DISCLAIMER: Las PPG le pertenecen a Craig McCraken y la trama de esta historia a mí. Esto es sin fines de lucro y solo lo hago por mero hobbie.
*Nos leemos al final.
.-La Miseria di un Arlecchino-.
.-Capítulo XI-.
.-Prigioniero senza un sorriso-.
(Prisionera sin sonrisa)
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"En todos estos años jamás había fracasado en mi labor; El hacer reír a la gente era mi especialidad, una virtud que tenía y que estaba muy agradecido por haberla conservado hasta el día de hoy... Y digo hoy, porque justamente que trataba de sacar provecho a esa habilidad no lograba provocar aunque sea una leve curvatura de goce en sus labios, porque ella era la persona más fría que en mi vida he conocido. ¿Acaso no llegará el día en que sea capaz de lograr una melodiosa risa por parte de aquella dulce mujer de hielo?"
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Estoy realmente sorprendido de ver que la luna aún se muestra en el cielo despejado, mientras sigo escribiendo en esta hoja con la pluma que ha sido remojada un par de veces en tinta para seguir con lo que me había propuesto. Y es que no había pasado mucho tiempo, parecía que el reloj transcurría lento y no sabía si debía tomar eso como ventaja…
¿Debería estar agradecido por ello, porque se me permite más tiempo para poder acabar con estas cartas? ¿O solo era una clase de tortura que tenía la cuenta regresiva pendiente en lo que me quedaba por estar vivo? De cualquier forma no le tomaba importancia y seguía metido en mis recuerdos que intentaba plasmarlos con detalle.
Porque justamente me encontraba en la parte más culminante de mi vida. Mi primera cita con mi amada angiolleto... Una cita sin su consentimiento, claro.
Esa misma noche de carnaval, me atreví a cometer otra sandez a pesar de que me había propuesto no hacerlo. ¿Pero qué querían? Era un hombre y era débil como también algo estúpido. Después de todo una mujer saca lo mejor y lo peor de uno al mismo tiempo, y vaya que yo no sería la excepción pues Bombón, aún sin hacer nada como para haber llamado mi atención desde el comienzo, lograba cosas muy drásticas en mí.
Soy un cabronazo extremista. Ahora es cuando estoy totalmente de acuerdo con Butch. Aunque también debo agregar que soy todo un caballero, porque soy muy considerado con las damas. Es decir; Secuestré a una mujer de la alta clase procurando no ser descubierto por su escolta llevándola a rastras como si fuera un saco de papas y la puse en el primer bote que vi. ¿La parte romántica? Pues, que la llevo de paseo por las góndolas a la luz de la luna mientras que remo alejándonos del puerto, mientras que ella ha intentado golpearme más de una ocasión y casi me da una patada en mis partes más delicadas…
¿No somos la pareja más enamorada de todos los tiempos? Oh si, somos todos unos amantes.
— ¡Si no me regresas a la orilla en este preciso momento juro que te arrepentirás! —Apenas y podía gritar con su máscara puesta, porque esas cosas no daban mucha oportunidad de hablar demasiado—. ¿¡Me estás escuchando?!
— ¿Pero cuál es la prisa? —Le contesté con una pregunta mientras nos seguía impulsando con el largo remo—. Sería lo mismo estando aquí o allá siendo cuidada por esos hombres con armadura.
— ¿¡Eres idiota, acaso?! —Preguntó incrédula alzando más la voz—. ¡Prefiero estar allá siendo vigilada todo el tiempo que estar soportando la presencia de un tipo detestable como tú!
…
De alguna manera me dolió ese comentario.
— ¡Oh! Y otra cosa, has cometido tantas faltas esta noche—continuó hablando con su tono de molestia—. Realmente eres un hombre que debería estar encerrado.
— ¿Ah sí, por qué lo dice señorita?—Pregunté obviamente fingiendo inocencia y con burla a lo que ella solo se enfadó más. Me quedé embobado por su mirada ardiente de enojo, y a pesar de que casi me asesinaba con la mirada, me perdí en esos dos orbes rosas que tenían una chispa única.
— ¿En verdad quieres que te lo diga? Bueno, para empezar te has estado burlando de mí en todo este rato. Me has secuestrado… A mí, a la hija del Dogo ¿sabes los problemas que tendrás si mi padre se entera? Además de que te acabas de robar una góndola cuando no estás autorizado de tomar una porque ni eres de una clase social alta o siervo de un noble. Porque eres solo un sucio y vil bufón que se mofa de mí, cuando para empezar yo no quería problemas.
