Resumen: El secuestrador contacta por primera vez con Skye, pero ella no está dispuesta a dejarse manipular y pide ayuda.
Narra Skye
Me despertó el sonido de mi teléfono móvil sonando. Corrí hacía el cayéndome de la cama por la velocidad que tuve en reaccionar. En la pantalla de mi móvil ponía "AC"
-¿Coulson?- contesté al teléfono.
-No guapa, pero está aquí conmigo- contestó una voz de hombre al otro lado de la línea.
-¿Quién eres?
-Tu nuevo jefe.
-¿Qué quieres?
-Tú ayuda.
-¿En qué?
-Necesito tus habilidades Skye, y tú las pondrás a mi disposición. Si quieres que tus amigos sigan con vida.
-¿Cómo sé que siguen vivos y que esto no es truco?- dije dispuesta a no hacer nada si no me daban una prueba de vida de todos y cada uno de ellos.
-Chica lista. Mira la pantalla- la mire y vi un vídeo, eran ellos. Miraban a la cámara, escuchando-. Ya tienes tu prueba, ahora escucha atentamente. Vas a colarte en la base de datos de la CIA y borraras todo lo que tengan sobre nosotros. En dos minutos te llegará un mensaje con los datos necesarios para que sepas que buscar. Tienes dos horas a partir de que te llegue el mensaje, si no lo has enviado para entonces a la información que inicialmente has borrado del servidos a la dirección que aparecerá en el mensaje mataré a uno de tus amigos, lentamente y te mandaré un vídeo para que puedas verlo, a partir de que recibas el vídeo tendrás dos horas más y así sucesivamente. ¿He sido claro?
-Skye, no lo hagas- escuché gritar a Fitz.
-Ha sido claro.
-Bien, más te vale ir encendiendo ese súper ordenador que tienes e ir entrando en la CIA. Hablaremos pronto Skye- la llamada se cortó y yo corrí hacia el ordenador y lo encendí.
Respiré hondo unas cuantas veces antes de ponerme a hacker la base de datos que me habían pedido. Estaba a medio camino cuando el mensaje llegó. Lo hice en una hora y puse la alarma para que me avisara cinco minutos antes de que el plazo finalizara y comencé a buscar la forma de hackear el servidor de los captores del equipo.
Me di cuenta de por qué hacían esto, sus hackers, al menos los que habían hecho la protección, no eran muy buenos que se diga, pude entrar fácilmente. Revisé sus datos y me colé en sus cámaras de seguridad, buscando una en la que pudiera ver al equipo continuamente para asegurarme de que estaban bien.
Fitz tenía el labio roto, al igual que Coulson. A May le caía un poco de sangre de la ceja y Ward tenía un moratón en la mejilla, pero por lo demás estaban bien.
Necesitaba ayuda, no iba a obedecer a ese maniaco de por vida, necesitaba buscar a gente que me ayudara a sacarles de allí y sabía por dónde empezar, pero primero tenía que mandar la información.
Me las apañé para burlar a JARVIS y entré en la torre de los vengadores, estaba vacía así que me senté en uno de los sillones a esperar.
-¿Quién es usted?- me preguntó una voz.
-¿Quién habla?- pregunté mirando a mí alrededor y comprobando que no había nadie- ¿Eres JARVIS?
-Ese es mi nombre. ¿Cuál es el suyo y cuáles son sus intenciones?
-Me llamo Skye, soy una agente de SHIELD, o lo era antes de que cayera. Sigo de parte de SHIELD y vengo a pedir ayuda.
-¿Para qué?
-Han secuestrado a mi equipo y necesito ayuda para sacarlo, estoy segura de que querrán ayudarme cuando les cuente quien está en el equipo, aunque al principio no me creerán. ¿Está Furia con ellos?
-No puedo darle esa información.
-Me voy a enterar cuando lleguen y que Furia o María Hill estuviesen me facilitaría mucho las cosas.
-María Hill si se encuentra con los vengadores en este momento.
-Bien, eso es bueno.
-Están a punto de entrar. Hola señor, tiene visita- se escuchó una pausa-. La agente Skye, de SHIELD- otra pausa-. No señor, consiguió hackear el sistema y aprovechó mientras yo me reiniciaba- otra pausa-. Sí señor. Agente Skye, ahora suben.
-Gracias JARVIS.
El ascensor se abrió y de él salieron el capitán, Thor y Stark. Supuse que la viuda, ojo de halcón, María Hill y Banner subirían por las escaleras e intentarían rodearme, es lo que yo haría.
Subían sin empuñar el arma, pero eso no me tranquilizaba.
-¿Nos buscabas?
-No es necesario que me rodeéis- dije-. No soy una amenaza, vengo a pedir ayuda. Agradecería que Hill saliera, porque si yo os lo cuento no me vais a creer así que...
-¿Para que necesitas ayuda? Debe de ser importante si has hackeado uno de los sistemas más seguros del mundo solo para pedirla.
-Lo es. Para mí al menos lo es.
-¿Es personal?
-Sí. Y espero que también lo sea para vosotros cuando os cuente quien está implicado- el resto salieron de sus escondites y yo les conté la historia, incluyendo que Coulson seguía vivo, cosa que Hill tubo que confirmar sin más remedio-. Bueno ¿qué, cuento con vuestra ayuda? No puedo hacerlo sola.
-¿Lo has hecho? ¿Has entrado en la CIA?
-Sí, no voy a arriesgarme a que les mate- el sonido de mi móvil me interrumpió, miré la pantalla.
-¿Son ellos?- me preguntó Hill y yo asentí descolgando la llamada.
-¡Buen trabajo Skye!- puse la cámara de seguridad en la tele, fue un alivio que JARVIS me diera permiso y no tuve que perder tiempo hackeando.
-Ya tienes lo que querías, suéltales.
-Eso no es todo lo que quiero.
-¿Quieres que hackeé algo más?
-Así es. ¿Sabes que todo se puede comprar con dinero?
-Algo he oído.
-Pero para eso hay que tener dinero- puse los ojos en blanco-. Necesito que te metas en el Banco Central Europeo y robes para mi diez millones de euros. Ya sabes dos horas y... bueno, lo mismo que antes, está vez en el mensaje aparecerá la cuenta bancaria en la que lo tienes que ingresar. En cuanto envíe el mensaje comienza la cuenta atrás.
-Voy a matarte.
-Venga chica, diviértete. Es excitante. Una misión contra reloj, un objetivo. ¡Diviértete!
-Lo haré, créeme- le dije en tono amenazante.
-Hablamos Skye- y colgó.
Miré a Stark.
-¿Me dejas un ordenador? no me da tiempo a volver al avión.
-Sí, cógelo- dijo señalando al portátil que había encima de la mesa. Lo cogí y comencé a meterme en el servidor. Stark estaba detrás de mi observando cada uno de mis movimiento, supuse que por curiosidad. Cuando acabé volví a ponerme una cuenta atrás igual que la vez anterior.
-¿Por qué no se lo envías ya?- me preguntó Stark.
-No quiero que sepan que puedo hacerlo más rápido de lo que ellos me piden.
-Te ayudaremos a sacarles de allí, te lo prometo.
