Disclaimer: Nada de esto es mío salvo la trama. Todo de J. K. Rowling.
MIEDO
Son iguales. Como dos gotas de agua, los mismos gestos, las mismas poses, la misma manera de arrugar la nariz al ver algo que le desagrada,
Canuto observa desde su posición privilegiada. Con más de un par de pulgas mordiendo su carne casi inexistente, observa.
Y aunque no le guste reconocerlo, su mirada se desvía más veces de lo que se podría considerar normal hacia el hijo de Lucius Malfoy, hacia la inmoralmente hermosa copia de Lucius, carne de su carne, sangre de su sangre.
No tantas como hacia Harry, otra copia, esta vez de su mejor amigo y compañero, pero si las suficientes para darse cuenta de que en realidad no es exactamente eso.
Es una mezcla, entre Lucius y Narcissa, entre Malfoy y Black.
Black, su misma sangre.
Y de una forma un tanto retorcida, Sirius se da cuenta de que por muchas miradas distantes y lugares vacíos en los que deberían ir besos apasionados, Lucius nunca consiguió escapar de él.
Draco es una mezcla de ellos dos, una mezcla entre el hombre y el perro, una mezcla que por muy rubia y de piel pálida que sea, arruga la nariz igual que Lucius y ríe igual que él.
Y cuando esa noche, Canuto se echa entre unos matorrales para echar una cabezadita, una sonrisa de satisfacción perruna se instala en su morro. Es como si alguien le hubiese quitado un peso de encima.
Lucius nunca le olvidó, Lucius tiene un cachorro que es una mezcla entre ellos dos, Lucius sigue siendo suyo por mucho que pase el tiempo, y el hijo que tuvo con su prima no hace más que reafirmar su teoría en lugar de echarla por los suelos, cómo cabría esperar.
Y así el miedo a la soledad desaparece. Tiene a Harry, tiene a Lucius, tiene a Draco.