Su voz… ¡Oh! Era tan encantadora cuando se oía molesta, tan mandona y firme que me perdí en aquel timbre de voz que ella poseía. Me hubiera gustado apreciar su rostro pero esa máscara me impedía y me provocaba unas terribles ansias de quitársela.
—… En verdad eres un hombre desagradable, no tienes consideración ¿sabes que incomodo fue que me llevaras de esa manera tan burda? ¡No soy un costal de papas! Pero eres tan idiota que no sabes diferenciar eso de una mujer—notaba que de vez en cuando me señalaba y hacía ademanes de berrinche, entonces me imaginé que detrás de su disfraz estaba sonrojada por la frustración de la situación—. No olvidemos que tampoco tienes modales ¡no tienes tacto! Eres como un animal salvaje que actúa por sus meros instintos…
Ya nos habíamos alejado del puerto para quedar escondidos de la vista de los curiosos, me había detenido para descansar y sentarme un rato, entonces de alguna forma la encaré pero su maldita máscara sí que arruinaba este momento. No podía apreciarla bien si no se quitaba eso de su cara. Y después de pensarlo, decidí que sería mejor si tomara la iniciativa y le descubriera el rostro
— ¡Eres un sucio vago, eso es lo que eres y más! —Ella seguía gritándome, lo cual era inútil pues la verdad es que no le estaba prestando atención a lo que probablemente parecieran ser quejas. Me le quedé viendo atentamente con un gesto serio, pues estaba calculando el momento indicado para sorprenderla—. ¡No te me quedes viendo como idiota! ¿¡Qué es lo que tienes pensado hacer, acaso me estás escuchando?!
Entonces, reí por lo bajo y le dediqué una de mis características sonrisas simplonas.
—Hablas mucho—fue lo único que dije mientras me iba acercando al otro extremo de la lancha en donde se encontraba ella.
— ¡Agh, imbécil! —Pero entonces, ella notó mis lentos y cuidadosos movimientos a lo que se arrinconó y me miró amenazadoramente—. ¡No te me acerques!
Pero cuando lo dijo ya estaba demasiado cerca de ella y la encaré por completo. Mis ojos estaban fijos en los suyos y a causa de la luz nocturna apenas y podía apreciar los colores de estos. Antes, Bombón se encontraba muy parlanchina pero al notar mi cercanía calló abruptamente. Vi que estaba algo nerviosa pues me percaté de lo inquieta que estaba porque sujetaba con fuerza su vestido.
Poco a poco fui posicionando mis manos detrás de su cabeza. Estaba tan nerviosa que no me quitó violentamente como creería que lo haría una vez yo estando a esa distancia.
En todo momento no le quité la mirada de encima mientras tentaba con mis manos para encontrar el listón que estaba unido a la máscara para desatarlo. Cuando lo encontré, una sonrisa se formó en mi cara a pesar de que segundos atrás me mostraba concentrado en hallar el listón, pero una vez que di con este lo desenredé de inmediato y en un movimiento rápido descubrí el rostro de Bombón.
Para cuando ella se dio cuenta de lo que había hecho, fue ahí cuando entró en razón y me alejó violentamente para que quedara separado de ella.
— ¿¡Pero qué…?!—Y así, al fin pude ver sus mejillas sonrojadas y su ceño fruncido. Mientras que apreciaba por fin su linda cara, ella me maldijo de formas refinadas omitiendo claramente insultos fuertes. Pero nuevamente no le tomé importancia a eso pues esta vez lo que me inquietaba eran sus labios. Eran tan perfectos que cada vez que los veía parecían que me llamaban.
Casi me pedían que los besara…
— ¡Regrésame mi mascara sin vergüenza! —Extendió su brazo a mi dirección con la intención de que se la regresara pero en vez de hacer caso la escondí detrás de mí, y yo sabía que no se acercaría pues me quería lo más lejos posible. Esto la volvió a motivar para que siguiera diciendo cosas malas de mí.
Pero en todo ese momento yo ignoraba y solo me dedicaba a ver su boca. Los movimientos que hacía para hablar me tentaban más e incluso yo disfrazaba sus palabras drásticamente de formas totalmente exageradas.
— ¡¿Qué me estás viendo?!
Eso yo lo interpretaba como un; ¡Bésame!
— ¡¿Otra vez estás sin escucharme!?
Y eso en un; ¡¿Te lo tengo que pedir directamente?! ¡Bésame!
— ¿Por qué me ves de esa forma?
¿Por qué esperas tanto? ¡Mis labios te llaman!
—Está bien, no me lo digas… Eres un demente.
Quiero que me robes el aliento… Bésame como nunca lo has hecho en tu vida.
—… Ahora, ¿me regresaras al puerto o no?
