepares, aun tienes cosas por hacer.
Hache, todo este tiempo, he luchado para ganarme esta armadura, ya no tengo motivos para perseguir gente débil, cancela todo.
Eso es cierto, no tienes motivos, sin embargo no pelearás con cualquiera.
¿…?
¿Recuerdas al chico que traía esa armadura que tienes frente a ti?
Si.
Es un caballero dorado, podía sentir un cosmos inmenso en su interior, él será tu primer oponente para probar tu nuevo poder.
Arturo no podía sentirse más emocionado, pelearía contra otro caballero dorado para demostrar que es el mejor.
Arturo ¿Recuerdas nuestro trato?
¿Eh? Si, si por supuesto, una vez logre ser el mejor, te daré la armadura dorada por una semana entera, aunque hayan pasado cinco años recuerdo esa promesa, ¿Por qué lo mencionas?
Por nada, sólo quería recordártelo ya que estás muy cerca de ser el mejor…
Arturo no sospechaba nada, la emoción por combatir barrió toda duda que tuviese.
Por cierto, ¿Cómo hiciste para que quisiera pelear contra mí?
No lo hice.
¿…?
Nosotros iremos a él, al parecer estaba muy preocupado por la armadura.
Arturo sonrió como si supiera lo que Hache estaba planeando.
Eran la una de la madrugada, Harbinger junto a Ion esperaban regresar al Santuario, el joven caballero seguía sintiéndose un poco mal por como habían acabado las cosas. Ahora, ambos se encontraban camino al aeropuerto, pero entonces alguien llamó su atención.
¡Oye tú!
Era Arturo, estaba parado frente a ellos con Hache detrás, tenía un pie sobre la caja de la armadura de Capricornio.
¿Qué quieres Arturo?
Escucha, te vi molesto cuando la armadura me eligió, ¿Y sabes qué? He decidido pensar las cosas mejor, así que quiero proponerte un trato.
¿Cuál es?
La armadura, será tuya y además haré lo que sea que me pidas si logras vencerme en un combate.
¿Por qué el campeón de Inglaterra se molestaría con un simple forastero?
Bueno, supongo que es porque eres un caballero dorado.
…
Ion pensó las cosas, era la oportunidad de enmendar su error, sin embargo podría ser una trampa, las cosas estaban muy confusas para él.
Adelante Ion.
¡…! Patriarca…
Esta puede ser la última oportunidad que tengas para convencerlo, elige tus actos…
Ion aceptó el reto de Arturo, Hache los llevó hacia un lugar que tenía preparado y disponible a pesar de ser de noche, un campo de batalla.
Las reglas son simples, usen todo lo que tengan para acabar a su oponente, el ganador además podrá decidir sobre la vida de su rival, es todo.
Hache terminó de hablar y se retiró, Harbinger estaba sentado y de algún modo sin mostrar preocupación.
Arturo se colocó la armadura de Capricornio, y adoptó una pose de pelea, Ion hizo lo mismo.
Espera, ¿Y tú armadura?
Verás, tuve que dejarla para traer la tuya. Descuida no pienso contenerme.
Tsch, sin una armadura no me provocas ningún interés en ganarte, se acabó olvidemos esto.
¡Espera!
Ion se intentó acercar pero Arturo movió los dedos de un lado a otro, una ráfaga invisible y listo, al principio no parecía anda, pero después de unos segundos muchas heridas se abrieron en el cuerpo de Ion haciendo que el chico cayera al suelo.
¿Lo entiendes ahora? Será mejor que te retires, no me sirves para hacerme más fuerte.
…Por qué…
¿…?
Arturo se percató de que Ion se levantaba pese a las heridas que tenía.
¿Por qué ansias tanto el poder?
Porque para eso nací, para eso me bendijeron con este poder, para ser el mejor del mundo, ese ha sido mi sueño, hacerme más fuerte, tan fuerte y poderoso que todo el mundo me respete al verme, no lo entenderías.
Créeme que si… Es una meta importante que tienes… y con tus dones estoy seguro que lo lograrás algún día… pero dime… ¿Y luego qué?
¿…?
Lo cumplirás por tus dones y cuando lo hayas conseguido no tendrás nada más que hacer, tu vida carecerá de sentido y tendrás un vacío inmenso en tu interior, lo sé porque lo he vivido… y no se lo desearía a nadie…
¿Así que crees que no está bien soñar? Patético…
Harbinger había escuchado todo, se levantó de su asiento y le mostró algo a Ion, era la armadura de Sagitario.
¿Qué? ¿Cómo la trajo?
La guarde en las maletas, ahora póntela y continúa con tu batalla caballero.
