Capitulo 12: Conociendo a los padres de Darién
En el noticiero de la noche como en el de la mañana Artemis y Luna Chiba vieron la noticia sobre la supuesta novia de su único hijo y la luz de los ojos de Luna «mi bebe vuelve a querer» pensó su madre
-Artemis tenemos que invitar a esa chica a la casa ¿Sabes quien es? –le pregunto a su esposo y este asintió recordando ver a la hermosa rubia de ojos celestes en un evento caritativo para los niños con cáncer en Tokio
-Llama a Darién antes de hacer cualquier invitación mujer, mira que no sabemos si es verdad o no –dijo Artemis, quien tenía una sensación de presión en el pecho que no era otra que felicidad por su hijo y su nuevo amor, aunque el ya sabía que Darién estaba enamorado de Serena, pero su propio hijo le pidió que mantuviera en secreto esa relación hasta que pasara un tiempo. A la mañana siguiente Luna Chiba estaba llamando a su hijo, ella no era de las madres obsesionadas con sus hijos pero después de lo que sufrió Darién con su primera novia ella quería saber si esta era de verdad, verdad o solo era "una chica de una noche" como su hijo apodo a muchas de sus citas
El BlackBerry de Darién sonaba y sonaba y el lo buscaba por todos lados, no sabia donde lo había dejado anoche cuando se cambio la ropa, siguiendo el sonido se fijo que estaba en el bolsillo de su chaqueta
-Darién Chiba –contesto sin ver el identificador de llamada
-Que formal –dijo su madre del otro lado de la línea –¿Como esta mi bebe? –Luna siempre le decía así a sabiendas que el lo odiaba
-¿Bebe?, madre, ya tengo 26 –replico el –Bien estoy bien madre, de maravilla –dijo sonriendo recordando lo que había pasado pocas horas antes
-¿Y a que se debe? –pregunto esta
-A nada y ¿a que se debe tu llamada? –contraataco el
-Llame a tu oficina y me dijeron que no estabas y anoche vi las noticias y quería invitarte a ti y a tu novia a comer a la casa hoy, a cenar
-Ahí estaremos –dijo el muy seguro, el sabía que Serena se negaría pero el ya estaba maquinando la estrategia para convencerla –Nos vemos a las cinco –dijo este a modo de despedida, ella ya había salido del baño vestida, Amy le había metido unos Leggins negros con una blusa larga de franjas negras y grises y unas zapatillas plateadas, el se le quedo como bobo observándola
-¿A donde vas? –pregunto algo cautelosa -¿O debo decir vamos? –pregunto esta acercándosele para abrazarlo, mientras estaba en el baño otra vez decidió que se daría una oportunidad con el con tal ya estaba irrevocable e incondicionalmente enamorada de el
-A donde mis padres a cenar, te quieren conocer –dijo este metiéndose al baño dejándola con la palabra en la boca, con una paciencia infinita Serena lo espero, este salió con una minúscula toalla amarrada a la cintura y medio mojado, cogió unas cosas del closet y volvió a entrar al baño, a los 5 minutos salió vestido con un jean negro una camisa de vestir manga corta blanca y zapatos de vestir.
-Darién yo creo que mejor vas solo a casa de tus padres –dijo esta viendo al suelo
-Sere ellos quieren conocer a la chica que según la prensa es mi novia –dijo este acercándosele peligrosamente, la tomo por la mano buena parándola de la cama –Y esa eres tu –dijo el besándola, era un beso sencillo, solo un pequeño toque de labios, ella no podía decir nada, el más mínimo roce de sus labios la dejaba aturdida
-Vamos para mi casa primero a cambiarme –pidió esta y el negó
-Así estas perfecta –sentencio, ella estaba nerviosa muy nerviosa
Al bajar al estacionamiento estaba Taiki esperándolos, el le indico que hoy no lo necesitaban y quito la alarma de una camioneta, en una Porsche Cayenne negra con vidrios polarizados
-¿Y este auto? –pregunto Serena cuando se monto
-Es en la que andarás de ahora en adelante –dijo el, ella iba a hablar pero el siguió –Y el chico es Taiki tu guardaespaldas de ahora en adelante –dijo este en tono tajante, él en cuestión de minutos el día anterior había conseguido el auto y el guardaespaldas, esa era una de las ventajas de ser influyente en la sociedad japonesa
-Veo que no me puedo negar ¿verdad? –este negó –Siempre te sales con la tuya ¿Cierto? –Darién asintió con la cabeza –Eres, eres… insoportable –dijo Serena causando que Darién estallara en risas –No me parece gracioso –dijo para después sacarle la lengua como niña pequeña
La mansión de los Chiba quedaba en Fuji City, en Fuji a hora y media horas de la casa de Darién, si no había tráfico, al llegar una emocionada Luna salió a abrirles la puerta
-Hijo –dijo saludando a Darién quien agradeció al cielo que no lo llamara bebe –¿Como estas?, pasen por favor que tiene pinta de que va a llover –dijo apartándose de la puerta
-Madre ella es Serena, mi novia –le dijo Darién, la interpelada estiro su mano buena para que Luna se la estrechara pero esta la abrazo
-Serena, pero que linda eres –le dijo
-Gracias señora Chiba
-No señor llámame Luna querida –le dijo y ella solo asintió, Luna había visto a Serena en varios eventos de sociedad pero nunca habían podido hablar, a los pocos minutos llego Artemis
-Sere ¿como estas? –pregunto de modo de saludo, ellos se habían conocido el día que la dieron de alta de la clínica
-Vamos a decir que bien Artemis –dijo señalando su mano –Duele, molesta y pica, pero creo que me acostumbrare –dijo con una mueca
-Tienes, mira que estarás usando ese yeso seis semanas –dijo –Darién, hijo ¿Como estas?, ¿Estas cuidando de Sere? –pregunto
-Pensé que no me saludarías –dijo este abrazando a su padre después de estrechar manos, ellos tenían un particular saludo desde que Darién era pequeño –Vamos a comer ¿si?, mira que me muero de hambre
Luna les hizo señas para que pasaran al comedor y así hicieron, Darién tenia abrazada a Serena quien le paso la mano enyesada por la cintura, el yeso de verdad le molestaba pero cuando estaba cerca de el se olvidaba de su alrededor
La cena transcurrió entre amenas charlas entre todos, Luna contaba como le iba con la restauración que estaba haciendo cuando el timbre de la casa sonó, todos se vieron extrañados ya que ellos no tenían más familia, bueno no en este país, los padres de Darién son de Australia toda su familia vive en ese continente