¿Vas a besarme o no?
— ¡Contéstame, pedazo de idiota!
¡Bésame, pedazo de idiota!
—Está bien…—contesté finalmente a lo que ella sonrió victoriosa, pero ambos creíamos otras cosas. Yo sabía más que nadie terminaría arrepintiéndome de lo que estaba por hacer, pero igual estaba actuando por impulso.
Me acerqué nuevamente a ella, cosa que enseguida notó y puso una mueca de disgusto.
— ¿Qué haces? El remo esta de tu lado.
—Lo sé—contesté desinteresado una vez que quede frente a ella, incluso más cerca de lo que había quedado anteriormente cuando le había quitado su máscara.
—Pues ve por él y llévame de regreso—ordenó arrogantemente—. Si me llevas ahora, no te acusaré con mi padre. Eso sí prometes no volver a molestarme.
—Mmm… Entonces tendrán que condenarme—contesté seriamente teniendo mi tono de voz grave y provocativo mientras que veía atentamente su boca, cosa que ella ignoraba por completo. Pero aun no estando enterada de mis intenciones, me había escuchado y había levantado una ceja algo confundida.
— ¿Condenarte?
—Por lo que voy hacer…—y antes de que volviera a preguntarme algo, me adelanté sujetándola de la nuca al mismo tiempo que con mi mano libre aprisionaba las manos de ella para impedir que me abofetearan. Me aproximé rápidamente a su cara y sentí su respiración muy cerca, ella estaba demasiado sorprendida al menos eso es lo que pude apreciar en esos pocos segundos que la tomé desprevenida y me acercaba peligrosamente.
Sin embargo, no iba a hacer que ese momento fuera lento para hacerlo significativo, pues de hacerlo así, nuevamente perdería mi oportunidad ya que le daría tiempo para que reaccionara a tiempo.
Y en un ágil movimiento pude lograr mi objetivo…
La estaba besando.
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Burbuja paseaba tranquila mientras se aferraba del brazo de Boomer a la vez que veía con alegría las luces del carnaval y caminaba entusiasmada para ver a un grupo de gente bailar alrededor de una gran fogata. El rubio de vez en cuando, o en realidad la mayoría del tiempo, la observaba de reojo mientras que sonreía con satisfacción por notar que ella se estaba divirtiendo.
Boomer no solo disfrutaba de la belleza del carnaval sino también de la compañía que la chica de ojos azules le brindaba. Le era muy ameno caminar por las calles y apreciar de todo pero más que nada, que Burbuja se encontrara aun lado suyo sujetándolo con cariño mientras esta sonreía a las personas que pasaban en seguida de ellos.
—Es una bonita noche ¿verdad, Boomer? —Preguntó la rubia al chico que se había quedado viéndola desde hacía un buen rato, pero cuando ella hizo esta pregunta lo sacó del trance.
— ¿Eh? ¡Ah, sí!—Dijo apresuradamente antes de que ella se diera cuenta de su leve ausencia—. Tienes razón.
Burbuja solo le sonrió de vuelta a lo que Boomer por consecuencia hizo lo mismo.
—Me pregunto cómo se la estará pasando la señorita Bombón, como también Bellota…
—Seguramente han de estar bien. La señorita Utonio está al cuidado de su escolta y Bellota, bueno, seguro está bien—Burbuja se quedó pensativa por unos momentos y luego asintió.
—Pobre de la Sta. Bombón. Debe ser muy cansado estar siendo cuidada todo el tiempo por esos guardias.
—Ser la hija del Dux es bastante agotador—comentó Boomer—. Tanto como en la nobleza y en la pobreza hay grandes desventajas.
—Pues, acá entre nosotros, me alegro de tener la vida que tengo.
El chico solo la miro fijamente y luego asintió para que ambos siguieran caminando. Para Boomer, era de admirar el gran optimismo que tenía Burbuja ante esas situaciones, porque a pesar de que ella antes tuviera todo lo que él o Bombón tienen ahora, a la rubia no le había importado caer en la pobreza después de que su familia terminará endeudada con otra familia más prestigiosa.
Y Burbuja aun sabiendo que terminaría durmiendo en una cama incomoda y siendo criada de alguna familia aseñorada, no se dejó vencer. La única vez que la vio llorar después de caer en miserias, fue cuando se sintió muy impotente al no salvar a su hermano menor que murió de una simple fiebre, pero al no tener dinero para los medicamentos este empeoro y terminó por fallecer.
Boomer fue el único apoyo que tuvo aquella vez cuando Burbuja se encontraba devastada. Ella solo era una niña de doce años de edad mientras que él ya contaba con diecisiete años recién cumplidos cuando la tragedia pasó.