Ion se colocó la armadura, su cosmos brilló intensamente, aunque bien podía continuar peleando contra Arturo luego de recibir su ataque ahora podía hacer algo más que sólo mantener una pelea, ahora podía ganarla.
Al parecer si habrá un buen espectáculo hoy. ¡Prepárate Ion!
Ion adoptó una pose de pelea mientras Arturo se preparaba para el ataque.
Esta vez no habrá piedad.
Arturo unió los dedos de su mano derecha formando una palma, alzó la mano y su cosmos la envolvió. Mientras tanto, Ion pensó las cosas detenidamente.
(¿Por qué ahora? Si él tenía mi armadura, si sabía que lo enfrentaría sin ella… un momento, ¿Qué fue lo que dijo? "Recuerda que él todavía no es un caballero, por lo que su forma de actuar será muy impredecible, trata de entenderlo y luego haz que te entienda")
Arturo ejecutó su movimiento mientras Ion seguía pensando.
¡Excalibur!
(¿Por qué se retiró cuando me hirió? Si el ganador podía matar al perdedor ¿Por qué pidió esa regla si no me iba a matar?) ¡Lo tengo!
El ataque estaba a medio camino de golpear a Ion, pero él abandonó su posición de pelea y recibió la técnica por completo.
Eso… ¿Eso fue todo?
Arturo se sentía entre confundido y decepcionado, Ion se hallaba tendido en el suelo, sangrando, el caballero de Capricornio se acercó.
¿Qué pretendes?
¡Mátalo de una vez!
¿…?
Hache le gritó a Arturo que lo matara.
Él es uno de los caballeros más fuertes, si lo matas no habrá problemas en que seas el mejor, ¡Hazlo y cumple tu sueño!
¿Por qué? Te dejaste golpear ¿Por qué?
Ion abrió los ojos, escupía sangre pero aun así podía hablar bien.
Es tu sueño ser el más fuerte, ¿Por qué no ayudarte?
¿Crees que quiero esto? ¡De nada sirve ser el mejor si no te lo ganas!
Pero te lo has ganado, hice un mal movimiento… esperaba que no me mataras si yo perdía… ahora estoy poniendo a prueba mi idea…
Las palabras de Hache presionaban a Arturo, él también se sentía frustrado por esto, levantó la mano preparando otro ataque.
¿Crees que dejarme ganar me hará sentir mejor?
Si sabes que ganarías de todas formas… ¿Para qué alargar lo inevitable? Hazlo… y muestra al mundo el enorme poder que tienes al matar a un caballero ¿Ese es tu sueño no?
AHHHH
Arturo bajó la mano, no podía hacerlo, esa no era una victoria que él aceptaría, él sabía que ganaría pero no de esta forma, pero si lo que decía ion era cierto ¿Qué importaba si igualmente ganaría? A menos que él estuviera dudando de su victoria.
No puedo… es verdad… al verte con la armadura puesta sentí un gran cosmos venir de ti, por un instante dudé de mi victoria.
Eso no es tan malo… yo no sé qué voy a ganar, saber el resultado de una batalla es muy aburrido y le quita el sentido a las cosas, por eso intento lograrlo, intento ganar por la razón de que no sé si lo lograré, es por eso… parece que has vivido toda tu vida pensando de que siempre ganarías, por eso nunca te esforzaste, pero hoy, ¿lo sentiste cierto? Sentiste la duda de poder perder, y por eso te emocionaste al atacarme sin reservarte.
…
Era cierto, Arturo nunca se había sentido como en ese momento, desde siempre él había ganado sin esfuerzo, pero en esos segundos, él había puesto más corazón en su ataque que en ninguna otra batalla en su vida.
Entiendo cómo se siente nacer con el poder… ¿Has entendido cómo lo siento?
Yo… yo…
Esa sensación le dio un cambio a mi vida... espero que también… pueda darle un giro a la tuya…
Lo entiendo… quiero aprender más, por favor…
Su charla se vio interrumpida por un furioso Hache.
¡Suficiente! ¡Mátalo ya!
¿…?
Yo te enseñaré lo que necesitas aprender para hacerte más fuerte, sólo acaba con él y nadie podrá derrotarte.
Arturo se puso firme mirando a su manager.
Ya le he vencido, no hay necesidad de hacer más.
He intentado hacerte más fuerte de lo que eras, yo te convertí en quien eres, te enseñé lo que necesitabas para ser un caballero ¡¿Así me lo agradeces?!
Hache se envolvió en una nube oscura, al desaparecer la nube él tenía puesta una armadura de color negro.
Soy Hache de Larva Suprema, y terminaré el trabajo que no pudiste completar Arturo ¡Mataré a Sagitario! ¡Seda infernal!
De sus manos salieron miles, quizá millones de hilos blancos que atraparon todo el lugar, envolviéndolo de tal forma que por fuera parecía un enorme capullo.