Desde esa vez, le prometió que él nunca la dejaría sola y que mientras le sea posible, evitaría que de esos ojos azules vuelvan a brotar lágrimas de dolor. A Boomer se le había partido el corazón de verla así, y allí fue cuando comprendió y reafirmo que Burbuja era especial, y que comenzó a amarla de verdad.
— ¿Acaso esa de ahí no es Bellota? —Preguntó la rubia sacando a Boomer de sus pensamientos cuando este dirigió su mirada hacía donde la tenía la chica.
Efectivamente, a una distancia no muy lejana estaba la pelinegra pero se extrañó al notar que iba sola, ¿no se suponía que Butch estaría con ella? Quería preguntarle pero Burbuja fue la que se adelantó ya que fue hacía donde estaba Bellota y preguntó lo que él se preguntaba.
—Hola Bellota—saludó amigablemente la rubia a lo que la otra chica correspondió igualmente el saludo—. Vaya, sabía que te encontraría en el carnaval pero… Um, ¿no se suponía que estarías con…?
— ¿Con el mercenario? —Completó por la chica de ojos azules un tanto divertida—. ¡Bah! Lo acabas de decir Burbuja, se suponía…
— ¿Puedo preguntar porque razón no está contigo, Bellota? —Dijo curioso el rubio ya que se le hacía bastante extraño no ver al moreno por ahí, y más cuando se suponía y había conseguido salir con la morena.
—Ah, lo deje ocupado porque está atendiendo unos asuntos importantes—dijo desinteresada.
— ¿Más importantes que el disfrutar contigo del festival? —Preguntó incrédula y un poco molesta Burbuja.
—Así parece—contestó con gracia, cosa que Boomer notó—. Ya sabía que era un hombre conflictivo.
— ¿Conflictivo? —Preguntó Burbuja a lo que el chico comprendió o por lo menos se lo imaginó.
— ¿Butch está en problemas? —Interrogó Boomer.
—Algo así.
— ¿Algo así? ¿Dónde está, que está haciendo? —Siguió el rubio.
—Peleando, en los callejones que están cerca del puerto.
— ¿Y lo dices así tan a la ligera? —Fue Burbuja quien cuestionó a la morena.
—Pues si—respondió Bellota—, yo ya hice lo que pude y aunque le dije que perdía el tiempo peleando con Mitch, este llegó y…
— ¡¿Con Mitch!? —Dijeron al unísono y algo alterados el par de rubios, a lo que Bellota solo asintió con tranquilidad.
— ¡Maldición! —Exclamó el chico—. ¡Tengo que ir a detenerlos antes de que se maten!
Y antes de que Burbuja o Bellota pudieran decir algo, Boomer salió corriendo a buscar al pelinegro que seguramente estaba causando alboroto aun sabiendo que eso ocasionaría que lo encerraran.
Pero en verdad era un poco preocupante que Butch este peleando con quien había dicho la chica de ojos verdes, pues eso se debía a que si era el Mitch con el que había tratado una sola vez, entonces podía dar por bien encerrado de por vida a ambos sujetos, o al menos el que no tuviera suerte de escapar de la celda.
"Carajo" pensó el muchacho que corría a toda prisa por las calles y que esquivaba con algo de dificultad a las personas que se encontraban en el camino. Pues Boomer tenía porque estar preocupado por su amigo, o por el otro sujeto, pues cuando ellos dos se encontraban, todo terminaba un caos, en una riña que nunca terminaría al menos que uno de esos dos terminara muerto.
Después de doblar a la derecha por una esquina y para dar a un callejón muy estrecho escuchó a lo lejos apenas divisando con la poca luz que había a un grupo de hombres que peleaban de una manera muy brutal…
Eran ellos.
— ¡Butch! —Gritó Boomer mientras se acercaba hacía donde estaba su amigo. Una vez que logró llegar vio como un grupo de hombres estaban alrededor de ellos.
Ambos estaban muy heridos, tanto Butch como aquel chico llamado Mitch no habían parado a pesar del llamado de Boomer para que se percataran de su presencia, no fue hasta que tuvo que interponerse entre los dos para separarlos, cosa que provocó que de vez en cuando recibiera un puñetazo aunque no supiera muy bien de parte de quien era los golpes.
— ¡Ya basta! —Gritó nuevamente el rubio al mismo tiempo que empujaba a quien estaba frente a él, y al parecer se trataba de Mitch, pues cuando pudo ver claramente por la poca luz que había vio la cabellera castaña del chico.
Mitch tenía cortadas por todo el cuerpo y una cortada en la ceja como también un hilo de sangre salía de su nariz. Butch en cambio, tenía una cortada en el labio inferior y unos cuantos moretones alrededor de su cuerpo.
Alrededor aún se encontraban un grupo de hombres que al parecer se trataba del grupo de Mitch y parte eran de Butch.
—Ace—Llamó Boomer al sujeto de aspecto enfermo que se encontraba entre el grupo de hombres y el aludido solo se limitó a acercarse hacía donde estaba el rubio— ¿Qué mierda está pasando?
—Están conviviendo, como los buenos amigos que son—contestó con gracia mientras tenía una sonrisa ladina en su cara, Boomer solo rodó los ojos y se limitó a seguir preguntándole a él, así que mejor quiso averiguarlo del moreno que estaba siendo sujetado por varios de sus hombres y lo mismo ocurría con Mitch.
—Butch—dijo Boomer acercándose al susodicho a quien lo tenían sujeto de cada brazo—. ¿Qué carajos crees que estás haciendo?
— ¡Suéltenme par de imbéciles! —Gritaba el otro ignorando por completo al chico de mirada azul—. ¡Ese bastardo me debe una explicación!
— ¿Y lo golpeas para que te la de? —Preguntó Boomer no esperando realmente respuesta y de forma seria—. ¿Qué ha pasado aquí?
— ¿Por qué pierdes el tiempo tratando de averiguarlo, Boomer? No es de tu incumbencia —Dijo el castaño mientras se limpiaba la sangre que le brotaba de uno de los orificios de la nariz—, esto es entre Butch, Brick y yo.
— ¿Brick? —Mencionó confundido— ¿Qué quieres de Brick?
— ¿Acaso eres él? —Dijo irónicamente Mitch mientras que se levantaba con dificultad— ¿No, verdad? Entonces te recomiendo que te largues y sigas en tus propios asuntos.
—Butch—llamó el oji-azul, el moreno solo lo observó de reojo—, ¿me lo dirás tú, o tendré que recurrir a mis métodos extremos?
—Tsk…no hay remedio—entonces, Butch hizo una señal a sus hombres y estos comprendieron al instante ya que lanzaron unas pequeñas bombas de humo que lograron distraer al castaño y a el grupo que lo acompañaban. Así, tanto Boomer como Butch lograron escapar para perderlos de vista.
— ¡¿Qué están haciendo, inútiles?! ¡Síganlos! —Se oía gritar a lo lejos a un Mitch bastante encolerizado mientras trataba de ver por la densa nube de humo que se había creado.
El pelinegro y varios de sus hombres tomaban atajos entre las calles y se perdían entre la gente que no tenía idea de la persecución que se estaba llevando a cabo, mientras que Boomer trataba de seguirles el paso y de vez en cuando miraba detrás de sí para asegurarse de que no los estuvieran siguiendo.
Una vez que lograron escabullirse ya estando más calmados, el chico de ojos azules no dudo en insistirle a su amigo a la vez que lo miraba con seriedad.
—Fue una buena idea seguir el consejo de Brick—dijo Butch—, cuando le vea le agradeceré por lo de las bombas de humo y también lo golpearé.
—Cuéntame que es lo que tienen que ver tú y Brick con ese bandido—fue lo único que dijo Boomer a lo que el pelinegro no tuvo de otra.
—No lo sé. Esa bazofia me ha arruinado la noche, estaba tan tranquilo sin causar destrozos cuando de repente llega y empieza a atacarme. No me dijo sus razones solo comenzó una pelea importándole poco si estaba allí Bellota.
— ¿No habías tenido una fuerte discusión con él la otra vez en la plaza?
—Ah, sí. Pero eso ya fue por cosas personales, porque como sabrás ese idiota me tiene coraje desde que lo conocí.
Y vaya que era así, porque Mitch Mitchelson era el bandido más buscado de todos los tiempos como también era némesis de Butch Jojo, el mercenario más temido y que había superado a su propio padre, a Mojo.
Ambos se conocen desde que eran unos simples adolescentes; Vagos, problemáticos y sobre todo muy competitivos entre sí.
Boomer se quedó pensativo por unos breves momentos pero en ningún momento dudo de la palabra de su amigo, ya que a pesar de que solía mentir en lo que le convenía, nunca lo haría en esta ocasión porque él más que nadie sabía que Butch no dejaría pasar la oportunidad de estar a solas con la amiga de Burbuja, y que claro tuvo la mala suerte de encontrarse con el castaño.
— ¿No será por celos? Según supe, Mitch también estaba tras Bellota…
—No fue por ella—contestó.