La seda infernal ha rodeado este campo, poco a poco absorberá sus energías y me las dará a mí, ustedes servirán para alimentarme y alcanzar un nuevo nivel de poder, ja ja ja.
Arturo permaneció quieto allí, de nuevo una ráfaga de aire y los hilos que lo ataba fueron cortados totalmente.
¡No puede ser!
Levantó el brazo y luego lo bajó con fuerza, una luz cortante golpeó a Hache, ese golpe soltó una ráfaga aún mayor que terminó cortando todos los hilos que habían sido puestos en el lugar liberando a Ion y a Harbinger.
Hache quedó en el suelo, su armadura estaba partida a la mitad, pero él seguía con vida.
Te hice una promesa, por ello no puedo matarte.
¿Qué harás? Sabes que no me detendré.
De nuevo Arturo levantó el brazo y ejecutó su técnica, Hache cerró los ojos pensando en su inevitable final, pero Excálibur no lo había tocado, a su costado había una enorme grieta producto del ataque de Arturo.
Tu Excálibur es más poderosa ahora que tienes la armadura.
¿Excálibur? No, no merece llamarse Excálibur aún, parece que mi cosmos debe afilarse un poco más hasta poder cortar la Tierra a la mitad.
Estás loco…
No… sólo le encontré un objetivo a mi vida que me hará esforzarme al máximo cada día.
No seas necio Arturo, yo podía darte el poder que necesitabas, ¡Yo te podría hacer invencible!
Arturo levantó a Hache tomándolo del cuello.
Ese es un camino que yo mismo debo recorrer.
Dicho esto lo soltó, haciéndolo caer en la grieta, luego se dio la vuelta, Ion quedó sorprendido de lo que había hecho.
Creí que no lo matarías.
No lo hice, alguien con ese poder sobrevivirá a la caída, pero le tomará tiempo caer.
¿Cuánto tiempo?
Arturo sonrió muy confiado.
Eso depende de la profundidad de mi espada.
Final
Ion, quisiera pelear contigo otra vez, sé que es mucho pedir viendo tu situación, pero me siento frustrado por derrotar a un oponente que no quiere luchar.
Ion estaba tranquilo y sonriendo.
No hay problema, pero si gano vendrás al Santuario y te esforzarás por tener una actitud de un verdadero caballero de Athena.
Arturo suspiró y rio desviando la vista.
Hecho.
Ambos se distanciaron y adoptaron posiciones de combate, ahora Harbinger ejerció el papel de juez.
Recuerden que gana el que no pierde, que en este caso es el que admite su derrota, por favor no se tomen mil días para acabar esto.
Las armaduras brillaban, el cosmos de ambos se elevaba hasta más no poder.
Afilaré esta espada hasta poder cortar planetas, ¡Excálibur!
(Logré entenderte Arturo, gracias por entenderme a mí) ¡Trueno Atómico!
Ambos ataques chocaron, la Excálibur de Arturo había partido a la mitad el Trueno Atómico de Ion, sin embargo, el caballero de Sagitario se hizo a un costado esquivando la espada de Arturo, pero el caballero de Capricornio no tuvo en cuenta que Ion seguía teniendo el control de su ataque.
El Trueno Atómico partido a la mitad se separó, pero sorprendentemente mantenía su poder y no se deformaba, ahora eran dos ataques con la mitad de poder que el original, ambos golpearon a Arturo quien creyó que éste al dividirse se alejarían sin dañarlo, pero el control que tenía Ion sobre su cosmos era más fuerte de lo que imaginaba.
Una explosión, y Arturo cayó, tenía los ojos abiertos y estaba mirando al cielo, eso le dolió en verdad pero en ese momento él comprendió algo, que todavía tenía mucho que aprender y que el Santuario era el lugar donde lo conseguiría.
Derrotado de un golpe…
Tampoco lo hiciste mal, casi pierdo el brazo por tu espada, y debo decir que la potencia que tenía luego de partir mi ataque sí que era de admirar.
Él miró atrás viendo como el lugar tenía una inmensa abertura producida por la técnica de Arturo.
Me pregunto cuánto costará arreglar esto.
Descuida, es propiedad de Hache.
Ambos rieron mientras el tiempo corría, pero Harbinger quedó pensativo.
(Si este soldado de Cronos se hizo cercano a Arturo es porque sabía que sería un caballero, eso sólo confirma que Cronos volverá, y volverá pronto, tiempos difíciles llegarán, sólo espero poder reunirlos a todos y poder proteger a Athena, además… ¿Por qué están interesados en obtener las armaduras?)
El décimo mes casi acababa, pero el peligro era más fuerte aún, solo que todos lo ignoraban.