—Pues, Burbuja y yo nos encontramos con ella y estaba muy tranquila. Pensé que se podría tratar de una simple disputa entre tú y él por la atención de Bellota.
—De haber sido en otro momento, quizás. Pero hoy era distinto, además tú lo escuchaste, no solo es conmigo sino también con Brick.
Se quedaron un rato en el callejón a oscuras mientras que de vez en cuando Butch se asomaba para comprobar que ya no lo seguían. Lo único que tenían en claro era que no podían estar mucho tiempo escondidos ya que tarde o temprano se encontrarían con Mitch y no era conveniente que fuera en esa noche.
De haber sido solo una simple discusión como siempre la tenía con el bandido cada vez que lo veía, no se hubiera preocupado. Pero ahora era distinto, porque se notaba que estaba decidido en matarlo. No estaba seguro si él estaba metido en algo o era por su propia cuenta, puesto que los hombres de Mitch no hacían nada y solo se quedaron viendo el cómo ambos se molían a golpes.
Solo una cosa había tenido claro cuando lo vio directamente a los ojos y eso es que quería matarlo no antes de que le respondiera unas cosas que bien lo habían desconcertado.
¿Qué quería ese burdo ladrón de Brick? Hasta donde Butch sabía, el pelirrojo nunca estuvo tan involucrado con Mitchelson y de vez en cuando se habían dirigido la palabra pero de ahí no más…
Se detuvo a pensar que quizás Mitch sabía algo que ellos no y que para el colmo estaban involucrados y probablemente metidos en graves problemas. ¿Algo tiene que ver el asesinato de Raffaele Morebucks? Lo dudaba, ya que Mitch era un simple bandido líder de algunas bandas delictivas en unas regiones de Italia, pero aún con eso no llegaba a involucrarse con los nobles.
Mitch solo les robaba, pero no trabajaba con ellos. Así que era imposible que estuviese involucrado y más tomando en cuenta que nadie sabía que Morebucks había muerto.
Ni siquiera lo sabían los hombres que habían contratado a Butch, ¿por qué lo sabría una simple rata de la calle? Estaba tan confundido y tenía muchas preguntas. Pero para su pesar Boomer había interferido, cosa que no había estado mal, pues si no hubiera llegado el ya estaría muerto, o Mitch.
Por el momento no era seguro quedarse ahí, y por esta razón decidieron irse para buscar a Brick y averiguar si este sabía algo, o por lo menos, mantenerlo informado para que tuviera cuidado.
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—¡SUCIO CERDO PERVERTIDO ASQUEROSO Y ARROGANTE, MUÉRETE YA!
Um, supongo que no debía besarla aún…
— ¡Tranquila! —Le gritaba mientras trataba de mantenerme a bordo de la góndola aferrándome de las orillas.
— ¡¿TRANQUILA?! ¿¡CÓMO QUIERES QUE ME TRANQUILICE?! ¡ESTÚPIDO! —Bombón me seguía pateando fuertemente con la dura suela de sus zapatos para tratar de sacarme del bote y así caer al agua. A causa de esto la barca se mecía a los lados y de poco a poco entraba algo de agua.
— ¡Muy bien comprendo, no debí besarte lo siento! —Trataba de evadir los puntapiés que me daba ella como al mismo tiempo no quería moverme demasiado para no volcar el bote pero a Bombón parecía no importarle y lo único que tenía en su mente era golpearme y tal vez hasta matarme.
Ya sé, lo merezco. No debí hacer caso a mis impulsos pero fue demasiado tarde cuando me apoderé de los labios de ella y me dejé llevar. La sensación era increíble y disfruté juguetear en su boca. Puedo decir que fue el mejor beso que he dado y aproveché para invadir por completo su cavidad y adentrar mi lengua, cosa que la destanteo por completo y supe de inmediato que ese beso era el primero que había dado.
A pesar de que la noche anterior me lo había dejado en claro al haber rechazado mis intenciones como lord, hoy que volví a tener el momento indicado lo pude comprobar. Y esto no fue porque no me lo había correspondido, al contrario, por unos leves pero bien contados segundos había movido un poco sus labios. Tal vez eso se debía a que intentaba hablar y yo no la dejé por haber aprovechado eso como una oportunidad de profundizar el beso.
Sin embargo, después de un rato intentó zafarse, a lo cual yo no le di oportunidad y la aferré a mí tomándola firmemente. Y bueno, la razón por la que terminó como una loca enfurecida y que anhelaba estrangularme fue por lo que hice después…
¿Quieren un consejo? Nunca de los nunca se dejen llevar demasiado por un beso y con una mujer primeriza, en especial si esta es refinada y te odia a muerte por una razón que desconoces.
Se preguntaran a que me refiero con "demasiado" y bueno pues, am lo que puedo decir es que el beso se extendió desde su barbilla, cuello hasta sus…
Ya se imaginaran.
Ahí fue cuando Bombón reaccionó sumamente ruborizada y me propinó el golpe más fuerte que he recibido en toda mi vida. Incluso, si comparo con los golpes de Butch puedo decir que Bombón me pegó más duro.
Fui un imbécil en todos los sentidos, otra vez. Bajé la guardia y me gané un recordatorio en mi mejilla izquierda.
— ¡NO DEBISTE ACERCARTE A MI DESDE UN PRINCIPIO!
— ¡Por favor cálmate y siéntate, vas a volcar el bote! —Le decía al tiempo que veía como nos movíamos violentamente de un lado a otro.
— ¡ESTAS EN PROBLEMAS! ¿¡HAS ESCUCHADO?! ¡TE MATARÉ! —Pero ella no me escuchaba y ahora me amenazaba con el remo— ¡TE MAT…! ¡Aaah!
No terminó la palabra cuando sintió resbaloso el suelo ya que su vista se fijó en el interior del bote y se sorprendió tanto que perdió el equilibrio, donde por ende terminó cayéndose…
Cayéndose…
…
Oh, demonios.
— ¡Bombón! —No seguí pensando en nada pues ya me había lanzado al agua para salvar a Bombón quien se hundía a causa del pesado vestido que llevaba puesto—. ¡Sujétate fuerte!
No se opuso y de inmediato se aferró a mi cuello. Con todas mis fuerzas trataba de nadar a la góndola pero cuando me fijé esta ya estaba volteada.
— ¡No puede ser! —Grité frustrado al notarlo. Entonces no tuve otra opción que nadar hasta el puerto que para mi pesar estaba retirado y me iba a costar más con el exagerado peso de Bombón por el enorme vestido. Pero todo se complicó cuando noté que ella no estaba respirando adecuadamente.
No mentiré al decir que eso me asustó así que rápidamente me puse a pensar que era lo que le sucedía y enseguida me imaginé porque tenía dificultad de inhalar y exhalar el aire; Por culpa de su corsé.
Hice que Bombón se apoyara del bote para que me diera la espalda y pusiera a la vista los cordones que estaban entrelazados, cosa que no se me dificultó desatarle. Ella estaba demasiado concentrada en respirar como para saber lo que yo le estaba haciendo y por eso en ningún momento la escuché reclamarle.
Una vez que visualicé los cordones del corsé no dudé en apoyarme en Bombón para sujetar con firmeza los extremos superiores de la endemoniada prenda y desprender con fuerza provocando que así las cintas se rompieran. Con tal agilidad cuidando de no lastimarla, pude retirarle lo que la estaba asfixiando y por consecuencia Bombón tosió con libertad mientras agarraba una gran bocanada de aire.
La volví a aferrar contra mí y me dispuse a nadar con prisa a la orilla sintiéndola más ligera pues habíamos dejado detrás de nosotros el corsé y el vestido dejándola a ella en ropa interior*…
Por respeto a ella tuve que disimular mi curiosidad por verla así de vulnerable e indefensa, ya que bastante había hecho profanando con descaro el robarle un beso y para variar, bajando peligrosamente de una manera indebida. Pero eso era porque no estaba acostumbrado a ir lento, ya que no tenía mucho tacto con las mujeres de su clase.
Ella tenía razón, yo me comportaba como un animal en celo. Pero ahora me había prometido a mí mismo que la respetaría, que aprendería a tratarla como se lo merecía y más si quería intentar algo enserio con ella.
Una vez que llegamos a salvo al puerto ella se apresuró a secarse y a cubrirse inútilmente con sus brazos, estaba tiritando por el frio entonces opté por quitarme mi saco y la cubrí con este importándome si yo podía resfriarme ya que el frio calaba por mis huesos por la remojada que me había dado.
— ¿Estás mejor? —Le pregunté sin perder mi ronca voz seductora que había mostrado desde un inicio cuando la rapté. Bombón me asintió mientras que se cubría con vehemencia y se enroscaba para hacer calor y que yo no viera más de lo debido.
—Gracias—susurró mientras de su boca salía vapor. Nos quedamos en silencio hasta que ella se vio decidida en romperlo —. ¿Dónde aprendiste a…?
Pero se detuvo dudando en seguir preguntando.
— ¿Qué cosa?—La alenté.
—A… quitar así de rápido un corsé.
—Oh, bueno… Um—dude por un corto plazo pero decidí decirle la verdad—, pues en los…
— En los… ¿qué?
—Em… burdeles*.
— ¡Ugh! ¡Es cierto habló con un corriente! —Y dicho eso se levantó con prisa mientras volvía a recobrar su postura enfadada— ¡Y mira nomás! ¡Por tu culpa me quedé sin vestido!
—…Otra vez.
— ¡Sí, otra vez! —Dijo fulminándome con la mirada— ¿¡Qué harás después?! ¿¡Prenderme fuego?! ¿¡Incendiar mi ropa?!
—Je, bueno no lo había pensado pero ya que lo dices…—paré abruptamente porque se había alejado mientras me maldecía por lo bajo— ¡Oye, espera!
— ¡Deja de seguirme!
—Fue una broma no te lo tomes a mal.
— ¿Te parece una broma tratarme de esta manera? —No le contesté. Me bastó con mirarla directamente a los ojos para comprender que estaba realmente cansada y pude observar otro sentimiento que no pude descifrar al instante—Todos son así, ¿verdad?
No supe a qué se refería pero antes de que le preguntara, oí que a lo lejos gritaban su nombre. Se trataba de Bellota y de Burbuja que corrían con prisa, pero no estaban solas, ya que también venían Boomer y Butch.
— ¡Bombón! ¿Qué sucedió? —Preguntó la morena mientras se acercaba cada vez más hacía nosotros.
— ¿Por qué esta empapada? ¿Y su ropa? —Siguió la rubia mientras trataba de cubrirla.
Ambas chicas voltearon a verme y en segundos aparecieron los otros dos que me miraban preocupados y angustiados.
Hay no, ¿ahora que hice?
—Será mejor que corras—me dijo Butch a lo que me quedé confundido, pero me dejó más confundido que una vez diciéndome aquello salió huyendo.
—Hazle caso a Butch—fue esta vez Bellota la que lo dijo y enseguida Boomer me tomo del hombro para que corriera junto con él.
Pero antes de hacerlo miré por última vez a Bombón mientras veía a lo lejos como su escolta se acercaba hacía donde estaban las chicas. Así que en ese momento comprendí que lo mejor era huir.
Corrimos y nos escondimos debajo de un puente y nos aseguramos de que no nos seguían.
—Estuvo cerca—dije, pero tanto Boomer como Butch no estaban tranquilos—, ¿qué ocurre? Los hemos perdido de vista.
—No es de los guardias de quienes nos escondemos, Brick—dijo Boomer.
— ¿De quién entonces?
—De Mitch… Mitch Mitchelson—contestó seriamente Butch a lo que yo me sorprendí notablemente. Bueno, es que eso definitivamente no era bueno. La vida confabulaba en mi contra. Alcé mi vista al cielo frustrado por todo lo que había pasado y por lo que me acababa de enterar.
¡Gracias, Dios! ¡Gracias por joderme! ¿Te diviertes, ah? ¡Solo te falta escupirme!
Entonces, sentí como una gota cayó en mi mejilla para que en pocos segundos comenzará a llover con fuerza.
...
¡Me lleva!
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Próxima actualización: 29 de julio.
NOTAS:
*La ropa interior femenina en aquellos tiempos variaba. Lo básico era una camisa interior de lino blanco, manga larga y sobre este el vestido de un color contraste. También se llevaba como una bata o vestido interior largo. No fue hasta después de Catalina de Medici que las mujeres usaron calzones (ella fue la primera en llevarlos). Y recuerden que estos eran anchos y cubrían mucho más.
*Burdel: Es un prostíbulo y como su nombre lo dice, es el lugar en donde se practica la prostitución.
Brick tiene bastante relación con Mitch más de lo que creía Butch, es lo único que puedo decir por el momento y por eso su reacción del final.Y ahora que vemos a Mitch metido en la trama seguramente se estarán preguntando qué es lo que este personaje nos ofrecerá, pero antes que quiero dar un aviso que puede considerarse buena noticia y que está relacionado con la aparición de este chico. Para eso les dejo el link de mi blog porque es una nota bastante larga:
Ismyhysteria. blogspot. mx (Quiten los espacios)
Si no quieren batallar, entren a mi perfil de aquí de FF y entren en la dirección.
En fin, pasemos a los agradecimientos especiales y con muchísimo cariño a:
CallMeEverdeen
breathingforsomething
Kaoru Ayuzawa
DobexiisDobs
Azur Hartzler
BrickxBloss-Reds
AkumuHoshi
Sofi
asdesirad
Gracias por seguir leyendo el fic y hacer que este siga creciendo, gracias por sus reviews, por sus favoritos, alertas y su gran apoyo. Nos leemos
~Lady
